2026-04-12
Blog Página 59

Si Sidenor no responde a las demandas sindicales, LAB activará medidas contundentes contra la empresa

LAB ha pedido a Sidenor que aclare si trabaja para la industria militar israelí y, si así fuera, que deje de hacerlo cuanto antes y cese toda relación con la industria militar israelí. En caso de no responder a alguna de estas dos demandas antes del miércoles, LAB pondrá en marcha acciones sindicales.

La semana pasada, diversos medios de comunicación informaron de que la empresa Sidenor trabaja para la industria militar de Israel. Ante la gravedad de este hecho, el sindicato LAB convocó una reunión extraordinaria del Comité de Empresa con el objetivo de plantear dos demandas: por un lado, confirmar la veracidad de la información publicada, y por otro, romper toda relación con la industria militar israelí.

Sin embargo, UGT, CCOO, USO y representantes independientes se negaron a participar en dicha reunión, argumentando que se trata de un asunto político y que no compete a los sindicatos. Por tanto, solo LAB, ELA y ESK nos dirigimos a la empresa, trasladándole las dos demandas mencionadas y otorgándole un plazo de una semana para dar respuesta. Ese plazo finaliza este miércoles y, en opinión de LAB, si la empresa no responde a las demandas, será el momento de activar medidas sindicales firmes contra Sidenor.

Si se confirmase la información publicada en los medios, Sidenor estaría en una situación extremadamente grave, y según el derecho internacional, podría estar expuesta a ser denunciada como cómplice de un genocidio.

En opinión de los sindicatos, esta situación conlleva una responsabilidad ética y jurídica directa. Por un lado, nuestro compromiso ético nos obliga a denunciar el genocidio contra Palestina y a señalar públicamente a quienes colaboran con él. Por otro lado, teniendo en cuenta que un tribunal internacional ha iniciado un proceso penal contra las autoridades israelíes, las empresas que suministran maquinaria de guerra podrían enfrentarse a consecuencias penales. Por ello, si Sidenor no cumple con nuestras demandas antes del miércoles, pondremos en marcha acciones sindicales. Asimismo, hacemos un llamamiento al resto de sindicatos para que colaboren y ofrezcan una respuesta contundente y unitaria.

Por otra parte, si, tal como se ha dado a conocer, Sidenor mantiene su relación con la industria militar israelí, exigimos al Gobierno Vasco y al Gobierno español que tomen medidas. Todas las ayudas económicas que recibe la empresa de las instituciones públicas deben condicionarse hasta que Sidenor rectifique su postura. No es legítimo hacer negocio a costa de un genocidio, y las administraciones no pueden ser cómplices de esa actitud.

Por último, el sindicato LAB hace un llamamiento a las y los trabajadores y a la ciudadanía a participar en las movilizaciones contra Sidenor en los próximos días, para exigir a la empresa que asuma sus responsabilidades y para presionar a favor del fin del genocidio.

Ante los recortes en el servicio de atención a víctimas de violencia machista de Araba, LAB exige políticas feministas y un sistema público de cuidados

No hace ni un año desde que el Diputado Foral de Políticas Sociales anunciase, dentro de un proceso de modernización de la estructura organizativa de los servicios sociales forales, la creación de una Área específica de atención a las víctimas de violencia machista.

No hace ni seis meses desde que la persona encargada de dirigir esta nueva Área tomase posesión de su cargo. Y ya empiezan a ver los resultados, aunque no son los deseados.

LAB denuncia que una de las primeras decisiones de esta nueva Subdirección Técnica del Área de Inclusión Social y Violencia Machista ha sido recortar un 30% el presupuesto para uno de los servicios que gestiona su área, el CARME, servicio de alojamiento temporal que atiende a mujeres* víctimas de violencia machista en situación de desprotección, recorte que puede poner en riesgo tanto la atención prestada en el servicio, así como al equipo educativo que lo atiende.

Esta decisión ahonda en y consolida un modelo de gestión de los servicios sociales, en concreto de los servicios de atención a mujeres* que han sufrido violencia machista, absolutamente insuficiente y que excede de la situación que se está presentando en el servicio mencionado.

Ejemplo de esta insuficiencia es que el equipo de gobierno formado por PNV y PSE prefiere abonar estancias en hoteles antes que aumentar los servicios de alojamiento forales destinados atender a mujeres* que sufren violencia machista.

Por ello, LAB denuncia la negligencia de este modelo, que perpetúa la violencia hacia las mujeres*, no dotando los servicios de recursos suficientes y, por lo tanto, impidiendo que las necesidades de éstas sean atendidas. El modelo de cuidados del PNV y el PSE pasa por atender de forma negligente las necesidades de las mujeres* que sufren violencia machista en Araba.

LAB denuncia y se opone también a este modelo, basado en la privatización y con ello en la precarización de las trabajadoras que atienden estos servicios. Las trabajadoras de intervención social son trabajadoras publicas.

En este sentido, LAB exige una explicación sobre este recorte, por qué se ha realizado, a dónde irá ese dinero que entiende que estaba presupuestado de antemano, en qué sentido afectará al servicio y las mujeres* que lo vayan a necesitar y cuáles son las consecuencias sobre el personal contratado para su prestación.

LAB exige, una vez más, un sistema público de cuidados que ponga las vidas en el centro, en este caso, las vidas de las mujeres* que han sufrido violencia machista y de las trabajadoras que las atienden. Por tanto, exige a la Diputación Foral de Araba compromiso y políticas feministas, para que el territorio histórico de Araba cuente con recursos públicos suficientes para combatir la estructural violencia hacia las mujeres*.

El absentismo es una cortina de humo que se utiliza para ocultar la precariedad

En los últimos tiempos se ha intensificado un mensaje que alimenta la patronal: que existe un fraude con las bajas por parte de las y los trabajadores, que éstas no son reales y que el problema del absentismo se está agravando. El principal problema del mercado laboral, sin embargo, es otro: la precariedad de las condiciones laborales y de vida, que sufre una o uno de cada dos ciudadanos y ciudadanas en Hego Euskal Herria.

El estudio Ikusmiran, realizado por la fundación Ipar Hegoa, muestra la realidad que se oculta detrás de lo que llaman absentismo. Con este análisis, la fundación confirma que el absentismo es algo inventado y provocado por una patronal que defiende los intereses del capital, que es el causante masivo de accidentes y el principal generador de enfermedades profesionales. Asimismo, el absentismo es una cortina de humo que se aprovecha para recortar derechos o para ocultar una precariedad que es la verdadera lacra.

El análisis deja claro que el absentismo es un instrumento ideológico utilizado por la patronal en favor del capital para precarizar las condiciones laborales y de vida.

La tasa de absentismo es residual: el número de trabajadores y trabajadoras que realmente falta del trabajo sin justificación no es significativo. La mayor parte del llamado absentismo, sin embargo, corresponden a días que las y los trabajadores utilizan como derecho: bajas relacionadas con la salud laboral, permisos parentales, horas sindicales… Según datos de 2024, las incapacidades temporales representan el 75% del absentismo, los permisos de maternidad y paternidad el 11,7% y las horas sindicales el 0,4%.

Por otro lado, esta es una realidad que no se menciona: las y los trabajadores realizan horas extra, pero muchas de esas horas no se les pagan. Según datos del 2020, el 63,58% de las horas extra trabajadas quedaron sin pagar. Entre la población asalariada, el 26,8% realiza horas extras sin pagar. Esto supone para la patronal un ahorro salarial de 3.893 trabajadores y trabajadoras; dicho de otro modo, casi 4.000 no cotizan a la seguridad social por el trabajo que no se reparte.

El verdadero problema del mercado laboral no es el absentismo, sino la precariedad. Las condiciones de trabajo y de vida se precarizan, lo que provoca que aumenten los problemas de salud y los conflictos laborales. En Hego Euskal Herria, una de cada dos personas vive una situación de precariedad a pesar de tener empleo. Los recortes en el sistema sanitario público han empeorado la situación; las listas de espera y las concertaciones sanitarias empeoran la calidad del servicio, y las enfermedades laborales aumenta.

El sistema de prevención no funciona correctamente. Según Osalan, el aumento de las enfermedades profesionales en abril de 2025 ha sido del 8,8%. Sin embargo, los servicios de prevención comunican cada vez menos estos casos. Los servicios de prevención ajenos, en concreto, silencian el daño derivado del trabajo.

Además, hay que denunciar el papel activo de las mutuas en la defensa de los intereses de las empresas: clasifican las dolencias laborales como contingencias comunes, perjudicando al trabajador o trabajadora. Si ésta o éste decide pedir un cambio de contingencia puede pasar un año en juicios, pagando de su bolsillo gastos médicos y en abogados y abogadas contra el poderoso aparato jurídico de la mutua. Ese es el verdadero fraude masivo: no el de las y los trabajadores, sino el de patronales y mutuas.

También hay que denunciar el presentismo: muchas y muchos trabajadores no hacen uso de sus derechos, no disfrutan de los permisos o, a pesar de estar enfermos o enfermas, acuden al trabajo para evitar represalias de la empresa. Mientras se habla del absentismo, esta realidad presente sigue en secreto a pesar de las graves consecuencias para la salud y las relaciones laborales.

El estudio elaborado por Ipar Hegoa coincide con la situación que denuncia el sindicato LAB y refuerza sus reivindicaciones. El absentismo no es sólo una ausencia de las y los trabajadores, sino un instrumento utilizado por la patronal para llevar el debate a los intereses del capital y hacer recortes en los derechos de los y las trabajadoras. También es un instrumento ideológico para precarizar las condiciones laborales. El verdadero problema es la precariedad estructural del mercado laboral, que deteriora nuestra salud, las condiciones de vida y las oportunidades; y, finalmente, tras esta situación hay claras responsabilidades políticas, pero se pueden cambiar las decisiones y, si se hace así, hay una oportunidad real de mejorar las condiciones de vida y trabajo.

El análisis muestra claramente que la realidad existente tras el concepto que llaman absentismo es muy distinta de lo que se dice. Se trata de una cortina de humo generada por la patronal, una herramienta para recortar los derechos de las y los trabajadores, y un velo para ocultar lagunas existentes en la prevención de la salud laboral de las empresas.

LAB, a favor de un alarde municipal, público y feminista

Han pasado veintinueve años desde que un grupo de mujeres* vestidas de gudaris intentó incorporarse en las filas de varias compañías del Alarde de Irun. Su objetivo: participar como mujeres* irundarras en el alarde de su pueblo; poder participar de forma activa en las fiestas.

Aquella acción supuso un paso más en la lucha feminista por los derechos de las mujeres*. Porque hay que decirlo alto y claro: sin la participación libre de las mujeres*, las fiestas no son ni igualitarias, ni libres. Las calles también son de las mujeres*, por eso reivindicamos el derecho pleno de las mujeres* a ser y moverse libremente, tanto en el día a día como en las fiestas.

Durante estos veintinueve años hemos conocido la negación, el conflicto, la violencia, los insultos y la deslegitimación política, y todavía hoy no se ha tomado desde el gobierno municipal ninguna iniciativa que nos encamine hacia una solución. El alarde excluyente, así como los partidos políticos y poderes que lo apoyan, actúan año tras año en contra de la participación normalizada de las mujeres* en el espacio público y político. La falta de intervención es sinónimo de la opresión de las mujeres* y, por tanto, la perpetuación de la opresión de clase. Sin embargo, gracias a las mujeres* que han luchado durante todos estos años, se han generado oportunidades para el cambio.

Hace dos años pudo haber sido esa oportunidad histórica, cuando por primera vez el alcalde recibió al alarde público en la plaza San Juan. También pudo haberlo sido el año pasado, cuando la alcaldesa Laborda hizo lo mismo al llegar el alarde público al ayuntamiento. Sin embargo, su actitud indiferente y las declaraciones realizadas en la prensa dejaron claro que el movimiento feminista sigue siendo hoy
el único y principal símbolo y agente de transformación.

Es evidente, por tanto, la falta de compromiso y voluntad del gobierno municipal para dar solución al conflicto. Desde LAB queremos hacer una petición concreta: es necesario reconstruir el camino para que el ayuntamiento organice el alarde, y al mismo tiempo, dotarlo de los recursos necesarios para que sea feminista.

Desde las instituciones se llenan la boca diciendo que promueven políticas de igualdad, mientras que frente a prácticas tan excluyentes no existe ningún compromiso político para enfrentar esta situación y darle la vuelta.

En estos tiempos convulsos, en los que los avances y las libertades conseguidas parecen estar en riesgo, nuestro más caluroso agradecimiento a quienes luchan y se organizan en favor de un alarde municipal y feminista. No estamos dispuestas a aceptar discriminaciones en el trabajo, en casa, en las calles, en las fiestas, ni tampoco en el alarde.

Gora udal alarde feminista eta bakarra! Gora borroka feminista!

Trabajadores y trabajadoras del transporte de mercancías de Nafarroa comienzan a movilizarse para renovar el convenio congelado durante 17 años

Trabajadores y trabajadoras del transporte de mercancías y sus representantes sindicales se han concentrado hoy en Iruñea frente a la sede de la asociación empresarial CEN para exigir a la patronal del sector que desbloquee de una vez las negociaciones para la renovación del convenio. Hace 17 años que el convenio de transporte de mercancías de Nafarroa está congelado y las propuestas que la patronal ha hecho por el momento perjudicarían aún más las condiciones laborales.

La diputada de Cultura y Deportes y el director-gerente no han adquirido, ni mucho menos firmado, compromisos que puedan llevar a una resolución del conflicto en el Instituto Foral de la Juventud de Araba

En respuesta a la nota de enviada por la dirección-gerencia del Instituto Foral de la Juventud (IFJ) de Araba, LAB, sindicato que ostenta la representación de las y los trabajadores de este último, recuerda que no existe ni compromiso ni acuerdo para mantener una dotación suficiente de los programas Ikasgelak y Lurrikara. Además, señala que no se han recuperado las 60 plazas recortadas del programa Udaraban para niños, niñas y jóvenes, algo que también reclamaba.

LAB añade que no existe ningún compromiso ni acuerdo firmado para parar la destrucción de empleo por amortizar plazas anuales para convertirlas en fijas discontinuas. Y además, señala que no se ha cumplido el compromiso firmado hace ya más de dos años en acta por la dirección -gerencia y ratificado en Juntas Generales por la Diputada de Cultura y Deportes para crear una plaza de cocinero o cocinera en el albergue de Barria.

El único acuerdo hasta la fecha recogido en acta, que contempla la cobertura del 100% en el caso de bajas, aplicado en la Diputación Foral y organismos dependientes desde hace más de 2 años, sigue «en vías de tramitación».

La compensación por trabajo en fines de semana y festivos, que está por debajo de lo que marca la legislación laboral, sigue sin concretarse y no hay ningún acuerdo sobre la propuesta remitida en diferentes ocasiones.

Además, el resto de artículos que la Dirección/Gerencia del IFJ señala en su última nota de prensa no están recogidos en acta firmada.

Siendo así, LAB considera que hay motivos más que suficientes para la convocatoria de huelga del día 1 de julio y posibles movilizaciones posteriores. La plantilla es la primera interesada en resolver el conflicto, pero también sabe que sólo se puede conseguir mediante un acuerdo firmado con compromisos reales. Además, es consciente que esta huelga, y las posibles movilizaciones posteriores, pueden tener afectación real sobre el desarrollo de las colonias o “udalekuak”.

Por ello, anima a la ciudadanía a compartir y apoyar las reivindicaciones de las y los trabajadores por un IFJ en el que la oferta a niños, niñas y jóvenes y los derechos de las personas trabajadoras sean prioritarios.

Mantiene la convocatoria de huelga del 1 de julio. Ese día, realizará una concentración y una rueda de prensa a las 9:30 en la estación de autobuses de Gasteiz.

LAB responsabiliza al Gobierno de Nafarroa de los hechos ocurridos en Marcilla por su dejadez en la gestión del sector de Intervención Social

Al hilo de los hechos de Marcilla, donde ha habido graves problemas de convivencia en torno a algunas y algunos menores del Centro de Observación y Acogida (COA) de la localidad, cuya titularidad es del Gobierno de Nafarroa, el sindicato LAB responsabiliza a este mismo por la situación en que tiene el sector de la Intervención Social en Navarra. LAB opina que lo ocurrido en Marcilla es un ejemplo del colapso del sistema de Intervención Social puesto que en ese centro se hacinaban más de cien menores aunque estaba diseñado para cuarenta.

Con respecto al caso de Marcilla, LAB quiere pedir a la sociedad en general que no se criminalice a las personas usuarias que atiende el sector de la Intervención Social, cuyas circunstancias personales ya son lo suficientemente complicadas; y exige a las administraciones públicas en particular que asuman su responsabilidad en la gestión y seguimiento de los servicios públicos que subcontratan.

Además, LAB quiere dejar claro que este tipo de situaciones no hacen más que aumentar el racismo en toda la sociedad y que la mejor receta para que la extrema derecha no siga creciendo y captando adeptos es el fortalecimiento de los servicios públicos, tanto los que ya están en la administración como los que actualmente están privatizados, los cuales deberían ser de gestión directa.

A raíz del asesinato de una trabajadora del sector que ocurrió en marzo en Badajoz (España), LAB ha detectado una mayor sensibilidad e interés por la labor de los trabajadores y trabajadoras de Intervención Social, pero situaciones de agresiones de todo tipo ocurren diariamente y a ellas se exponen las trabajadoras del sector cada vez que acuden a su puesto de trabajo también en Euskal Herria.

En primer lugar, hay que remarcar que no se trata de un problema que afecte exclusivamente al sistema de protección de menores, sino al ámbito de la Intervención Social en su conjunto. Y esto es algo que LAB quiere dejar claro.

El sistema está colapsado y obsoleto

En el sector se atiende a personas adultas en situación de exclusión social, mujeres víctimas de violencia de género (física, psicológica o sexual), personas perceptoras de Ingreso Mínimo Vital y Renta Garantizada, personas con enfermedades mentales y/o discapacidades, personas con adicciones de todo tipo, cumplimiento de medidas judiciales y cualquier otro colectivo en situación de vulnerabilidad –de la que, no olvidemos, nadie está a salvo, ya que cualquier persona puede verse en alguna de estas situaciones en un momento de su vida– y, desde luego, el colectivo más desprotegido y vulnerable que es el de las y los menores.

El sistema público tiene la obligación de proteger a estas personas y a las trabajadoras que las atienden, pero este se encuentra absolutamente colapsado y obsoleto, por lo que es imposible que el sistema ofrezca respuestas adecuadas a las necesidades de unas y otras. Las trabajadoras de este sector se enfrentan a riesgos laborales que las empresas privadas y las instituciones públicas dan por hecho que forman parte del desarrollo de su labor profesional, y con esta percepción por parte de las empresas no se tiene en cuenta ni se valora su integridad física, psicológica y, lo que es más grave, su profesionalidad y dedicación a los colectivos con los que trabajan.

El Gobierno de Nafarroa debiera proporcionar el reconocimiento que merecen con hechos cuantitativos y cualitativos, como, por ejemplo, el desbloqueo definitivo de los convenios tanto de Acción e Intervención Social de Navarra como el de la Fundación Gizain, y trabajar de manera conjunta con las profesionales del sector para llegar a la dignificación definitiva de sus condiciones laborales y la publificación de los servicios. Esta publificación y, por tanto, el control institucional de estos servicios regulados en cartera de Derechos Sociales, ayudaría a que en todos los recursos de atención a los diferentes colectivos se pudiera llevar a cabo la misma línea de trabajo, que concluiría en una intervención de mucha más calidad. Es decir, habría un fortalecimiento y mejora de los servicios públicos de atención directa.

De igual manera, tanto para la dignificación de la profesión como para una correcta atención de los colectivos más vulnerables de nuestra sociedad, LAB exige al Gobierno de Nafarroa que revise y adapte los perfiles actuales de las personas usuarias en los pliegos establecidos en aspectos como espacios de trabajo de los diferentes recursos, ratios (los cuales actualmente son irrisorios y requiere de un mayor número de personas trabajadoras) y creación de nuevos recursos y centros, adaptados a los perfiles en cada momento de las personas usuarias a las que atendemos y a sus necesidades. Para eso, es necesario un constante seguimiento por parte del Departamento de Derechos Sociales y una verdadera intencionalidad por parte de las instituciones públicas para incrementar las partidas presupuestarias cuando se requiera y sea necesario de forma extraordinaria como se ha realizado en otros ámbitos profesionales.

En cuanto a la formación de las y los profesionales, es de vital importancia la implantación del grado de Educación Social en la Universidad Pública de Navarra de forma presencial. Ya que resulta cuanto menos llamativo que se les exija a las trabajadoras una formación continua especializada, pero que al mismo tiempo no haya voluntad por parte del Gobierno de Nafarroa de instaurar un grado académico universitario específico que forme profesionales de la Educación Social.

A largo plazo, los trabajadores y trabajadoras de Intervención Social demandan ser parte activa en reformular el modelo de gestión de este sector, porque son las plantillas las que más información tienen al respecto y las que están más cualificadas. En ese sentido, es un error por parte de la administración, responsable de todo el sector, que no las tenga en cuenta y que no utilice su experiencia para buscar soluciones que beneficien a las personas usuarias y a las personas trabajadoras.

LAB no estará en el Pacto de Salud de la CAV

El gobierno no garantiza que el sistema sanitario se ofrecerá con recursos públicos y propios, y mantiene la dependencia respecto al sector privado.

En nuestro país existe un fuerte impulso a favor del sistema público de salud, y mejorar la situación de Osakidetza está entre las principales preocupaciones de la sociedad. El gobierno del lehendakari Pradales es perfectamente consciente de ello, y consciente también de que el deterioro y la mala gestión de Osakidetza, así como la presión social existente, le podían generar un desgaste. Por eso, optó por crear la Mesa de Salud.

La constitución de la mesa, aunque positiva, fue algo forzado e interesado. No fue pensado para transformar Osakidetza, tampoco para construir consensos. El objetivo principal de la mesa era mantener el modelo actual, aceptando los menores cambios posibles. Esto ha sido así porque tienen un problema. El gobierno sabe que manteniendo las mismas políticas que hasta ahora no se puede reforzar, mejorar y garantizar la eficiencia del sistema público de salud. Pero al mismo tiempo, no quieren cambiar esas políticas porque quieren mantener el negocio privado. Y esta apuesta privatizadora dificulta que el sistema sanitario público sea gratuito, universal y de calidad, además de aumentar las brechas sociales.

Gracias al trabajo que han realizado LAB y otros agentes en la Mesa de Salud, se ha conseguido incorporar diferentes medidas para mejorar los servicios sanitarios y la situación del personal. El trabajo ha sido intenso y LAB valora muy positivamente el trabajo realizado.

Poner límites a la privatización y a las políticas de concertación ha sido una línea roja para LAB. A lo largo de todo el proceso, ha manifestado que su presencia en el Pacto de Salud dependía de las decisiones adoptadas en esta cuestión. LAB ha conseguido introducir mejoras. Aunque las mejoras parciales son bienvenidas, no ha habido ninguna posibilidad para abordar el cambio profundo de políticas que requiere Osakidetza. Por ello, LAB no acudirá a la reunión de mañana y no va a firmar el Pacto de Salud.

Esta ha sido la principal razón por la que LAB se ha quedado fuera del Pacto de Salud. Para fortalecer el sistema público de salud y transformar Osakidetza, hay una decisión política que prevalece sobre todas las demás: hay que dejar de lado las políticas privatizadoras llevadas a cabo hasta ahora, y la dependencia del sector privado debe ser excepcional, justificada y temporal. La apuesta por un sistema público de salud con recursos públicos y propios requiere compromisos firmes, lo que no ha quedado suficientemente asegurado en la Mesa de Salud.

En cuanto a la colaboración público-privada, ha quedado en evidencia que dos modelos antagónicos han estado enfrentados en la mesa:

  • Por un lado, quienes han apostado por reforzar lo público: siete agentes sindicales y políticos. Participaron en la mesa, acordaron y votaron un texto. A este consenso se sumaron, luego, otros dos agentes.
  • En el otro lado, quienes anteponen el negocio privado por encima de mejorar lo público: PNV, PSE, PP y Confebask, junto a otros agentes que velan por sus intereses privados.

Es el momento de reforzar lo público, de dejar constancia de que se apuesta claramente por lo público. Estos son los compromisos que ha exigido LAB y que no se han querido reflejar:

  • Invertir más dinero en Osakidetza.
  • Recoger la necesidad y la decisión de reducir la dependencia con el ámbito privado. Recurrir a lo privado tiene que ser algo excepcional, justificado y limitado en el tiempo.
  • Elaboración de un mapa de la privatización y concertación y con ese mapa, hacer un plan de publificación, estableciendo plazos.
  • Recoger la exclusividad de las y los profesionales.

Pero, lejos de asegurar el derecho a una sanidad de calidad y gratuita para las y los ciudadanos, los intereses privados del lobby privatizador han estado en el centro. Han optado por seguir sin abordar el cambio de fondo que requiere la situación de declive que vive Osakidetza. Pretenden darle una pequeña capa de pintura y dar una imagen renovada, pero LAB no va a avalar esa operación.

Con o sin pacto, mañana no se acaba nada. LAB seguirá denunciando y paralizando todos los procesos de privatización posibles, denunciando la externalización de trabajos, las irregularidades en adjudicaciones de obra o externalizaciones de otros trabajos.

Asimismo, LAB seguirá haciendo propuestas en la Mesa Sectorial y buscando consensos para la movilización con otros sindicatos, así como colaborando y movilizándose junto a las plataformas por la salud pública, porque este país necesita un sistema público fuerte de salud.

LAB denuncia que las medidas que presentarán PNV y PSE en el Parlamento de Gasteiz supondrán un aumento aún mayor de los precios de la vivienda

Apelando a la necesidad de cambios estructurales y medidas urgentes, los dos partidos que conforman el Gobierno Vasco han presentado medidas para profundizar en políticas que han fracasado. Estas medidas buscan aumentar los beneficios de la patronal inmobiliaria, iniciar un nuevo ciclo de construcción y dar paso a decisiones que eleven aún más los precios del mercado. LAB, como medida urgente, reivindica políticas reales a favor del alquiler social y medidas efectivas para bajar los precios en el informe que ha realizado para analizar la proposición de ley presentada por PNV y PSE.

En plena situación de emergencia en materia de vivienda, ante la necesidad de medidas integrales y urgentes, PNV y PSE presentarán una proposición de ley en el pleno del Parlamento del 26 de junio. Aunque han pasado de negar el problema a aceptarlo, las propuestas presentadas por los partidos que conforman el Gobierno Vasco es un paquete de medidas para profundizar en la dirección mantenida hasta ahora.

LAB ha analizado las propuestas presentadas y ha realizado un informe que recoge sus principales conclusiones. El sindicato insiste en dos ideas principales: por un lado, que con las medidas presentadas se pretende iniciar un nuevo ciclo constructivo, siempre con el objetivo de garantizar e incrementar las ganancias de quienes se benefician del negocio de la vivienda. A ello responden las propuestas de reducción del número de viviendas protegidas propuestas en la Ley del Suelo o las numerosas modificaciones introducidas para agilizar diversos procedimientos.

Señalan que construir vivienda no es rentable mientras su precio presenta una constante tendencia al alza. Pero la pregunta es cuánta rentabilidad se quiere garantizar a aquellos que ya acumulan enormes beneficios.

Por otro lado, LAB señala que si este nuevo ciclo de construcción va a repercutir en los precios, será para aumentar su tendencia al alza. ¿En manos de quién quedarán esas nuevas viviendas que se venderán en el mercado libre, si hoy en día hacer negocio con la vivienda es más rentable que invertir en economía productiva?

En esta dirección, LAB denuncia en el informe que ha presentado que el Gobierno Vasco está vulnerando la Ley de Vivienda de 2015. Y es que, junto a estas medidas, ha anunciado una nueva línea de avales para incentivar la compra a través del Instituto Vasco de Finanzas y, en lugar de destinar los recursos públicos al alquiler o a la rehabilitación, ha decidido dar dinero a las entidades bancarias.

LAB exige a PNV y PSE que retiren la proposición de ley y establezcan políticas estructurales eficaces y reales en las medidas urgentes, aumentando el presupuesto, primando el alquiler social, bajando los precios, tomando decisiones para limitar el negocio y comprometiéndose a defender los derechos de los y las inquilinas.