? ELKARRIZKETA | Pandemia osteko epeari aurre egiteko patronalari eta erakundeei mezu argi bateratua bidali behar zaiela uste du @LABsindikatuak. Ikasturte berriko lehen hiruhilekoan egin nahi luke lan uztea.
— Faktoria (@faktoriaEITB) June 1, 2021
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Los problemas estructurales del empleo necesitan un cambio radical
Un plan de empleo debería incluir cambios políticos que traigan consigo competencias y recursos para poder llevarlos a cabo. Porque, ¿cómo conseguir empleo industrial de calidad si tenemos una política industrial más orientada a los intereses del capital que a satisfacer las necesidades de la sociedad? ¿Cómo dignificar el trabajo de cuidados sin cambiar este sistema de cuidados que responde a una lógica de mercado? ¿Es posible la creación de empleo de calidad en un momento en el que la digitalización y la robotización se utilizan para aumentar los ingresos de unos pocos en lugar de mejorar las condiciones laborales de los y las trabajadoras?
Actualmente, la reforma laboral es el principal inconveniente para crear empleo de calidad. En los últimos años la precariedad ha ido en aumento, y el Gobierno Vasco ha decidido renunciar a participar en derogar aquí la reforma. Tras la huelga de enero de 2020, LAB, junto a ELA, propusimos acuerdos para hacer frente a la precariedad (salario mínimo de 1200 €, subrogación en subcontratas, acabar con la brecha salarial que sufren las mujeres, semana de 35 horas de trabajo y jornada semanal de 20 horas de trabajo mínimo en jornadas parciales). El Gobierno Vasco no apoyó estas reivindicaciones; se alineó con Confebask dando la espalda otra vez a las y los trabajadores.
En cuanto a la reforma laboral, el lehendakari, Iñigo Urkullu, nos lo dejó claro: no estaban de acuerdo con la derogación de la reforma laboral, y esto es debido a que no derogarla favorece a la patronal (facilita despidos y aumenta la precariedad).
Además, el Gobierno Vasco ha respondido hasta ahora a los grandes retos del empleo de Euskal Herria con políticas y actuaciones a favor del capital y de la patronal:
El Gobierno Vasco ha posibilitado la presencia creciente de capital y fondos externos en empresas de aquí, incluso en empresas creadas inicialmente con dinero público (Euskaltel, Gamesa, Aernova…), lo que no sólo aumenta el riesgo de deslocalización, sino que repercute en el proceso de desindustrialización que ya nos afecta con fuerza. El empleo en la Administración pública es cada vez más precario como nos lo demuestra la enorme tasa de temporalidad, a la que debemos añadir la continua privatización de los servicios públicos, aumentando la precarización del empleo. En muchos casos los procesos de digitalización y robotización son ya una realidad, y los utilizan para aumentar los beneficios del capital, en detrimento del empleo. Ahora que nos urge poner en marcha la transición ecologista, es evidente la falta de una planificación factible y eficaz, también desde el punto de vista del empleo. La situación de precariedad de las trabajadoras de cuidados, imprescindibles para la sostenibilidad de la vida, es escandalosa, y ello beneficia a unas empresas privadas que además deberían ser públicas.
El Gobierno Vasco nos acaba de presentar el Plan de Empleo 2030 en este contexto. A primera vista nos puede parecer interesante: recoge objetivos atractivos; empleo de calidad, empleo resiliente que se adapta al modelo productivo, derecho subjetivo a las políticas activas de empleo e igualdad de oportunidades, proponiendo varios proyectos tractores en esa dirección.
Sin embargo, al mirar la letra pequeña, los planes y proyectos de ley que nos citan para poder implantar políticas de empleo no responden a las necesidades de los y las trabajadoras, sino a las de la patronal.El Gobierno Vasco ha manifestado su intención de utilizar las mismas recetas que ha utilizado hasta ahora para cumplir con los objetivos que señala en el plan, siendo consciente que de que no lo lograrán. De nuevo el plan de empleo ha sido puesto en beneficio de las políticas que quiere marcar Confebask. Mas allá de bonitas palabras, este Gobierno no tiene voluntad de responder a las necesidades de la mayoria de la ciudadania, trabajadora, ni de desarrollar planes efectivos que hagan frente a la dificil situación que estamos viviendo en el ámbito del empleo.
Ni siquiera los pocos proyectos que contempla el plan, permiten realizar cambios estructurales. La propuesta de mejora de Lanbide tampoco garantiza que se vaya a realizar la transformación que necesitaría para convertir el servicio de empleo en una herramienta eficaz.
Y al parecer, el Gobierno Vasco nos quiere alejados de los debates y centros de decisión del plan, quiere lejos los sindicatos como LAB que puedan poner en duda la posición de la patronal, ya que vuelve a dotar a la Mesa de Diálogo Social de Euskadi de un carácter fundamental para la gobernanza de la Estrategia.Gobernanza, a un espacio que no tiene otro objetivo que el blanqueo de decisiones del Gobierno y el desarrollo del plan de Confebask (precarización y destrucción de empleo). ¿Dónde quedan los intereses de las y los trabajadores? ¿dónde se defienden los derechos de los y las trabajadoras? En la mesa de diálogo social no, aquí solo se trabajan los beneficios de la patronal y los intereses del Gobierno.
El Gobierno ha abandonado a las y los trabajadores; los y las trabajadoras están defendiendo sus derechos en los centros de trabajo y en la calle, a través de la lucha, y tendrán siempre el apoyo de LAB.
Las y los trabajadores de Euskal Herria necesitan un plan de empleo eficaz que abandone los intereses de la patronal y que vaya más allá de propuestas generales y abstractas y genere empleo de calidad, para poner en marcha políticas que se desarrollen teniendo en cuenta las necesidades de los y las trabajadores. LAB está trabajando en esa dirección, poniendo su propuesta socioeconómica a disposición de los agentes sociopolíticos y sindicales y promoviendo los debates necesarios en el camino hacia unas condiciones de trabajo y de vida dignas.
Hemos firmado el tercer convenio de intervención social de Gipuzkoa #LortuDugu
Tras largas negociaciones y diferentes bloqueos hemos alcanzado la firma del III convenio de intervención social de Gipuzkoa. Ante estos bloqueos el papel en LAB ha sido construir puentes y vamos a seguir haciéndolo.
Hay que tener en cuenta que este convenio se ha conseguido firmar en medio de la pandemia y la crisis del capital. Por otro lado, la patronal no quería negociar sobre temas económicos; y más allá de eso, gracias a las movilizaciones de las personas trabajadoras del sector, conseguimos parar los recortes y los pasos atrás que planteaban.
El acuerdo es un III convenio de intervención social de Gipuzkoa con vigencia desde 2019 a 2022 (4 años), y estos son los puntos en los que se recogen mejoras:
– Salud laboral.
– Vacaciones.
– Licencias retribuidas.
– Licencias no retribuidas.
– Conciliación.
– Excedencias voluntarias.
– Adaptación laboral mayores de 60 años.
– Incremento salarial durante los cuatro años del convenio.
– Adhesión al decreto de teletrabajo y creación de la comisión. – Obligar a la comisión de normalización lingüística.
– Creación de la comisión de clasificación profesional.
La firma del III convenio de intervención social de Gipuzkoa no significa que la lucha de personas trabajadoras del sector haya terminado, sino que supone un punto de inflexión. Esta crisis sanitaria ha puesto de manifiesto la importancia del cuidado y la necesidad de poner el cuidado en el centro. Que ha llegado la hora de transformarse en el sistema actual, de reflexionar y seguir luchando por un servicio social público y de gestión pública digna, ante los recortes que puedan venir.
¡Organicémonos las trabajadoras para conseguir estos objetivos, impulsando el cuidado mutuo, la reflexión y la lucha!
Hemos denunciado que la condena por explotación al propietario del Hotel Castillo de Javier no elimina la impunidad con que empresarios sin escrúpulos cercenan los derechos de las trabajadoras
Hace una semana salió a la luz la sentencia firme de la Audiencia Provincial de Navarra del juicio contra Juan Carlos Ciprés Aznar, propietario del Hotel Castillo de Javier situado en la calle San Nicolás de Pamplona, tras la denuncia penal interpuesta por una trabajadora migrada de origen búlgaro. Juan Carlos Ciprés ha sido condenado a 9 meses de prisión por un delito contra los derechos de los trabajadores y a indemnizar a la trabajadora con 3.000 euros por los daños morales causados durante los seis años de explotación continuada. LAB valora que la irrisoria indemnización impuesta y el hecho de no haber considerado las agravantes de género y de condición de inmigrante de la víctima no hacen más que confirmar la impunidad con la que actúan este tipo de explotadores sin escrúpulos.
El sindicato LAB cree necesario remarcar que se ha vuelto a constatar que el sistema judicial y los empresarios van de la mano, que tienen una unión estrecha y que lo único que sale del Palacio de (in)Justicia de Navarra son sentencias fieles a este sistema racista, heteropatriarcal y capitalista, ya que niega la triple opresión que sufren muchas trabajadoras en el día a día por los hombres blancos con poder.
La denuncia cuya sentencia se ha conocido ahora no fue la única interpuesta contra el Hotel Castillo de Javier. Fue una compañera de Pepa la primera que interpuso una denuncia en Inspección de Trabajo para denunciar las condiciones en las que se encontraba trabajando, ya que Pepa, en su condición de persona migrada recién llegada, no era capaz de realizar la denuncia en castellano. Fue esa misma compañera la que animó a Pepa a acercarse al sindicato LAB para que le acompañase y asesorase en las siguientes acciones judiciales. Este sindicato interpuso varias denuncias en el Juzgado de lo Social, para reclamar cantidades y una contingencia de origen laboral. Además, le asesoró para que denunciase por la vía penal lo sufrido entre 2008 y 2015. Y por último, el sindicato LAB utilizó también la acción sindical, mediante una acción de protesta del piquete feminista en diciembre del 2017.
Cabe decir que tanto Inspección de Trabajo como el Juzgado de los Social tramitaron las denuncias correspondientes y sancionaron en su día a Juan Carlos Ciprés, aunque las cuantías de las sanciones impuestas no hicieron justicia a los hechos denunciados; por lo que una vez más quedó acreditado que a un explotador como Juan Carlos Ciprés le sale más barato seguir explotando.

En la acción de protesta realizada en 2017, el piquete feminista denunció que Juan Carlos Ciprés Aznar acosaba, explotaba y agredía a las trabajadoras vulnerando sus derechos básicos y así lo hizo con Pepa: obligándola a dormir 6 noches a la semana en un almacén sin ventilación ni aseo para hacer el servicio de recepción nocturno; sin descanso semanal; realizando doble jornada; sin reconocimiento de los accidentes de trabajo producidos…
Para poder explotar a sus anchas, Ciprés contrataba a las trabajadoras según un patrón específico: mujer, con procedencia de origen diverso, que esté sola en su entorno sin nadie a quien poder recurrir y/o con personas a su cargo, y que no domine el idioma del todo (en este caso el castellano), lo que hace aún mas vulnerable a la persona trabajadora, más aún en una empresa pequeña donde es muy fácil establecer relaciones de poder y no tienen el respaldo legal de tener representación sindical.
Todos estos años explotada, acosada y luchando para ver cómo en un juicio hay falsos testimonios, mentiras y una condena que niega el agravante de género y condición de extranjera hacen que Pepa a día de hoy tenga unas secuelas psíquicas y físicas que desde luego no se reconocen por este sistema de (in)justicia.
Afortunadamente, es destacable la solidaridad, empoderamiento y lucha de las que en su día fueron compañeras de trabajo de Pepa -todas ellas mujeres migradas-, ya que sus relatos y apoyo han sido claves para poder destapar a este explotador y romper el aislamiento al que estaba sometida Pepa. También son dignas de destacar las respuestas dadas desde diferentes organizaciones y movimientos vecinales ante esta situación.
Mientras desde los poderes judiciales y administrativos miran para otro lado, LAB seguirá denunciando con las trabajadoras todos estos abusos que por sistema son admitidos y cubiertos, y seguirá siendo herramienta para el empoderamiento de las trabajadoras. Por ello ofrecemos nuestra colaboración a cualquier persona u organismo que quiera denunciar la explotación o abusos contra las personas trabajadoras, especialmente las más vulnerables.No podemos olvidar que en el Bar Hostal Castillo de Javier no es el único sitio donde se explota.
El clamor contra los despidos y la precarización toma las calles de Bilbao
Los comités de empresa de Tubacex, Petronor, UTE Bilboko Argiak y PCB han realizado una movilización en Bilbo con el lema «Cuatro empresas, una lucha». A la movilización contra la precariedad se han sumado también trabajadoras de H&M.
Las y los trabajadores han tomado las calles en contra de los despidos, en nombre de la lucha y la solidaridad obrera.
Hemos subrayado la necesidad de activar los procesos soberanistas en favor de la transformación social en la reunión con la CUT
Nos hemos reunido en Bilbo, en nuestra sede, con una representación de la Central Unitaria de Traballadores y Traballadoras de Galiza. La secretaria general del sindicato LAB, Garbiñe Aranburu, y el secretario de Relaciones Internacionales del sindicato, Koldo Saenz, se han reunido con Ricardo Castro, secretario Genera de la CUT, Manolo Camaño, secretario de Relaciones Internacionales de ese sindicato y Laura Sousa, secretaria adjunta de Relaciones Internacionales.
En la reunión, los dos sindicatos hemos analizado el contexto político, económico y social abierto por la pandemia y las posibilidades de impulsar cambios políticos y sociales desde el sindicalismo soberanista de las naciones sin estado.
Tanto el sindicato LAB como la CUT de Galiza hemos subrayado la necesidad de activar los procesos soberanista en favor de la transformación social, y en ese sentido, vista la necesidad de tejer diferentes alianzas, nos hemos conprometido a construir puentes en el futuro.


