Hoy la responsable de Políticas Sociales de la Diputación Foral de Gipuzkoa, Maite Peña, ha presentado en la Biblioteca Municipal de Zestoa el llamado Liburu Berdea (Plan General de Residencias de Personas Mayores de la DFG).
Desde LAB, junto a las trabajadoras de los sectores de cuidados, queremos denunciar el carácter electoralista y falso de la presentación de hoy. Detrás de las bonitas palabras, el PNV esconde el modelo de privatización de los servicios públicos, el proceso de precarización de las condiciones laborales y el negocio de los cuidados.
Desde LAB tenemos claro que vamos a seguir reivindicando el derecho a recibir servicios públicos de cuidados de calidad y a realizar las tareas de cuidados en las condiciones más dignas. Pues bien, en ese camino el Convenio de Residencias de Adultos de Gipuzkoa y la mejora de ratios son requisitos imprescindibles.
En definitiva, es inaceptable que a través de la privatización de los servicios públicos financiados con dinero público por la Diputación Foral de Gipuzkoa se primen los intereses económicos de las empresas, en lugar de un sistema público, gratuito y comunitario de cuidados de calidad.
Advertimos a la Diputación de Gipuzkoa que es hora de mejorar las condiciones laborales y dignificar el servicio en las residencias de mayores
Convocamos huelga en Osasunbidea para el próximo 23 de marzo
El pasado 15 de febrero, miles de empleadas y empleados de la plantilla de Osasunbidea y del resto de la Administración Foral, así como un importante número de ciudadanas y ciudadanos comprometidos con la defensa de los Servicios Públicos, llenaron las calles de Pamplona reivindicando unas condiciones laborales dignas para el personal que presta estos Servicios. Tanto la concentración de la mañana junto al Palacio de Nafarroa, como la manifestación de la tarde, contaron con una masiva participación y fueron el verdadero indicador del éxito de una jornada de huelga, que por otro lado no puede medirse en parámetros convencionales desde el momento que en la Administración no se paraliza ninguna actividad productiva que dañe a la empresa, además de unos servicios mínimos impuestos que siempre son abusivos.
Sin embargo y a pesar de este clamor, el gobierno de Navarra sigue cerrándose a negociar de verdad las demandas sindicales. La única reunión mantenida entre el Departamento de Salud y el Comité de huelga con anterioridad al día 15 no pudo resultar más frustrante, rechazando la Administración una tras otra todas las reivindicaciones que se ponían encima de la mesa y sin aceptar ninguna de las alegaciones que la parte sindical hacía a sus planteamientos.
Tampoco la reunión de la Mesa General del día 17 fue distinta y el Departamento de Salud persistió en su imposición del acuerdo alcanzado con el Sindicato Médico y sin querer hablar de otras propuestas sindicales.
El Gobierno de Nafarroa, que ha venido engañándonos durante toda la legislatura aludiendo a imposibilidades legales para cualquier incremento retributivo que se han demostrado falsas desde el momento que va a incrementar el salario del personal facultativo con un coste de trece millones de euros, se niega a extender cualquier mejora salarial a la plantilla en un contexto de crisis económica en el que las y los trabajadores públicos deben hacer frente a la fuerte subida del gas, de la cesta de la compra, de la gasolina y de la hipoteca, de igual manera que le ocurre al resto de la ciudadanía.
La Administración se niega a corregir las numerosas desigualdades, a compensar a una parte de la plantilla las horas de su propio tiempo dedicadas a formación para poder ofrecer un mejor servicio público, que en cambio sí compensa a otros colectivos mediante la carrera profesional. Y tampoco quiere hacer partícipes a las organizaciones sindicales en la transformación de un modelo organizativo que estructure y dimensione adecuadamente las plantillas.
La Administración solo negocia con el Sindicato Médico y lo hace, según el propio Director General de Salud, antes incluso de que se hubiera convocado la huelga, es decir, fuera de cualquier ámbito legítimo de negociación. Al resto solo nos ofrece formar parte de su teatro como simples figurantes.
Por ello, las organizaciones sindicales LAB, SAE, UGT, ELA y CCOO, convocantes de la huelga del 15 de febrero en el Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea, ante la cerrazón del gobierno y su nula voluntad negociadora, pero con la legitimación que les otorga el incontestable apoyo de la plantilla a las movilizaciones del pasado día 15, nos vemos en el deber de convocar una nueva jornada de huelga el día 23 de marzo, que vendrá precedida de asambleas en los centros de trabajo y de otros actos de protesta.
Asimismo, comunican su absoluta pérdida de confianza como interlocutor del actual Director General de Salud por su nula receptividad a cualquier demanda que no tenga que ver con el colectivo médico, el evidente clasismo de sus propuestas y su trato desigual respecto a las organizaciones sindicales, por lo que piden que no ostente la interlocución con este Comité de huelga, cuando esta se produzca. Ya es hora de que función pública a y los grupos políticos nos expliquen, y no el Sr Artundo, porqué en Osasunbidea no se pueden establecer mejoras laborales para toda la plantilla. Por qué, si existe presupuesto para unos colectivos y no para otros. Por qué, no tiene ni ha tenido prioridad para ellos la plantilla de Osasunbidea y por qué , siguen manteniendo y dando crédito este director general de salud que ha demostrado
con creces, la falta de herramientas negociadoras e interés para “poner en valor” y desarrollar un sistema público de salud de calidad más allá del reparto interesado, elitista e ineficiente de supuestas “mejoras”.
El comité de Gorabide convoca 6 días de huelga ante la nula voluntad negociadora de la dirección de la empresa
El comité de empresa intercentros de Gorabide, compuesto por 15 delegadas de LAB, 5 delegadas de ELA y 3 delegadas de ESK, valora muy positivamente la jornada de huelga del día 8 de febrero. La incidencia de la huelga fue altísima y 400 trabajadoras y trabajadoras se movilizaron en las calles de Bilbao. Sin embargo, lamentan la posición de la dirección de la empresa, que continúa sin querer afrontar una negociación seria que les acerque a un acuerdo. Ante esta situación, se ha visto obligado a convocar 6 días de huelga para los días 28 de febrero y 1, 27, 28, 29 y 30 de marzo.
Gorabide, asociación bizkaina en favor de las personas con discapacidad intelectual, presta sus servicios en 37 centros de trabajo situados en diferentes municipios de Bizkaia. En esta empresa trabajan más de 600 personas, y prestan sus servicios a alrededor de 5.000 personas con diversidad funcional.
La titularidad del servicio público que prestan es responsabilidad de la Diputación Foral de Bizkaia y del máximo responsable del Departamento de Acción Social, Sergio Murillo.
La dirección de Gorabide ha bloqueado la negociación del Convenio. Las trabajadoras, en un acto de responsabilidad, han propuesto a la empresa una plataforma de mínimos cuyas principales reivindicaciones son:
- Subidas salariales con mínimo del IPC que aseguren el mantenimiento del poder adquisitivo.
- Medidas que disminuyan la altísima eventualidad en atención directa que se sitúa por encima del 40%.
- Trabajo estable y de calidad, frente a la nueva modalidad de contratación precaria impuesta por la empresa.
- Medidas de conciliación para toda la plantilla.
Quieren recordar que las trabajadoras de Gorabide han sido esenciales durante estos 2 años de pandemia, mostrando en todo momento su implicación y responsabilidad, y la empresa, lejos de reconocer nuestro trabajo, se niega a llegar a un acuerdo con la plantilla; que lleva desde el 2019 arrastrando una pérdida de poder adquisitivo de alrededor de 300 euros mensuales.
Por si eso fuera poco, Gorabide ha impuesto a la plantilla unos calendarios laborales que recortan gravemente las medidas de conciliación que ya tenían recogidas en su propio convenio.
Ante el talante de la dirección de Gorabide y la nula voluntad de acuerdo de su gerente Txema Franco, han convocado huelga para los días 28 de febrero y 1, 27, 28, 29 y 30 de marzo.
Por último, quieren trasladar que, de mantenerse la empresa en su actual posición, convocarán los días de huelga que sean necesarios para conseguir un acuerdo.
El personal de Osakidetza sale a la calle harto del menosprecio y la imposición
Los sindicatos llaman a las manifestaciones del sábado 25 contra el desmantelamiento de la sanidad pública.
“¡Estamos hartas! Criticamos la nefasta gestión de Osakidetza”. Trabajadoras y trabajadores de hospitales y Atención Primaria han salido hoy a las puertas de los centros de trabajo para denunciar su hartazgo con el menosprecio de Osakidetza hacia su plantilla.
Los sindicatos convocantes de las protestas LAB, SATSE, ELA, SME, CCOO y UGT han denunciado que la dirección de Osakidetza desprecia a la plantilla y el dialogo con sus representantes y opta desde hace meses e incluso años por la imposición sistemática. “La Mesa Sectorial sigue totalmente bloqueada. Osakidetza no tiene capacidad de decisión y el Departamento de Salud no han atendido ni una sola de las reivindicaciones de la parte social”, denuncian.
Durante las concentraciones han criticado los retrasos en la resolución de las Ofertas de Empleo Público, la falta de transparencia, una lamentable gestión de las listas de contratación o la apuesta por la privatización.
Las centrales han anunciado que estas concentraciones son la antesala de lo que se vivirá este sábado 25 de febrero en las tres capitales de la CAV. Tres manifestaciones que partirán a las 12.00 horas del mediodía desde el Sagrado Corazón, la Plaza de la Virgen Blanca y el Boulevard. “Hacemos un llamamiento a la plantilla, a la ciudadanía y a los movimientos sociales a movilizarse para defender la sanidad de todas y todos”, anuncian.
“La asistencia sanitaria, que se ofrece a la ciudadanía, es cada vez menos accesible y de peor calidad”. Desde las centrales denuncian la sobrecarga de la atención primaria con una importante demora, además del cierre o la restricción de horarios de los Puntos de Atención Continuada (PAC). “Esto obliga a las y los pacientes a hacer mayores desplazamientos y coloca a colectivos vulnerables en una situación delicada”.
Por otro lado, los sindicatos explican que “la espera media en las Urgencias hospitalarias es de cinco horas y de hasta dos días para ingresar en planta; el número de pacientes en espera para una consulta externa se ha multiplicado por seis, el de aquellas personas en espera de una prueba diagnóstica se ha duplicado y las listas de espera quirúrgicas han aumentado un 36%”.
Para las centrales sindicales, el Departamento de Salud sigue apostando por el desmantelamiento de nuestra sanidad pública, con un presupuesto para el ejercicio 2023, veinte millones de euros inferior al de 2022. “Parece que, a ojos del Gobierno Vasco, este año 2023, las necesidades son menores que el año pasado”, critican.
“Todo esto ocurre mientras que las y los profesionales nos enfrentamos todos los días a la precariedad laboral, con unas tasas de temporalidad que superan el 50%, una sobrecarga sistemática de trabajo; escasez de plantilla; falta de sustituciones o el recorte en condiciones laborales”, concluyen.
Iniciaremos movilizaciones para reclamar la readmisión de un trabajador de Peñascal Koop despedido por promover elecciones sindicales
Peñascal Koop, entidad de iniciativa social cuyo trabajo se centra en atender a personas en riesgo o situación de exclusión social, con una plantilla de 119 trabajadoras, ataca la libertad sindical de las personas trabajadoras ya que ha despedido a un trabajador, afiliado de ESK y cabeza de lista de la candidatura que LAB presenta en las elecciones sindicales. Éste ha sido despedido por la dirección por ejercer su derecho a representar legalmente a las personas trabajadoras, por lo que exigimos la inmediata reincorporación a su puesto de trabajo.
Además, denunciamos el caracter autoritario de la dirección. Le recordamos que LAB va a garantizar que ese proceso electoral se realice y va a garantizar el derecho a voto de toda la plantilla. Los sindicatos LAB y ESK van a responder a esta agresión a la libertad sindical y a cualquier otra amenaza. Vamos a denunciar públicamente este despido y a movilizarnos exigiendo la readmision del compañero despedido. Así, el miércoles 22 de febrero, nos concentraremos en Bilbo a las 16:30, en la salida de metro de Bolueta, junto al edificio Peñascal Boluetabarri y el jueves, 2 de marzo, a las 16:30 ante el Centro Belategi de Peñascal (Plaza Belategi, 1).
También vamos a ir centro de trabajo por centro de trabajo a informar a cada trabajadora o trabajador sobre su derecho a organizarse y a animarlos y animarlas a unirse a la defensa de sus derechos y por la readmisión de su compañero despedido.
Por otro lado, interpelamos a las administraciones públicas por su responsabilidad sobre con quienes convenian proyectos de inserción social que se financian con dinero público. Es inadmisible que estas prácticas sean permitidas por las Instituciones públicas. Exigimos a la dirección de la Fundación Peñascal que reconsidere el camino iniciado y readmita al trabajador.
Hemos llamado a la huelga en Kutxabank
Los trabajadores y trabajadoras de la entidad bancaria reivindicarán el 24 de febrero que es hora de terminar con los recortes y de dignificar las condiciones laborales.
Seguidamente se recoge el comunicado elaborado por todos los grupos sindicales (LAB, ELA, CCOO, Pixkanaka, ALE y Asprobank) con representación en Kutxabank, unidos ante los problemas que desde hace ya tiempo viene padeciendo la plantilla:
– Una presión comercial desmedida: En el período comprendido entre 2014 y 2022, se han cerrado 293 oficinas y la plantilla ha disminuido en 1448 personas. La presión para la contratación, con un crecimiento exponencial de los objetivos año tras año y un seguimiento jerárquico asfixiante hace que la plantilla esté cada vez más presionada y descontenta, lo que se traduce en problemas de ansiedad y deterioro de la salud física y mental.
– Fuga de talentos. Mantenimiento y defensa del personal más joven de la entidad: La juventud se está yendo de Kutxabank y se necesita una importante mejora de sus condiciones. A ello se suma que tampoco conseguimos atraer talento, porque es conocido entre los demandantes de empleo que la situación en esta entidad es cada vez peor, tanto en cuanto a condiciones económicas, como a posibilidades de promoción profesional.
– Seguridad física en las oficinas y oficinas con una sola persona, derivado de la acuciante falta de personal: Las agresiones verbales, e incluso físicas, en oficinas van en aumento, muchas veces por la falta de recursos para poder atender adecuadamente a la clientela. A eso se suma la petición reiterada por parte de todos los grupos en diferentes Comités de Prevención, de que no existan oficinas de una sola persona. En el Manual de Seguridad no hay ningún protocolo establecido sobre cómo se debe actuar para garantizar la seguridad del/a empleado/a en oficinas en las que se encuentre una persona sola trabajando (ni entrada, ni salida, ni control…).
La situación actual es insostenible, porque todos estos factores están imbricados, lo que trae consigo que una plantilla preparada, profesional y responsable, que siempre ha respondido con nota a las enormes exigencias que se le han planteado año tras año, haya llegado a una situación límite.
Por todo lo mencionado desde la parte social llamamos a la plantilla a secundar la huelga convocada para el día 24 de febrero de 2023.
Hemos convocado 3 días más de huelga en el Sector de Ayuda a Domicilio en Bizkaia para el 27 y 28 de febrero y el 8 de marzo, y responsabilizamos a los ayuntamientos de mirar para otro lado
Tras más de 7 años sin convenio en el sector, consideramos muy grave la situación de las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio en Bizkaia (SAD). No es casualidad, una vez mas, que un sector donde casi la totalidad son mujeres y que realizan un servicio público de cuidados, la patronal bloquee la negociación y las instituciones públicas permitan la precariedad de las trabajadoras.
Llamamos a la huelga los días 27 y 28 de febrero, así como el 8 de marzo. Realizaremos varias movilizaciones esos días. La primera de ellas será una manifestación que partirá a las 8:30 del 27 de febrero desde EITB y finalizará frente a la Diputación de Bizkaia.
Creemos que es inaceptable que, mientras a la Patronal se le paga por hora de servicio entre un 20% y un 23% más que en 2016, estas empresas ofrezcan un 3,6% de subida salarial hasta el 2025. Solamente hasta el 2022 las trabajadoras han sufrido un incremento de la carestía de la vida del 16,6%.
Denunciamos que estas empresas que obtienen grandes beneficios gestionando dinero público actúen como verdaderas empresas buitre ante la pasividad de los ayuntamientos y mancomunidades que les contratan.
Interpelamos directamente a ayuntamientos y mancomunidades, y les preguntamos si van a seguir llenando los bolsillos de empresas que precarizan las condiciones de más de 1.500 mujeres que trabajan en este sector en Bizkaia. Les exigimos que apuesten por un servicio de calidad. El actual modelo solo supone precariedad para las trabajadoras y para las personas que cuidan.
Desde el 2016 hasta el 2022, las trabajadoras del SAD acumulan una perdida en el salario mensual de 361 euros, es decir, una pérdida acumulada de 4.336 euros en el salario anual hasta el 2022.
Sin embargo, las empresas buitres de este sector les ofrecen una subida de 72 euros mensuales, sin atrasos, es decir que el salario anual aumente 868 euros hasta el 2025.

Luchamos por el reconocimiento del trabajo que realizamos y este reconocimiento son mejoras laborales. La recuperación del poder adquisitivo, complementos a las bajas por enfermedad, acuerdos contra la precariedad de las jornadas parciales estableciendo una jornada mínima y mecanismos claros y objetivos para ir aumentándola, fijezas de los contratos, acuerdos en Salud Laboral sobre riesgos psicosociales (estrés, agresiones…) o mejorar la conciliación agrupando servicios, entre otras medidas.
Hacemos un llamamiento a una unidad sindical real. Creemos necesaria una oferta unitaria de lucha, basado en un acuerdo mínimo. Trasladamos por escrito una propuesta a todos los sindicatos, en la que proponía un acuerdo mínimo de no firma por debajo de la recuperación del IPC y propuestas de movilizaciones, entre otras acciones conjuntas, pero no fue aceptado. Nosotras, sin ese acuerdo mínimo, no hemos querido participar en disfrazar de unidad lo que realmente no lo es. Nos comprometemos públicamente a seguir intentándolo de forma activa.
Para terminar, con esta convocatoria hemos realizado 62 días de huelga y realizaremos más llamamientos si no hay otras ofertas encima de la mesa. Hacemos responsables a los ayuntamientos de la solución de este conflicto, e iremos intensificando la interpelación a la responsabilidad de estas instituciones, ya que son las que permiten que una Patronal buitre bloquee el Convenio.

