Decimos claro que la Diputación Foral de Gipuzkoa y las Patronales que gestionan las Residencias de mayores de Gipuzkoa son las que deberían ser juzgadas por la constante vulneración de los derechos de los y las residentes y trabajadoras del sector, por la irresponsabilidad que han demostrado ante la pandemia del Covid-19; estas dos instituciones son las principales responsables de todo lo ocurrido. Estamos ante un nuevo intento de criminalizar la lucha obrera.

LAB es un sindicato de contrapoder y nuestro sindicalismo luchador no gusta ni a las instituciones ni a las patronales. Es más, el nuestro es un sindicalismo feminista, dentro de los sectores feminizados LAB trabaja para reconocer las tareas fundamentales que llevan a cabo las mujeres trabajadoras y traer a al centro las reivindicaciones de estas, y hoy también queremos denunciar que la lucha de las mujeres trabajadoras está en su punto de mira. Y hay más razones detrás de todos estos intentos: apagar la lucha socio-sindical, querer callar, cuando las luchas en los centros de trabajo se multiplican; están intentando poner freno a la lucha obrera. Detenciones, palizas, multas e identificaciones no frenarán la lucha obrera. La lucha por un trabajo y una vida dignas no es delito. Hoy no sólo se juzga a dos miembros de LAB, sino que se juzga a miles de trabajadoras de residencias de mayores que han decidido luchar por sus condiciones laborales y de vida. Es un ataque a las trabajadoras que se plantan ante la patronal, a las que luchan contra la precariedad. Queremos transmitir el siguiente mensaje a todas las trabajadoras de las residencias de mayores de Gipuzkoa que han luchado desde dentro y fuera en las sentadas, las ocupaciones, las huelgas y los servicios mínimos excesivos: Cada vez que condenen la lucha sindical responderemos solidariamente, así que sigamos agitando las calles con fuerza, la acción sindical es una valiosa herramienta para defender los derechos e intereses de las trabajadoras y trabajadores. Vamos a seguir luchando. En defensa de las trabajadoras, en defensa de los derechos laborales, luchando por poner en el centro las reivindicaciones de los sectores feminizados, activando el sindicalismo combativo de LAB, en lucha allá donde haga falta. Por ello, queremos plantear las siguientes reivindicaciones básicas para dignificar las condiciones laborales del personal de las residencias:

1-Un convenio provincial para igualar y mejorar las condiciones laborales del sector.

2-Aumentar los ratios para mejorar no sólo las condiciones de trabajo sino la calidad del servicio. Una trabajadora por cada cuatro residentes.

3-Acabar con la privatización. Acabar con la subcontratación y la precariedad de las trabajadoras que trabajan en un servicio público financiado con dinero público.

GORA EMAKUME LANGILEEN BORROKA!!!