Tras la publicación en enero de la Guía para la ayuda de la valoración del riesgo laboral durante el embarazo, Mutua Universal ha empezado a cambiar y empeorar los criterios de protección de la maternidad en el ámbito laboral, para las trabajadoras de Fundación Xilema y Xilema programas S.l., por lo que hay varias trabajadoras afectadas.
Hasta ahora y debido a los riesgos, la Mutua contemplaba la prestación por riesgo durante la maternidad desde el minuto 1 del embarazo, pero tras el cambio, han aumentado las exigencias burocráticas y se ha relativizado el riesgo de los riesgos laborales a los que están expuestas estas trabajadoras. Por ello, los plazos de concesión aumentan y la protección laboral de la maternidad queda en serio peligro. Todo ello, intentando hacer creer que tienen como base unos criterios sanitarios y científicos, cuando detrás de todo esto, tenemos claro que se encuentran criterios económicos puros y duros.
Cómo podemos entender sino que en la Guía se presenten argumentos como éste: “En el caso de las agresiones, se considera demostrada la posibilidad del suceso en las profesiones de Nivel I (educadoras pisos de menores), retirándose de sus funciones a la trabajadora gestante desde la semana 12 de gestación, en que el útero deja de tener protección ósea (pelvis) ante una posible contusión.” Es decir, que si se sufre una agresión antes de la semana 12, no pasaría nada, olvidando los demás riesgos presentes en una situación como esa. Todo esto, cuando la mutua es conocedora tanto del gran número de agresiones, como de la gran gravedad de estas, tanto en Xilema como en el sector.
Rechazamos de plano la decisión de la Mutua, así como, queremos recordar la responsabilidad que la Dirección de Xilema tiene en lo que a protección de la maternidad se refiere, pues son quienes tienen el deber legal de garantizar la integridad de las trabajadoras.
Ayer nos concentramos ante de las oficinas centrales de Mutua Universal, y si la empresa no toma medidas al respecto, el viernes que viene nos concentraremos de nuevo, esta vez, en el inicio de las Jornadas de Xilema.
No vamos a permitir que se den pasos atrás en la protección laboral de la maternidad
Hoy 22 febrero se ha reunido la mesa negociadora del convenio sectorial. Los sindicatos que participamos en la misma (ELA, LAB y CCOO), nos hemos reunido en varias ocasiones para acordar una plataforma conjunta. Esas reuniones han dado sus frutos y hoy se ha hecho entrega a la patronal de la plataforma conjunta.
Desde LAB pensamos que todas nuestras reivindicaciones están incluidos en dicha plataforma y por lo tanto hacemos una valoración positiva de la misma. De ahora en adelante, como hasta ahora, seguiremos defendiendo nuestras reivindicaciones.
Hoy se le ha entregado y presentado a la patronal la plataforma conjunta. La patronal lo va a valorar y hacer sus propuestas. Extremos que trataremos en la siguiente reunión, que se producirá el 15 de marzo.
En el día por la igualdad salarial entre hombres y mujeres, hemos realizado una acción de protesta en Gasteiz, ante los Servicios Centrales de Osakidetza. Con la misma, hemos visibilizado las situaciones de discriminación que tenemos que vivir las mujeres y que aunque nosotras seamos mayoría en la plantilla de Osakidetza, son hombres quienes ostentan mayoritariamente las jefaturas.
Comunicado de LAB Osakidetza
BRECHA SALARIAL… Y EN OSAKIDETZA ¿QUÉ?
La brecha salarial de género no es una cantidad. Es un problema político.
Es una herramienta para no valorar nuestros trabajos, apropiarse de ellos gratuitamente, imponernos jornadas parciales, eventualidad, pagar menos y obligarnos a realizar los trabajos de cuidados sin los cuales este sistema capitalista heteropatrialcal no se sostiene ni saca beneficio.
Osakidetza no es una excepción en esto, lo que sí pretende es maquillar esta brecha existente confundiendo con sus datos y haciendo una lectura partidista de ellos. En su Memoria de 2018 nos dice ”Las mujeres representan en Osakidetza el 78% de la plantilla y es mayoritaria en los puestos directivos”. Pero a estos datos hay que quitarles la máscara y sacar el porcentaje real.
Podemos poner como ejemplo los datos obtenidos en la OSI Ezkerraldea-Enkarterri-Cruces. En ella hay una plantilla aproximada de 4400 personas y solo conocemos los datos de unas 4100. De esa plantilla, el 22% son hombres y un 78% son mujeres. De esta muestra de personas, 113 son jefaturas masculinas y 69 son mujeres.
Visto desde otra perspectiva, del personal masculino de esta OSI el 12,53% son jefaturas, mientras que en el caso de las mujeres este porcentaje llega solo al 2,16%.
A nivel global del ente, los datos (sacados de su propio diagnóstico) dicen que solo un 3´96% de las mujeres ocupamos puestos de mando, que el 92’55% de nosotras somos las que solicitamos las reducciones de jornada por guarda legal o que sufrimos más eventualidad, entre otros.
En LAB llevamos tiempo denunciando la falta de implicación real de las instituciones para implantar medidas contra esta discriminación que está totalmente relacionada con la organización social del trabajo, pero nos encontramos siempre con “cortafuegos” que ahora vienen disfrazados de morado. Y ahí seguimos, con cada vez más obstáculos para la mujer trabajadora embarazada, camino abierto hacia la privatización y subcontratación, dejando morir la atención primaria, sin plan de igualdad ni tan siquiera para hacer el paripé…
De todo esto salimos perdiendo como trabajadoras y como usuarias.
Por eso nos plantamos en Osakidetza, porque no creemos en este sistema.
Este viernes 22 de febrero, día internacional de la igualdad salarial entre hombres y mujeres, las mujeres* trabajadoras de LAB de Donostia han llevado a cabo un piquete feminista. A través de una marcha en bicicleta, han denunciado situaciones de discriminación que se dan en centros de trabajo e instituciones. Tras partir desde el Buen Pastor, han terminado su movilización en la Plaza Gipuzkoa.
Hainbat eragilek, LABek barne, manifestaziora deitu dugu larunbaterako, otsailak 23, Iruñean, Askatasunaren Aldeko Martxa izenburupean. Udaletxe plazatik abiatuko da mobilizazioa, 17:30ean, eta kolektibo desberdinak bilduko ditu, ultraeskuinaren eta erregimenaren aldekoen mehatxuari aurre egiteko. Hala, langileak, emakumeak, pentsiodunak, migranteak, gazteak… bilduko ditu protestak.
Una vez más, las trabajadoras de de las empresas de cátering de los los comedores escolares de la escuela pública, hemos demostrado que sabemos defender nuestro convenio hasta el final y así lo ha entendido la patronal del sector.
Por fin tenemos sobre la mesa un preacuerdo digno de valorar:
– De enero a agosto de 2019, el mismo porcentaje de subida que el personal laboral de cocina del Departamento de Educación (3,62% acumulado sobre tablas actuales).
A partir de septiembre de 2019 el salario del personal Cocinero quedará equiparado al 100% del salario del personal de cocina del Departamento de Educación del Gobierno vasco, y el salario del personal Auxiliar quedará equiparado al 98% del personal auxiliar del Departamento de Educación del Gobierno Vasco.
– Enero de 2020: la equiparación para el personal auxiliar sera del 99% sobre las tablas de referencias del personal laboral de cocina del departamento de educación.
– Enero de 2021: la equiparación sera del 99%
– Enero de 2022: la equiparación será del 99.5%
– Enero de 2023: la equiparación será del 100%, alcanzando en esta fecha la equiparación total de todo el colectivo que componemos la plantilla de los comedores escolares
LAB ya dejó claro que este sería definitivamente el convenio donde se lograse el objetivo historico de la equiparación al 100% del colectivo de gestión directa.
Este logro supone alcanzar el 100% y además que desde la firma del convenio cada vez que el personal del departamento vea incrementado su salario, al mes siguiente se nos aplique automaticamente a nosotras. Avanzamos en algo que consideramos fundamental a igual trabajo, iguales condiciones laborales.
Pero el preacuerdo también recoge entre otras reivindicaciones importantes para el colectivo:
– Antigüedad de centro, que nos da estabilidad en el empleo, al aclarar el tema de las incorporacionesy salidas, así como el reparto de las horas excedentes.
– Poder dividir la excedencia de 10 días, hasta en tres veces. – Aclaración del plus de permanencia para las trabajadoras que no estén un curso escolar completo.
– En el complemento de fin de campaña se considerara trabajo efectivo los días de vacaciones disfrutados como consecuencia de una baja. Por fin la patronal deja de hacer negocio con nuestra salud.
– Tiempo indispensable para acompañamiento de hijas e hijos al médico (sin límite de edad).
En LAB creemos que la firma del convenio sería un paso más para lograr avanzar en el resto de luchas que tenemos pendientes.
LAB también se ha reunido con el Gobierno Vasco para hablar de ratios y funciones y habrá modificaciones sobre la obsoleta normativa del año 2000.
La responsabilidad del Gobierno Vasco en el funcionamiento y gestión de los comedores escolares de la escuela pública es absoluta, hay que tener en cuenta que es un servicio público y por lo tanto el dinero también loes.Esdetodasydetodos. Sobre el nuevo modelo de comedores y su gestión propuesto a golpe de titular del Gobierno Vasco desde LAB opinamos que queda camino por hacer.
Las trabajadoras hemos demostrado, que a pesar de ser un sector con contratos parciales, precarizado y feminizado estamos dispuestas a LUCHAR por nuestros derechos y que podemos firmar un convenio llegando al 100% de la equiparación sin un solo día de huelga.
Mañana, asambleas de LAB en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa. Si éstas ratificaran el preacuerdo, el sindicato desconvocaría la huelga convocada para el próximo 26 de febrero.
LAB exige la constitución de una mesa de negociación entre los sindicatos que representan a las plantas de Euskal Herria y la dirección, para abordar los problemas de éstas.
Ayer 20 de febrero, se celebró la primera reunión de la negoziazión del 7o acuerdo marco estatal de Arcelor Mittal. Éste regula las condiciones laborales del conjunto de plantas de Arcelor Mittal en el Estado español. Al igual que sucedió en el último acuerdo marco, la dirección y los sindicatos CCOO y UGT han vuelto a crear una mesa de negociación paralela para tratar únicamente los problemas de las plantas de Asturias. Desconocemos qué negocian en esta mesa porque ni lo dicen ni aclaran, pero sí sabemos qué sucedió en el último acuerdo marco: CCOO y UGT de Asturias, a cambio de inversiones y contrataciones en sus plantas, le aseguraron la firma de un acuerdo marco barato a la empresa. En este escenario, las plantas de Euskal Herria se quedan desamparadas y se convierten en moneda de cambio. Recordemos que estos sindicatos firmaron la exclusión de la planta de Sestao del último acuerdo marco, para que no tuvieran ni subida salarial.
Ante esta situación de desigualdad, LAB ha vuelto hoy a exigir la constitución igualmente de una mesa de negociación entre los sindicatos que representan a las plantas de Euskal Herria y la dirección, para abordar los problemas de las fábricas de Euskal Herria. Sin embargo, como preveíamos, la dirección ha rechazado la propuesta y CCOO y UGT no han abierto la boca.
Decepcionante también es la actitud de ELA, quien lejos de defender que las y los trabajadores de las plantas de Euskal Herria podamos decidir nuestras condiciones laborales, ha avalado con sus siglas a quienes nos imponen y precarizan desde Madrid nuestras condiciones laborales y firman EREs durante 13 años. No es compatible ni creíble criticar lo que firman estos sindicatos y, al mismo tiempo, ir con ellos de la mano en el proceso de estatalización de la negociación colectiva. La empresa practica la política de “divide y vencerás” y algunos sindicatos han decidido no confrontar con la empresa y seguirle el juego.
LAB lo tiene claro. Tras 6 acuerdos marcos negociados a nivel estatal, se han destruido más de la mitad de los puestos de trabajo en Euskal Herria, existe necesidad de inversiones y se han precarizado enormemente las condiciones de trabajo. Y salvo que nos activemos para evitarlo, el 7o acuerdo marco ahondará en esta línea.
Por ello, LAB es el único sindicato que ha puesto encima de la mesa una serie de medidas para garantizar el futuro de las plantas de Euskal Herria y mejorar las condiciones laborales y de vida de sus trabajadoras y trabajadores:
1.- Marco de negociación propio para las plantas de Euskal Herria. 2.- Fin del ERE del 2009. 3.- Inversiones en las plantas de Euskal Herria. 4.- Contrato de relevo en cada planta. 5.- Recuperación del poder adquisitivo con subidas salariales en función del IPC y garantizando incrementos mayores al mismo. 6.- Limitación de la subcontratación y las ETTs. 7.- Se establecerá un procedimiento acordado y objetivo de contratación y promoción, evitando situaciones de discriminación o arbitrariedad. Asimismo la empresa se compromete a que el 25% de las nuevas contrataciones serán mujeres con el objetivo de ir paliando la situación actual de discriminación que sufre este colectivo.
Así pues, es hora de activarnos en defensa del futuro de las plantas de Euskal Herria. Todas las plantas de Euskal Herria juntas podemos lograr traer inversiones, crear empleo y mejorar las condiciones laborales.
Aquí trabajamos, aquí decidimos. ¡La lucha de hoy será el empleo de mañana!
La asociación Gurasos ha convocado una manifestación para el sábado, 23 de febrero, en contra de la incineradora. La movilización partirá desde el túnel del Antiguo, en Donostia, a las 17:00, bajo el lema “Esan baietz adostasunari”. LAB muestra su adhesión a la manifestación y al manifiesto elaborado por los convocantes.
Además del modelo de gestión de residuos, también está en juego el modelo de sociedad y la calidad democrática. El conflicto de los residuos tiene una única solución definitiva: el diálogo y el trabajo conjunto entre las instituciones y la sociedad civil organizada. En este sentido, la decisión unilateral consistente en poner en marcha la incineradora no cierra el conflicto ni lo pone en vías de solución.
“La brecha salarial de género no es una cantidad, es un problema político”. Bajo este lema nos estamos movilizado ante Emakunde, en Gasteiz, donde hemos registrado un escrito para exigir medidas eficaces para hacer frente a esta discriminación. Posteriormente, hemos ocupado la propia sede de Emakunde y hemos realizado en ella una asamblea para denunciar que la brecha salarial es una herramienta del sistema para no valorar nuestros trabajos, apropiarse gratuitamente de ellos, pagarnos menos, imponernos jornadas parciales y contratos temporales y obligarnos a realizar los trabajos de cuidados. También nos hemos movilizado en Iruñea, ante el Parlamento de Nafarroa. En este caso, hemos interpelado al Instituto Navarro por la Igualdad.
Este es el escrito registrado en Emakunde:
La brecha salarial de género no es una cantidad. Es un problema político.
La brecha salarial es una herramienta del sistema para no valorar nuestros trabajos, apropiarse gratuitamente de ellos, pagarnos menos, imponernos jornadas parciales y contratos temporales y obligarnos a realizar los trabajos de cuidados sin los cuales este sistema capitalista heteropatriarcal no se sostiene ni saca beneficio.
El año pasado, LAB solicitó a las empresas datos sobre la brecha salarial y medidas para acabar con ella. Pocas respondieron. Ninguna puso en marcha medidas. Este año interpelamos directamente a las instituciones: Gobierno Vasco, Gobierno de Nafarroa, Emakunde, Instituto Navarro para la Igualdad, diputaciones, ayuntamientos… porque no han hecho nada al respecto, porque nos intentan engañar con planes institucionales que saben de antemano que no son la solución, porque tienen una responsabilidad directa sobre las condiciones laborales en las que nos encontramos las mujeres, porque no obligan a las empresas a poner medidas reales en marcha, porque permiten que la brecha salarial se mantenga, porque fomentan las subcontrataciones enriqueciendo a sus empresas y legitimando la brecha salarial, porque sostienen un sistema capitalista que atenta contra nuestras vidas por su IRRESPONSABILIDAD política.
De modo muy general podemos ver la brecha salarial en diferentes ámbitos y de distintas maneras, como por ejemplo:
A través de la no contratación de mujeres* en la industria, sector ampliamente masculinizado.
A través de la sobrerepresentación de las mujeres en los trabajos de cuidados mercantilizados y no mercantilizados.
En la subcontratación de los trabajo feminizados en el sector público que generan aún más brecha salarial.
Impidiendo las jornadas completas o favoreciendo e incluso premiando la contratación de mujeres a tiempo parcial y de manera temporal. Obligándonos, de este modo, a responsabilizarnos de los cuidados que el sistema no está dispuesto a asumir porque no obtendría los mismos beneficios. Generando más brechas salariales a través de la división étnica del trabajo; asignando los trabajos más duros, peor remunerados, menos regulados y en condiciones de mayor explotación a las personas de otros orígenes. Como en el trabajo de hogar, en las limpiezas de pisos, en la ayuda a domicilio…
Para nosotras, la brecha salarial no es una cantidad. No es una cuestión de más o menos euros de diferencia en los sueldos, sino un reflejo claro del sistema en el que vivimos (capitalista) que desvaloriza y desprecia nuestros trabajos para hacerse con los beneficios que de ahí se obtienen, o para no organizarse de tal manera que la vida sea posible sin que sea a nuestra costa. Es una cuestión de voluntad política cambiar la organización social del trabajo porque, quien diga que es posible acabar con la brecha salarial sin tocar ni cuestionar el sistema, este sistema capitalista, miente. Y creerse esa mentira nos lleva a seguir perpetuando el mismo orden, el mismo modelo, el mismo injusto reparto de los cuidados y de los tiempos, el mismo “sálvese quien pueda” para conseguir trabajar, cuidar, conciliar y vivir, sin acabar agotada y sin explotar a nadie. Las instituciones públicas a través de quienes las gobiernan (EAJ-PNV) por ejemplo, tienen una clara responsabilidad al omitir y no desarrollar servicios públicos de cuidados, al privatizarlos o al no hacer nada frente al deterioro de los servicios públicos vinculados al cuidado.
Debemos denunciar la “neutralidad” en las explicaciones sobre la brecha salarial, denunciar la idea de que adoptando algunas medidas se puede acabar con la brecha salarial. La brecha salarial es un problema estructural por lo tanto, no es posible acabar con ella sin cuestionar el sistema que la produce. No es un problema laboral únicamente sino, en el fondo, de organización de la sociedad, es decir, un asunto político. Que cuidar personas, limpiar, educar, realizar tareas que hacen la vida posible… sea menos valorado que producir coches, fabricar tornillos o construir muros nos debería hacer pensar sobre la de sociedad en la que vivimos y los valores que en ella subyacen
Y para finalizar, como hemos denunciado otras veces, la mayor brecha salarial es la que nunca se nombra: la que existe entre los trabajos que se reconocen (y se retribuyen, por tanto) y los que no. Cuando acabemos con esa brecha estaremos más cerca de ese mundo con el que soñamos.
Medidas de transición • Que se extienda la obligatoriedad de hacer planes de igualdad eficaces a todas las empresas, aunque tengan menos de 250 trabajadores y trabajadoras. • Que se adopten medidas reales de conciliación y corresponsabilidad*. • Que la medida que se ha adoptado en la Administración Publica para equiparar el tiempo del permiso de paternidad al de maternidad, se extienda al sector privado y se acuerde su obligatoriedad. • Que se garantice el desarrollo de los servicios públicos. Que se reviertan todos los recortes y se termine con la subcontratación. Está demostrado que estas medidas tienen afectan directa y negativamente en las mujeres. Todos los trabajos de cuidados que no se cubren desde lo público sigue recayendo sobre nosotras. • El reconocimiento político, económico y social de los trabajos de cuidados. Que se traduzca dicho reconocimiento en derechos. • Condiciones laborales dignas para las trabajadoras del hogar y las mismas ayudas para el cuidado. • Un sistema público de cuidados. • Que se adopten medidas universales y singulares para garantizar el derecho a cuidar, a ser cuidados y cuidadas y a nos ser cuidadoras. • Escuelas infantiles gratuitas. • Garantizar el derecho a la negociación colectiva por que es indispensable para implementar medidas reales en el mercado laboral. • Medidas reales contra la estatalización.
¿Hacia dónde queremos ir? • Acabar con la división sexual del trabajo. • Cuestionarnos la idea de la apuesta por la emancipación a través del empleo. • No dejar en manos de otras los trabajos de cuidados que no (podemos) hacer, con la excusa de que están bien pagados. • Desaparición de la figura de la trabajadora interna. • Profundizar y difundir la idea de la interdependencia, dejando a un lado la ficción de la autonomía de las personas. Del mismo modo, tomar en consideración la dependencia que tenemos con el planeta. • Reorganización de todos los trabajos socialmente necesarios. • Tomar los trabajos de cuidados como responsabilidad de todas y no de manena individual. • Priorizar el derecho a la conciliación pero no únicamente para las muejres y las familias nucleares, sino abriendo caminos para que entren otros modelos de familias. • Acabar con la falsa dicotomía entre empleo y trabajo. • Fomentar la corresponsabilidad real. • Exigencia de unas jornadas laborales compatibles con la vida. • Reparto justo del trabajo, del empleo y de los tiempos (en el espacio público y en el privado, en los hogares, en las comunidades, en las familias…) • Repensar los conceptos de corresponsabilidad y conciliación. • Repensar el modelo de familia y sus funciones; de unidades de consumo a comunidades de cuidados, repensar el propio término de familia. • Romper la relación entre empleo y derechos. • Garantizar empleos dignos • Repensar nuestros modelos de militancia • Reorganización social de los cuidados. Sacar los trabajos de cuidados de las familias y del espacio privado. • Reconocimiento de todos los trabajos que hacen la vida posible
¿Qué pedimos a Emakunde? Pensamos que ya es tiempo de valorar la incidencia real de este organismo en las políticas públicas en materia de igualdad. Que tras treinta años desde su creación su influencia siga siendo mínima y sus funciones de consultoría y asesoramiento, no está ayudando a revertir situaciones de absoluta precariedad vital de miles de mujeres en esta comunidad.
Exigimos que se dé un paso más allá en las políticas de igualdad y se empiecen a diseñar verdaderas políticas feministas. Emakunde, hoy día, no está respondiendo a las demandas de la mayoría de las mujeres en la CAV. Las políticas llevadas a cabo están beneficiando tan sólo a una pequeña parte de las mujeres que aquí vivimos.
El gobierno Vasco no tiene un compromiso real con la “igualdad”. Mantener las funciones de este organismo en la misma situación que hace 30 años es un reflejo de ello. ¡Políticas feministas y para todas las mujeres ya! Es momento de cambios radicales.
Por eso, ¡seguimos plantándonos! Porque no creemos en este sistema,