Hemos llevado a cabo concentraciones en los centros de trabajo de Bilbo, Donostia y Gasteiz para pedir a la Administración que haga posible un diálogo real.



Los sindicatos LAB y ELA hemos convocado paros laborales en el día de hoy, con el objetivo de denunciar la falta de voluntad negociadora del Gobierno Vasco. Y es que la plantilla de la Administración General lleva 16 años sin renovar el convenio.
Además, llevamos más de un año presentando varias aportaciones a dicho convenio, y tras todo ese trabajo la Administración aún no ha presentado ninguna propuesta razonable.
Entretanto, en otras administraciones de la CAV se han firmado acuerdos, como es el caso de Educación. En comparación, muchos de los derechos contemplados en el convenio de Administración General se han quedado atrás, por lo que ya es hora de otorgarle la importancia que se merece a su renovación.
Aparte de todo ello, cabe destacar que últimamente la Administración está tomando de manera unilateral varias decisiones conflictivas y que responden únicamente a su propio interés, dejando las necesidades de los y las trabajadoras en segundo plano. Algunos de los ejemplos más notables son los siguientes:
- Incomprensible gestión unilateral de las bolsas de trabajo, lo cual conllevó grandes movilizaciones.
- La Administración ha tenido bloqueados durante años las medidas en función de la edad de los trabajadores y las trabajadoras.
- Los y las trabajadoras laborales se encuentran en constante amenaza de precarización, con ejemplos como la decisión de hacer contratos fijos discontinuos.
- Ha vuelto a poner en marcha OPEs que son insuficientes.
- La reorganización de las categorías laborales C1 y C2 ha sido caótica, ya que al principio ciertos grupos de trabajadores y trabajadoras se dejaron fuera, aunque después, gracias a la presión de los sindicatos, la situación se ha corregido.
- La desprotección que ha mostrado la Administración frente a los ataques contra el euskera.
- Conflicto de Ibaiondo. En este centro de educación de menores la plantilla se concentra cada viernes para pedir la negociación de los horarios especiales y que se realicen otras adecuaciones urgentes, y no se les está tomando en cuenta.
Por todo lo anterior, los sindicatos LAB y ELA tenemos claro que ha llegado el momento de mejorar el convenio. Los trabajadores y las trabajadoras necesitan un acuerdo que ponga solución a los conflictos previamente mencionados, que tome en cuenta sus derechos, que se amolde a la situación actual y que reconozca de una vez por todas el trabajo que realizan.
Para ello es imprescindible negociar con reivindicaciones propias, entre las que se encuentran las siguientes:
- Reducir la jornada anual y semanal para adecuarla a la situación actual, ya que la plantilla continúa con la misma jornada de hace 25 años.
- Recuperar el poder adquisitivo perdido. Los precios han subido, especialmente en Euskal Herria, pero no ha pasado lo mismo con los salarios, y las subidas del Estado Español no son suficientes para hacer frente a la situación de aquí. Los y las trabajadoras exigen su derecho a negociar subidas salariales propias.
- Otorgar al euskera la importancia que merece. La administración debe garantizar la capacidad de funcionar en euskera, y para ello hay que tomar las medidas necesarias y concretar plazos.
- Medidas en función de la edad de los y las trabajadoras. La edad de jubilación se retrasa continuamente; sin embargo, faltan medidas para aliviar la carga que ello supone, como pueden ser los contratos relevo, la progresiva reducción de jornada u otras similares.
- Los y las trabajadoras continúan con las medidas de conciliación de hace 16 años, y hacen falta medidas concretas encaminadas a reducir las cargas familiares y a organizar mejor el tiempo.
- Hay que poner la salud laboral en primera línea. LAB y ELA exigen poner en marcha los recursos que haga falta para garantizar que los peligros para la salud laboral se reduzcan al mínimo.
La Administración no ha mostrado una voluntad real para el diálogo y la negociación. Sin embargo, cuando los y las trabajadoras han levantado la voz se han creado oportunidades para escuchar y negociar, aunque no hayan sido suficientes. Por ello, LAB y ELA subrayamos la importancia de movilizaciones como las de hoy y mostramos nuestra disposición a seguir en el camino de la movilización.

