Entre el jueves y el viernes, llevaremos a cabo nuestro 10 Congreso Nacional en la sala Halle D ‘Iraty de Miarritze, bajo el lema «Bagara Bagoaz». Con la participación de 500 representantes, aprobaremos las líneas de trabajo para los próximos 5 años y elegiremos una nueva dirección.
La secretaria general, Garbiñe Aranburu, y la portavoz de Ipar Euskal Herria, Argitxu Dufau, han comparecido para explicar los pormenores del Congreso Nacional.
Dufau ha dado a conocer el programa del día. De este modo, ha explicado que LAB ha hecho referencia a las luchas sindicales abiertas en el acto de inicio. Varios han sido los invitados e invitadas llegadas desde el ámbito internacional y desde Euskal Herria, como partidos políticos, sindicatos y representantes de movimientos populares. En cuanto a las delegaciones internacionales, en el congreso están participando 48 representantes de 31 sindicatos de 28 países de 4 continentes. Y el miércoles, 15 de junio, se realizó en Hendaia la Conferencia Internacional con el título «Los retos del sindicalismo clase en la actual fase capitalista».
Como primer ejercicio del congreso, la secretaria general, Garbiñe Aranburu, ha presentado el informe de gestión, que recoge el trabajo realizado durante los últimos cinco años. Se ha aprobado con un apoyo del 99,13%.
Posteriormente, los y las congresistas iniciaron el debate de las 203 enmiendas que se han presentado. De estas, 102 han sido aprobadas directamente, 115 acordadas, 47 suspendidas y 19 inadmitidas, sólo el 6,7% de los presentados.
La secretaria general, Garbiñe Aranburu, ha destacado la importancia del proceso previo al congreso: «El procedimiento no ha sido el habitual. Hicimos un ejercicio de escucha con la militancia del que extrajimos las tesis principales». A partir de este pretrabajo se ha redactado la ponencia «con el objetivo de tener un sindicato más participativo. Más que un sindicato que se construye de arriba abajo, uno que se construye en círculo. La aportaciones de y todas todos tiene su valor y su importancia y quienes tenemos responsabilidades de dirección las tenemos en cuenta a todas», ha destacado Aranburu.
Como ejemplo, ha citado las autocorrecciones que ha presentado el Comité Nacional, las aportaciones y reflexiones que se han tenido en cuenta en las asambleas comarcales y las autocorrecciones que quedarán recogidas en las ponencias. En primer lugar, la realizada sobre la precariedad juvenil, que refuerza la voluntad de LAB de revertir la situación de la juventud. En segundo lugar, la relativo a la participación institucional, ampliando la lectura que hace LAB de la participación no normalizada para reforzar la interpelación y la crítica política institucional. Y en tercer lugar, la Asamblea Nacional, como máximo órgano de dirección entre congresos, fijando los criterios para su composición.
Aunque el proceso previo haya sido diferente, ha habido margen para realizar enmiendas. «El alto número de enmiendas recibidas y las pocas que han quedado sin aprobar ponen de manifiesto diversos elementos», que ha enumerado Aranburu. En primer lugar, el alto grado de acuerdo con la línea sociopolítica a desarrollar por LAB en los próximos años y con las principales tesis que se plantean. En segundo lugar, que «somos un sindicato vivo, con gente militante y que para la comunidad de LAB el congreso no es un mero trámite». Y en tercer lugar, que «la voluntad y capacidad de la dirección para llegar a consensos es muy grande».
El informe de gestión que recoge el balance del trabajo en los últimos cinco años ha tenido una amplia aceptación. En palabras de la secretaria general,»esto indica que las decisiones que tomamos en su momento fueron las adecuadas y que la mayoría de las decisiones que tomamos se han llevado a la práctica».
Hemos aportado renovación
Desde el congreso de hace cinco años, LAB ha renovado al sindicalismo. «Fuimos los primeros en traer al sindicalismo el choque entre capitalismo y vida en nuestro entorno inmediato. Esta redefinición en las formas de pensar y actuar supuso todo un cambio de paradigma», ha afirmado la máxima responsable de LAB.
«Hemos dado grandes pasos para llevar el sindicalismo feminista a la práctica. Vamos a dar nuevos pasos para luchar ante las situaciones de explotación de las y los trabajadores migrantes y racializados y convertirnos en un sindicato antiracista. En definitiva, lo que buscamos es que el sindicato sea un instrumento eficaz para todos los colectivos de trabajadores y trabajadoras», puntualiza.
Según LAB, es la vida es lo que hay que poner en el centro. Las y los trabajadores necesitamos cambios radicales, tenemos que luchar por esos cambios, y los tenemos que hacer posibles aquí, en Euskal Herria.
La puesta en marcha de un nuevo ciclo de movilizaciones ha sido la prioridad del sindicato en estos últimos meses y «podemos decir que hemos llegado al Congreso Nacional con este objetivo cumplido», según Aranburu. «En el último curso ha habido más de 100 huelgas en diferentes sectores o empresas. A través de la lucha hemos conseguido limitar la destrucción de empleo y mejorar las condiciones salariales y laborales de las y los trabajadores en infinidad de ámbitos».
«Este Congreso Nacional va a ser un punto y seguido. Profundizaremos en las innovaciones que trajo el anterior y tomaremos nuevas decisiones en esa dirección”, ha concluido su intervención la secretaria general de LAB.
Ya está en marcha el X Congreso Nacional de LAB en Baiona-Miarritze, con el lema «Bagara bagoaz». Durante dos jornadas, los días 16 y 17 de junio, ratificaremos y desarrollaremos los principales acuerdos adoptados en el anterior congreso.
Nuestra apuesta es la lucha, y tirando de ese espíritu hemos arrancado el congreso. Durante este curso hemos convocado huelgas en más de 100 centros de trabajo y hemos salido a la calle. Estamos en la calle. En defensa de los derechos laborales, en defensa del empleo, contra la discriminación… Hemos cumplido nuestra palabra. Ya está en marcha el nuevo ciclo de lucha en Euskal Herria.
La lucha merece la pena. Y nos hemos reunido en Baiona-Miarritze con la intención de seguir luchando. De aquí a la conclusión del congreso, tomaremos decisiones que marquen los ejes, retos y líneas de trabajo de LAB para los próximos cinco años.
En vísperas del X Congreso Nacional de Baiona-Miarritze, hemos organizado en Hendaia una Conferencia Internacional con representantes sindicales llegados de diferentes territorios de todo el mundo bajo el título «Los retos del sindicalismo de clase en la actual fase capitalista». Hemos acordado diferentes resoluciones, entre ellas, una declaración general sobre la actual coyuntura.
País Valencià, Palestina, Galiza, Chipre, Portugal, Asturies, Cuba, Sahara, Austria, Canarias, Panamá, Argentina, Catalunya, Suiza, Brasil, Corsica, Martinica, Kanakia, Andalucía, Aragón, Francia, Nicaragua, Italia, Groenlandia, Irlanda, Guadalupe, Sardinia, Aosta Gaza-Palestina… Se han acercado de numerosos territorios en representación de diversos sindicatos.
La lista es extensa: Intersindical Valenciana, National Union of Palestinian Workers, New Unions, Condeferacion Intersindical Galega, PEO, CGTP IN, Corriente Sindical de Izquierda, Central de Trabajadores de Cuba, UGT Sario, Left Block Austrian Trade Union, Federation Intersindical Canaria, Federación Auténtica de Trabajadores, CTA-Autonoma, Intersindical Catalana, UNIA Ginebra, Central dos Trabalhadores e Trabalhadoras do Brasil, STC, UGTM, USTKE, Intersindical Alternativa de Catalunya, Central Unitaria de Traballadoras, Sindicato Andaluz de Trabajadores, Colectivo Unitario de Trabajadores, Solidaires, Central Sandinistas de Trabajadores, Unione Sindicale di Base, SIK, Trade Unionists for a New and United, Ireland, UGTG, CSS, SAVT, ILCU…
La solidaridad ha estado muy presente en la conferencia. En la imagen, en el centro, una de las representantes de Palestina.
En total, 48 representantes de 31 sindicatos provenientes de 28 territorios de 4 continentes.
Tiempo para la reflexióny el debate
Igor Arroyo, secretario general adjunto del sindicato LAB, ha dado la bienvenida a las personas asistentes: «¡Qué mande el pueblo y qué no mande el capital!». Ha denunciado que «el capitalismo es injusto porque se basa en la explotación, juzga pueblos, destruye culturas y ecosistemas y oprime a la mujer, pero no solo es injusto, también es inviable».
A continuación, ha tomado la palabra Koldo Sáenz, responsable de Relaciones Internacionales de LAB: «El capitalismo ha fracasado».
La jornada ha avanzado con intervenciones y reflexiones de las y los representantes reunidos en la conferencia, que han abordado los retos a los que se enfrenta el sindicalismo combativo, desde la solidaridad de clase y el trabajo en común. Y es que la crisis económica, o la sucesión de crisis en los últimos años, es un elemento permanente del mundo capitalista actual y la necesidad de unirse y caminar acompañadas y acompañados es un imperativo para que el conjunto de la clase trabajadora mundial pueda hacer frente a los retos y ataques que soporta desde hace años.
Se ha reunido la mesa negociadora del metal de Araba. En ella, SEA ha hecho muy pequeños movimientos, seguramente debido a la presión de las huelgas y las movilizaciones. Frente a estos tímidos movimientos, LAB exige contenidos de calado para acordar un convenio digno. Por lo tanto, analizaremos conjuntamente con los otros sindicatos los siguientes pasos, teniendo claro que sin contenidos importantes, habrá nuevas movilizaciones.
En la jornada de hoy la patronal SEA ha hecho muy pequeños movimientos, la mayoría de los cuales han consistido en pasar a escrito lo expresado ya anteriormente de forma oral. Probablemente, estos pequeños movimientos se deben a la presión de las huelgas y las movilizaciones realizadas. De hecho, a pesar de que en su momento la patronal quiso minimizar las huelgas, es consciente de la enorme respuesta que dio el sector.
En cualquier caso, LAB considera que se trata de tímidos movimientos que cambian poco la propuesta de SEA. Frente a ellos, LAB exige contenidos de calado para acordar un convenio digno en el metal de Araba. En ese sentido, para este sindicato, es fundamental que se recojan, entre otros, los siguientes contenidos:
– Actualización salarial y subidas salariales unidas al IPC.
– Incrementos en salarios reales.
– Rebaja importante de la jornada laboral.
– Mejora de los complementos de bajas.
– Ampliación de la subrogación.
– Otras medidas para poner a las personas en el centro.
Por todo ello, LAB analizará junto con el resto de sindicatos los siguientes pasos, puesto que damos mucha importancia a la unidad sindical alcanzada. Sea como fuere, lo tenemos claro: sin contenidos satisfactorios seguiremos con las movilizaciones, buscando siempre las iniciativas más efectivas para conseguir unas condiciones de trabajo dignas en el metal de Araba.
Ya está aquí el X Congreso Nacional del sindicato LAB. Tendrá lugar en Baiona-Miarritze los días 16 y 17 de junio y, en ella, ratificaremos y desarrollaremos los principales acuerdos adoptados en el anterior congreso.
En este sentido, el congreso aportará novedades en el desarrollo de las principales decisiones, algunas de las cuales están directamente relacionadas con las y los trabajadores golpeados por la precarización que se está extendiendo a todos los ámbitos de la vida. Entre ellos se encuentran las y los trabajadores migrantes y racializados.
LAB quiere ser una herramienta eficaz en la lucha en defensa de las condiciones de trabajo y de vida de todas y todos los trabajadores y, para ello, entre las nuevas apuestas, decidiremos transformarnos en un sindicato antirracista, entendiendo que ser antirracista es algo más que no ser racista y reconociendo que tenemos una deuda con estas y estos trabajadores, una deuda colonial.
De esto y otras cuestiones hemos hablado con Josefina Roco «Txefi», miembro de Acción Social:
Josefina Roco «Txefi».
-¿De dónde viene la necesidad de transformarse en un sindicato antirracista?
LAB es una herramienta de contrapoder para el conjunto de la clase trabajadora y popular en Euskal Herria. Trabajamos por la defensa de derechos de las personas trabajadoras, facilitando condiciones para su organización colectiva y para la lucha desde la defensa de la soberanía del pueblo vasco contra las causas de desigualdad y violencia de este sistema capitalista, clasista, machista, colonial y biocida.
Las transformaciones en las formas y relaciones de producción, acumulación y explotación han puesto en escena nuevos modos de empleo y precarización que se extienden en la clase trabajadora, convirtiéndola cada vez más en un sujeto múltiple, dinámico y diverso. Como sindicato, llegar a las nuevas realidades laborales y vitales es todo un reto. Para ello, necesitamos reflexionar y tomar desiciones que se materialicen en nuestra estructura y praxis sindical.
Se trata de un proceso doble. Mientras se resignifica la clase trabajadora, nos vamos reinventando como organización. Hace un lustro que, bajo el proceso de Birpentsatzen, iniciamos un proceso para renovar nuestra acción sociosindical, situando el conflicto capital-vida en el centro y atendiendo a la realidad múltiple y diversa del conjunto de la clase trabajadora.
-Entonces, ¿se trata de una decisión que responde a la actual realidad?
No podemos quedarnos al margen. El contexto exige estar a la altura. Las anteriores formas de lucha y organización siguen teniendo su potencia, pero requieren adaptarse a las realidades y condiciones concretas que no podemos ni desoir ni invisibilizar. Eso es ser una herramienta para todas y todos los trabajadores.
Construirnos como sindicato antirracista es parte de este proceso. Las trabajadoras migradas y racializadas en Euskal Herria representan un colectivo amplio, heterogéneo, atravesado por diferentes y cambiantes situaciones. Las condiciones de partida, la situación de extranjería, la imposibilidad o limitación de negociar, la desprotección social e institucional, el racismo estructural y las violencias transistémicas operan de manera concreta sobre las vidas y cuerpos de estas y estos compañeros.
Como sindicato, hasta ahora no habíamos hecho ninguna lectura ni ningún trabajo específico para combatir las particularidades de estas y estos trabajadores migrantesy racializados. Creemos que abordarlas desde su especificidad es importante para poder ser un instrumento útil también para ellas y ellos. No somos todas las personas iguales, ni queremos serlo, pero tampoco podemos igualar a todas, porque las condiciones de partida no son iguales y muchas veces esas diversidades se convierten en asimetrías en este mundo y en este sistema.
-¿Qué pasos habéis dado en esa dirección?
Avanzar en una praxis sindical antirracista es caminar juntas y juntos hacia una apuesta que combina diferentes dimensiones. Es hacer un trabajo colectivo que va más allá de las y los trabajadores migrantes y racializados en concreto. Un trabajo que nos involucra a todas y todos, porque el racismo no es un problema solo de las personas que migran. El racismo está en todas partes. Se cuela sin que seamos conscientes de ello. Como sindicato que quiere trabajar desde el antirracismo, es nuestra responsabilidad y opción política tomar posición activa frente a él, denunciarlo y trabajar firmemente para desarmar el antirracismo en los centros de trabajo, en las normativas laborales y en la administración pública.
Cuando tomamos la desición de iniciar este proceso, hablábamos de mejorar las condiciones de empleo y de hacer un trabajo con las y los trabajadores migrantes para conocer de primera mano sus situaciones y sus expectativas respecto a LAB. No imaginábamos lo que venía. Hoy estamos poniendo sobre la mesa la necesidad de construir una secretaria antirracista. Este salto es parte de haber visto que la cosa tenía que ir mucho más allá.
-Ha sido trabajo de muchos meses, ¿no?
Durante varios meses realizamos un proceso interno multidimensional. Realizamos talleres participativos con trabajadores y trabajadoras migrantes y racializados en diferentes territorios; formaciones con las y los liberados del sindicato de diferentes sectores, eskualdes y responsabilidades; reuniones de contraste con organizaciones y colectivos de personas migrantes en Euskal Herria. En suma, fueron 7 meses de trabajo, en los que participaron más de 140 personas trabajadoras migrantes y racializadas, unas 40 personas liberadas del sindicato y cerca de 20 colectivos sociales. De allí sale esta decisión, no porque no seamos racistas, sino porque hemos visto que hay mucho por hacer hacia una acción sindical y un sindicato antirracista.
-En este proceso, ¿qué descubrimiento destacarías?
Estamos viendo cómo las y los trabajadores migrantes y racializados están dotando a nuestra organización de nuevos registros y formas de organización colectiva. Se trata de personas con historias de lucha, con saberes y potencias que no siempre se ponen en valor. Y nos están enseñando un montón de cosas sobre lucha y organización. Este es el caso, por ejemplo, de las trabajadoras de hogar en Bizkaia o de los trabajadores del campo en Nafarroa. En la lucha nos han hecho ver su enorme capacidad como sujetos y sujetas que hacen que nuestro sindicato sea mejor y se enriquezca desde esas diversidades.
-¿Qué pasos vais a dar en adelante?
Hay mucho camino por delante. Los pasos serán lentos y sabemos que costarán, porque se mueven muchas cosas y está bien que así sea. Tenemos barreras y resistencias de todo tipo. El trabajo es entre todas y todos, cada una consigo misma, con las otras y otros, implica revisar y modificar prácticas, pensamientos, lenguajes, códigos.
Como ocurrió con la Secretaría Feminista, la creación de la secretaria antirracista no implica una solución ni mágica ni inmediata. Es una dirección que queremos dar, un horizonte sobre el que se inicia un trabajo. Habrá que explorar, respirar, tener paciencia, saber ir leyendo y tener altura para reconducir y reconocer metidas de pata cuando sea necesario. Sabemos que tenemos mucho que aprender y que desaprender.
Algunas de las necesidades que hemos identificado hasta aquí van en la línea de trabajar de manera conectada: la formación y la sensibilización, bien en temas de extranjería y convenios específicos sectoriales como en términos de privilegios, miedos y prejuicios. La salud laboral de personas migradas, la organización colectiva de estas y estos compañeros, la acción sindical antirracista, la asesoría juridica… Estas son algunas pistas, que se podrán ir modificando y definiendo mejor poco a poco, diseñando bien los cómos, los con quién y en qué momento y con qué intensidad los abordaremos.
Algo tenemos claro. Tiene que ser un proceso integral que articule las diferentes federaciones, secretarías y áreas y que nos involucre a todas y a todos.
-La precariedad golpea directamente a las y los trabajadores migrantes y racializados. ¿Cómo se puede responder a esta situación?
La precarización y el empobrecimiento nos atraviesa a todas las personas. Son estrategias que aplica el poder y el capital para seguir fortaleciéndose. Esto influye en las diversas personas de muchos modos: fragmenta, aísla, desmoviliza, introduce miedo, endeuda; combina mecanismos de control social con dependencia económica y pérdida de soberanías. Nadie está exenta de todo esto. Es díficil luchar contra este monstruo.
Las personas migrantes y racializadas, además, cruzan estas situaciones con otras opresiones como la raza, la clase social, la situación administrativa, la falta de red social, la desinformación en cuanto a derechos. El capital se aprovecha de esto, explotándoles más y poniéndoles en el punto de mira como culpables de todos los males.
Como sindicato de clase, soberanista, feminista e internacionalista, tenemos que ser capaces de construir un contrarelato y unas prácticas de solidaridad entre las y los trabajadores. No podemos equivocarnos de enemigo, ni desperdiciar energías en tonterías. La que está cayendo, y seguirá cayendo, es muy fuerte. Tenemos que ser conscientes de la potencia y de la inteligencia colectiva que podemos desplegar en tanto clase trabajadora, sujeta múltiple y diversa en Euskal Herria.
-Estamos continuamente denunciando el drama que se está produciendo en la muga entre Hego e Ipar Euskal Herria. ¿Cuáles son nuestras reivindicaciones al respecto?
Las fronteras impuestas por el capital y los estados imperialistas son una construcción sobradamente conocida en Euskal Herria; especialmente, la de Irun y Hendaia, que es tan importante para las y los vascos porque divide nuestro país en dos estados.
Se trata de una frontera militarizada, racista y vulneradora de derechos fundamentales. Esta frontera de la muerte, así llamada por varios colectivos antirracistas que trabajan por los derechos de las personas migrantes y racializadas, pone en evidencia la hipocresía de los estados español y francés, y la necesidad de supervivencia de miles de personas migrantes en tránsito que solo buscan oportunidades para unas vidas en mejores condiciones.
No miramos la falta de estructura habitacional, de albergues, de espacios de acogida, de vivienda, de empadronamiento. No se proporcionan mecanismos de empleo, de formación, para que estas personas, la mayoria muy joven, pueda hacer su vida en Euskal Herria. Tampoco solemos detenernos a mirar cuales son las causas por las que salen de sus pueblos y territorios, vinculado al extractivismo, al expolio, al saqueo y al modelo de desarrollo que desde Occidente hemos contribuido a producir. No pensamos en lo que puede ser ese viaje que parece interminable, ni lo que han tenido que pasar hasta llegar a Irun, por ejemplo.
Con LAB apostamos porque Euskal Herria sea un pueblo de acogida. Y eso implica derechos, oportunidades, reconocimiento y empatía; desde la cercanía, desde el ser vecinas y vecinos y hacer vida aqui juntas y juntos.
El sector de comercio textil de Gipuzkoa abarca hoy en día a 2.262 trabajadoras. La situación del colectivo es diferente, ya que a una parte se les aplica el convenio 2006-2009 y tienen el salario congelado desde entonces, y a otras el convenio 2010-2018.
El convenio 2010-2018 fue impugnado por las patronales ADEGI y Federación Mercantil y, en consecuencia, se determinó que era un convenio extraestatutario. No obstante, pese a esta determinación, es un convenio que se ha llegado a aplicar. En la zona de Donostia, tanto en tiendas de calle como en centros comerciales de Donostia y alrededor, se analizado la situación de 970 trabajadoras, es decir, el 42,88% del total de trabajadoras, y de ellas a 734 se les aplica el convenio impugnado 2010-2018.
Tomando esto en cuenta, y retrocediendo más allá en la historia, hay que decir que estamos hablando de un sector que no ha tenido avances en cuanto a sus condiciones laborales.
A finales de 2021, iniciamos las negociaciones para la renovación del convenio del comercio textil. Desde entonces, ha habido varias reuniones negociadoras. En estas reuniones, nos estamos encontrando con diferentes complicaciones que impiden que lleguemos a un acuerdo. La primera de ellas, que las patronales no reconocen el convenio 2010-2018 y quieren partir de la situación de 2009. Se ponen en riesgo incrementos salarias equiparados al IPC, la consolidación de horas complementarias, el pago de la tarde de carnaval y sábado de Semana Santa, la distribución regular de la jornada y el trabajo en domingos y festivos, entre otros.
Para el sector, esta situación es insostenible. Hablamos de trabajadoras que nunca han bajado de las 1.748 horas laborales al año, de trabajadoras que llevan más de 20 años con una jornada parcial no voluntaria de 20 horas, hablamos de imposibilidad de conciliar, de imposibilidad de promoción, de cierre de tiendas, ERE y despidos como consecuencia de las ventas online y los procesos de digitalización que las empresas están poniendo en marcha para facturar más y destruir empleo. Hablamos de trabajadoras con un salario congelado. Pero también, por suerte, hablamos de un colectivo que se ha organizado y ha dicho basta.
Así pues, LAB y ELA convocamos una nueva jornada de huelga para el próximo 23 de junio para todas las trabajadoras del comercio textil de Gipuzkoa. Es imprescindible que las patronales hagan una propuesta que mejore las condiciones de trabajo del colectivo, incluyendo soluciones para la excesiva parcialidad del sector y bajada de horas laborales anuales. entre otros.
Además, es necesario abordar y poner medidas para hacer frente a la digitalización, ya que el comercio está sufriendo en el último tiempo consecuencias directas de la venta online y el cierre de tiendas.
En Gipuzkoa, entre diciembre de 2020 y diciembre del 2021, se han cerrado tiendas de diferentes cadenas; Stradivarius de Irun y Eibar, Zara Home Garbera, Masssimo Dutti de urbil, Woman Secret centro e Irun, Springfield de Eibar, COS Donostia, ente otros. En total, más de 70 puestos de trabajo destruidos de manera directa. Cierre de tiendas rentables, que llegan a objetivos de venta marcados por la empresa. De esto se tiene que hablar y se tienen que tomar medidas, y es urgente.
La situación del comercio ha empeorado considerablemente en los últimos años, cada vez somos menos y cada vez tenermos peores condiciones de trabajo. Es urgente un convenio que recoja la realidad en el comercio textil de Gipuzkoa, que mejore las condiciones de trabajo y que tenga garantías de un empleo de calidad.
Para la jornada de huelga, está prevista la realización de piketes informativos en todos lo centros comerciales de Donostia, Urbil, Mendibil y Txingudi y, a las 12 de la mañana, haremos un Akelarre donde quemaremos la propuestas de la patronal. Posteriormente, haremos una kalejira por las calles de Donostia.
Los sindicatos LAB, ELA, CCOO y UGT hemos llevado a cabo hoy con la patronal (Adegi, Lares, Acgg y Matia) una reunión de la mesa negociadora de residencias de personas mayores de Gipuzkoa. En la anterior reunión, los sindicatos presentamos las plataformas y la patronal se comprometió a analizarlas y valorarlas. Nos dijeron que necesitaban tiempo para ello y, por eso, se alargó la fecha de una nueva reunión en el tiempo. Para nuestra sorpresa, la patronal ha venido hoy a romper la mesa, estableciendo requisitos para la continuidad de la negociación y supeditando las valoraciones sobre nuestras plataformas con nuevas exigencias.
Después de tanto tiempo, tanto sufrimiento, no entendemos tanta irresponsabilidad. No hay voluntad, no tienen voluntad de negociar. Un ejemplo de ello es lo ocurrido hoy
Ante esto, a las trabajadoras no nos queda más que seguir luchando. Que nos escuchen más alto que nunca. Las trabajadoras de las residencias de personas mayores de Gipuzkoa seguiremos luchando por un convenio sectorial, multiplicado las fuerzas centro por centro.
Esta mañana, en la sede del Consejo de Relaciones Laborales. los sindicatos Coordinadora y UGT y patronal de BilboEstiba, han firmado el convenio colectivo para el puerto de Santurtzi. LAB no firma el convenio de BilboEstiba, por no resolver el conflicto de las y los 100 eventuales, reducir los salarios y aumentar la jornada de trabajo
El acuerdo incluye una quita salarial a los trabajadores y trabajadoras de 2.550.000 € en los tres próximos años y subidas del 4% a partir de 2025, 2026 y 2027, sin ninguna vinculación al IPC, la amenaza constante de disolución del Centro Portuario de Empleo (CPE), la falta de personal, el uso abusivo de la eventualidad, las condiciones de trabajo en las empresas de BilboEstiba, el estado de las instalaciones y la maquinaria, el exceso de jornadas de trabajo, los incumplimientos reiterados de los descansos de la plantilla, los doblajes de jornada… son algunas de las cosas que Coordinadora y UGT no han solucionado con la firma de este convenio.
Durante toda la negociación, LAB ha solicitado buscar una salida al conflicto de las y los 100 eventuales y desgraciadamente tenemos que decir que han hecho un “brindis al sol” reflejando un compromiso de reposición de plantilla para ir incorporando trabajadoras y trabajadores eventuales a medida que se jubile el personal fijo condicionadas a un número de turnos anuales muy elevado. Desde LAB entendemos, que no se ha solucionado el conflicto de la plantilla eventual y este es uno de los principales motivos, por el cual, no nos adherimos a la firma de este convenio.
Despidos en la estiba del puerto de Bilbao
Las empresas estibadoras, no están esperando a aplicar lo firmado en lo referente a las tasas de reposición por jubilación y se están dedicando a despedir a estos trabajadores que llevan prestando servicio para el puerto más de 15 años con contratos por día de trabajado, con una disponibilidad absoluta y en diferentes turnos de trabajo.
Ahora, en vez de buscar una solución a su injusta y dramática situación laboral y personal, las 4 empresas estibadoras, han decidido pagar la indemnización que corresponde a cada trabajadora o trabajador y empezar a despedirles según van dándose diferentes sentencias.
Desde LAB, hacemos una llamamiento a las 4 empresas estibadoras del puerto (CSP, SLP, BERGE y TORO Y BETOLAZA) además de a BILBOESTIBA CPE y la Autoridad Portuaria cuyo presidente es Ricardo Barkala, a poner sentido común a esta grave situación y encontrar una solución urgente para estas y stos trabajadores.
El concurso de acreedores ha sido un “tongo”
Para tener un contexto histórico de cómo hemos llegado a esta situación de concurso de acreedores debemos tener en cuenta que hasta 2017 BilboEstiba, según sus estatutos sociales, tenía que dar un resultado neto al final de cada ejercicio de 0€. Es decir, que el resultado debía ser nulo. Esto se hacía mediante las facturaciones bidireccionales que se realizaban entre BilboEstiba y sus accionistas que a su vez son sus clientes. De esta manera, las accionistas (Bergé, CSP, SLP y Toro y Betolaza) pagaban por los servicios un precio similar al coste de las los trabajadores y tras ajustes que se realizaban al final del ejercicio, el resultado era siempre igual a 0€.
Esto cambia en 2017 con el cambio de legislación y de estatutos que, a partir de ese momento, se permitía a la empresa dar beneficios o pérdidas. El resultado de este cambio se veía ya al año siguiente: en 2018 la empresa dio unos beneficios netos de 4.191€. A partir de ahí comenzaron las pérdidas: en 2019 las pérdidas fueron de 484.291€ y en 2020 alcanzaron la cifra de 2.747.720€.
Obviamente, esa liberalización no tuvo una repercusión positiva en Bilboestiba, y es que las pérdidas de 2019 dejaron a la empresa con un Patrimonio Neto negativo de 350.295€, es decir, que en 2019 BilboEstiba ya se encontraba en causa de disolución según la Ley de Sociedades de Capital. Y es que hasta 2017 no teníamos pérdidas pero tampoco beneficios que generasen reservas que engordasen el Patrimonio Neto y por lo tanto, el primer año de pérdidas ya nos encontrábamos en una situación tan crítica.
Lo que debemos pensar es el porqué de estas pérdidas. La razón es fácil de desgranar, y es que la parte económica de nuestra actividad es muy sencilla ya que los movimientos se resumen en cobrar por el servicios que damos y nuestro prácticamente único gasto es el Gasto de Personal. La única explicación posible para en un negocio tan “sencillo” es que el precio que pagaban las accionistas por nuestros servicios se redujo drásticamente. Es decir, que Bergé, CSP, SLP y Toro y Betolaza pagaban por debajo del precio de coste nuestro servicio.
Todo esto, por supuesto, tuvo repercusión en las accionistas. Sus resultados mejoraron muchísimo y sobre todo, hay un cambio muy llamativo que se cumple en todas ellas: comenzaron a repartir dividendos de forma salvaje a partir de 2017, algo que no hacían hasta ese momento. En concreto, entre 2017 y 2020 cada una de ellas hizo lossiguientesrepartos:Bergé3.383.567€;CSP33.610.000€; SLP3.503.061€;ToroyBetolaza2.012.189€.
En cuatro años, se repartieron entre todas 42.508.817€ en dividendos, mientras con el acuerdo de Coordinadora y UGT los trabajadores daremos a estas empresas 2.550.000€ de nuestro salario.
¡La estiba no se vende, se defiende!
Con la firma de este acuerdo Coordinadora, UGT y BilboEstiba corren el serio riesgo de haber vendido el alma del puerto al diablo, han asumido y aceptado el chantaje de bajarnos el sueldo para velar por la salud económica de las empresas, cuando queda más que demostrado, que con la ingeniería fiscal y tal y como tienen estructurado el negocio, esta misma situación puede repetirse dentro de 3 o de 4 años.
Ricardo Barkala y la Autoridad Portuaria ponen la alfombra roja a destruir los derechos de las y los trabajadores portuarios para beneficiar a las empresas, la mayoría de ellas multinacionales. La firma de este convenio, posibilita obtener mano de obra más barata y con menos derechos laborales, abaratar el trabajo en el puerto de Bilbao a través de la precarización del empleo.
Desde hoy y durante trece etapas, cientos de pensionistas recorrerán Euskal Herria en bicicleta. Con esta iniciativa, serán tres las principales reivindicaciones que recorrerán nuestro país: la defensa de los servicios públicos, el reparto de cuidados y una pensión mínima de 1.080 euros.
A lo largo de los años, los y las pensionistas han puesto de manifiesto la fuerza y el compromiso que tiene el movimiento. Son miles cada lunes llenando las plazas de los pueblos y ha promovido un sinfín de movilizaciones propias así como realizado su aportación en otros muchas peleas.
Ya lo hemos dicho muchas veces. La lucha por unas pensiones dignas es la lucha de todos y todas las trabajadoras. Las reformas que se están llevando a cabo desde Madrid están provocando el desmantelamiento del sistema público y los Gobiernos de Gasteiz y de Iruñea han demostrado que n tienen voluntad política para ofrecer una solución a las reivindicaciones permanentemente presentes en la calle.
Mediante esta nota, al igual que con el resto de movilizaciones, queremos manifestar el apoyo de LAB a la marcha ciclista y nuestra participación en ella; tanto en las recepciones que se realizarán pueblo a pueblo como en las movilizaciones del último día.