2026-01-17
Blog Página 262

Hemos publicado un informe sobre los cambios que ha supuesto la nueva ley de la RGI en la CAV

El informe consiste en un análisis de la recientemente aprobada reforma de Ley del Sistema Vasco de Garantía de Ingresos y para la Inclusión, destacando los principales cambios que enfrentarán las trabajadoras vascas para acceder a la RGI.

En primer lugar, consideramos que el punto de partida de esta nueva ley es erróneo. La ley afirma que el modelo vasco de garantía de ingresos ha sido capaz de prevenir y contener el crecimiento de la pobreza y de la exclusión social, sin comprometer la generación de empleo, pero la realidad enfrentada por las trabajadoras vascas es muy distinta.

Según la Encuesta de Pobreza y Desigualdades Sociales de 2020, el 30% de las personas en riesgo de pobreza real quedan fuera del sistema de protección. Por otro lado, este sistema sólo contribuye a la salida de situaciones de pobreza real en el 33% de los casos, mientras que el 37% de las personas perceptoras no salen de la situación de pobreza.

En 2021 eran 54.145 las personas que percibían la RGI, el 57,8% mujeres* y el 42,2% hombres. Del total, el 47,4% recibe complemento a la vivienda, el 23,7% es pensionista y el 16,2% corresponde a unidad de convivencia monomarental. En abril de 2022 eran 51.149 unidades convivenciales las perceptoras de la renta de garantía de ingresos. Datos escalofriantes a los que no se le da ninguna importancia. He aquí el modelo de éxito presentado por el Gobierno Vasco. Un modelo que no solo no hace frente al crecimiento del empobrecimiento y precariedad social, sino que cronifica la situación actual.

Entre los muchos cambios presentados por la nueva normativa, en el informe destacamos el falso incremento de las cuantías presentado por el Gobierno Vasco, que oculta los recortes de las prestaciones con la derogación de la ley de 2008. También remarcamos medidas negativas como la aplicación de un índice reductor del 15% de la prestación correspondiente cuando en un mismo domicilio esté presente más de una unidad de convivencia,sea beneficiaria o no de la RGI, penalizando así las personas que se ven obligadas a compartir pisos, además de diferentes mecanismos de criminalización de la migración y estigmatización de la pobreza.

Esta reforma debería prever mecanismos capaces de afrontar problemáticas como el encarecimiento de la vida, el no acceso al trabajo digno, las desigualdades existentes entre hombres y mujeres, el racismo estructural, las infraviviendas, la pobreza energética, los abusivos precios de los alquileres y los crecientes desahucios e índices de sinhogarismo. Debería ser una oportunidad para amparar otros modelos relacionales, de familias y de cuidados, orientados por la eco-inter-dependencia que nos caracteriza como sociedad.

Una reforma que debería servir para abrir el debate sobre un modelo de protección social capaz de hacer frente al incremento del empobrecimiento y exclusión, bien como la precarización laboral y las bajas pensiones. Sin embargo, abordarlo desde esta perspectiva supone voluntad política tanto para planificar políticas públicas integrales, como para hacer de la RGI un instrumento real de cohesión social. Voluntad política ausente en la presente reforma.

En LAB entendemos que el empobrecimiento de la vida de las trabajadoras no es algo coyuntural, tampoco un “fallo” del capitalismo. Consiste más bien en una estrategia supremacista y de discriminación entre las vidas que pueden acceder a derechos y aquellas que, en definitiva, no merecen ser vividas.

Por ello, el modelo socioeconómico al que aspiramos en LAB se basa en el triple reparto. Es decir, un reparto justo del empleo, los cuidados y la riqueza. Todas las personas tienen derecho a aportar a la sociedad vía empleo y cuidados, así como de disfrutar de la riqueza generada vía renta-salario con un mínimo de 1400 euros brutos mensuales y servicios públicos gratuitos y de calidad. Para ello, es fundamental que la Administración garantice el derecho al empleo, y si no lo hace, debe asignar a la persona sin empleo una renta, equivalente al salario mínimo y que cotice.

Entendemos que la responsabilidad de la situación de desempleo no es de la persona desempleada, sino de la Administración, por lo tanto la renta que le corresponde no es “una ayuda” para una persona que “ha fracasado”, sino una indemnización para una persona a la que se le ha vulnerado el derecho al empleo. Proponemos un modelo socioeconómico radicalmente transformador respecto a este desigual modelo actual que es reforzado por la nueva Ley que regula la RGI.

Todas y cada una de las reformas impulsadas por el Gobierno Vasco han tenido el mismo denominador común: el discurso y la práctica institucional deslizando hacia la devaluación del derecho subjetivo a la garantía de ingresos. Por lo tanto, nuestro reciente informe tiene como objetivo principal alertar las carencias y los peligros relacionados con la nueva ley aprobada.

Necesitamos un marco de relaciones laborales propio, y un sistema de protección social propio justo y de calidad que posibilite trabajo, pensiones, cuidados y una vida digna. Los pasos que se han dado hasta ahora en este camino solo han sido posibles gracias a la movilización popular y a la dinámica social en Euskal Herria y este es el camino que queremos seguir.

Por lo tanto, os animamos a leer el informe íntegramente y os invitamos a conocer la propuesta de Código Laboral Vasco y de Seguridad Social para Euskal Herria que desde LAB presentamos y registramos en el Parlamento de Gasteiz. En ella presentamos medidas reales y concretas para cambiar las condiciones de trabajo y de vida, factibles desde las competencias actuales y, al mismo tiempo, hacemos propuestas para avanzar en el camino de la soberanía. Seguiremos en las calles reivindicando y defendiendo todos los derechos para todas las trabajadoras.

Representantes europeos de la Federación Sindical Mundial hemos debatido en Bilbo sobre el derecho a la huelga

La oficina europea de la Federación Sindical Mundial (FSM), a la que pertenecemos, ha organizado una sesión de trabajo en Bizkaia Aretoa de Bilbo bajo el lema «El derecho a la huelga bajo amenaza en Europa«. En ella han participado representantes de países como Austria, Países Catalanes, Galicia, Portugal, Italia, Chipre y Grecia.

Pier Paolo Leonardi, coordinador de la oficina europea; Cinzia della Porta, en nombre de la Secretaría de FSM e Igor Arroyo, Coordinador General de LAB y representante del sindicato en el Consejo Presidencial de la FSM han presentado la reunión.

A continuación, han tenido lugar las intervenciones de las y los participantes, y tras las mismas, hemos aprobado un manifiesto sobre el derecho a la huelga.

Los trabajadores y trabajadoras del sector público de Nafarroa tomamos las calles durante la jornada de huelga

Multitud de trabajadores del sector público de Nafarroa hemos secundado hoy la huelga convocada por los sindicatos LAB, SAE, UGT, ELA, STEILAS y CCOO. Aunque en un principio fue una movilización convocada por Osasunbidea, finalmente se ha extendido a toda la administración pública. Los trabajadores y trabajadoras criticamos que el Gobierno de Nafarroa, escudándose en las limitaciones presupuestarias, no hace más que bloquear la negociación, y señalamos que es hora de mejorar el servicio y las condiciones laborales.

En la manifestación de hoy también ha participado la coordinadora general de LAB, Garbiñe Aranburu, que se ha unido a la columna de trabajadores y trabajadoras de Osasunbidea. Precisamente, el personal sanitario ha querido destacar la inestabilidad que se está produciendo en Osasunbidea y la falta de iniciativas del Departamento de Salud.

Aranburu, por su parte, ha valorado positivamente que la los y las trabajadoras hayan optado por la vía de la movilización: «En los últimos años el Gobierno de Navarra no ha tenido voluntad de desarrollar unos servicios públicos de calidad y se han deteriorado las condiciones laborales de los trabajadores y de las trabajadoras. Pues bien, se han hartado y han salido a la calle para denunciar el desmantelamiento de los servicios públicos «.

Hemos convocado una semana de huelga en limpieza de Osakidetza, en defensa de la homologación

Las trabajadoras del servicio de limpieza subcontratado por Osakidetza llevan 5 años sin Convenio, y pese al medio centenar de reuniones celebradas con las empresas, denuncian que están, prácticamente, como al principio. Hoy se han movilizado ante la sede del Gobierno Vasco en Bilbo y han anunciado una semana de huelga, del 27 de febrero al 5 de marzo, en defensa de la homologación.

Comunicado de LAB, UGT, CCOO y ESK

Nuestro Convenio tiene por objeto la Homologación de nuestras condiciones al personal de Osakidetza. Este ha sido precisamente el marco que aceptamos en su día las tres partes implicadas: Empresas, Trabajadoras, y Osakidetza; y por el que nos hemos regido durante años y años.

Iniciamos la negociación del nuevo convenio en el año 2018, convencidas de que ésta iba a ser una negociación sencilla, puesto que estar homologadas con el personal de Osakidetza significaba tener únicamente que adecuar y actualizar determinadas materias a los nuevos acuerdos que se han ido alcanzando dentro de Osakidetza. Pero tras las innumerables reuniones mantenidas, el bloqueo absoluto de la negociación es evidente.

Estamos viendo que tanto las empresas como el cliente (Osakidetza) están incumpliendo el principio de homologación al negarse a adaptar y aplicarnos las
diferentes materias aplicadas al personal propio de Osakidetza.

No estamos reivindicando cuestiones que vayan más allá de la Homologación. Simplemente estamos reivindicando que se nos apliquen las mismas condiciones que al personal propio de Osakidetza en base del principio de Homologación: tener acceso a las diferentes convocatorias de carrera profesional, un sistema más amplio y justo de cobertura de vacantes, acceso a la jubilación parcial vinculada al contrato de relevo, permisos y licencias que ya tiene reconocido el personal de Osakidetza, etc.

Las empresas adjudicatarias se han instalado en una postura cómoda, dirigiendo la responsabilidad a la dirección de Osakidetza, negándose a acordar cualquier materia con la parte social, si no es con el aval previo de la dirección de Osakidetza.

En ese sentido, la representación sindical nos hemos dirigido en innumerables ocasiones a la dirección de Osakidetza para tratar de desbloquear la situación; llevamos tocando la puerta de Osakidetza durante dos años, sin embargo tenemos que denunciar que este ente público no se ha dignado ni en contestarnos. En diciembre convocamos a una Mediadora designada por Osakidetza para tratar de solucionar el conflicto, pero esta incumpliendo su palabra aún no ha contestado.

Durante el mes de enero, ha sido pública y notoria la implicación del Gobierno Vasco en relación al conflicto del Convenio del Metal de Bizkaia, el cual finalmente se ha firmado con la Viceconsejera de Trabajo de testigo en sede gubernamental. Nos alegramos por ello. Pero a renglón seguido, se nos plantean varias dudas; ¿Por qué la Administración pública se implica y media en un conflicto laboral donde mayoritariamente trabajan hombres, y da la espalda y mira a otro lado cuando las protagonistas de un conflicto son mujeres? ¿somos a caso trabajadoras de 3ª división? ¿es este el nivel de educación y decencia que disponen los responsables de nuestras administraciones públicas hacia las trabajadoras? ¿No es consciente el Gobierno Vasco de que su actitud no hace más que reproducir y cronificar la discriminación por cuestión de sexo, la cual nos condena a la precariedad absoluta a las mujeres? Este desprecio hace que las declaraciones institucionales que son habituales escuchar alrededor de fechas tan importantes como el 8M suenen a palabras huecas en nuestros oídos; puro márketing.

Este panorama no ha hecho más que encender las alarmas y los ánimos de las
plantillas. Que ni las empresas adjudicatarias ni la dirección de Osakidetza se
equivoquen; las trabajadoras del servicio de limpieza de Osakidetza no nos vamos a quedar de brazos cruzados. Vamos a defender la homologación que recoge nuestro Convenio con uñas y dientes. Estamos hartas de la desidia mostrada tanto por las empresas como por la Administración. Estamos hartas de recibir palabras huecas y palmaditas en la espalda por las instituciones, mientras miran para otro lado cuando de nuestras precarias condiciones laborales hablamos.

Las trabajadoras del servicio de limpieza decimos que hasta aquí hemos llegado. Toca salir en defensa de la Homologación. Ya durante el año pasado realizamos 6 jornadas de huelga.

En ese sentido queremos anunciar públicamente la convocatoria de una semana de huelga en el sector. En concreto, el paro comenzará el 27 de febrero y finalizará el 5 de marzo. Las trabajadoras del sector tienen la determinación de defender lo que les pertenece. Vamos a señalarles y a decirles alto y claro a las empresas como a la dirección de Osakidetza, que la homologación ¡no se toca! Estamos convencidas que mediante la movilización y la lucha lo conseguiremos.

El Departamento de Salud y Osakidetza no han comparecido en la reunión de negociación realizada por el comité de huelga del Centro Vasco de Transfusión y Tejidos Humanos

Han emplazado al servicio vasco de Salud a un encuentro en el Consejo de Relaciones Laborales este martes, 14 de febrero, para buscar una solución urgente que permita terminar con la injusta discriminación que sufren las y los trabajadores del Centro, tras la realización de 14 días de huelga. Asimismo, se ha convocado una manifestación el miércoles 15 de febrero que partirá desde la Plaza Circular, y finalizará frente al Departamento de Salud en Bilbao.

Pese al establecimiento abusivo de los servicios mínimos, una vez más, la huelga está teniendo un amplio seguimiento entre las categorías que efectivamente pueden secundarla.

El Centro Vasco de Transfusión y Tejidos humanos sigue con su lucha por lograr unas condiciones justas con respecto al resto de trabajadoras y trabajadores de Osakidetza. Para ello, con el objetivo de denunciar el inmovilismo de Osakidetza y la falta de soluciones, el personal del Centro ha convocado nuevas jornadas de huelga, que se desarrollarán durante los días 14, 15, 16 y 17 de febrero.

No obstante, los sindicatos convocantes LAB, SATSE, ELA, CCOO, UGT y UTESE, en su afán por lograr una salida negociada y eficaz, hemos convocado a Osakidetza a una reunión en el Consejo de Relaciones Laborales de Euskadi el próximo 14 de febrero a las 11.30 horas. “Llevamos muchos meses pidiéndole a la dirección del servicio vasco de salud que queremos negociar, llegar a una solución que permita terminar con esta injusta discriminación que las y los trabajadores del Centro Vasco estamos sufriendo sin explicación alguna y esperamos que esta vez Osakidetza se preste al acuerdo y lo consigamos”.

Hay que recordar que el Centro Vasco de Transfusión y Tejidos Humanos ofrece un servicio imprescindible que garantiza el abastecimiento de sangre y tejidos en Euskadi. Sin embargo, tal y como denuncian las centrales sindicales, “su personal sufre una discriminación anacrónica e injusta y no se reconoce la importante labor que realizan ya que cobra un 4% menos que el resto de las compañeras de Osakidetza, realizando las mismas o similares funciones. Por este motivo, “exigen que se termine con este agravio comparativo”.

“Incluso desde el Parlamento Vasco se ha instado a Osakidetza a que ponga fin a esta situación”. Los sindicatos denuncian que la plantilla lleva ya más de dos años de conflicto: “Vamos a seguir con las movilizaciones hasta que Osakidetza desbloquee la situación y decida equiparar las condiciones con el resto de personal del ámbito hospitalario”.

Siguiendo esta misma línea, los sindicatos hemos convocado una manifestación el miércoles 15 de febrero, que partirá a las 10:00 desde la Plaza Circular de Bilbao (Abando) y finalizará ante la sede del Departamento de Salud, también en la capital vizcaína. Una movilización a la que las centrales invitan a sumarse a toda la plantilla del Centro Vasco y a la ciudadanía que se quiera unir como apoyo.

Las trabajadoras de la residencia Pablo Neruda de Gasteiz están luchando por la renovación de su convenio

En dicha residencia trabajan unas 40 personas, y lleva abierta 21 años. Durante ese tiempo, el personal ha tenido que luchar duro para mejorar sus condiciones laborales, y se han visto obligadas a convocar dos huelgas de larga duración. En este momento intentan negociar para renovar el convenio, pero por ahora la empresa no ha mostrado ninguna voluntad para añadir mejoras en las condiciones.

El convenio decayó en diciembre del 2021, y desde entonces las trabajadoras se encuentran intentando negociar con la empresa y hasta el momento solo han recibido palabras huecas con la excusa de que la empresa licitó a la baja y no da beneficios, y que mientras la Diputación no les aumente el presupuesto no hay nada que hacer.

Lo peor de todo no es eso, lo peor es que la calidad de vida en la residencia, tanto en recursos materiales como en recursos humanos (esto último gracias a los pliegos de Bienestar Social), ha caído en picado. El personal no recuerda cuándo la residencia ha estado en peores condiciones.

A la Diputación se le llena la boca con la atención individualizada a nuestros mayores pero la realidad es que deja esa atención en mano de una empresa sin ningún control. Dice que es un servicio concertado, pero la realidad es que es una privatización del servicio encubierta.

“Sr. Emilio Sola, solo desearle que si algún día necesita este servicio, sea digno y de calidad, como todos nuestros mayores se merecen”, expresan las trabajadoras.

Reclamamos la libertad de Ocalan y el resto de presas y presos políticos kurdos

Mañana, 15 de febrero, se cumplen 24 años de la detención de Abdullah Ocalan, líder del Partido de las y los Trabajadores del Kurdistán (PKK). Desde entonces está en prisión y los sindicatos LAB, CCOO, ELA, ESK, STEILAS y UGT hemos hecho público un manifiesto en el que reclamamos su libertad y la del resto de presas y presos políticos kurdos y, entre otras cosas, un proceso de paz que garantice una salida democrática al conflicto.

Libertad para Abdullah Öcalan

Kurdistán se ubica en una región que durante muchos años ha sufrido los intereses de las potencias internacionales, afectando a la población que vive allí u obviando los deseos e intereses de la población local.

Es una región geo-estratégicamente muy importante, que cuenta con algunos de los recursos naturales más demandados por Occidente hoy en día. Y por eso se ha ignorado repetidamente la realidad y la situación del pueblo kurdo, el mayor pueblo del mundo sin un estado propio.

La cuestión kurda afecta a Irak, Irán, Siria y, en particular, Turquía, y es uno de los principales conflictos sin resolver de Oriente Próximo. El conflicto entre el Estado turco y el movimiento kurdo por la libertad continúa hasta nuestros días. En este conflicto se han perdido hasta ahora más de 40.000 vidas, unos 4.500 pueblos han sido evacuados o incendiados, mientras que millones de personas se han convertido en refugiadas dispersadas por distintos territorios. Los ataques contra el pueblo kurdo, contra la libertad y la democracia construidas sobre las ruinas creadas por el colonialismo y el capitalismo, continúan hoy en día.

Abdullah Öçalan, líder del Partido de los Trabajadores del Kurdistan (PKK) permanece encarcelado desde hace 24 años, en unas condiciones extremas, con restricciones en su comunicación con el exterior y totalmente aislado del mundo exterior. En 2006-2007, 3,5 millones de kurdos y kurdas firmaron una petición en la que afirmaban que lo consideraban su representante político. Como único líder que goza de la confianza del pueblo kurdo, y como progenitor de esta solución pacífica, Öcalan es una parte indispensable para resolver el conflicto kurdo.

Por la experiencia pasada de otros conflictos sabemos que para que se desarrolle un proceso de paz, entre otras cosas, hacen falta personalidades fuertes cuyo liderazgo pueda ayudar a sus comunidades a buscar también soluciones pacíficas al conflicto. Nelson Mandela, Gerry Adams, entre otras personas, tenían el respeto y la confianza de sus comunidades, por lo que pudieron convencerlas de que trabajasen de forma activa en la búsqueda de una solución negociada. Sin duda, Abdullah Öcalan también entra en esta categoría.

El actual gobierno turco de Erdoğan mantuvo negociaciones con Öcalan durante dos años y medio, durante los cuales el líder kurdo propuso un plan gradual para alcanzar la paz, desde medidas de fomento de la confianza, pasando por un proceso de desarme bajo vigilancia internacional, hasta una solución política permanente a la cuestión kurda. Aunque las negociaciones se rompieran en el 2011, las propuestas de Öcalan, recogidas en su «Hoja de Ruta», siguen siendo de la máxima importancia para abordar y buscar una salida negociada a la llamada “cuestión kurda”.

La exigencia de la libertad de Öcalan es vital para romper la lógica militar del conflicto y desviar la atención hacia negociaciones pacíficas y la resolución del conflicto kurdo en clave democrática. Es por todo ello, que los sindicatos vascos demandamos lo siguiente:

  • Apoyar la petición de libertad para Abdullah Öçalan y el resto de presas y presos políticos kurdos como un paso importante en la democratización de Turquía y la paz en el Kurdistan.
  • Poner fin fin al sufrimiento y la opresión del pueblo kurdo.
  • Articular un proceso de paz que garantice una salida negociada al conflicto.
  • Que se le permita al pueblo kurdo decida libremente su futuro y se organice en la forma que democráticamente decida.

[OPINIÓN]: «Alzando la voz desde el sindicalismo»

El secretario de Relaciones Internacionales de LAB, Koldo Sáez, ha escrito un artículo de opinión sobre el papel del sindicalismo en el contexto actual y relacionado con la guerra de Ucrania:

El mundo y el orden internacional están cambiando, y a partir de ahora nada será igual. La duda, la que hay que despejar, es cómo será ese futuro, pero se están produciendo cambios y el movimiento sindical tiene que afrontarlos, organizando la clase trabajadora, y construyendo un sindicalismo de clase, feminista y antirracista.

El hecho de que Rusia haya invadido y atacado Ucrania es absolutamente injustificable, y como muchos otros conflictos en el mundo, también esta guerra se entiende por la necesidad que tiene el sistema capitalista de seguir engordando sus beneficios económicos. Por ello, hay que denunciar el papel que están jugando los lobbies de la industria armamentística, que están siendo los auténticos beneficiados en esta guerra de incalculables consecuencias. Como siempre ocurre en las guerras, son el pueblo y, especialmente las mujeres* quienes pagan las consecuencias de las guerras creadas por los hombres para ejercer su hegemonía hetero-patriarcal.

El contexto actual tiene similitudes con la crisis de los misiles de Cuba de 1962 que acercó peligrosamente al planeta a una guerra nuclear. Por tanto, alimentar los discursos belicistas establecidos en los medios de comunicación es un suicidio y pura inconsciencia, máxime teniendo en cuenta que quienes están en disputa son potencias nucleares.

Los analistas de los medios de comunicación rusos hablan de forma natural del uso del arsenal nuclear si la guerra se recrudeciera hasta el extremo. Recientemente, Charles Richard, uno de los principales jefes militares de Estados Unidos, explicó en el periódico The New York Times que esta crisis ucraniana que vivimos ahora no es más que un precalentamiento, que la gran crisis (the big one) está aun por venir, y que no tardaremos mucho tiempo en ser puestos a prueba en formas que no hemos conocido en mucho tiempo”. Por su parte, en el reciente Foro de Davos, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, aseguró que en Ucrania «el camino hacia la paz son las armas», prometiendo a Ucrania armamento más moderno, al tiempo que las potencias occidentales han aceptado enviar tanques a Ucrania, aumentando aún más la tensión bélica. Da miedo el mero hecho de pensar a donde nos puede llevar todo esto.

En medio de esta espiral instalada en las mentes de quienes dirigen las aspiraciones de las potencias nucleares, se encuentra una Europa sin rumbo ni posición propia y totalmente sometida a los dictados de la OTAN y donde mandan los Estados Unidos. Es tan absurda e incomprensible la posición actual de Europa, que hasta los partidos verdes bailan al son de tambores de guerra y militarismo y los gobiernos europeos adoptan conscientemente políticas contrarias a sus propios intereses. Las crisis y diferencias en el eje europeo franco-alemán han abierto la puerta a un nuevo eje formado por Washington, Londres, Varsovia y Kiev, que está marcando la línea a seguir en el conflicto. Mientras tanto, como siempre, es la clase trabajadora quien paga las consecuencias de las aventuras belicistas de las élites y las potencias hegemónicas.

La clase trabajadora y el movimiento sindical siempre hemos levantado las banderas en contra de la guerra y a favor de una paz con justicia, y en estos momentos también deberíamos levantarlas pidiendo una solución diplomática, dialogada y negociada, al margen del belicismo imperante. Paremos esta guerra antes de que sea demasiado tarde, tenemos herramientas a nivel internacional para poder hacerlo.

El movimiento bolchevique liderado por Lenin, se opuso a una I Guerra Mundial librada por los intereses de las élites, siendo una actitud respaldada mayoritariamente por el pueblo ruso. No olvidemos que una de las primeras cosas que hicieron tras el triunfo de la Revolución de Octubre fue salirse de la guerra firmando los acuerdos de Brest-Litovsk.

La Federación Sindical Mundial nació el 3 de octubre de 1945 en París. En una situación de posguerra en la que el mundo, y especialmente Europa, acababa de liberarse de las garras del fascismo, y en un contexto de profunda alteración del orden internacional, nacía la FSM como primera organización sindical de clase. Sus objetivos fundacionales eran y son luchar contra la explotación, el imperialismo, el racismo, el patriarcado y el cambio climático, y defender la justicia social, la solidaridad internacional, la paz justa y duradera, y el derecho de autodeterminación de los pueblos. Casi 78 años después, esos principios mantienen todo su sentido en el mundo actual.

El movimiento sindical ha jugado un papel importante a la hora de resolver conflictos políticos. Algunos ejemplos de esto que decimos son el papel que juega el movimiento sindical a favor de la reunificación de Chipre, el rol jugado por un movimiento sindical colombiano, víctima de numerosas vulneraciones de derechos, humanos en la búsqueda de la paz y el cambio político en el país, o la importancia de las alianzas entre los sindicatos vascos a la hora de abrir la ventana del proceso de paz en Lizarra-Garazi, por ejemplo.

El mundo de 2023 no es el mundo anterior a la caída del Muro de Berlín, pero estamos sufriendo las consecuencias de una competencia entre las potencias mundiales, entre una China cada vez más influyente junto con una Rusia capitalista sustentada en la iglesia ortodoxa y en la memoria del pasado soviético, y, por otro lado, unos aun hegemónicos Estados Unidos en retroceso. La historia no ha terminado, y un nuevo mundo se abre ante nuestros ojos.

Por ello, entendemos que el movimiento sindical internacional, antes de que sea demasiado tarde, debería apostar, alto y claro, por el diálogo, la negociación y la diplomacia para acabar con la guerra y junto a esto, defender la soberanía de los pueblos, y políticas que pongan la vida en el centro, levantando desde el feminismo un muro antifascista en esta Europa de los estados y del capital, cada día más extrema y más a la derecha.

La falta de medidas efectivas contra las filtraciones vuelve a sembrar dudas en las OPEs médicas de Osakidetza

Ante los resultados anómalos recogidos en neumología y las informaciones que estamos recibiendo, que comprometen más categorías, hemos solicitado a Osakidetza poder consultar las actas de los diferentes tribunales de las categorías incluidas en los grupos profesionales A1 y A2. La dirección nos ha negado la realización de estudios estadísticos que impone el nuevo modelo de OPE en repetidas ocasiones.

Así mismo, queremos denunciar que, como sucedió los primeros días después de la denuncia de filtraciones en la OPE 2016-17, la dirección de Osakidetza impide el acceso a la web que aloja los resultados de dichas pruebas. Sin saber si esta medida es mera casualidad, desde LAB consideramos que cuando hablamos de filtraciones y decisiones de la dirección de Osakidetza, la casualidad no es un parámetro aceptable.

Volvemos a denunciar que Osakidetza sigue obviando la propuesta realizada por nosotras para que asumiendo que históricamente se han realizado filtraciones, implemente medidas que faciliten la trazabilidad del examen.

El examen debe ser realizado por un agente externo y por una única persona, para en caso de anomalías, detectar los vínculos entre los y las beneficiadas con la o el realizador de examen de manera directa y sin interferencias. La dirección de Osakidetza actúa de manera temeraria, protegiendo y no garantizando la limpieza de sus procesos de selección. No son pocos y pocas las y los facultativos que han terminado por irse a otros lugares dado el quebranto manifiesto de los principios de igualdad, mérito y capacidad en Osakidetza, o incluso, como hemos podido comprobar, la persecución a la que la dirección somete a quienes denuncian dichas prácticas, que termina por suponer una pérdida irreparable y un mensaje de tierra quemada que cae como una losa en la plantilla. La dirección debe acabar con cualquier grieta en la seguridad y dejar de negar, proteger y avalar estas prácticas.

La actual dirección es conocedora del problema y continúa mirando hacia otro lado, esperando que diferentes cuestiones no trasciendan. Es una actitud de la que hizo bandera Darpón y le volvemos a decir a la dirección: si hacéis lo mismo, acabareis igual.

El proceso penal continúa abierto y seguiremos peleando en los tribunales las medidas y sanciones que la dirección se niega a ejecutar a pesar de ser conocedora de primera mano de las prácticas ilegales que han rodeado históricamente las OPEs de Facultativos médicos.