2026-01-15
Blog Página 248

Pedimos a los partidos vascos pasos para crear una Seguridad Social propia

Igor Arroyo: “Mientras las pensiones y prestaciones de las trabajadoras y trabajadores vascos dependan de las decisiones de Madrid y París, estarán expuestas al riesgo”.

A ambos lados del Bidasoa se están llevando a cabo nuevas reformas del sistema de pensiones. Por un lado, el Gobierno español ha presentado, una vez más, una reforma que no revierte los recortes de las últimas décadas ni garantiza unas pensiones dignas.

Por otro lado, el Gobierno francés ha impuesto por decreto el retraso de la edad de jubilación de 62 a 64 años. A diferencia de lo ocurrido en el Estado español, donde UGT y CCOO dieron por buena la jubilación de 67 años, en el estado francés LAB y el resto de sindicatos luchamos por desactivar esta medida; hoy mismo llevamos a cabo una jornada de huelga y movilizaciones en Iparralde y en todo el estado.

En este contexto, LAB ha llevado a cabo una iniciativa simbólica en la sede de la Seguridad Social en Gasteiz, sustituyendo la placa oficial por una nueva placa de la Seguridad Social Vasca.

Según el coordinador general de LAB, Igor Arroyo, es positivo que la última reforma del Estado español haga más hincapié en aumentar los ingresos de la Seguridad Social que en reducir los gastos, pero le ha lanzado dos críticas: por un lado, que los cambios en los ingresos no son suficientes para garantizar una pensión mínima digna a toda la ciudadanía vasca, tal y como propugna el movimiento de pensionistas vascos; por otro, que en lo referente a los gastos, existe un nuevo recorte que entraría en vigor en el futuro: ampliar el margen de cálculo de la pensión de 25 a 29 años (-2). Hay que tener en cuenta que hasta 1985 se tenían en cuenta los dos últimos años, y desde entonces se ha ido ampliando ese margen reforma a reforma: de 2 a 8, de 8 a 15 y de 15 a 25.

Arroyo también ha lamentado la propuesta de la Seguridad Social española de delegar la gestión de las enfermedades comunes en las mutuas patronales, ya que supondría un grave salto hacia la privatización del sistema sanitario. La semana pasada, LAB sacó a la luz el documento remitido por la Seguridad Social a las comunidades autónomas y se reafirma en su petición de entonces: «Pedimos a Urkullu y a Chivite que digan claramente que no llevarán a cabo un convenio de este tipo».

Según el coordinador general, “las pensiones y prestaciones de las trabajadoras y los trabajadores vascos están en peligro si siguen en manos de quien se encuentre al mando en cada momento en el Gobierno español y en el francés. En las últimas décadas se han producido sucesivos recortes bajo la tutela de la Comisión Europea”. En este sentido, ha reivindicado que en Madrid y París se haga posible lo que no se puede en Euskal Herria: una pensión digna para todos los vascos y vascas, tanto para los que han tenido empleo como para los que se han dedicado a labores de cuidado sin obtener el debido reconocimiento.

Proponemos dos pasos concretos dirigidos a la consecución de la Seguridad Social vasca. Por un lado, cree necesario adquirir la gestión de la Seguridad Social prevista en el Estatuto vasco, dejando claro que el objetivo último no es sólo la gestión, sino también la adquisición de la potestad de regulación. Por otro lado, los gobiernos de la CAV y de Nafarroa deben complementar las pensiones de toda la ciudadanía vasca hasta los 1.080 euros, tal y como reivindica el movimiento de pensionistas vascos a través del ayuno y de un sinfín de iniciativas.

Garbiñe Aranburu: «Los convenios del metal de Araba y Bizkaia son fruto de grandes luchas»

La coordinadora general de LAB ha sido entrevistada esta mañana en Radio Popular de Bilbao. Además de hablar de los logros obtenidos tras una larga conflictividad en el sector del metal, ha hablado, entre otras cosas, sobre la subcontratación de las instituciones, la cual critica porque precariza el trabajo y afecta sobre todo a mujeres, citando casos como los de la limpieza de Osakidetza, las residencias de mayores o del IFAS, y defiende la publificación de los servicios.

En ese sentido, subraya que la propuesta para derivar los servicios de salud que afectan a la población activa a las mutuas, destapada por LAB, si se llegara a materializar, traería un paso hacia la privatización sin precedentes.

La coordinadora general también ha podido desgranar la lectura que hace LAB de la reforma de pensiones en el estado español. Por último, Aranburu ha reivindicado la necesidad de un sistema comunitario vasco de cuidados.

La entrevista completa puede escucharse en el siguiente enlace: https://radiopopular.com/podcast/lab-achaca-a-la-patronal-el-bloqueo-de-la-negociacion-colectiva/.

Los trabajadores y las trabajadoras de GAES Amplifon han dado comienzo a una semana de huelga

La plantilla de GAES Amplifon está formada por personal sanitario y comercial que ofrece servicios y ventas de audición. Su convenio colectivo está sin renovar desde 2008, por lo que las condiciones laborales y salariales no están actualizadas desde entonces. A pesar de que en el último año han hecho varias propuestas a la empresa para mejorar sus condiciones laborales, se las han rechazado una y otra vez. Por todo ello, hoy han iniciado una huelga que se prolongará hasta el día 1 de abril.

Las tiendas de Eibar, Azpeitia, Ordizia, Irun, Orereta, Bergara, Hernani, Lasarte, Beasain y Arrasate, entre otras, han permanecido cerradas por la mañana a causa de la huelga y se ha llevado a cabo una movilización a nivel provincial por la mañana en Donostia, donde se ha realizado un piquete-kalejira que ha partido desde la tienda GAES Amplifon de Gros. Dicha acción se repetirá durante todos los días de la huelga. La empresa cuenta con 20 centros y alrededor de 40 trabajadores y trabajadoras en Gipuzkoa, de las cuales la gran mayoría ha secundado la convocatoria.

Hasta ahora la representación sindical de LAB, elegida por los y las trabajadoras de Gipuzkoa, era de ambito provincial, pero en el 2021, tras la compra de GAES por una empresa internacional, el marco de negociación se trasladó al ámbito estatal y las reivindicaciones de la plantilla de Gipuzkoa pasaron a ser minoritarias, ya que a nivel estatal existen sindicatos con mayor representación que forman una especie de comité, tomando decisiones en materia laboral que afectan a todos y todas las trabajadoras. En este comité intersindical ni LAB ni los y las trabajadoras de GAES Amplifon Gipuzkoa están representadas.

En los ultimos días han mantenido varias reuniones con la Dirección de la Empresa para dar a conocer su preocupación sobre el empeoramiento de las conciciones laborales a raíz de las negociaciones y en consecuencia decisiones que se están tomando a nivel estatal: “Nuestras peticiones siempre han sido rechazadas. Las reivindicaciones son muy claras: queremos una negociación real para los y las trabajadoras de Gipuzkoa, en la que se tenga en cuenta nuestra situacion social y laboral, acorde con nuestra realidad territorial. Pedimos que se nos respete y se aplique el convenio colectivo del Comercio del Metal de Gipuzkoa”. Además de ello, exigen la revisión y actualización salarial acorde a la realidad economica que viven actualmente (es decir, las correspondientes subidas del IPC).

Por todo ello, los y las trabajadoras de GAES Amplifon Gipuzkoa han decidido organizarse y salir a la calle para defender sus derechos laborales mediante la lucha sindical y, asimismo, convocan una huelga desde el 27 de marzo hasta el 1 de abril.

Denunciamos las recientes inspecciones domiciliarias de las personas perceptoras de la RGI que estigmatizan y criminalizan la pobreza

Recientemente organizaciones y plataformas sociales de la CAV han denunciado el abuso policial y hostigamiento a las personas perceptoras de la Renta de Garantía de Ingresos. Abusos de poder que van desde policías que se dirigen a los barrios donde viven las personas para sondear entre los vecinos con quién residen, qué horarios tienen, dónde trabajan o a qué escuelas van sus hijas e hijos, hasta entrar en las casas de las personas para obtener estas informaciones.

Desde el Sindicato LAB rechazamos cualquier tipo de abuso de poder cometido por la Administración Pública y sus representantes. Es inaceptable que, ante el empobrecimiento estructural que genera este sistema capitalista, heteropatriarcal y racista, la Administración Pública priorice perseguir a las personas empobrecidas y perceptoras de la RGI, en lugar de afrontar las causas y abordar las consecuencias de estas realidades. De hecho, cuantías insuficientes, obstáculos en el acceso a esta prestación y endurecimiento de las medidas de control y criminalización de las personas perceptoras son las bases de la recién aprobada reforma de la RGI.

Consideramos especialmente grave el abuso y la vulneración de derechos que supone la invasión de los domicilios para el control de las personas perceptoras de la RGI, y la gravedad añadida que supone que sean los cuerpos policiales quienes realizan estas “inspecciones”, ya que la visita domiciliaria no es un mero acto administrativo y tiene lugar donde las personas desarrollan su intimidad y vida cotidiana. Ya durante el debate parlamentario cuestionábamos la capacitación que pueda tener el personal de Lanbide para realizar este tipo de inspección.

Hoy vemos cómo las inspecciones domiciliarias se están convirtiendo fácilmente en un mecanismo de control, estigma y persecución de la mano de las fuerzas policiales; en un mecanismo de coacción del libre consentimiento, ya que la “obstrucción” o la “resistencia a colaborar” se considerará una infracción grave que puede conllevar la suspensión de la prestación.

En definitiva, los abusos de poder que se están denunciando son el reflejo de un Gobierno Vasco que no busca combatir la pobreza, sino mantener un sistema insuficiente en el que un tercio de las personas en situación de exclusión no acceden al sistema de protección social y alimentar un falso imaginario de “personas pobres” como amenaza, coste y gasto deficitario (el fraude no llega ni al 0,5% de la prestaciones).

Por ello, desde LAB reclamamos el cese inmediato de estos abusos policiales y que frente a estos se establezcan garantías y protección para las personas perceptoras de la RGI. También reivindicamos que se tomen desde ya medidas para garantizar unos ingresos suficientes para una vida digna como son aumentar las cuantías de la RGI o el complemento de las pensiones hasta 1.080 euros.

Además, remarcamos que es necesario un debate integral, interseccional y participado sobre las políticas públicas y sociales que queremos en Euskal Herria. En LAB apostamos por el reparto justo del empleo, los cuidados y la riqueza para transformar el modelo socioeconómico actual, injusto y desigual, que es el que reforma el actual modelo de RGI.

Informe completo sobre la nueva ley que regula la RGI

Telefónica responsable, subcontratación asesina

LAB, junto a los sindicatos ESK, STEILAS, EHNE e HIRU, nos hemos concentrado ante la sede de Telefónica en Gasteiz para denunciar la responsabilidad de esta empresa en dos accidentes laborales muy graves en el plazo de 2 meses. El primer accidente laboral ocurrido en enero en Donostia, le costó la vida a un trabajador, al caerse de una vivienda mientras instalaba fibra óptica.
El segundo accidente ocurrió en Legutio, el 15 de marzo, resultando gravemente herido un trabajador al caer de una altura de 10 metros mientras arreglaba una línea telefónica. 

En ambos casos, tanto el trabajador herido como el fallecido trabajaban en empresas subcontratadas para realizar los trabajos de Telefónica.

Hemos denunciado la política criminal de subcontratación masiva que emplea Telefónica, al igual que otras muchas multinacionales. Una política criminal de subcontratación que precariza las condiciones laborales de las y los trabajadores y que provoca que esos trabajadores y trabajadoras más vulnerables se expongan a mayor riesgo de sufrir un accidente laboral. La subcontratación es un factor de riesgo. Se producen más accidentes laborales en trabajos precarios, como es el caso de la subcontratación.

Son a estos trabajadores y trabajadoras a quiénes se les adjudican los trabajos más peligrosos y quiénes cuentan con menor nivel de protección y seguridad laboral.

Concretamente en el sector de telecomunicaciones la precariedad es absoluta, con salarios muy bajos, donde todas las empresas de la cadena de subcontratación se van quedando con parte del dinero, obligando al trabajador y trabajadora a realizar trabajos a “destajo” para poder sobrevivir.

Todo ello mientras Telefonica declara año tras años ingentes beneficios. Avaricia empresarial que produce muertes laborales.

LAB también quiere señalar la complicidad de un Gobierno Vasco que no cuestiona este modelo de empresa y permite el uso abusivo de la subcontratación y precarización de condiciones laborales.

Y solicitamos también a Osalan, Inspección de Trabajo y Fiscalía que dejen de mirar para otro lado, y también se impliquen cuando se trata de empresas “poderosas”.

LAB solicita una investigación exhaustiva de lo ocurrido y esclarecer las debidas responsabilidades. Tal y como ha podido saber LAB, el trabajador se hallaba atado a un poste de madera podrido, y es responsabilidad directa de Telefónica el buen mantenimiento del mismo.

Por último, queremos poner en valor que el protocolo de respuesta a los accidentes laborales sigue en vigor y, ante esta penosa situación, es más que nunca necesaria la colaboración entre diferentes sindicatos. LAB considera que es el momento para fortalecer dicho protocolo hasta convertir la lacra de la siniestrabilidad laboral en un problema político y social de primer nivel. ¡No más accidentes laborales!

Las trabajadoras de limpieza de Osakidetza han llevado sus reivindicaciones a la manifestación de Bilbo

Se encuentran en huelga hasta el 2 de abril, convocada por la intersindical LAB-UGT-CCOO-ESK.

La lucha por exigir la homologación a los trabajadores de Osakidetza ha llenado esta mañana las calles de Bilbao de trabajadoras procedentes tanto de Bizkaia como de Araba y Gipuzkoa. Piden una vez más que se libere el bloqueo de la negociación del convenio.

Seguimos en lucha en DHL Parcel

La representación legal de las personas trabajadoras y la empresa han celebrado varias reuniones para renovar el convenio colectivo de DHL PARCEL GIPUZKOA; sin embargo, a día de hoy, las partes seguimos sin lograr un acuerdo.

Desde nuestro punto de vista, hay ciertas cuestiones a regular en el convenio, respecto a la producción diaria de la empresa y, junto con dichas cuestiones, creemos que es imprescindible garantizar el poder adquisitivo de la plantilla. Esta última reivindicación es una línea roja para nosotras/os y, viendo que la empresa no tiene la voluntad de ofrecer el IPC, ¡hemos salido a la calle!

Durante semanas, hemos cosido de pancartas los alrededores de nuestro centro de trabajo y, además, hemos organizado dos concentraciones a la entrada del polígono de Belartza, en Donostia.

Viendo que por parte de la empresa no se ha dado ningún movimiento, seguimos en la lucha. Ayer, 23 de marzo, organizamos una caravana de coches: comenzamos en Belartza y llegamos hasta las oficinas que DHL tiene en el paseo Mikeletegi, manifestando mediante carteles en los vehículos cuáles son nuestras pretensiones. Después, colgamos una pancarta frente a las oficinas de la empresa, donde se podía leer el siguiente mensaje: “DHL en lucha por un convenio digno”.

¡La plantilla tiene ganas de luchar por unas condiciones laborales dignas y seguiremos en ello! De cara al viernes que viene, 31 de marzo, hemos convocado una concentración frente al centro de trabajo de Belartza, que se llevará a cabo desde las 13:00 hasta las 13:30 horas. Además, durante los siguientes días, seguiremos reforzando nuestra presencia en las calles.

Los trabajadores y trabajadoras de IFAS salen a la calle en defensa de un servicio de calidad y unas condiciones laborales dignas

El Comité de Empresa considera que se están tomando numerosas decisiones que están afectando de forma muy negativa en el servicio que se presta desde Instituto Foral de Asistencia Social (IFAS).

Para dar traslado de todo ello, el comité de empresa del IFAS ha comparecido hoy ante las Juntas Generales de Bizkaia.

Denuncian las medidas que se han tomado amparándose en un cambio de modelo de cuidados y con la creación de unidades convivenciales. Son las siguientes:

Reducen 110 plazas de gestion publica destinadas a Personas Mayores. Cada vez son menos las plazas de residencia pública destinada a este colectivo y la intención del Departamento es seguir en esta línea. Se trata de un recorte más de los Servicios Públicos e impulsa el modelo de titularidad pública y gestión privada que la Diputación y los partidos políticos que la sustentan, defienden.

Perjudican gravemente la calidad asistencial suprimiendo la enfermería de noche.

Desaparecen puestos de trabajo en las categorías de camareras limpiadoras y ordenanzas.

Dañan las condiciones laborales de las trabajadoras. Imponiendo turnos fijos de noche.

Hemos solicitado a todos los grupos junteros que se apueste por los servicios públicos en vez de por la red concertada y que la apertura de los centros que se realicen, sean en su totalidad de gestión pública directa, a través del IFAS.

Es necesario tener una red fuerte de servicios públicos de gestión directa, tanto en servicios sociales, como en muchos otros como en sanidad.

Damos a conocer un plan estatal de privatización del sistema sanitario a través de las mutuas patronales

Instamos al Gobierno de la CAV y al de Nafarroa a oponerse al proyecto

  • A continuación, el documento al que ha tenido acceso LAB:

LAB ha tenido acceso a un borrador de convenio para delegar en las mutuas patronales la gestión de las enfermedades comunes. El borrador ha sido consensuado entre la Seguridad Social española y la asociación de mutuas patronales AMAT y traspasado a cada comunidad para su ejecución entre el departamento de salud correspondiente y las mutuas patronales. Está, pues, sobre las mesas del Gobierno de la CAV y del Gobierno de Nafarroa.

El secretario de Salud Laboral, Inko Iriarte, ha explicado que el documento refleja que el Sistema Público de Salud y, con ello, la mayor parte del servicio de salud de los trabajadores y trabajadoras y de la población pasaría a manos de las empresas. «Es, en consecuencia, el proceso de privatización más duro que hemos conocido», destaca.

Lo recogido en el acuerdo

Iriarte ha explicado que, según este acuerdo, en el caso de los trabajadores y trabajadoras de empresas que tengan contratados servicios con mutuas patronales, cuando estén de baja, quedarían a disposición de estas mutuas las contingencias comunes y las pruebas, tratamientos, intervenciones o rehabilitaciones relacionadas con las mismas. Añade que ello tendría como consecuencia, entre otras cosas, que las mutuas hicieran valer criterios productivos y economicistas y, en base a ellos, dar de alta a los y las trabajadoras cuanto antes, quedando la salud de los trabajadores en un segundo plano, a costa, además, de la seguridad social. La citada medida afectaría al 80-90% de la población activa.

Por otra parte, al dar la mutua la propuesta de alta, el acuerdo le otorgaría poder para fiscalizar al médico de Osakidetza o de Osasunbidea y exigir en el corto plazo de cinco días los informes técnicos necesarios, teniendo que ofrecer amplias explicaciones ante la mutua: “Esto cambia la lógica actual, y pone al médico del Sistema Público de Salud a las órdenes del médico de una empresa privada”. En esta situación, el denominado silencio administrativo actuaría a favor de las mutuas y pondría su disposición la carga de trabajo del Sistema Público de Salud, ha precisado Iriarte.

Si desde el primer día de incapacidad temporal la mutua propusiera un tratamiento, prueba o intervención y el médico de la sanidad pública no respondiera a tiempo, tendría permiso para realizar las intervenciones que quisiera, “siempre en beneficio de los intereses productivos de la empresa, para reducir la baja”.

Iriarte ha denunciado que el acuerdo incluye también la prueba piloto sin control público alguno, así como el acceso a los historiales clínicos.

Por último, el Secretario de Salud Laboral ha querido subrayar que en el caso de trastornos depresivos, tendinitis o problemas que afectan a los discos intervertebrales, habría que hacer un seguimiento cada 15 días y justificar que se siga de baja.

Otro paso hacia la privatización

En opinión del coordinador general de LAB, Igor Arroyo, hay un intento de privatizar el sistema sanitario público detrás de este documento presentado como convenio de colaboración: “Desde 1995 se ha dado cada vez más poder a las mutuas en el Estado español, con la ayuda de PNV y UPN. Esta vez la idea es que la Mutua Patronal se haga con el servicio de salud de la población activa, vaciando el Sistema Público de Salud. De ese modo, siguiendo la doctrina neoliberal, el planteamiento de los autores del documento es el siguiente: atención a través de mutuas patronales para aquellas personas productivas para el sistema, con el fin de conseguir su reincorporación lo antes posible; y para aquellas que no se consideran productivas, el sistema público de salud vaciado de recursos”.

En palabras de Arroyo, la excusa que se utiliza es aligerar las listas de espera del sistema público de salud: “Pero el camino para ello no es la privatización, sino todo lo contrario: invertir en el sector público. Las mutuas patronales viven a expensas de las cotizaciones de estos trabajadores y trabajadoras. Pues bien, destinemos esas cotizaciones al sistema público, publifiquemos las mutuas y completemos un sistema público sólido. Hay vías legales para ello, sólo hace falta voluntad política”.

Arroyo ha interpelado a los gobiernos de la CAV y de Nafarroa: «En primer lugar, pedimos a Urkullu y Chivite que den un no rotundo a este intento privatizador. Que asuman un compromiso claro de que la atención de las enfermedades comunes de estos trabajadores y trabajadorás no será encomendada a las mutuas patronales. En segundo lugar, que promuevan el rumbo contrario, para que las empresas concierten la atención de las enfermedades profesionales con la Seguridad Social y, en consecuencia, la gestión se lleve desde el sistema sanitario público. La mejor garantía para la salud de los trabajadores y trabajadoras es un sistema público potente”.