2026-01-23
Blog Página 357

La ley de igualdad entre hombres y mujeres de la CAV nos sigue condenando a las mujeres a la precariedad

Se ha fraguado una estafa más a las mujeres trabajadoras. Nada nuevo. Esta ley vuelve a carecer de propuestas para abordar los cambios estructurales que necesitamos y demandamos. Desde LAB analizamos el proyecto de ley con la mirada puesta en las trabajadoras y no podemos más que señalar deficiencias.

El 8 de marzo pasado señalábamos que el 8,3% de los y las trabajadoras de la CAV no han visto regulados sus condiciones laborales nunca mediante convenio laboral; el 75% de este conjunto son mujeres. La falta de regulación es sinónimo de precariedad, es innegable. Debemos añadir que la mayoría de estas trabajadoras son empleadas de hogar, sometidas al régimen especial que degrada más si cabe sus condiciones. Si situación es más precaria, más vulnerable.

Esta ley no cuestiona la dicotomía entre trabajo y empleo, al contrario, perpetúa esa visión del mundo laboral. Obvia que todo lo que se decide en el ámbito productivo, público, remunerado y bien valorado; condiciona lo que ocurre en el ámbito reproductivo, privado, no remunerado y no valorado. La igualdad es imposible si no se reconoce esto, si se mira a otro lado ante esta realidad estructural. Lo denunciamos en la anterior ley, y lo repetimos esta vez.

La sostenibilidad de la vida y de los trabajos de cuidados no tienen la centralidad que merecen en el proyecto de ley, no hay voluntad de transformar la sociedad en esta ley. Se menciona la situación de las empleadas del hogar, pero ni se cuestiona esta figura, ni se pone en duda el modelo. Parece ser que para los que promueven la ley es valido el régimen de semiesclavitud en el que se resuelven los cuidados en el ámbito privado.

Las instituciones públicas están privatizando y subcontratando muchas de las tareas que realizamos mayoritariamente las mujeres: residencias, comedores, limpieza, ayuda a domicilio, etc. Es en esto donde hay que poner la atención si de verdad se quiere terminar con la brecha salarial. Pero nada de eso, ni análisis críticos, ni mecanismos reales para solucionar la cuestión. La intervención desde el ámbito institucional ante los conflictos laborales en estos sectores es nula, y cuando pueden atender realmente a las demandas de estas trabajadoras (cuidados de calidad, ratios, tiempos de atención y cargas de trabajo adecuadas a través del empleo de calidad) mediante una ley de igualdad, la respuesta es nula.

No hay apuesta alguna por un sistema público comunitario de cuidados en esta ley. Por contra, apuesta por seguir alimentando el mercado-negocio de los cuidados sustentado en el actual sistema de atención a personas mayores y dependientes: prevalecer las prestaciones económicas, desviar cada vez más personas al sector privado, no desarrollar la red de servicios sociales para atender a todas y cada una de las personas que necesiten acceder a los mismos. Conclusión, se sigue apostando por mercantilizar y privatizar los cuidados. Y así, la igualdad, es pura quimera.

La violencia machista se ha abordado en la ley, pero quedando al margen el mundo laboral. ¿Qué pasa con el acoso sexual y el acoso por razón de sexo en los centros de trabajo? ¿Por qué no se adoptan medidas reales en el ámbito del trabajo? No se establece ningún mecanismo para poner en marcha protocoles que hagan de los centros de trabajo espacios libres de violencias machistas.

Para finalizar, volvemos a denunciar lo que en su día fue nuestra denuncia central ante la primera ley de igualdad de la CAV: esta ley no obliga a nada, no establece mecanismo coercitivo alguno. Y así no se transforma la realidad. No hay cambios reales cuando estos quedan en manos de la voluntad de quienes se están beneficiando de la desigualdad.

¿Qué cambios va a promover esta ley si nada es obligatorio y si no aborda las cuestiones fundamentales para superar la realidad de desigualdad que vivimos las mujeres? Ni brecha salarial, ni feminización de la precariedad y de la pobreza, ni privatización de los cuidados; no hay ley de igualdad real si no se asumen responsabilidades reales ante estas cuestiones. No hay avances hacia la igualdad sin diagnósticos serios, propuestas concretas y medidas eficaces.

No vamos a apoyar una ley basada en generalidades y políticas de igualdad voluntarista. No podemos aceptar una ley que no garantiza los recursos, tanto humanos como económicos, para desarrollas políticas de igualdad. Esto no es coherente, es hora de asumir compromisos reales. Es hora de hacer políticas efectivas y eficaces. Es hora de apostar por las políticas feministas.

Son necesarias la diplomacia y una negociación que debe tener como objetivo acabar con la guerra en Ucrania y lograr una paz estable

En primer lugar, denunciamos firmemente la invasión rusa de Ucrania. Exigimos la inmediata salida de las tropas rusas del territorio ucraniano y el cese de los ataques militares. Pedimos medidas rápidas y eficaces para acoger a las personas refugiadas y proteger a la población afectada. 

La invasión ucraniana ha agravado el escenario bélico que ya existía. Se enfrentan las potencias nucleares mundiales: por un lado, una OTAN en expansión creciente; por otro, una Rusia cada vez más militarizada. Este tipo de guerras nunca favorecen los intereses de las clases trabajadoras ni de los sectores populares y este caso no es diferente. Una vez más, los pueblos y las y los trabajadores somos los perdedores.

Euskal Herria, al igual que en el referéndum del 12 de marzo de 1986, siempre ha tenido una clara posición contra la guerra, ya que tanto una geopolítica en función de los intereses de los bloques dominantes como este modelo de relaciones internacionales, son una estrategia que va contra la soberanía y la paz de los pueblos y este país no quiere ser cómplice de esa estrategia.

Desgraciadamente, las actitudes que hemos observado por todas las partes implicadas en el conflicto desde que se ha producido la invasión, más que disminuir la tensión, la aumentan cada vez más. En el momento en que necesitamos una diplomacia valiente, comprometida y realista, todas las partes siguen alimentando una estrategia bélica. Nos dicen que no hay dinero para la sanidad, la educación y para unas políticas sociales que garanticen una vida digna de la ciudadanía, y sin embargo se acuerdan políticas para la producción de armas. Nos preocupa las consecuencias que puede generar esta estrategia de guerra en las condiciones de vida de población de Ucrania, Rusia y de toda Europa, ya que si esto no se para a tiempo la situación puede llegar a ser aun mas grave si cabe. En este sentido, denunciamos que la decisión de enviar más armas a Ucrania, en vez de priorizar una vía diplomática y una negociación que nos llegue a un escenario de paz y estabilidad, hará que la tensión aumente más.

En este contexto, el sindicato LAB considera que es el momento de la diplomacia y la negociación. Instamos a la comunidad internacional a buscar nuevos acuerdos internacionales que acaben con la guerra y garanticen un futuro estable, más allá de las lógicas geopolíticas de bloques, situando la vida en el centro, y construyendo una nuevas relaciones internacionales que garanticen los derechos de todas las personas y todos los pueblos.

En este sentido, animamos a participar en las movilizaciones que se organicen en Euskal Herria tanto para denunciar la guerra como para reivindicar la soberanía de los pueblos en los parámetros mencionados. Concretamente, LAB se suma a las movilizaciones organizadas este viernes en las cuatro capitales de Hego Euskal Herria. 

Las trabajadoras de limpieza de Bizkaia pasan a la acción en defensa del convenio

Gora Garbitzaileak!, nuevo colectivo que agrupa a trabajadoras de limpieza de Bizkaia, han llevado a cabo su primera acción, respaldadas por los sindicatos LAB y ESK: «Hemos teñido de color violeta las fuentes de Bilbo, colgado nuestros guantes y fregonas de las estatuas de los señores a los que rinde homenaje la capital y soltado una enorme pancarta desde el puente del Ayuntamiento dónde se leía: M31 GREBARA 1200€ x15: SI LAS LIMPIADORAS PARAMOS, SE PARA TODO – GORA GARBITZAILEAK».

Hemos constatado en la reunión que la propuesta de la Diputación de Gipuzkoa está muy lejos de las reivindicaciones de las y los bomberos

Hemos denunciado, ante el Palacio Foral de Gipuzkoa, la desorientación del servicio de bomberas y bomberos por medio de una movilización convocada por el comité de empresa que lidera LAB. Hemos pedido responsabilidades a la diputada Eider Mendoza, antes de la reunión mantenida con la Diputación.

Tras la reunión, Unai Badiola, bombero y delegado de LAB, ha insistido en que la Diputación y las y los trabajadores tienen puntos de vista muy diferentes sobre la organización del servicio. La propuesta de la Diputación está muy lejos de las reivindicaciones de la plantilla. Por ello, hemos acordado una nueva reunión con el objetivo de buscar una solución.

Exigimos a Tasubinsa que vuelva a la negociación con la representación mayoritaria de la plantilla y que no la empobrezca

Los sindicatos LAB y ELA nos hemos movilizado ante las oficinas generales de Tasubinsa para exigir a la dirección que abandone su posición antidemocrática y se siente a negociar un empleo de calidad con la representación mayoritaria de las trabajadoras y trabajadores. Así, exigimos respeto a la plantilla, un convenio colectivo digno y de eficacia general. El próximo día 16 de marzo compareceremos en el Parlamento de Navarra.

Después de nueve meses de negociación del convenio y, tras cerrar cualquier posibilidad de acuerdo con el Comité que representa la voluntad mayoritaria y democrática expresada en las elecciones sindicales por trabajadoras y trabajadores, la dirección de Tasubinsa ha firmado un acuerdo para empobrecer a la plantilla con los sindicatos UGT y CCOO, con la representación minoritaria. Así estos sindicatos, en minoría y en un actuar claramente antisindical, han facilitado a la dirección de la empresa un acuerdo de eficacia limitada y que, por tanto, no es de aplicación general a toda la plantilla. 

Tasubinsa, que recibió 11 millones de euros de las arcas públicas para subvencionar los costes salariales y viabilidad del centro, y que por tanto cuenta con el dinero suficiente, niega a las trabajadoras y trabajadores una subida del IPC. UGT y CCOO lo han vuelto a hacer, y en un ejercicio de acompañamiento, tras descolgarse de la huelga que exigía dicha reivindicación, han firmado un acuerdo que no respeta a la plantilla (han aceptando la pérdida de poder adquisitivo, que en este 2022 será de entre 420 y 1.016 euros por trabajador y trabajadora).

Esto además de ser inaceptable desde un punto de vista democrático, contradice el discurso de los empresarios de la CEN, de los sindicatos CCOO y UGT, y del propio Gobierno de Navarra que en un ejercicio de propaganda nos hablaron de calidad en el empleo tras la firma de su plan de empleo. En este sentido, el próximo día 16 de marzo representantes de LAB y de ELA compareceremos en el Parlamento de Navarra. No podemos hablar de calidad en el empleo ni de vida digna si no se garantiza el poder adquisitivo de trabajadoras y trabajadoras, si no se asume incrementar los bajos salarios en la misma medida en la que ha subido la vida.

«Todos los logros se han conseguido haciendo frente al capital; nadie nos ha regalado nada»

Se han cumplido 46 años de la masacre sufrida por las y los trabajadores el 3 de marzo de 1976 en Gasteiz. Así, como todos los años, hemos realizado un homenaje propio por la mañana, horas antes de la manifestación convocada para la tarde por la mayoría sindical vasca. Hemos recordado los conflictos laborales abiertos, entre ellos las luchas en los sectores feminizados. El acto ha tenido lugar en el exterior de la iglesia de San Francisco de Asís, escenario de la sangría de 1976.

En el acto, Gotzon Kortazar, responsable de LAB en Gasteiz, ha señalado que «las personas fallecidas hace 46 años no fueron las primeras ni, por desgracia, las últimas asesinadas por las fuerzas armadas de la patronal. La lucha de la clase obrera está plagada de sufrimientos y de esfuerzos. Todos los logros alcanzados hoy se han conseguido haciendo frente al capital; nadie nos ha regalado nada y no le debemos nada a nadie».

En palabras del representante de LAB, «a día de hoy seguimos luchando para garantizar los derechos de las y los trabajadores, para denunciar el afán de lucro del capital y para poner en evidencia a aquellos que nos quieren vender reformas a la medida de la patronal».

Hemos destacado los sectores que llevan en lucha en los últimos meses: residencias de mayores, limpieza, colectividades, ayuda a domicilio, educación, función pública, metal, repartidoras y repartidores, sanidad pública, pensionistas… En este sentido, Lorena Rejo, representante de LAB en los Servicios Sociocomunitarios, ha remarcado las luchas abiertas en sectores feminizados y ha reivindicado el reconocimiento de los trabajos de cuidados.

Con la mirada puesta en los próximos meses, hemos comunicado que vamos a activar todos los niveles de respuesta, tanto en el trabajo como en la sociedad, para hacer frente a las políticas económicas y sociales del Gobierno de Urkullu y de la patronal. «Somos un sindicato integral, y, en ese sentido, iremos tejiendo puntos de encuentro entre sectores y reivindicaciones, decidiendo los niveles de respuesta que creamos necesarios en cada momento, todo ello con un objetivo claro: sumar desde y para Euskal Herria a favor de un cambio social», ha añadido Gotzon Kortazar.

Las trabajadoras de las contratas de limpieza de Osakidetza han exigido un convenio digno ante el Hospital Donostia

Los sindicatos LAB, UGT, CCOO y ESK nos hemos movilizado ante el Hospital Donostia para reivindicar que las trabajadoras de las contratas de limpieza de Osakidetza son esenciales y para exigir unas condiciones laborales dignas para el sector, dando continuidad así a la dinámica movilizadora de los últimos meses.

Las trabajadoras han denunciado que les quieren quitar la homologación. Iniciamos la negociación del nuevo convenio en el año 2018, convencidas de que ésta iba a ser una negociación sencilla, puesto que estar homologadas con el personal de Osakidetza significaba tener únicamente que adecuar determinadas materias a los nuevos acuerdos que se han ido alcanzando: la carrera profesional del 2012, un sistema más amplio y justo de cobertura de vacantes, jubilación de relevo, permisos nuevos que ya tiene reconocido el personal de Osakidetza, etc.

Sin embargo, las empresas no han querido hacer la más mínima adaptación del convenio. La homologación no significa únicamente tener las mismas subidas salariales que se aplican al personal de Osakidetza. La homologación es mucho más, significa tener los mismos complementos, las mismas licencias, las mismas opciones de ampliación de jornadas, las mismas facilidades de jubilación, etc.

Firmamos un convenio en el año 2015, un convenio de homologación, pero parece que esas condiciones que por aquel entonces reflejaban la homologación pretenden quedarse estancadas en la realidad del 2015. Las empresas se muestran inflexibles y mantienen la mesa bloqueada, un bloqueo que parece estar respaldado por Osakidetza, que no responde a ninguna de las solicitudes de reunión que les hemos hecho. Quieren robarles a las trabajadoras lo que ya habían logrado.

El techo de cristal sigue siendo una realidad para las mujeres en la Administración de Nafarroa

Las mujeres ganamos menos que los hombres y se nos discrimina en el acceso a las jefaturas y cargos de responsabilidad.

La Administración Foral no se libra de la discriminación hacia las mujeres en el ámbito laboral. Así se recoge en el “Análisis cuantitativo sobre igualdad entre mujeres y hombres en la Administración de la Comunidad Foral de Navarra y sus OOAA” elaborado por el propio Gobierno de Navarra como trabajo previo para abordar el primer Plan de Igualdad en la Administración. Algunas de las cuestiones más llamativas son la brecha salarial que alcanza el 6,65% y la discriminación en el acceso a las jefaturas y cargos de responsabilidad.

Este análisis fue realizado por una comisión en la que participaron representantes de la Administración y las organizaciones sindicales presentes en la Mesa General. Se trata de un exhaustivo análisis del que se desprenden datos muy interesantes y que será utilizado para abordar el I Plan para la Igualdad de la Administración Foral y sus OOAA.

La plantilla de la Administración de la Comunidad Foral de Navarra está compuesta por 29.939 personas, una distribución feminizada con un 71,29% de mujeres y un 28,71% de hombres. Aparentemente, hombres y mujeres cuentan con los mismos derechos y deberes en su relación laboral pero hay indicadores que muestran que las mujeres siguen siendo discriminadas e infravaloradas. Dos aspectos resultan reveladores en este sentido: la brecha salarial, que alcanza un 6,65% y la distribución de las jefaturas donde siguen siendo marginadas, especialmente cuanto más nos elevamos en el escalafón.

Las 76 trabajadoras de limpieza de IMQ ganan el juicio y tendrán que ser readmitidas #LortuDugu

Desde LAB celebramos la sentencia principalmente por que 76 limpiadoras despedidas por luchar y mejorar sus condiciones laborales recuperarán sus empleos. Y celebramos la sentencia también porque marca un antes y un después en el sector de la limpieza. El mantenimiento de sus empleos prevalecerá frente a la codicia de las empresas. Ha quedado claro que los clientes no podrán precindir de las limpiadoras subcontratadas porque se hagan mayores o porque sus costes salariales aumenten.

La sentencia interpreta que la decisión de IMQ de despedir a las 76 limpiadoras respondía a elementos reactivos y subraya el carácter de estas limpiadoras de las que dice que “frente a la habitual dispersión y fragmentación del colectivo que integra el personal de limpieza, aquí nos encontramos con una plantilla unida que demuestra capacidad reivindicativa, incluso para llegar a movilizaciones, concentraciones y una huelga indefinida”.

Señala, en ese sentido, que no se ha podido desmentir que fuera precisamente ese y no otro el motivo por el cual IMQ decidió prescindir de todas ellas: “sus reclamaciones conducen a un incremento del coste del servicio con menores márgenes empresariales (…) la situación ha generado una especie de embudo cuya conclusión fue que reclamar y ejercitar los derechos conduce a un resultado perjudicial para los trabajadores.” Con esta decisión IMQ trató de dar una lección a las trabajadoras de limpieza, una lección que ha quedado anulada en la sentencia.

Por último, obliga a la subrogación del personal de limpieza por entenderlo como un servicio fundamental de mano de obra, y no como una actividad residual. De hecho, el número de

limpiadoras de cada una de las clínicas, supone un alto porcentaje del personal total de las mismas. Todas ellas vuelven a sus puestos. Trabajadoras de limpieza, la mayoría mujeres, mujeres de edades comprendidas en franjas de edad que conducen a la exclusión en el mundo laboral. Bravo por todas ellas. ZORIONAK!