Las trabajadores del sector de limpieza de Bizkaia están luchando por un convenio digno. A convocatoria de los sindicatos LAB, ELA y ESK, han realizado diferentes movilizaciones en las últimas semanas para reivindicar el reconocimiento que necesitan las que realizan este trabajo feminizado, precarizado e invisible.
El 6 de diciembre, las personas que queremos salir de España no tenemos nada que celebrar
El 6 de diciembre, día en el que se celebra el aniversario de la Constitución española, abriremos nuestras sedes, tal y como hacemos todos los años. En la medida en la que reivindicamos un calendario laboral propio, nos plantamos ante una festividad impuesta.
Y es que la Constitución española se ha construido sobre las bases establecidas en el franquismo y ha sido la mejor garantía para el desarrollo del sistema capitalista heteropatriarcal. Tanto en Euskal Herria como para el resto de naciones sin estado ha supuesto la negación de derechos nacionales, políticos y sociales a lo largo de décadas. La Constitución española ha garantizado la primacía del capital, la opresión a la clase trabajadora y ha supuesto la marginación y la miseria de muchos sectores populares; caza de brujas contra las personas migrantes y pobreza y exclusión social, entre otras. Ha posibilitado la constante agresión a los derechos laborales y sociales de trabajadores y trabajadoras vascas, con diferentes crisis y ataques, y, así, ha abierto las puertas a un tiempo de precarización de la vida.
Y qué decir sobre la situación específica de las mujeres*, las diferentes discriminaciones, la brecha salarial y la violencia sexista vigentes en la actualidad. Son consecuencia del sistema capitalista y heteropatriarcal que se ha desarrollado bajo el paraguas de la Constitución, que ha sido una herramienta de opresión de las mujeres*.
También ha sido una herramienta de opresión política y social. No garantiza los derechos de los pueblos ni los derechos básicos de la ciudadanía, la vivienda y los derechos laborales. No fue creada para garantizar derechos, sino para defender la «unidad» de España y garantizar la vía de la asimilación. Además, vivimos con preocupación la involución autoritaria y el fortalecimiento del fascismo en plena crisis territorial.
Las personas que queremos salir de España no tenemos nada que celebrar. Las cadenas que nos atan desde el 78 son un ataque directo contra el trabajo y la vida dignas. La Constitución española garantiza al poder económico la posibilidad de destruir los derechos de las y los trabajadores. Por ello, si queremos construir un nuevo modelo social y económico, tenemos que reforzar el cambio social, defender el derecho a decidir en todos los ámbitos y vincular la transformación social con un proceso soberanista.
Es hora de romper las cadenas del régimen del 78. No tenemos nada que celebrar, pero sí mucho por lo que luchar: independencia, socialismo y feminismo. Democracia, justicia y paz. Soberanía. Reivindicamos una constitución propia, una estructura de Estado propia, una República Vasca.
Euskal Herria necesita un Estado propio, con el derecho a decidir como base. La llave del cambio social y político está en la activación y en la voluntad popular.
Hemos reclamado que las condiciones laborales de las trabajadoras de colectividades se negocien en Euskal Herria
Se ha constituido la mesa negociadora del convenio estatal de Restauración Colectiva en Madrid y desde LAB hemos dejado claro que nuestro marco de negociación no es en Madrid, sino en Euskal Herria.
El sindicato, junto a ELA, ha presentado un documento informando a la patronal y al resto de sindicatos (CCOO y UGT) que próximamente procederemos a la apertura de una mesa de negociación para el convenio de colectividades a nivel de la CAV.
Los convenios estatales lo único que traen es precariedad, precariedad y más precariedad. Las condiciones de los y las trabajadoras de colectividades se negocian aquí, en Euskal Herria. Nos merecemos un convenio propio del sector.
Las trabajadoras de las contratas de limpieza de Osakidetza exigen un convenio digno ante el Hospital de Cruces
Comunicado conjunto de los sindicatos LAB, UGT, CCOO y ESK con motivo de la movilización en el Hospital de Cruces:
Tras 38 reuniones de la mesa negociadora ha quedado claro: compañeras, compañeros nos quieren quitar la homologación. Iniciamos la negociación del nuevo convenio en el año 2018, convencidas de que ésta iba a ser una negociación sencilla, puesto que estar homologadas con el personal de Osakidetza significaba tener únicamente que adecuar determinadas materias a los nuevos acuerdos que se han ido alcanzando: la carrera profesional del 2012, un sistema más amplio y justo de cobertura de vacantes, jubilación de relevo, permisos nuevos que ya tiene reconocido el personal de Osakidetza, etc.
Pero las empresas no han querido hacer la más mínima adaptación del Convenio. La homologación no significa únicamente tener las mismas subidas salariales que se aplican al personal de Osakidetza. La homologación es mucho más, significa tener los mismos complementos, las mismas licencias, las mismas opciones de ampliación de jornadas, las mismas facilidades de jubilación, etc.
Firmamos un Convenio en el año 2015, un Convenio de homologación, pero parece que esas condiciones que por aquel entonces reflejaban la homologación pretenden quedarse estancadas en la realidad del 2015. Las empresas se muestran inflexibles y mantienen la mesa bloqueada, un bloqueo que parece estar respaldado por Osakidetza, que no responde a ninguna de las solicitudes de reunión que les hemos hecho.
Fuimos merecedoras de aplausos y palabras de reconocimiento durante la pandemia, pero ahora quieren robarnos hasta lo que ya habíamos logrado.
¡Salgamos a las movilizaciones en demanda de un Convenio nuevo, salgamos a las movilizaciones a decirles bien claro que la homologación no se toca!
El Defensor del Pueblo vuelve a pedir que se puntúe el euskara en el acceso al empleo público en Nafarroa
Con fecha 22 de noviembre, el Defensor del Pueblo vuelve a pedir al Gobierno de Navarra que “En las convocatorias de acceso a un empleo público, se valore para puestos situados en la zona mixta y zona no vascófona el conocimiento del euskera, como mínimo, con la misma puntuación que los idiomas extranjeros”.
Una vez más, el Defensor del Pueblo se ha dirigido al Gobierno de Navarra para que corrija el sinsentido de valorar idiomas extranjeros como mérito en el acceso a puestos de trabajo de la Administración pero no se valore el conocimiento del euskera, una de las dos lenguas oficiales de Navarra.
El Defensor del Pueblo vuelve a recordar al Gobierno que las sentencias que anularon la norma de valoración del euskera “en ningún caso impiden que la Administración incluya en las convocatorias de acceso al empleo público la valoración del conocimiento del euskera como mérito, cuando se haga con una punturación proporcionada”.
Recuerda asimismo que “el Tribunal Suerior de Justicia de Navarra y el Consejo de Navarra han emitido pronunciamientos que cuestionan que no se valore el euskera cuando sí se valoran lenguas extranjeras”.
El dictamen del Defensor del Pueblo da respuesta a la queja formulada por una persona por la no valoración del euskera como mérito en la última convocatoria de 20 plazas del puesto de trabajo de Operador Auxiliar de Coordinación de SOS Navarra. Se da la circunstancia de que la Ley Foral 8/2005 de Protección Civil y Atención de Emergencias, que regula el servicio de atención de llamadas de emergencia a través del 112, establece que el servicio se prestará en las dos lenguas oficiales de Navarra, pero a la hora de convocar las plazas ni siquiera se valora el mérito de conocer una de las dos lenguas propias de Navarra.
Desde LAB denunciamos la actitud del Gobierno de Navarra por no abordar la elaboración de una norma que regule el mérito del conocimiento del euskera en el acceso a la Administración. Es una estrategia deliberada y un ataque al euskera que debe terminar de una vez por todas. Se están vulnerando los derechos de la ciudadanía a ser atendidos en la lengua que prefieran, se incumple la Ley de Protección Civil, se ignora la Carta Europea de las Lenguas Minoritarias y se hace oídos sordos al Defensor del Pueblo, al TSJN y al Consejo de Navarra.

