2026-07-14
Blog Página 312

[OPINIÓN]: «Alzando la voz desde el sindicalismo»

El secretario de Relaciones Internacionales de LAB, Koldo Sáez, ha escrito un artículo de opinión sobre el papel del sindicalismo en el contexto actual y relacionado con la guerra de Ucrania:

El mundo y el orden internacional están cambiando, y a partir de ahora nada será igual. La duda, la que hay que despejar, es cómo será ese futuro, pero se están produciendo cambios y el movimiento sindical tiene que afrontarlos, organizando la clase trabajadora, y construyendo un sindicalismo de clase, feminista y antirracista.

El hecho de que Rusia haya invadido y atacado Ucrania es absolutamente injustificable, y como muchos otros conflictos en el mundo, también esta guerra se entiende por la necesidad que tiene el sistema capitalista de seguir engordando sus beneficios económicos. Por ello, hay que denunciar el papel que están jugando los lobbies de la industria armamentística, que están siendo los auténticos beneficiados en esta guerra de incalculables consecuencias. Como siempre ocurre en las guerras, son el pueblo y, especialmente las mujeres* quienes pagan las consecuencias de las guerras creadas por los hombres para ejercer su hegemonía hetero-patriarcal.

El contexto actual tiene similitudes con la crisis de los misiles de Cuba de 1962 que acercó peligrosamente al planeta a una guerra nuclear. Por tanto, alimentar los discursos belicistas establecidos en los medios de comunicación es un suicidio y pura inconsciencia, máxime teniendo en cuenta que quienes están en disputa son potencias nucleares.

Los analistas de los medios de comunicación rusos hablan de forma natural del uso del arsenal nuclear si la guerra se recrudeciera hasta el extremo. Recientemente, Charles Richard, uno de los principales jefes militares de Estados Unidos, explicó en el periódico The New York Times que esta crisis ucraniana que vivimos ahora no es más que un precalentamiento, que la gran crisis (the big one) está aun por venir, y que no tardaremos mucho tiempo en ser puestos a prueba en formas que no hemos conocido en mucho tiempo”. Por su parte, en el reciente Foro de Davos, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, aseguró que en Ucrania «el camino hacia la paz son las armas», prometiendo a Ucrania armamento más moderno, al tiempo que las potencias occidentales han aceptado enviar tanques a Ucrania, aumentando aún más la tensión bélica. Da miedo el mero hecho de pensar a donde nos puede llevar todo esto.

En medio de esta espiral instalada en las mentes de quienes dirigen las aspiraciones de las potencias nucleares, se encuentra una Europa sin rumbo ni posición propia y totalmente sometida a los dictados de la OTAN y donde mandan los Estados Unidos. Es tan absurda e incomprensible la posición actual de Europa, que hasta los partidos verdes bailan al son de tambores de guerra y militarismo y los gobiernos europeos adoptan conscientemente políticas contrarias a sus propios intereses. Las crisis y diferencias en el eje europeo franco-alemán han abierto la puerta a un nuevo eje formado por Washington, Londres, Varsovia y Kiev, que está marcando la línea a seguir en el conflicto. Mientras tanto, como siempre, es la clase trabajadora quien paga las consecuencias de las aventuras belicistas de las élites y las potencias hegemónicas.

La clase trabajadora y el movimiento sindical siempre hemos levantado las banderas en contra de la guerra y a favor de una paz con justicia, y en estos momentos también deberíamos levantarlas pidiendo una solución diplomática, dialogada y negociada, al margen del belicismo imperante. Paremos esta guerra antes de que sea demasiado tarde, tenemos herramientas a nivel internacional para poder hacerlo.

El movimiento bolchevique liderado por Lenin, se opuso a una I Guerra Mundial librada por los intereses de las élites, siendo una actitud respaldada mayoritariamente por el pueblo ruso. No olvidemos que una de las primeras cosas que hicieron tras el triunfo de la Revolución de Octubre fue salirse de la guerra firmando los acuerdos de Brest-Litovsk.

La Federación Sindical Mundial nació el 3 de octubre de 1945 en París. En una situación de posguerra en la que el mundo, y especialmente Europa, acababa de liberarse de las garras del fascismo, y en un contexto de profunda alteración del orden internacional, nacía la FSM como primera organización sindical de clase. Sus objetivos fundacionales eran y son luchar contra la explotación, el imperialismo, el racismo, el patriarcado y el cambio climático, y defender la justicia social, la solidaridad internacional, la paz justa y duradera, y el derecho de autodeterminación de los pueblos. Casi 78 años después, esos principios mantienen todo su sentido en el mundo actual.

El movimiento sindical ha jugado un papel importante a la hora de resolver conflictos políticos. Algunos ejemplos de esto que decimos son el papel que juega el movimiento sindical a favor de la reunificación de Chipre, el rol jugado por un movimiento sindical colombiano, víctima de numerosas vulneraciones de derechos, humanos en la búsqueda de la paz y el cambio político en el país, o la importancia de las alianzas entre los sindicatos vascos a la hora de abrir la ventana del proceso de paz en Lizarra-Garazi, por ejemplo.

El mundo de 2023 no es el mundo anterior a la caída del Muro de Berlín, pero estamos sufriendo las consecuencias de una competencia entre las potencias mundiales, entre una China cada vez más influyente junto con una Rusia capitalista sustentada en la iglesia ortodoxa y en la memoria del pasado soviético, y, por otro lado, unos aun hegemónicos Estados Unidos en retroceso. La historia no ha terminado, y un nuevo mundo se abre ante nuestros ojos.

Por ello, entendemos que el movimiento sindical internacional, antes de que sea demasiado tarde, debería apostar, alto y claro, por el diálogo, la negociación y la diplomacia para acabar con la guerra y junto a esto, defender la soberanía de los pueblos, y políticas que pongan la vida en el centro, levantando desde el feminismo un muro antifascista en esta Europa de los estados y del capital, cada día más extrema y más a la derecha.

La falta de medidas efectivas contra las filtraciones vuelve a sembrar dudas en las OPEs médicas de Osakidetza

Ante los resultados anómalos recogidos en neumología y las informaciones que estamos recibiendo, que comprometen más categorías, hemos solicitado a Osakidetza poder consultar las actas de los diferentes tribunales de las categorías incluidas en los grupos profesionales A1 y A2. La dirección nos ha negado la realización de estudios estadísticos que impone el nuevo modelo de OPE en repetidas ocasiones.

Así mismo, queremos denunciar que, como sucedió los primeros días después de la denuncia de filtraciones en la OPE 2016-17, la dirección de Osakidetza impide el acceso a la web que aloja los resultados de dichas pruebas. Sin saber si esta medida es mera casualidad, desde LAB consideramos que cuando hablamos de filtraciones y decisiones de la dirección de Osakidetza, la casualidad no es un parámetro aceptable.

Volvemos a denunciar que Osakidetza sigue obviando la propuesta realizada por nosotras para que asumiendo que históricamente se han realizado filtraciones, implemente medidas que faciliten la trazabilidad del examen.

El examen debe ser realizado por un agente externo y por una única persona, para en caso de anomalías, detectar los vínculos entre los y las beneficiadas con la o el realizador de examen de manera directa y sin interferencias. La dirección de Osakidetza actúa de manera temeraria, protegiendo y no garantizando la limpieza de sus procesos de selección. No son pocos y pocas las y los facultativos que han terminado por irse a otros lugares dado el quebranto manifiesto de los principios de igualdad, mérito y capacidad en Osakidetza, o incluso, como hemos podido comprobar, la persecución a la que la dirección somete a quienes denuncian dichas prácticas, que termina por suponer una pérdida irreparable y un mensaje de tierra quemada que cae como una losa en la plantilla. La dirección debe acabar con cualquier grieta en la seguridad y dejar de negar, proteger y avalar estas prácticas.

La actual dirección es conocedora del problema y continúa mirando hacia otro lado, esperando que diferentes cuestiones no trasciendan. Es una actitud de la que hizo bandera Darpón y le volvemos a decir a la dirección: si hacéis lo mismo, acabareis igual.

El proceso penal continúa abierto y seguiremos peleando en los tribunales las medidas y sanciones que la dirección se niega a ejecutar a pesar de ser conocedora de primera mano de las prácticas ilegales que han rodeado históricamente las OPEs de Facultativos médicos.

Garbiñe Aranburu: “La devaluación del trabajo de las mujeres* genera brecha salarial”

Hemos realizado un análisis de la brecha salarial: entre dos trabajos de la misma categoría, la brecha salarial puede llegar al 90% y los hombres cobran casi el doble que las mujeres*. La Coordinadora General Garbiñe Aranburu y la Secretaria Feminista Maddi Isasi han presentado el análisis en rueda de prensa.

Hemos presentado su análisis sobre la brecha salarial por género en la antesala del día internacional contra la brecha salarial. El 22 de febrero, el sindicato llevará a cabo movilizaciones contra ésta. A las 11.00 horas en Bilbo, del Gobierno Vasco a la Patronal y a las 11:30 horas en Iruñea, frente al Parlamento.

LAB ha realizado una comparación entre diferentes convenios para analizar la brecha, estudiando trabajos de la misma categoría, masculinizados unos y feminizados otros: construcción, metalurgia y limpieza viaria (sectores masculinizados) y comercio de alimentacion, residencias de mayores y limpiadores de sala (feminizados).

La Secretaria Feminista de LAB, Maddi Isasi, señala que aunque la segregación vertical es más visible al analizar los efectos de las discriminaciones que genera la organización del mercado de trabajo en función del género, la segregación horizontal está socialmente más aceptada. «Las instituciones, los datos aportados por las instituciones públicas no permiten ver una verdadera fotografía de la realidad», añade.

DATOS SIGNIFICATIVOS

Los salarios en los sectores masculinizados pueden llegar a ser un 90% superiores a los de los feminizados. El ejemplo concreto lo pone Isasi: «El peón de almacén de la construcción de Gipuzkoa cobra un 90,30% más que la trabajadora de residencias de mayores de la misma categoría. Por lo tanto, en dos trabajos similares, el hombre tiene casi el doble de sueldo que la mujer*.

El caso mencionado no es un caso aislado. Hay más:

HEGO EUSKAL HERRIA

Operario de limpieza viaria/trabajadora de limpieza de salas y edificios
33,70% más

Operario de metal/trabajadora de residencias de adultos
45,36% más

Media anual
Los hombres superan en 6.200 euros a las mujeres
23% más

POR HERRIALDES

ARABA
Operario de construcción/trabajadora de supermercado
Un 82,73% más.

GIPUZKOA
Operario de Construcción/Trabajadora de residencia de mayores
90,30% más.

BIZKAIA
Operario de Construcción/Trabajadora de residencia de mayores
Un 50,35% más.

NAFARROA
Operario de metal/Trabajadora de residencia de mayores
Un 56,40% más.

Según Isasi, esto no significa que los salarios de los sectores masculinizados sean muy altos. Por el contrario, son los salarios de los sectores feminizados los que son muy bajos.

Por si fuera poco, en el grupo de trabajadores y trabajadoras que no regulan sus condiciones laborales a través de un convenio laboral, 3 de cada 4 son mujeres. Así que las condiciones laborales de muchas mujeres están fuera de esta foto.

Garbiñe Aranburu, coordinadora de LAB, explica la principal conclusión: «Los trabajos que hacen las mujeres* están devaluados, se les da menos valor». Las peores condiciones laborales y la brecha salarial son las principales en los sectores feminizados.

«El trabajo de las mujeres se devalúa a través de la división sexual del trabajo y la asunción de las tareas de cuidado por parte de las mujeres», afirma Aranburu. Aunque sean imprescindibles para sustentar la vida, no se les reconoce el valor de estos trabajos: Los cuidados no remunerados los tienen que realizar mayoritariamente las mujeres y cuando son remunerados, en condiciones salariales y laborales precarias; más aún, «en el caso de trabajadores del hogar en situación de explotación laboral». Cuando la trabajadora es una mujer* migrada y racializada, la brecha es aún mayor y también aumenta cuando las instituciones subcontratan estos trabajos, dando paso al negocio. «Todo ello hace que también haya brechas en la negociación colectiva. A pesar del mayor nivel de conflictividad en los sectores feminizados, el bloqueo es mucho más evidente», ha recordado Aranburu.

En cuanto a la identificación de la discriminación, Isasi y Aranburu coinciden en que la división vertical es más fácil de distinguir que la horizontal, y recuerdan que no hay trabajo para mujeres* más adecuado que para hombres y viceversa. Caer en esa división es aceptar la discriminación de las mujeres*», añaden.

NECESIDAD DE TRANSFORMACIÓN

Esta situación requiere una transformación. La coordinadora general de LAB insiste en tres direcciones: por un lado, hay que acabar con la falsa dicotomía entre trabajo y empleo. Hay que reconocer y redistribuir todos los trabajos; por otro lado, hay que acabar con la división sexual del trabajo y revalorizar todos los empleos, hay que pagar más los trabajos necesarios para el mantenimiento de la vida, hay que dignificar las condiciones laborales en los sectores feminizados; y, por último, toda la sociedad es la beneficiaria de todas estas tareas de cuidado gratuitas realizadas por las mujeres, son necesarias decisiones que reconozcan y corrijan la deuda patriarcal contraída por patronal e instituciones con estas mujeres, como acabar con la brecha de pensiones.

Las portavoces de LAB llaman a las mujeres* a seguir empoderándose: «Estamos empoderándonos, la lucha sindical feminista se está fortaleciendo. Seguiremos luchando en la negociación colectiva, LAB seguirá interpelando políticamente institucional y construyendo alianzas con el movimiento feminista».

Igor Arroyo: «La movilización es necesaria para conseguir mejoras en el convenio del metal de Gipuzkoa»

El coordinador general del sindicato LAB ha sido entrevistado hoy en Radio Euskadi. Ha abordado temas como la situación del sector sanitario y del sector público en general, así como las pensiones, la fiscalidad o la lucha en el sector del metal. Relacionado con esto último, ha sido preguntado por la dinámica de lucha que ha iniciado el sindicato para conseguir un mejor convenio en Gipuzkoa, tomando el relevo a los compañeros y compañeras de Bizkaia. Arroyo ha explicado que LAB apostará por la vía de las movilizaciones, ya que históricamente ha sido lo que ha permitido mejoras en convenios anteriores del sector en Gipuzkoa.

La entrevista completa puede escucharse en el siguiente enlace: https://www.eitb.eus/es/noticias/economia/detalle/9106316/lab-asegura-que-situacion-en-osakidetza-es-muy-preocupante-y-que-no-confia-en-gobierno-vasco/

Nos hemos movilizado para mejorar las condiciones laborales del personal del Gobierno Vasco

Siguiendo con la intención de realizar movilizaciones los martes y viernes de febrero, hoy hemos realizado concentraciones en los centros de trabajo. En las próximas semanas seguiremos manteniendo esta dinámica. De esa manera, entre otras cosas, hemos denunciado las jornadas y horarios unilateralmente impuestos por la administración, que suponen un gran obstáculo para la conciliación.

Hemos salido a la calle en defensa de Osasunbidea y de sus trabajadores y trabajadoras

Convocadas por los sindicatos LAB, SAE, UGT, ELA y CCOO, hoy hemos realizado concentraciones en los centros de trabajo de Osasunbidea (Centro de consultas Príncipe de Viana, Hospital de Tudela, Hospital de Estella, Salud mental y en las puertas de todos los centros de salud). Consideramos fundamental el apoyo de toda los/as trabajadores/as ante la deriva que se está produciendo en dicho organismo y ante la falta de iniciativas del departamento de salud, por lo que saldremos a la huelga el 15 de febrero.

Desde la intersindical de salud entendemos que es un momento crítico en la defensa de los servicios públicos de salud y en la defensa de los derechos laborales de la plantilla. Por mayoría en cuanto a representatividad vamos a plantear una serie de medidas de mejora que afectan a todos/as las profesionales y que implican tanto aumento de presupuesto que redunde en la actividad de Osasunbidea, en especial de la atención primaria y el dimensionamiento de la plantilla de la especializada, como en mejora de condiciones de trabajo. Así, haremos llegar al Departamento de Salud medidas básicas y necesarias, y exigiremos un compromiso por escrito en lo referente al presupuesto y al cronograma.

Consideramos que cualquier medida que se esté negociando o se pretenda realizar debe tener en cuenta a la totalidad de la plantilla, incluido personal facultativo, enfermería, fisioterapeutas, técnicos de cuidados, técnicos superiores, servicios generales, mantenimiento, personal administrativo, celadores/as…

Por todo ello, llamamos a todos los trabajadores y trabajadoras a movilizarse de nuevo en la jornada de huelga convocada para el día 15.

ADEGI aborda la negociación del convenio del metal de Gipuzkoa de manera irresponsable

Hoy, 10 de febrero, se ha reunido por segunda vez la mesa negociadora del metal de Gipuzkoa y de nuevo, ADEGI ha venido con las manos vacías. No hemos recibido una sola propuesta tras la presentación de nuestra plataforma.

Han querido cubrir su falta de propuestas exponiendo una visión y lectura parcial del contexto. Además, han subrayado en más de una ocasión que quieren un acuerdo: ¿cómo se consigue esto sin hacer ninguna propuesta?

Los y las trabajadoras no necesitamos explicaciones sobre el contexto, porque vivimos en nuestra piel las consecuencias de la inflación y de las diferentes crisis. La realidad es, y ADEGI  no lo oculta, que las empresas han tenido grandes beneficios en Gipuzkoa y que esa riqueza la hemos generado los y las trabajadoras.

Exigimos a ADEGI que actúe con responsabilidad y ponga su propuesta sobre la mesa de una vez por todas.

Convenio digno en el metal de Gipuzkoa.

Convocamos manifestaciones el próximo 25 de febrero en defensa de Osakidetza y contra el desmantelamiento de la sanidad pública

Hacemos un llamamiento tanto a la plantilla como a la ciudadanía, a participar en las manifestaciones convocadas en Bilbo, Donostia y Gasteiz, que partirán a las 12 del mediodía.

Hace unas semanas escuchábamos al Lehendakari Urkullu reconocer problemas y dificultades en Osakidetza al tiempo que afirmaba, que nuestro sistema sanitario público será una de las prioridades de su Gobierno.  A pesar de la apariencia de estas palabras, apenas un mes después, y en un intento de ocultar una realidad que es más que evidente a los ojos de la ciudadanía, el Lehendakari ha afirmado que Osakidetza ni se desmantela ni se privatiza, al tiempo que la Consejera Sagardui, también ha negado recortes y privatizaciones en Osakidetza.

La única realidad es que la precariedad laboral sigue siendo unos de los grandes problemas de nuestra sanidad pública: una tasa de temporalidad que supera el 50%; una pérdida de poder adquisitivo superior al 20% en una década; sobrecarga sistemática de trabajo; escasez de plantilla; falta de sustituciones y de cobertura de vacantes; recortes en condiciones laborales  como el recorte radical e injustificado que se quiere aplicar en el Desarrollo Profesional, etc… 

Paralelamente se mantienen recortes como los aplicados en los PACs de Deusto, Zumarraga o San Martín; ó en las urgencias del Hospital Santiago; así como el proyecto de cierre de cirugía cardíaca de Basurto. Además, los recortes en Atención Primaria son ya una constante en los periodos vacacionales. Estamos ante problemas estructurales que afectan a todas las categorías de Osakidetza y a los tres territorios.

Cabe subrayar que la situación de la Atención Primaria es especialmente precaria. Debemos recordar que este colectivo ya salió a la huelga en el año 2019 para denunciar la situación límite que padecían entonces. La situación no ha hecho más que empeorar en estos tres años. Es evidente, además, que en la medida que Osakidetza es una red, tal y como repite la Consejera de manera reiterada, esa situación de la Atención Primaria afecta directamente a otros niveles asistenciales como las Urgencias Hospitalarias, en las que cada vez existe una sobrecarga mayor.

Entre tanto, la Mesa Sectorial sigue totalmente bloqueada. Osakidetza no tiene capacidad de decisión y el Departamento de Salud no han atendido ni una sola de las reivindicaciones de la parte social y ni siquiera ha contestado a las propuestas de los sindicatos tras la reunión mantenida el 7 de diciembre. Pretende, además, utilizar la Mesa Sectorial para aparentar una negociación que no existe haciendo caso omiso a las movilizaciones impulsadas antes del verano: manifestaciones multitudinarias, secundadas masivamente tanto por la plantilla como por la ciudadanía, y cuatro jornadas de huelga.

El Departamento de Salud sigue tomando decisiones que ahondan en la senda del desmantelamiento de nuestra sanidad pública. Para el ejercicio 2023, el presupuesto dedicado a Sanidad es 20 millones de euros inferior a la cantidad efectivamente gastada en 2022; parece que, a ojos del Gobierno Vasco, este año 2023, las necesidades son menores que el año pasado. Además, ha eliminado la partida destinada a las necesidades derivadas del COVID. Pero, al tiempo que elimina ese refuerzo económico, alega que la precarización del servicio que se ofrece a la ciudadanía es consecuencia directa de la pandemia.

La asistencia sanitaria que se ofrece a la ciudadanía es cada vez menos accesible y de peor calidad. Las citas en Atención Primaria tienen una importante demora y en ocasiones no está garantizada la presencialidad; el cierre o la restricción de horarios de los PACs obliga a los y las pacientes a hacer mayores desplazamientos, lo que coloca a colectivos vulnerables en una situación cada vez más delicada; la espera media en las Urgencias Hospitalarias es de 5 horas y de hasta dos días para ingresar en planta tras ser atendido; el número de pacientes en espera para una consulta externa se ha multiplicado por 6 en 6 años; el de aquellos en espera de una prueba diagnóstica se ha duplicado desde 2019; y las listas de espera quirúrgicas han aumentado un 36% en tres años; Osakidetza ha reconocido hasta 11 meses de retraso en los cribados del cáncer de mama y un mes de espera para los pacientes con cáncer que deben ser operados.

Una de las consecuencias del desmantelamiento de Osakidetza es, sin duda, el aumento de la contratación de seguros privados de salud, que en casos como el de Bizkaia, alcanza ya a 1 de cada 3 ciudadanos y ciudadanas.

Ante esta situación, los sindicatos LAB, SATSE, ELA, SME, CCOO y UGT convocamos manifestaciones en Bilbo, Gasteiz y Donostia para el próximo 25 de febrero en defensa de Osakidetza y contra del desmantelamiento de la sanidad pública. Las movilizaciones partirán a las 12 de la mañana desde el Sagrado Corazón, la Plaza de la Virgen Blanca y el Boulevard. Hacemos un llamamiento a la plantilla, a la ciudadanía y a los movimientos sociales y ciudadanos a movilizarse para defender la sanidad de todos y todas.

Lamentamos que la patronal de las empresas de inserción sociolaboral de Nafarroa no comparezca a la apertura de la mesa negociadora del primer convenio sectorial

Hoy por la mañana estaba prevista en Iruñea la apertura de la mesa negociadora del que debería ser el primer convenio sectorial provincial de las empresas de inserción sociolaboral. Sin embargo, la patronal EINA no ha comparecido alegando “inseguridad jurídica”. Sí hemos acudido a la reunión los representantes de los sindicatos LAB, CCOO y UGT puesto que consideramos que existe suficiente base jurídica para comenzar las negociaciones.

Contamos con varias resoluciones y sentencias judiciales que ratifican la postura de que las empresas de inserción sociolaboral están incluidas dentro del ámbito personal y funcional del convenio estatal de Intervención Social. Pero en Nafarroa las empresas no están aplicando ese convenio mínimo a las personas trabajadoras de las EIS, ni a las técnicas ni a las contratadas en proceso de inserción. EINA no ha aportado ni un solo documento que venga a justificar por qué no están aplicando ese convenio mínimo. Creemos que ese convenio debería aplicarse ya, pero además debería establecerse un convenio sectorial propio de las empresas de inserción sociolaboral; por eso hemos impulsado este proceso negociador.

Dicho todo esto, estamos abierto a explorar y analizar todas las opiniones y argumentos jurídicos que puedan existir, a fin de conseguir un convenio que dignifique este sector y mejore la calidad del empleo y de vida de las personas en situación de vulnerabilidad social y de quienes les atienden.

En vista de la no comparecencia de hoy por parte de EINA, LAB (55% de representación) y CCOO (22%) hemos decidido convocarles a una segunda fecha para intentar abrir la mesa de negociación; será el próximo 2 de marzo a las 11:00 de la mañana. UGT (22%) no secunda esa convocatoria.