2026-04-09
Blog Página 174

Hemos llevado a los tribunales los servicios mínimos impuestos por el Gobierno Vasco para la huelga del 12 de marzo

La orden de servicios mínimos del Gobierno busca dejar sin derecho a la huelga a miles de trabajadores y trabajadoras. Además, denunciamos que el Gobierno Vasco ha hecho pública la orden en vísperas de la huelga para obstaculizar la eventual vía jurídica contra la misma.

Fue el 13 de febrero cuando los sindicatos LAB, ELA, CCOO, STEILAS y ESK hicimos pública la jornada de huelga del 12 de marzo para todo el sector público de la CAPV. Registramos formalmente la huelga hace doce días, concretamente el 29 de febrero.

La Delegación de Trabajo del Gobierno Vasco ha publicado y notificado la orden de servicios mínimos el 8 de marzo. Ha pasado un mes desde que hicimos pública la convocatoria de huelga y 8 días desde que la registramos formalmente. La orden la ha publicado un viernes y en vísperas de la jornada de huelga, si atendemos a los días hábiles. Esto además sin ninguna reunión previa ni contraste con los sindicatos que representamos a los y las trabajadoras y convocamos la huelga.

Este comportamiento se ha convertido en habitual para la Delegación de Trabajo. Publica sistemáticamente las órdenes de servicios mínimos en vísperas de los días de huelga y sin llevar a cabo la fase de audiencia previa que antaño se materializaba con los sindicatos convocantes y las administraciones. La orden para el 12 de marzo establece unos servicios mínimos superiores a los establecidos para las jornadas de huelga de octubre y diciembre, sin exponer razonamientos ni motivaciones suficientes.

El sábado, los sindicatos presentamos una demanda contra la orden ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, en la que solicitamos la suspensión de la misma como medida cautelar para evitar dejar sin derecho a la huelga a miles de trabajadores y trabajadoras. El tribunal ha decidido no adelantar la sentencia antes de la jornada de huelga, resolviendo que la decisión sobre la vulneración del derecho a la huelga se produzca una vez que se haya llevado a cabo todo el proceso judicial.

Los sindicatos queremos denunciar que con esta actitud, el Gobierno pretende obstaculizar la utilización de la vía jurídica y/o la posibilidad de llevar a cabo otro tipo de acciones frente a las vulneraciones del derecho de huelga y dejar a un mayor número de trabajadoras y trabajadores sin opción a ejercer su derecho a la huelga.

Y es que el Gobierno Vasco está imponiendo paulatinamente unos servicios mínimos cada vez mayores, vaciando de contenido el derecho a la huelga y dejando a los trabajadores y trabajadoras públicos/as cada vez más privados y privadas del derecho a la huelga. En sectores como Osakidetza o Educación los servicios mínimos dejan sin derecho a huelga a miles de trabajadores y trabajadoras; obligan a acudir a trabajar al 100% de las trabajadoras como servicio mínimo mientras en el día a día no se garantiza ese personal. En cuanto a la huelga del 12 de marzo, el Gobierno Vasco ha dado un paso más en esta vulneración del derecho de huelga y pretende dejar sin derecho a huelga a todas las especialistas de apoyo educativo de la educación pública.

Los y las trabajadoras de emergencias de Osakidetza inician una quincena de lucha

Hoy, siguiendo la convocatoria de LAB, ELA, CCOO, SATSE, ESK, SME y UGT se han concentrado en Bilbo, frente a la base de emergencias de Osakidetza en María Díaz de Haro, para reclamar negociación.

Desde hace años vienen denunciando la situación insostenible de las emergencias de Osakidetza, donde se está dando un empeoramiento de las condiciones laborales de los y las trabajadoras. Denuncian que cada vez tienen más turnos sin cubrir, con el riesgo que eso puede conllevar a la hora de atender a la ciudadanía. Todo ello por la ya cronificada mala gestión de los diferentes Equipos de Gestión, con sus diferentes responsables, que están siendo incapaces de hacer de las emergencias de Osakidetza un servicio puntero y de calidad.

Ante esta situación de decadencia y de mala gestión que se está constatando día a día, así como la falta de voluntad por parte de la Dirección para mejorar el servicio, los sindicatos LAB, ELA, CCOO, LAB, SATSE, ESK, SME y UGT seguiremos con las movilizaciones y protestas que estamos realizando en los últimos meses. Además, vamos a seguir exigiendo a la Dirección una reunión urgente para poder solucionar los problemas del servicio, evitando de esta manera que el servicio siga mermándose y se trabaje cada vez en más precario.

Por todo ello, hasta que no haya un cambio en la política del servicio y una negociación real para garantizar una atención de calidad a la ciudadanía y se respeten los derechos de los trabajadores, seguirán con la lucha y las movilizaciones.

Asi, y hasta el 24 de marzo, los y las trabajadoras de emergencias de Osakidetza llevarán a cabo una quincena de lucha y movilizaciones, hasta conseguir una negociación y mejora de la situación. El 19 de marzo se movilizarán en la Plaza Gipuzkoa de Donostia y el 22 de marzo harán otro tanto en la Virgen Blanca de Gasteiz. A su vez, llaman a las y los trabajadores externos a que se unan a su lucha y no acepten turnos de emergencias durante este periodo.

Manifestaciones en Bilbo e Iruñea el 11 de mayo por unas vidas dignas y una alternativa ecosocial justa

La Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria, Emakumeen Mundu Martxa y Gune Ekosozialista hemos convocado movilizaciones para el 11 de mayo para reivindicar una Alternativa Ecosocial Justa. La manifestación de Iruñea partirá a las 12:00 de la Plaza del Castillo y la de Bilbo, a las 17:00 desde el Sagrado Corazón.

Más de 40 agentes sociales organizados por la Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria se reunieron el pasado 30 de septiembre en un encuentro en Ozaeta bajo el lema «Su txikien itsasoa» o “Mar de fueguitos”, con el objetivo de construir unas reivindicaciones comunes que transformara todos esos pequeños grandes fueguitos en un mar de cambio social. A partir de estas reflexiones, las transformaciones que se deberían dar para cambiar el modelo económico y político hacia una transición ecosocial justa se resumen en 7 ejes.

Las movilizaciones hoy presentadas están convocadas por la Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria, Emakumeen Mundu Martxa y la organización Gune Ekosozialista, pero se trata de un espacio de confluencia que se ha creado con el apoyo de más movimientos sociales y organizaciones, y que seguirá trabajando esta confluencia durante las próximas semanas.

Necesitamos una alternativa ecosocial justa. La situación actual nos lleva a una profunda crisis ecológica y a vidas cada vez más precarias. Seguimos atadas a un sistema basado en los combustibles fósiles y en el paradigma del crecimiento infinito. Los recortes, la mercantilización y los altos precios niegan una alimentación sana o derechos tan básicos como la salud, pensiones justas o una vivienda digna. Los servicios públicos se están destruyendo. Los cuidados son fundamentales, pero en la actualidad un sistema público de cuidados no está garantizado. El machismo y el racismo van en aumento. Proliferan las guerras y el autoritarismo. La otra cara de esta realidad son la patronal y grandes empresas, los fondos financieros, los grandes supermercados, los bancos, que acumulan cada vez mayores ganancias. Las políticas públicas que promueven los gobiernos actuales y las políticas institucionales son insuficientes para cambiar esta dirección. A menudo profundizan en ella.

Es necesaria una alternativa ecosocial, ecológica y socialmente justa. Los 7 ejes para trabajar por esto son:

• Necesitamos un planeta habitable para todas y para ello tenemos que hacer frente a la emergencia climática y a la crisis ecológica.

• El modelo económico y social debe tener como objetivo garantizar vidas habitables, no garantizar el negocio y los beneficios de unos pocos.

• Dignificar y redistribuir los trabajos, especialmente los trabajos esenciales. También repartir la riqueza, y que para ello, quien más tenga más pague.

• No queremos dejar en manos del mercado los ámbitos esenciales para la vida. La soberanía alimentaria, las telecomunicaciones o la energía son imprescindibles y hay que apostar por ello desde el ámbito público.

• Queremos todos los derechos para todas las personas porque todas tenemos derecho a una vida digna. Debemos acabar con el machismo, el racismo… y con todos los ejes de opresión y discriminación que atraviesan nuestras sociedades. Pedimos abandonar la propia Ley de Extranjería.

• Decimos no a la guerra y al gasto militar y pedimos la desmilitarización de nuestra sociedad y de nuestra economía.

• Todas estas transformaciones que hay que realizar no se pueden dejar en manos del mercado. Necesitamos planificaciones públicas sólidas y democráticamente construidas.

Por ello, las promotoras de esta iniciativa hacemos un llamamiento a participar en las movilizaciones del 11 de mayo en Bilbo y en Iruñea.

Hemos convocado una nueva reunión para constituir la mesa negociadora de la madera de Gipuzkoa para el 12 de marzo

El convenio de la madera de Gipuzkoa no ha sido renovado desde 2003, lo que ha generado graves consecuencias para los trabajadores y trabajadoras del sector, ya que muchas y muchos tienen sin actualizar sus condiciones laborales desde hace 20 años. Para LAB esto es inaceptable, los y las trabajadoras de la madera necesitan un convenio

LAB ha hecho un largo recorrido con el objetivo de recuperar el convenio, en julio de 2023 intentamos constituir la mesa de negociación pero ADEGI mostró una falta de voluntad clara y no fue posible formar la mesa de negociación, desde entonces hemos realizado varias acciones, mociones en las empresas, recogidas de firmas… para cambiar la postura de ADEGI.

Además, LAB ha convocado para el 12 de marzo una nueva reunión para constituir la mesa negociadora ante la falta de voluntad de ADEGI.

Nuestros retos son claros:

• Hay que recuperar el poder adquisitivo.

• Incrementos salariales ligados al IPC.

• Reducción de jornada.

La madera de Gipuzkoa necesita convenio y tenemos claro que vamos a seguir luchando hasta conseguirlo.

Con los servicios mínimos impuestos para el 12 de marzo, en algunos sectores habrá más personal que en un día ordinario

La nueva orden de servicios mínimos deja sin derecho a huelga a miles de trabajadores y trabajadoras. por lo que las y los convocantes estudian solicitar en el juzgado medidas cautelares para ejercer el derecho de huelga. Además, cientos de asambleas apoyan la huelga convocada para el 12 de marzo

El Gobierno Vasco y el Gobierno del Estado han dado a conocer la orden de servicios mínimos en vísperas de la huelga del 12 de marzo. Los servicios mínimos impuestos, una vez más, no han sido negociados con las y los convocantes. Al igual que en anteriores convocatorias, dejarán a miles de trabajadoras y trabajadores públicos sin poder ejercer el derecho básico a la huelga.

En un momento en el que el declive de los servicios públicos es patente, como también lo es la escasez de personal o la falta de sustituciones, parece que estos factores cobran una importancia repentina cuando llega una jornada de huelga. Cabe recordar, además, que estando ante una única jornada de huelga, debería garantizarse exclusivamente aquello que resulte absolutamente esencial. Sin embargo, una vez más, se pretende obstaculizar el ejercicio del derecho a la huelga con el único objetivo de minimizar su impacto y dar apariencia de normalidad en los centros de trabajo.

A la vista del contenido de las órrdenes, es evidente que apuestan por perpetuar y aumentar unos servicios mínimos superiores a los que establecía antes de la pandemía. La crisis sanitaria supuso la excusa perfecta para aumentar exponencialmente los servicios mínimos. Como ejemplo:

• En Osakidetza: en Atención Primaria se venían estableciendo los mínimos de un festivo, mientras que ahora se imponen los de un sábado.

• En Educación: En la educación pública no universitaria se imponía la presencia de una persona del equipo directivo y otra para el control de acceso, mientras que en la Orden dictada tiene que haber, además de este personal, un profesor/a por cada etapa educativa, a lo que se le añade una persona más por cada 100 alumnos/as en Educación Infantil y Educación Primaria.

• Además en la educación especial, a las educadoras han impuesto unos servicios mínimos que en la practica dejan al colectivo sin derecho a la huelga. Ante esto los sindicatos estamos estudiando pedir medidas cautelarisímas para garantizar el derecho de huelga a este colectivo.

Por otro lado, en los últimos días se están celebrando cientos de asambleas en los centros de trabajo. En ellas, las plantillas muestran su sorpresa e indignación y no entienden como tras dos jornadas de huelga y estando a puertas de la tercera, las instituciones no muestren ninguna voluntad de reforzar el sector público y mejorar las condiciones laborales de las personas que los llevan a cabo. Aunque esto sea así, en las comarcas donde hay cultura de votar el apoyo o no a la huelga (ayuntamientos, escuelas, etc.), el voto a favor está ganando terreno en todas las votaciones realizadas. En consecuencia, los sindicatos confían en que el seguimiento de la huelga del 12 de marzo sea amplio.

Además de lo expuesto, los sindicatos quieren denunciar la manipulación que hacen las instituciones a la hora de dar los datos de seguimiento de la huelga. Esto es especialmente grave en el caso de Osakidetza. Como hemos manifestado, los servicios mínimos establecidos dejan sin derecho a huelga a miles de trabajadores y trabajadoras.

Ante la privatización, LAB reivindica un sistema de cuidados público y comunitario en las movilizaciones del 8 de marzo

LAB ha realizado movilizaciones en Gasteiz, Iruñea y Baiona este 8 de mazo. Ante la privatización, el sindicato ha reivindicado un sistema de cuidados público y comunitario. La coordinadora general Garbiñe Aranburu ha participado en la movilización de Gasteiz, que ha arrancado desde la Plaza de la Provincia. 

Aranburu ha señalado que la Huelga Feminista General del 30 de noviembre fue un paso de gigante para iniciar la transformación de los cuidados, destacando que sin tranformar el sistema de cuidados, hablar de igualdad entre mujeres* y hombres es mera retórica. “Hay que repartir y colectivizar los trabajos de cuidados, las medidas para impulsar la corresponsabilidad son necesarias y hay que constituir un sistema de cuidados público comunitario”, ha añadido.

También ha destacado que el hecho de no contar con un sistema de cuidados público y comunitario perpetúa la precarización de las vida y los trabajos y que las cadenas de cuidados globales suponen que las vidas de algunas mujeres* se exploten aún más. Muestra de ello serían las situaciones extremas que podemos encontrar hoy en día en Euskal Herria.

Sin embargo, no ha negado el gigantesco paso que se ha dado: «Estamos resquebrajando los pilares del sistema capitalista heteropatriarcal, hemos creado grietas y nos toca seguir agrandándolas». Destacando el profundo ejercicio de pedagogía realizado en torno al reto del cuidado, señala que “hemos denunciado y politizado el tema de un modelo de cuidado injusto que cae a espaldas de las mujeres*. Estamos dando a los cuidados de la el lugar que necesita en el ámbito sindical, social y político».

En cuanto a los Gobiernos de Nafarroa y Gasteiz, ha denunciado que la huelga de noviembre ha situado en la agenda el tema de los cuidados, pero no para dar las respuestas que la situación requiere. «Han asimilado varios conceptos del feminismo y han entrado en el juego del blanqueamiento y la tergiversación», ha añadido.

Aranburu ha reclamado políticas feministas, no mensajes políticamente correctos. Y ahondando en esto, ha ensalzado la determinación de mujeres* y feministas: «No conseguiréis salir de nuestro camino, seguiremos luchando hasta transformar los cuidados».

En referencia a las elecciones vascas del 21 de abril, ha señalado que el PNV, que durante años ha privatizado los cuidados y los ha convertido en negocio, ha puesto en marcha una campaña de márketing.

De esta forma, ha calificado el Pacto vasco por los cuidados propuesto por los jeltzales como una apuesta clara para estabilizar el actual modelo de cuidados. «Este Gobierno nos dice que está comprometido con la igualdad de oportunidades, pero saben que con estas medidas eso no va a pasar», ha añadido.

Ahondando en la crítica, ha añadido que “la propuesta del PNV no supone un nuevo modelo, ni medida alguna para garantizar nuestro derecho a recibir cuidados dignos”. Así, ha asegurado que «el cuidado seguirá siendo no un derecho, sino una fuente de negocio», ya que «no hay ninguna intención de acabar con la privatización y configurar un sistema público comunitario de cuidados, ni medidas que dignifiquen los salarios y las condiciones laborales de las trabajadores del ámbito de los cuidados o que redistribuyan corresponsablemente las tareas de cuidado”.

Aranburu ha denunciado que el objetivo de este pacto es desactivar el ciclo de lucha de las mujeres* que trabajan en el ámbito de los cuidados, reforzado por la Huelga Feminista General. Ha añadido que el PNV siempre ha defendido los intereses del capital, despreciando a los sindicatos, los agentes sociales, el Movimiento Feminista y las mujeres* trabajadoras; y no responde a las reivindicaciones de quienes salieron a la huelga.

Ha recordado que al día siguiente de la huelga del 30 de noviembre se hizo un llamamiento al gobierno para que formara una Mesa Intersectorial y que éste no mostró ninguna voluntad para ello.

Aranburu ha añadido que no se puede acabar con las discriminaciones sin transformar  los cuidados: «Mientras se mantenga la distribución desigual de los tiempos de cuidado o el reparto del trabajo por sexos la brecha salarial se mantendrá, las mujeres* estaremos en desventaja para dedicarnos a la esfera pública y tendremos menos oportunidades de disfrutar del tiempo libre».

También ha reclamado otro tipo de políticas públicas y cambios políticos, precisando que el modelo del PNV, al que apoya el PSE, está agotado. «Ese cambio es factible y lo vemos cada vez más cerca», ha añadido, al tiempo que ha llamado a seguir impulsándolo.

Independientes y LAB de Euskotren se movilizan para denunciar el carácter voluntario de un curso de sensibilización en materia de igualdad

Han realizado una movilización en Bilbo, en la salida de San Nicolás de la estación de Casco Viejo en la que han denunciado que un curso de sensibilización en materia de igualdad dirigido a la plantilla de Euskotren sea voluntario, reclamando que sea obligatorio.

Se cumplen tres meses desde que el personal de EuskoTren tuvo conocimiento del curso de sensibilización en materia de igualdad entre mujeres y hombres. Lo que debería ser una alegría, sin embargo, lo vivieron con sorpresa y enfado, porque este curso que, sin ninguna excusa ni excepción, debería ser obligatorio para todos los trabajadores y trabajadoras, es voluntario. Voluntario y remunerado. Sin embargo, no sólo la empresa, sino los y las representantes de algunos sindicatos también vieron con buenos ojos la propuesta de la empresa y le ofrecieron su apoyo para seguir adelante con el curso. Desafortunadamente, como en otras partes del mundo, somos las mujeres la que sufrimos las situaciones más duras y violentas provocadas por esta sociedad heteropatriarcal, por lo que creen que el curso debe ser obligatorio.

Han denunciado que la actitud que muestra EuskoTren a favor de la igualdad es solo de cara a la galería. Claro ejemplo es el IV. Plan de igualdad aprobado unilateralmente por la empresa, en el que los trabajadores y trabajadoras viven la falta de interés y apuestas reales y sólidas hacia la igualdad. La empresa registró un plan no firmado ni aprobado por la parte social, y tras una negociación torpe, adaptaron y manejaron a su antojo los datos que les beneficiaban. El plan no se adaptaba bien ni a la sociedad ni a la empresa, no había mención al presupuesto para llevarlo a cabo, tanto los medidores que utilizaron como los responsables que elaboraron el plan eran los interesados, etc.

Lamentablemente, viendo que la situación no cambia, muchos los y las trabajadoras se han visto en la obligación de renunciar a realizar el curso, ya que no han visto con buenos ojos la retribución que han ofrecido a cambio de que el curso sea voluntario.

Señalan que, con este proceso, sólo han conseguido mercantilizar el curso de igualdad, hasta el punto de impulsar actitudes totalmente reprobables entre la plantilla.

El pasado 6 de febrero remitieron un escrito a la Directora de Emakunde, Miren Elgarresta Larrabide, en el que se indicaba lo sucedido. Aún no han recibido respuesta, pero tienen la oportunidad de mantener sus reivindicaciones. De hecho, la Consejera del Gobierno Vasco, Nerea Melgosa, ha señalado recientemente en los medios de comunicación que la nueva ley de igualdad otorga gran importancia a la formación: «La formación en igualdad es un pilar básico de las políticas de igualdad y es imprescindible el cambio de valores que necesita esta sociedad para avanzar hacia la igualdad”. Añade que la ley exige a las administraciones públicas que todo su personal reciba formación obligatoria. Por lo tanto, es absolutamente inaceptable lo que han decidido los responsables en una empresa pública como Euskotren y lo que están viviendo los y las trabajadoras.

Por ello, muchos de los trabajadores y trabajadoras han apostado por la obligatoriedad del curso de igualdad, y han pedido, entre otras cosas, que el curso sea obligatorio para todo el personal de EuskoTren (incluyendo dirección y altos cargos), que haya que realizarlo de forma presencial y en horario laboral y que para ello sea impartido por alguien con formación, para que no se utilice para cumplimentar el expediente sino para transformar las relaciones laborales.

LAB realiza numerosas actividades para denunciar la situación de las trabajadoras de la residencia Inmon Carmelitas de Gasteiz

Desde las 10 de la mañana, las trabajadoras de la residencia Inmon Carmelitas de Gasteiz han realizado numerosas actividades para denunciar que tienen el convenio bloqueado. Así, han compartido hamaiketako con aquellas personas que se han acercado a apoyarlas, han usado la imaginación contra el poder en un taller de material de difusión y reivindicativo (pancartas, carteles, chapas…), y durante toda la mañana han mantenido un punto de información frente al centro de trabajo.

Están sin acuerdo para la renovación del convenio de empresa desde 2021 y con la negociación bloqueada desde hace tres meses, cuando la
empresa rechazó su propuesta y la posibilidad de reunirse nuevamente para avanzar en las negociaciones e intentar alcanzar un acuerdo que no suponga un perjuicio para ninguna de las partes.

La empresa tacha de excesivas las peticiones de subida anual del IPC más un 1,5% para 2023, 2024 y 2025, con las que recuperar la pérdida adquisitiva que les han generado dos años de salarios congelados en los que el IPC se ha situado en máximos históricos. Si sube el coste de la vida, los salarios deben subir en la misma medida. No pueden hacer frente a los costes de vida actuales con un salario de 2020

También reclaman una reducción de la jornada anual y una redistribución de jornada diaria. En esta residencia concretamente, trabajan 6,5 horas 8 días y libran 2, y han solicitado a la empresa en muchas ocasiones ajustar el horario para poder realizar jornadas diarias de 7 horas ganando en días de descanso, y la empresa alude falta de personal, al mismo tiempo que imponen jornadas parciales a un porcentaje muy alto de la plantilla, trabajadoras que también están solicitando ampliaciones de su porcentaje de jornada que les garanticen una estabilidad económica y a las que solo les ofrecen miseria y precariedad.

El argumento de la empresa para no aceptar sus propuestas se basa en la no existencia de un convenio provincial y por lo tanto, la aplicación del estatal. Por eso, hoy también han salido a luchar por todas las compañeras del sector. Además, han señalado que están hartas de explicar y relatar nuestro día a día en las residencias, de las condiciones en las que trabajan, de la carga de trabajo y la escasez de medios para poder ejercerlo de manera segura y saludable para las trabajadoras, pero también para las usuarias. Los medios de movilización con los que cuentan son insuficientes o prácticamente inexistentes, las grúas no se sostienen, las ratios de personal son tan
ajustadas que no les permiten ejercer su derecho a la huelga porque son servicios mínimos todos los días del año, tienen jornadas parciales y distribuciones de jornada que no les permiten disfrutar de un tiempo de descanso merecido y necesario y sueldos miserables que las condenan a la dependencia económica

Han añadido que están agotadas y enfermas, enfermas de olvido y abandono por parte de las instituciones, enfermas de abuso y maltrato por parte de las patronales y las empresas privadas que están haciendo caja con este sector. Señalan que sus cuerpos y mentes no pueden sostener este sistema de cuidados por más tiempo y la responsabilidad que la sociedad tiene con ellas como trabajadoras del sector de cuidados es ineludible. Exigen que se haga eco de sus voces, que su testimonio se difunda y que la sociedad a la que cuidan apoye y secunde su lucha.

El comité de empresa de Mecaner pide al Gobierno Vasco que utilice todas las herramientas a su alcance para garantizar el futuro de la empresa

Tres días después de que la dirección de Mecaner comunicara al comité de empresa su intención definitiva de cerrar la empresa y despedir a 148 trabajadores, las y los trabajadores de Mecaner se han concentrado frente al Gobierno Vasco. El periodo de consultas comenzará el doce de marzo y, si nadie lo evita, Mecaner cerrará. Hoy, el comité de empresa ha realizado una interpelación directa a todas las instituciones para que asuman responsabilidades y participen en la búsqueda de una solución.

Stellantis anunció su intención de cerrar la empresa el pasado 1 de septiembre y, desde entonces, el comité de empresa ha mantenido once reuniones con instituciones buscando su implicación: el Departamento de Promoción Economica de la Diputación Foral de Bizkaia, el Departamento de Trabajo y Empleo del Gobierno Vasco, el Departamento de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente del Gobierno Vasco, los grupos parlamentarios del Parlamento Vasco y el Departamento de Defensa del gobierno español. Las entidades no se han comprometido, sin embargo, y siguen delegando toda la responsabilidad en la multinacional Stellantis.

«El cierre de Mecaner no responde a una situación de crisis, sino a una empresa que sólo mira los números de su cuenta. Esta empresa ha tenido beneficios en los últimos años y no le ha faltado trabajo, hasta que el grupo Stellantis ha decidido preparar el cierre «, denuncia el comité de empresa, recordando que el año pasado Stellantis registró los mayores beneficios de su historia, que superan los 18.000 millones de euros.

Además, el comite ha denunciado que, mientras quieren cerrar Mecaner, en 2023, la multinacional Stellantis recibió más de 68 millones de euros del Gobierno español a través de las ayudas PERTE. «Dar dinero público a una empresa que cierra empresas y se dedica a destruir empleo nos parece ofensivo», ha señalado. El comité de empresa ha pedido al Gobierno Vasco que utilice todas las herramientas a su alcance para garantizar el futuro de Mecaner: «De nada sirve exigir el control de las transferencias si luego no se ponen al servicio de la ciudadanía de forma activa, si se utilizan exclusivamente para favorecer a las empresas. Pedimos al Gobierno Vasco una política industrial activa para hacer frente a los retos de sostenibilidad del futuro, con otras alternativas que no sean el cierre lento pero constante de empresas «.

Asimismo, los trabajadores han pedido al Gobierno español que deje de conceder ayudas a la multinacional Stellantis si continúa con su intención de cerrar Mecaner.