2026-02-13
Blog Página 516

Seguimos movilizándonos contra el ERTE de Cementos Rezola

Las y los trabajadores de Cementos Rezola de Añorga han vuelto a protestar hoy ante la empresa contra la aplicación del ERTE. La empresa está aplicando de manera unilateral un ERTE absolutamente injustificado. Existe carga de trabajo para todas y todos, hasta el punto de que la empresa está teniendo que recurrir a personal de subcontratas para poder realizar trabajos propios de la actividad.

En Cementos Rezola, actualmente, existe falta de personal para poder realizar correctamente los trabajos. Existe necesidad de inversiones y realizar eficazmente labores de prevención y mantenimiento. Por el contrario, sobra imposición y ERTEs. Es por ello que LAB ha impugnado el ERTE ante la Audiencia Nacional.

Mientras tanto, las los trabajadores seguiremos movilizándonos contra el ERTE y a favor del respeto de los derechos de las y los trabajadores. Estas movilizaciones durarán hasta que la empresa retire definitivamente el ERTE. En Cementos Rezola, ¡no al ERTE!

Reclamamos el refuerzo inmediato de la atención primaria en la OSI Ezkerraldea-Enkarterri-Cruces

0

La atención primaria en la OSI Ezkerraldea-Enkarterri-Cruces es distinta e igual a la del resto de Osakidetza. Distinta, porque tiene sus particularidades e igual, porque sus problemas son comunes a toda la atención primaria. Es decir, la situación que denunciamos en esta OSI es la que sufre toda la atención primaria en Osakidetza.

Llega el verano y la atención primaria sufre una sobrecarga de trabajo motivada por la falta de sustituciones. Pero este año, además, viene marcada por un documento creado por el Departamento de Salud, “Plan operativo para la recuperación asistencial en atención primaria”. Un documento que tiene fecha de inicio, pero que no nos aclara cuánto va a durar dicha recuperación asistencial.

El Departamento de Salud habla de actividad retenida, de recuperar un tercio de la actividad asistencial, de consultas presenciales de alta resolución y de una actividad de atención especializada basada en la atención telefónica, tanto en la primera cita como en las sucesivas.

La percepción de la plantilla de atención primaria es bastante crítica ante este documento. El personal médico ve su trabajo multiplicado y que su jornada no es suficiente. El documento para la reactivación estima que una consulta telefónica dura 10 minutos y que una presencial entre 15 y 20. Eso quiere decir que con 40 consultas telefónicas en agenda y 10 presenciales, se supone que invierte como mínimo 550 minutos, es decir, más de 9 horas en una jornada de 7. Además, tiene que registrar la información y tiene que discriminar a quién le da preferencia a la hora de hacer pruebas. Esta misma situación de saturación se repite en el resto de categorías que trabajan en el ámbito, como personal de enfermería, auxiliares de enfermería, personal celador, personal auxiliar administrativo y personal de limpieza.

Los números no dan. Empezar el verano, como siempre, sin sustituciones y con actividad retenida no parece que sea el mejor de los planes para la recuperación.

Hay que añadir que la alta resolución de estas consultas presenciales va orientada a reducir el impacto en la atención especializada. La atención especializada también tiene reducidas sus agendas para limitar los aforos, y eso requiere de un trabajo añadido de primaria, para permitirles ser más resolutivos en menos consultas. Una vez más, se sobrecarga de trabajo la atención primaria, que ya estaba sobrecargada.

El resultado de esta situación es una atención primaria con mucha más carga de trabajo de lo habitual, en un periodo vacacional que habitualmente ya es de sobrecarga para todo el personal por la falta de sustituciones.

Es evidente que para que el plan sea operativo, es necesario que Osakidetza refuerce inmediatamente la atención primaria, no sólo a nivel de esta OSI o coyuntural, sino de forma permanente y en toda la red de Osakidetza. Es urgente poner encima de la mesa un nuevo modelo de atención primaria, 100% público, de calidad, cercano, accesible y que no sólo trate la enfermedad, sino que eduque para la salud.

A lo largo de la crisis del covid-19 se han adoptado decisiones inadecuadas en Osasunbidea

Las decisiones organizativas llevadas a cabo por la crisis del covid-19 en Osasunbidea están generando numerosos problemas en la atención a la ciudadanía además de una gran incertidumbre a las trabajadoras y trabajadores, que ven cómo se están tomando demasiadas decisiones no consensuadas ni contrastadas escudándose en la estrategia del covid-19.

Las decisiones que los gestores de Osasunbidea han adoptado durante los últimos meses para intentar hacer frente a la crisis sanitaria originada por el covid-19 aplican a nuestra realidad actual modelos teóricos diseñados en la época de los gobiernos de UPN, y tienen mucho de corporativismo y poco de solución real. Además, si atendemos al criterio de nuestros gestores, parecen haber llegado para quedarse.

Desde LAB queremos denunciar algunos de los puntos fundamentales alterados con las citadas decisiones, pues a nuestro entender deben ser llevados a los marcos de negociación con la plantilla.

– Atención primaria: La reforma de atención primaria está siendo uno de los puntos más conflictivos. Su bunkerización está generando malestar entre profesionales y ciudadanos. Se ha aprovechado una situación excepcional para aplicar un modelo diseñado en tiempos de Marta Vera que va en la dirección de la privatización de los servicios públicos. No se puede permitir que se creen conflictos dentro de la plantilla por las decisiones que toman la Dirección de Atención Primaria y la de Urgencias Extrahospitalarias.

Como expusimos hace semanas, la atención primaria debe tener un modelo nuevo, redimensionado y pluridisciplinar, que dé cobertura a las principales demandas de la ciudadanía desde el ámbito público.

– Salud laboral: Los problemas de salud laboral que ha experimentado la plantilla (con un alto número de contagios) unido a los criterios equívocos de nuestros responsables, han sobreexpuesto a todas las trabajadoras y trabajadores.

Durante la desescalada han continuado los contagios, llegando así a superar la centena de casos entre las y los profesionales. Es inadmisible que no se pretenda considerar el covid-19 como enfermedad profesional y que se intente culpar a la o al empleado de ser vector de contagio.

Hemos sufrido una tormenta de desinformación que ha generado situaciones tan rocambolescas como que actualmente se haya instaurado el uso comunitario de las mascarillas mientras en fases anteriores se llegó incluso a restringir el uso de las mismas en las plantas de hospitalización por considerarse perjudiciales.

Esperemos que, en caso de nuevos repuntes, no se vuelvan a reproducir estas situaciones. Gran parte de estos contagios entre profesionales se debe al continuo cambio de criterios marcados por nuestros responsables

Políticas de contratación: El todo vale desatado por la crisis del covid-19 está originando multitud de problemas derivados de la falta de un criterio claro por parte de la Dirección de Profesionales, ya que los protocolos de contratación no se han unificado tal y como establece la normativa vigente.

El hecho de que hayan delegado la gestión de la contratación en diversas jefaturas ha generado multitud de conflictos, ya que la capacidad de contratación ha sido aplicada de forma arbitraria sin responder ni a un criterio unificado ni a la normativa vigente.

Algo parecido ocurre con las planillas de jornada, puesto que diversas jefaturas se niegan a facilitarla con el único objetivo de tener a la totalidad de la plantilla a su entera disposición.

Además, debemos tener en cuenta que el trabajo de las y los profesionales de Osasunbidea no ha sido, salvo en casos muy puntuales, reconocidos ni compensados. La falta de organización está derivando en la necesidad de pagar productividades por horas extraordinarias a la plantilla, que lleva un ritmo de trabajo que tendrá sus consecuencias a corto plazo.

Crisis de dirección: La escalada de ceses y/o dimisiones está siendo otra de las consecuencias que nos está dejando esta crisis sanitaria. La más notoria es, a todas luces, la del propio gerente del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea, pero tampoco debemos olvidar la de la Dirección de Cuidados del CHN. Ésta última ha tenido lugar tras la cascada de ceses y dimisiones ocurridas en el seno de las jefaturas intermedias de enfermería del CHN.

Desde LAB llevamos cinco años criticando el modelo de gestión que ha llevado la Dirección de Cuidados del CHN, ya que ha demostrado ser una línea retrógrada y sobredimensionada incapaz de adaptar la estructura organizativa y la gestión de la plantilla a unos parámetros participativos, democráticos y transparentes.

Desde el sindicato LAB pedimos, por lo tanto, que la crisis del covid-19 sea aprovechada para realizar una verdadera transformación de la sanidad pública que garantice una atención óptima a la ciudadanía y, a toda la plantilla unas condiciones laborales dignas y seguras para poder realizar su trabajo en condiciones.

LAB por la defensa de la sanidad pública.  

No aceptamos realizar despidos en Aernnova

0

No es casualidad que en los últimos días hayamos tenido conocimiento a través de los medios de comunicación de las intenciones de ITP, Tubacex, Siemens Gamesa, y ahora Aernnova, de destruir empleo y que la consejera Tapia haga declaraciones proponiendo bajarnos los sueldos. Arantxa Tapia, una vez más, ejerce su papel de títere de Confebask y le pone el toque institucional a las intenciones de la patronal de superar esta crisis sanitaria costa de las personas trabajadoras. Todo pareciera que responde a una estrategia de crear un ambiente de miedo e incertidumbre donde los recortes y la pérdida de derechos estén justificados.

También queremos denunciar que tanto en este caso como en todos los anteriores, el comité de empresa haya tenido que enterarse mediante la prensa, y en vísperas de las vacaciones. No es de recibo que la gente se tenga que enterar de su despido mediante la prensa a pocos días del merecido descanso. Esto es una flagrante falta de respeto hacia el comité, y por extensión, hacia toda la plantilla. Con ello, dudamos de las intenciones de la empresa, de si tiene voluntad de acuerdo. Nos preguntamos cómo pretenden encarar la negociación si ni siquiera se lo han comunicado al comité y a la plantilla antes que a la prensa.

Queremos recordar también que las personas que trabajamos en esta empresa llevamos 10 años con los sueldos congelados. 10 años en los que ya hemos perdido suficiente poder adquisitivo, con lo que la fórmula para hacer frente a la situación no puede pasar bajo ningún concepto por recortar los salarios aún más. Menos cuando además la plantilla se encuentra en ERTE. Además, cabe decir que durante los últimos años la empresa ha llevado a cabo varios ERE que han tenido como consecuencia que se hayan perdido más de 100 puestos de trabajo, siempre con la complacencia del Gobierno Vasco. Todo ello responde a un plan que la empresa llevaba tiempo intentando poner en marcha y que ha decido lanzar ahora aprovechándose de la situación generada por el Covid19.

La clave está en el reparto de la riqueza que entre todos y todas hemos generado para mantener los empleos. Para ello, es necesario reducir la jornada laboral y repartir el trabajo. A las instituciones más les valdría empujar en esa dirección, y no ser meros portavoces de las empresas y de la patronal.

Por todo ello, y a la espera de que la empresa realice la convocatoria oficial, más de allá de meros titulares en prensa, LAB nos oponemos frontalmente a los despidos anunciados y lucharemos por el mantenimiento del empleo de una plantilla que ya ha pagado suficiente.

La pandemia y los errores del pasado son un cóctel letal para la clase trabajadora: tras el duro golpe al empleo el PNV propone reducir salarios

0

La crisis sanitaria, la paralización económica y una incertidumbre extrema han impactado violentamente en la sociedad y en el tejido productivo, provocando una destrucción de empleo sin precedentes y como consecuencia la extensión de la pobreza.

Según la EPA, en el segundo trimestre del año se destruyeron 43.200 puestos de trabajo netos en el conjunto de Hego Euskal Herria, un total de 32.900 trabajaban por cuenta ajena y 23.500 tenían un empleo asalariado de carácter temporal.

Además, al zarpazo sufrido por el empleo hay que añadir la utilización masiva de ERTEs. En los momentos más duros se alcanzó un pico máximo de 202.630 personas en regulación temporal de empleo que también han visto reducidos sus ingresos salariales.

Este mecanismo ha permitido amortiguar el primer golpe y evitar una mayor sangría de empleo. No obstante, a finales de junio todavía había alrededor de 87.140 trabajadores y trabajadoras afectadas por ERTE cuya vuelta al trabajo aún es una incógnita.

Asimismo, cabe destacar que el paro juvenil se ha disparado al 31,6% (diez puntos por encima del trimestre anterior) después de que la ocupación entre la población joven menor de 25 años se haya reducido en 8.500 personas, lo que supone un 16,7% menos que en el trimestre anterior y un 27,4% menos que hace un año.

Una vez más comprobamos que los efectos de la crisis sacuden con mayor dureza a la juventud y a los colectivos más precarios y peor remunerados, precisamente por sus condiciones de mayor explotación y vulnerabilidad.

Por otro lado, ha pasado poco más de un mes desde que terminó la vigencia del estado de alarma y la retórica del “que nadie se quede atrás” ha dado paso a declaraciones completamente alineadas con los intereses de la clase empresarial.

Al igual que en la crisis de 2008, la consejera en funciones, Arantxa Tapia, anima a reducir los salarios como terapia de choque.

En estas circunstancias existe el peligro real de que las políticas públicas y la actitud de la patronal se coaliguen con el objetivo de repetir errores del pasado; un camino conocido que solo conduce a agravar los problemas estructurales que ya padecíamos antes de la pandemia: las desigualdades salariales y la precariedad laboral.

Por tanto, el mantenimiento de los empleos y de los salarios deben formar parte de una misma lucha.

Reclamamos el reconocimiento como accidente de trabajo para el personal de centros sanitarios y socio-sanitarios contagiado de covid-19

El sindicato solicita de manera inmediata el reconocimiento como accidente de trabajo a todos los efectos para todo el personal contagiado de COVID-19 que desarrolla su profesión en centros sanitarios y socio-sanitarios, así como todas las medidas necesarias para garantizar su salud.

El Real Decreto 19/2020, de 26 de mayo, considera como contingencia profesional derivada de accidente de trabajo las enfermedades padecidas por el personal que presta servicio en centros sanitarios o socio-sanitarios como consecuencia del contagio del virus SARS-CoV2, durante el estado de alarma, y hasta un mes después, en el ejercicio de su profesión.

No se están contemplando todas las situaciones a efectos de dicho reconocimiento, no se están abonando los complementos salariales regulados en los convenios colectivos de aplicación y el carácter protector del decreto vence en julio. Esto es, los contagios producidos con posterioridad a julio, no tendrán los efectos legales que produce la consideración como accidente laboral.

Si bien es cierto que el Estado de Alarma ha finalizado, la pandemia continua y ello, es susceptible de volver a generar situaciones de riesgo de contagio y sus consecuencias en los centros sanitarios y socio-sanitarios.

Es incomprensible que se limiten los tiempos de aplicación a los periodos de estado de emergencia y un mes posterior, dejando fuera a miles de personas trabajadoras que se han contagiado anterior y posteriormente a esos períodos. Puede darse un mismo contagio en el que se han visto involucradas diferentes personas trabajadoras y a unas se les considere accidente de trabajo y a otras baja común, dependiendo cuándo se hayan manifestado los síntomas si hay o cuándo te den la baja.

Se sabe de los efectos secundarios importantes de esta enfermedad, por lo que al no considerarse como accidente de trabajo, los gastos que pueden ocasionar muchos de ellos no están cubiertos si estás por baja común.

La ausencia de previsiones y de planes de contingencia adecuados y eficientes tuvo un impacto devastador y letal entre las personas trabajadoras y usuarias del sistema sanitario y socio-sanitario.

El sindicato LAB, exige la prórroga del Decreto-Ley para que continúen considerándose como contingencia profesional derivada de accidente de trabajo las enfermedades padecidas por el personal que presta servicio en centros sanitarios o socio-sanitarios como consecuencia del contagio del virus SARS-CoV2.

Está clara la importancia que el gobierno da al tema de los cuidados y este tipo de servicios, nula. En una actividad productiva sería incomprensible que se pusiese en cuestión un accidente que se ha dado dentro de la empresa y a causa de la actividad que en ella realiza el trabajador o trabajadora.

Siguen jugando con nuestra salud, no proporcionando los EPIs cuando lo necesitábamos y ahora, con los plazos de cuándo podemos o no enfermar a causa de nuestro trabajo.

Reclamamos acuerdos sociales para realizar la transición hacia un nuevo modelo

En esta situación en la que aún no hemos superado la crisis sanitaria, las y los trabajadores ya hemos empezado a sufrir las duras consecuencias de la crisis económica y social. El número de personas en situación de pobreza y exclusión está aumentando y grandes em-presas de referencia han empezado a anunciar una mayor destrucción de empleo.

En este contexto en el que la evolución del empleo no da opciones a previsiones optimistas, la Secretaria General Garbiñe Aranburu y el Secretario de Dinamización Dabid Lizarralde han informado sobre la posición de LAB ante la salida que exigen la actual situación y han respondido a los mensajes lanzados desde gobierno y patronales los últimos días.

Garbiñe Aranburu ha señalado que “nos encontramos ante una nueva era y estamos ante una encrucijada. Tenemos que decidir como queremos que sea la Euskal Herria del futuro”.

Ha apostado por transitar hacia otro modelo económico y social. “Necesitamos una transición ecosocialista y feminista. Y para hacer esa transición se necestian acuerdos sociales. Acuerdos para frenar la destrucción de empleo y para dignificar el empleo, acuerdos para reforzar los servicios públicos, acuerdos para ir dando forma a un sistema público de cuidados. Acuerdos para repartir el trabajo y la riqueza, para cambiar el actual modelo de producción y de consumo”.

“El mensaje que nos lanzan desde las instituciones es que tenemos que salir juntos de ésta. CONFEBASK la semana pasada hizo un llamamiento para un gran acuerdo de país. Esto es puro cinismo, están haciendo demagogia porque están intentando sacar provecho de la incertitumbre y del miedo que tiene la gente”

Aranburu ha añadido que “CONFEBASK no quiere acuerdos. Desde la mayoría sindical y social le hemos interpelado para un acuerdo en contra de la precariedad, la callada por respuesta. Este sindicato ha propuesto un plan de empleo, nos hemos reunido con CONFEBASK, buenas palabras y ni un sólo compromiso, este sindicato ha propuesto una reforma fiscal pero tampoco quieren hablar de una fiscalidad más progresiva que reparta la riqueza de manera más equitativa”.

“Y la patronal, ¿cómo va a impulsar esos acuerdos? Por la vía de las amenazas y el chantaje? ¿Anunciarán en los medios de comunicación los cierres de empresa, los despidos, como en Gamesa, Tubacex o ITP y luego nos llamarán a colaborar? Esta forma de proceder, tiene un objetivo muy claro, poner a las y los trabajadores al borde del abismo, destrozar psicologicamente a las y los trabajadores, para que se resignen, para desactivar su capacidad de lucha y para que terminen aceptando recortes”.

Seguidamente, ha señalado que “cuando la patronal habla de aumentar el gasto público, está pensando en los intereses de las grandes empresas. Lo que plantean es que se siga poniendo dinero público en manos privadas, sin condiciones y sin control público. Sin ningún compromiso previo para mantener la actividad y el empleo Y cuando nos encontramos con cierres de empresa o con deslocalizaciones, la consejera Arantza Tapia se limita a decir que es una mala noticia. Pero la cosa no queda aquí, porque ya está justificando que se bajen los salarios. Siempre defendiendo los intereses de la patronal”.

Ha mostrado la disposición de LAB. “Nosotras estamos dispuestas a analizar los problemas coyunturales que puede tener una empresa. Cuando realmente una empresa atraviesa por momentos difíciles, los primeros interesados en mantener la empresa somos las y los propios trabajadores. Por eso podemos hablar de salarios, de medidas de flexibilidad… siempre siempre siempre con una condición muy clara, un compromiso claro de mantenimiento del empleo y no despidos y por supuesto un compromiso de revertir los derechos pérdidos una vez que se supere la situación coyuntural… y bien, ¿qué nos dice la experiencia de la crisis anterior? Que casi ninguna empresa quiere llegar a acuerdos”.

“En esta nueva crisis, también pretenden que los únicos paganos seamos las y los trabajadores. Hay que organizarse y hay que seguir movilizándose en los centros de trabajo y en la calle, tenemos que seguir tejiendo alianzas e impulsando acuerdos sociales, entre quienes defendemos otro modelo económico y social”.

Situación preocupante
Dabid Lizarralde, por su parte, ha indicado que las consecuencias de la crisis económica y social está siendo muy graves, mencionando algunos datos.

El número de personas en situaciones de pobrezia y exclusión social está en aumento. Los datos de la evolución del desempleo muestran esta gravedad. A finales de febrero había 151.000 personas en paro en Hego Euskal Herria y a finales de junio 185.000, con un incremento del 22%.

En lo que respecta a los y las menores de 25 años, a finales de junio había cerca de 18.000 desempleados (con una subida del 52% desde febrero) y en lo que respecta a las mujeres, las desempleadas eran 102.460, con una subida del 19% desde febrero. Además, el 70% del empleo destruido en junio era femenino.

El 90% del empleo destruido en los dos primeros meses de la pandemia era temporal, y el 91% de contratos realizados en Hego Euskal Herria corresponde a esta categoría.

En lo que respecto a los ERTEs, en junio 87.000 trabajadoras y trabajadores seguían en ERTE. La mayoría corresponden al sector servicios (hostelería, comercio, hoteles, servicios deportivos…). Hay razones de sobra para preocuparse sobre esos sectores.

En la industria las previsiones tampoco son halagüeñas. Empresas como Gamesa, Tubacex o ITP han anunciado despidos. Son tres empresas grandes, que en los últimos años han tenido grandes beneficios. Por ejemplo, en 2019 Tubacex tuvo beneficios de 11 millones de euros, ITP de 95 y Gamesa de 140.

Eredu polizial demokratikoa eta komunitarioa aldarrikatzen dugu

Gasteizko Legebiltzarreko Diputazio Iraunkorrak Polizia Legearen testu bategina onartu berri du. Urkulluren gobernuak PPren babesa jaso du Elkarrekin-Podemosek eta EH Bilduk errefusatutako testu baten aurrean. LABen ustez, EAEko polizia eredua birpentsatzeko galdutako beste aukera bat da. Urkulluren gobernuak udaltzaingoak indartzeko eta polizia-eredu komunitarioaren bidean aurrera egiteko aukera galdu du.

Agortutako polizia-eredu baten gabeziak konpontzen saiatu beharrean, testu bateginak eredu zaharkitu hori bera blindatu nahi du, 4 urtean 22 milioi euroko ordainsari-igoeretan oinarrituta.

Sektore publikoko murrizketez hitz egiten digun gobernu berak ez du zalantzarik Diputazio Iraunkorrean azeleragailua zapaldu eta sakonera horretako soldata-igoera bat onartzeko.

Gaur egungo krisi-testuinguruan, inoiz baino beharrezkoagoa da zerbitzu publikoak indartzea, enplegu egonkorra sortzea eta gizartea kohesionatzea, EAJk, PSEk eta PPk ez dituzte beren lehentasunak disimulatzen, Urkulluren gobernuarentzat funtsezko zerbitzu bat dena berretsiz: polizia-eredu komunitario bati bizkarra ematen jarraitzen duen eta udaltzaingoen autonomia gutxiesten duen Ertzaintza.

Eta, hain zuzen ere, udaltzaingoen autonomia aldarrikatu nahi dugu:

– Udalerriz udalerri zein eskualdeka udaltzain lan eskaintza publikoak ezinbestekoak dira.

– Herrizaingo Sailak sustatzen dituen deialdi bateratuek herritarrekiko hurbiltasunean oinarritzen den udaltzaingo-eredutik urruntzen gaituzte.

– Udaltzain lanpostuak egonkortzeko prozesuak adostu behar dira langileon ordezkaritzarekin.

LAB sindikatuak herritarrekiko hurbiltasunean eta integrazioan oinarritutako tokiko polizia-eredu bat defendatuko du, komunitatea eraikitzen laguntzeko aktiboa; herritar guztien ongizatea bermatuko duen antolaketa sozial, ekonomiko eta politiko berri baten barruan kokatzen den komunitate bat.

Betiko errezeta zaharrek ez dute balio. Are gutxiago lehentasunezko gizarte zerbitzuetan murrizketak egiten dituztenek sustatzen duten polizia eredua.

Bada garaia pertsonak babestuko dituen eta bizitza duina bermatuko duen esparru publikoa eraikitzeko.

Eredu polizial demokratikoa eta komunitarioa behar dugu.Euskal Herrian.  

Reivindicamos un modelo policial democrático y comunitario

La Diputación Permanente del Parlamento de Gasteiz acaba de aprobar el texto refundido de la Ley de Policia. El gobierno de Urkullu ha recabado el apoyo del PP a un texto rechazado por Elkarrekin-Podemos y EH Bildu. LAB considera que se trata de otra oportunidad perdida para repensar el modelo policial de la CAV. El gobierno de Urkullu ha perdido la ocasión de reforzar las policías locales y avanzar hacia un modelo policial comunitario. 

Lejos de intentar resolver las carencias de un modelo policial agotado, el texto refundido pretender blinda ese mismo modelo caduco, a base de incrementos retributivos por valor de 22 millones de euros en 4 años.

El mismo gobierno que nos habla de recortes en el sector público, no duda en pisar el acelerador en la Diputación Permanente y aprobar una subida salarial de este calado.

En un contexto de crisis como el actual, en que resulta más necesario que nunca reforzar los servicios públicos, generar empleo estable y cohesionar a la sociedad, PNV, PSE y PP ni tan siquiera disimulan sus prioridades, apuntalando lo que para el gobierno de Urkullu sí es un servicio esencial: una Ertzaintza que sigue dando la espalda a un modelo policial comunitario y que desprecia la autonomía de las policías municipales.

Y, precisamente, queremos reivindicar la autonomía de las policías municipales:

– Necesitamos ofertas públicas de empleo municipio a municipio y a nivel comarcal.

– Las convocatorias conjuntas promovidas por el Departamento de Interior nos alejan de un modelo basado en la cercanía a la ciudadanía.

– Hay que acordar con la representación de las personas trabajadoras procesos de consolidación de puestos.

Desde el sindicato LAB defenderemos un modelo de policía local basado en la cercanía y la integración con la ciudadanía, activo para contribuir a la construcción de la comunidad; una comunidad enmarcada en una nueva organización social, económica y política que garantice el bienestar de toda la ciudadanía.

Las viejas recetas de siempre no sirven. Menos aún el modelo policial que promueven quienes recortan en servicios sociales prioritarios.

Es hora de construir un marco público que proteja a las personas y garantice una vida digna.

Necesitamos un modelo policial democrático y comunitario.