Septiembre nos ha dejado mejores datos que agosto en cuanto al paro. De hecho, en Hego Euskal Herria hay 4.133 personas menos en las listas del paro.

Aunque el desempleo ha disminuido en general, debemos subrayar que ha aumentado el desempleo juvenil. Aunque en la Comunidad Foral de Navarra hay menos parados menores de 25 años que en agosto, el fuerte incremento de la Comunidad Autónoma Vasca ha hecho que en Hego Euskal Herria haya un 2,74% más jóvenes parados que el mes anterior.

También ha descendido el desempleo en términos interanuales, pero teniendo en cuenta que el año pasado fue muy especial y particularmente malo de cara al empleo, hemos priorizado compararlo con los datos de 2019. Según estos datos, el empleo aún no ha llegado a los datos previos a la sindemia, ya que tenemos un 5,63% más de paro, y entre las y los jóvenes ese porcentaje sube hasta el 20,79%.

En cuanto a los sectores, aunque la mayor recuperación de empleo se ha producido en los servicios, en septiembre de 2019 había 6.000 trabajadoras y trabajadores más en el mismo sector.

La mayoría de los titulares de hoy pueden poner el acento en la recuperación del empleo, pero las características del empleo que se ha creado no nos dejan margen para el optimismo, ya que de todos los nuevos contratos que se han hecho en septiembre, el 92% era eventual. El nivel de precariedad que tenemos en el ámbito del empleo en Hego Euskal Herria es escandaloso. El objetivo del actual sistema neoliberal no es en absoluto ofrecer empleo suficiente y de calidad a la ciudadanía vasca.

A estos datos debemos añadir además el de las y los trabajadores afectados por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). Aunque el número de estos y estas trabajadoras está lejos de los peores meses del año pasado, todavía hay 11.335 personas afectadas por un ERTE, el 55% de las cuales son mujeres.

El Gobierno Español acaba de aprobar hasta el 28 de febrero de 2022 la prórroga de los ERTE. Para entonces, ya habrán pasado casi dos largos años desde la aprobación del primer decreto de los ERTE por la situación de sindemia. Y después de dos años todavía hay 11.335 personas sin que tengan ninguna seguridad acerca de su reincorporación a sus puestos de trabajo.

El último Real Decreto exige a las empresas disponer de un plan general formativo para poder acogerse a las exenciones en cotización. No se concretan ni se les pone objetivos concretos a dichos planes. Nos preocupa que esos planes sean tan generales. Mucho nos tememos que sea un truco para cargar a los y las trabajadoras la responsabilidad del acceso al empleo, que ya se asuma la pérdida de dichos empleos y que el objetivo de esos planes de formación sea ofrecer formación para adaptarse a nuevos sectores.

La creación de empleo de calidad es responsabilidad de los gobiernos y de la patronal, no la de las y los trabajadores. Y en esta ocasión parece que, de nuevo, el Gobierno español, la patronal y algunos sindicatos han decidido que la responsabilidad recaiga sobre los y las trabajadoras.