Nafarroako hezkuntza publikoan zein itunpekoan ordezkaritza dugun sindikatu guztiok ez dugu baldintzarik ikusten aurrez aurreko hezkuntza-jarduerara itzultzeko.

Durante la crisis por el Covid-19, las y los celadores del Hospital de Cruces se han sentido olvidados, discriminados y considerados como personal de segunda categoría. Una falta de respeto e irresponsabilidad que hemos denunciado hoy frente al propio hospital, mediante una concentración sindical conjunta.
Este es el comunicado emitido conjuntamente por LAB, ESK, ELA, UGT y CCOO con motivo de la movilización de hoy:
Durante la crisis sanitaria por el Covid-19 los celadores y celadoras del Hospital de Cruces nos hemos sentido olvidados, discriminados y considerados como personal de segunda categoría. Una falta de respeto e irresponsabilidad de quienes han gestionado esta situación que nos lleva a denunciar:
1. Que nuestro colectivo tiene un elevado porcentaje de positivos.
2. Que por considerarnos como ‘personal de bajo riesgo’ en los protocolos de actuación hemos estado desde el comienzo de la pandemia desprotegidos. Se nos han negado los equipos de protección individual (EPIs), teniendo que mendigarlos en las unidades para hacer frente a nuestro trabajo.
Los celadores/as, por nuestro trabajo, estamos en primera línea en la lucha contra el coronavirus, ya que tenemos una relación directa con el paciente. Somos los primeros en recibir en la urgencia a un posible afectado, realizamos cambios posturales, movilizaciones, los traslados internos del hospital y ayudamos en los cuidados del paciente. Pese al empeño por trasladar la idea de que el celador/a apenas tiene contacto con el enfermo, la realidad es que somos una pieza completamente integrada y esencial del proceso asistencial.
¿Cómo es posible que esto se haya permitido? ¿Acaso nuestros superiores no conocen que trabajo realizamos?
3. Que durante casi 2 meses hemos tenido que trabajar en un local con una ubicación, dimensión y sistema de aireación insuficiente, que ya era cuestionable antes de la crisis, y que ha puesto de manifiesto el elevado riesgo de contagio que han sufrido los celadores/as del retén.
Una zona de trabajo en la que ha sido imposible respetar la distancia de seguridad obligatoria, con un sistema de ventilación que elevaba el riesgo de contagio, convirtiéndolo en un vector de transmisión, ya que nuestro trabajo se realiza en todas las unidades.
Disponer de un puesto de trabajo en condiciones es una vieja reivindicación de este colectivo, que vemos pospuesta una y otra vez.
El elevado número de positivos en nuestro colectivo respecto a otras categorías del hospital nos ha llevado a realizar una recogida de firmas y una concentración el próximo viernes 15 de mayo a las 11 horas a la entrada del hospital para denunciar nuestra situación y exigir que estos hechos no vuelvan a suceder. La vida y la seguridad del personal y pacientes depende de ello.
Por todo ello pedimos:
-Que se elimine de los protocolos la consideración para nuestro colectivo como “de bajo riesgo”, reconociéndonos el trabajo que realizamos.
-Que se busque, con urgencia, un local de celadores de reten que reúna las condiciones de seguridad, ventilación y salubridad necesarias y nos permita realizar nuestro trabajo con dignidad.
-Que se amplíe el local de celadores de la urgencia para poder realizar nuestro trabajo con seguridad ya que la ampliación que se hizo hace poco es insuficiente.
-Que respondan y dimitan los responsables de esta nefasta e irresponsable gestión que ha puesto en peligro la seguridad del personal y de los pacientes de este centro público.
La gravedad de los hechos denunciados y la justicia de las demandas planteadas exigen decir basta ya.
Desde el Sindicato LAB, queremos denunciar los desalojos y procedimientos que se han dado en los últimos días, aprovechando el estado de excepción, contra el espacio feminista Talka de Gasteiz, la fábrica recuperada Firestone de Añorga y el gaztetxe de Itzubaltzeta en Getxo, así como mostrar nuestra solidaridad y apoyo a todas y todos los jóvenes, feministas y vecinos y vecinas de Euskal Herria que están llevando a cabo proyectos autogestionados. Tras semejante ofensiva, desde el Sindicato LAB, nos parece importante reafirmar nuestro compromiso con las iniciativas ciudadanas y señalar que éste es el camino a seguir en este momento en el que nos quieren expropiar brutalmente de nuestros territorios, cuerpos e identidades.
Bajo el pretexto de la crisis sanitaria, estamos viendo cómo el PNV ha ordenado un ataque tras otro contra las iniciativas ciudadanas y autogestionadas. Con semejantes actuaciones, Urkullu, Urtaran, Agirre y Goia no hacen más que promover la violencia política a favor del capitalismo y de las élites económicas, la privatización y la especulación, extendiendo el miedo y justificando los abusos policiales. Nosotras decimos que, es precisamente en este momento decisivo que vivimos, cuando tenemos que reconocer y reafirmar el importante papel que desempeñan este tipo de espacios liberados. Queremos subrayar que es ahora cuando más necesitamos estos proyectos libres, colectivos, espacios autogestionados y fábricas recuperadas, para que libres de las lógicas de dominación más tangibles, podamos seguir organizándonos como pueblo, empoderándonos y sembrando alternativas frente a la ofensiva capitalista que busca ahogar más a las y los trabajadores de Euskal Herria.
Por último, ante las vulneraciones de derechos que estamos viviendo en este estado de excepción, cuando más nos quieren impedir la acción colectiva y ante el incremento del autoritarismo y del capital, queremos hacer un llamamiento a la ciudadanía vasca a sumarse a las convocatorias de apoyo a estos proyectos. Defendamos los valores, proyectos, colectivos y espacios que son fundamentales para construir unas vidas dignas, aunamos fuerzas por el cambio social y la soberanía. Seguiremos construyendo espacios libres y proyectos que pongan la vida en el centro. ¡Nos tendrán enfrente!
La sección sindical de LAB en la UPV/EHU presentó ayer a la mañana una denuncia ante la Inspección de Trabajo de Bizkaia contra ésta entidad. En ella solicitamos la paralización de la reincorporación del Personal de Administración y Servicios (PAS) de la universidad a su actividad presencial hasta que no se subsanen las vulneraciones de derechos denunciados y se garantice de manera efectiva el derecho a la salud y seguridad del personal.
En la denuncia se recuerdan diversas decisiones adoptadas como consecuencia de la pandemia provocada por el virus SARS-CoV-2 y se denuncia que la mayoría de las decisiones adoptadas han entrado en vigor sin la participación y conocimiento previo de sindicatos y representantes de salud laboral, así como de los Comités de Seguridad y Salud Laboral.
En este sentido, denunciamos la actitud que la UPV/EHU está manteniendo con el personal especialmente sensible a la COVID-19, incumpliendo incluso lo recogido en el primer Plan de Retorno aprobado por la propia rectora, que prevé su reincorporación al trabajo presencial en el último turno y su prioridad para seguir teletrabajando. Esa fue una de las cosas que denunciamos en la reunión «informal» que mantuvimos el pasado lunes con la gerente. Cabe destacar que la misma comenzó a las 11:30 de la mañana y que la última propuesta de resolución de la gerente fue recibida a las 8:49. Ni siquiera la convocatoria cumplió el tiempo previo que debe guardarse para convocar estas reuniones.
En la reunión, LAB mostró su malestar por todo ello y defendimos las principales reivindicaciones que hemos hecho públicas recientemente. A los sindicatos no se nos dio ni un plazo de 24 horas para hacer propuestas. Y sin volver a reunirse, la UPV/EHU ha publicó ayer la última resolución de la gerente para «actualizar» el plan de reincorporación de los y las trabajadoras del PAS a la actividad presencial.
No obstante, la reunión sirvió para que quedaran claras dos o tres cosas: en primer lugar, que la rectora de la UPV/EHU no tiene ninguna intención de testear el estado de salud del personal, ni de los que han estado prestando servicios esenciales, ni de los colectivos vulnerables, ni de los que tengan que volver a la actividad presencial. Según la gerente, «al menos hasta que no nos obliguen».
En segundo lugar, que los planes de retorno propios de los diferentes centros, servicios, departamentos y unidades no se pondrán previamente a disposición de los y las delegadas de salud laboral, ni de los Comités de Seguridad y Salud Laboral. Y la validación y aprobación de estos planes quedará en manos de la propia gerencia. Una vez más, sin tener en cuenta las competencias que les corresponden a los delegados y delegadas de salud laboral y a los distintos comités.
En tercer lugar, sirvió para confirmar que el personal vulnerable al virus SARS-CoV-2 se incorporará hoy, en el primer turno, lo que nos parece inaceptable, entre otras cosas porque desmiente lo dicho anteriormente y no se tiene en cuenta el daño que puede causar a su salud las condiciones y tareas que deben afrontar en sus puestos de trabajo.
No podemos dejar sin mencionar que la UPV/EHU pretende que el personal que utiliza ropa de trabajo para su actividad (personal de mantenimiento, por ejemplo) la lleve a su domicilio a limpiar, abriendo de par en par la posibilidad de llevar el virus a casa, cuando la limpieza y desinfección de la misma debe ser responsabilidad de la empresa, más aún en una situación de riesgo biológico. Una medida “preventiva» realmente sorprendente.
Tampoco compartimos la posición de la administración ante el teletrabajo y la conciliación que, según ha manifestado, sólo concedió el «permiso por deberes inexcusables» para los tres primeros días. Estamos estudiando las posibles vías para su defensa más allá de esos tres días. Resulta igualmente incomprensible que haya personal de la universidad que podrá teletrabajar hasta el final del curso académico en la UPV/EHU y otro que sólo lo podrá hacer hasta que finalice el curso escolar en secundaria. Al parecer, la UPV/EHU quiere que las niñas y niños sean atendidos por sus abuelas y abuelos.
Esperamos que la Inspección de Trabajo, teniendo en cuenta los incumplimientos legales y reglamentarios en materia de riesgos laborales de la UPV/EHU, opte por defender nuestros derechos. En cualquier caso, desde LAB no descartamos ninguna vía para defender nuestros derechos y reivindicaciones.
En LAB nos identificamos con las movilizaciones y reivindicaciones de las trabajadoras y trabajadores de las residencias, de las asociaciones de personas usuarias de los servicios y personas mayores y pensionistas. Y hacemos un llamamiento a seguir trabajando por una vida, condiciones de trabajo y pensiones dignas en los centros de trabajo y en las calle.
Este modelo de confinamiento es un estado de excepción organizado a medida del Capital. La clase trabajadora y los amplios sectores populares estamos sufriendo duramente las consecuencias de este modelo de confinamiento donde se nos ha dejado en la indefensión. La recentralización del estado a través del estado de alarma decretado por el Gobierno español y la inacción del gobierno de Navarra y el gobierno en funciones de la CAV, hacen que la soberanía sea más necesaria que nunca para hacer frente a esta realidad.
Durante las últimas semanas se ha hablado mucho sobre la situación de las personas mayores y del impacto que las medidas adoptadas en el marco del estado de alarma han tenido en sus vidas. Sin embargo, a la hora de adoptar medidas, no han dado voz al colectivo de personas mayores y han sido victimizados y victimizadas como ciudadanía sin derechos.
Sin duda alguna, son las personas mayores quienes más han sufrido la crisis sanitaria, con mayor número de fallecidos y fallecidas. En Hego Euskal Herria el %40 de las muertes han sido en las residencias de mayores. Ante esa situación, las instituciones han escondido conscientemente datos, negando a la sociedad el derecho a la información. Las personas mayores han sufrido el ataque del coronavirus, pero la crisis del sistema es anterior éste. Son víctimas de las políticas públicas regidas por intereses neoliberales, del modelo de protección social insuficiente como de los recortes del sistema.
Las personas mayores y las personas en situación de dependencia son usuarias de diversos servicios sociales (centros de día, residencias, servicio de ayuda a domicilio, servicios sociales municipales… ), servicios que han sido totalmente deficitarios para hacer frente a esta crisis. En este sentido, queremos denunciar la gestión y el modelo de protección social actual, en los que se han tomado medidas garantizando los intereses del Capital. Para la sostenibilidad de la vida es necesario garantizar unos servicios sociales de titularidad y gestión pública. El modelo basado en la subcontratación ha supuesto la incrementación de la precariedad laboral y trae consigo un déficit en el servicio, priorizando los beneficios por encima de la vida.
A la precariedad laboral de las trabajadoras de las residencias hay que sumarle la precaria situación de las usuarias y usuarios. Ha habido muchos fallecimientos, no sabemos cuántos, y a excepción de varias iniciativas municipales, como la del Ayuntamiento de Errenteria, no ha habido más medidas institucionales encaminadas a la protección de las personas mayores, ni en cuanto a las pensiones, a fin de garantizar mínimas condiciones económicas, ni en cuanto a los cuidados. Queremos poner en valor la aportación que han hecho las Redes de Cuidados para cuidar a las personas mayores y a las personas con mayor vulnerabilidad.
Ante todo ello, desde el sindicato LAB consideramos imprescindible reforzar las reivindicaciones del movimiento de pensionistas. Es necesario un nuevo modelo de sociedad para hacer frente a las múltiples crisis del sistema, colocando las reivindicaciones de los pensionistas en el centro, esto es, poniendo las políticas públicas a servicio de las necesidades de las personas:
-Servicios sociales públicos integrales, locales, que responderan a las necesidades propias, abierto a todas las personas y que fomentará las capacidades y autonomía de las personas mayores.
-Reforzar el sistema público de salud.
-Ley propia de Dependencia y Cuidados para la CAV y Navarra.
-Sistema propio de pensiones y pensión mínima de 1080 euros.
-Marco Vasco de Relaciones Laborales y Protección Social, que reúna también nuestras pensiones.
Bilboko Eusko Jaurlaritzaren egoitzaren aurrean mobilizatu gara EAEko Hezkuntzako sindikatu guztiak, "Hezkuntza komunitatearen osasuna bermatu, neurriak negoziatu" lemarekin. Hain zuzen ere, Eusko Jaurlaritzako Hezkuntza Sailari eskatu diogu bere ardurak bere gain hartzeko, osasuna bermatuko duten baldintzak ahalbidetzeko eta eskoletara itzultzeko neurriak eragileokin negoziatzeko. Halaxe adierazi dugu sindikatuok argitaratutako ohar bateratuan.
El colectivo de limpieza del Departamento de Educación denuncia que a falta de pocos días para la vuelta a las aulas no se les ha comunicado ningún plan de retorno, ni ningún protocolo de adaptación, ni ninguna directriz que tenga como fin garantizar la correcta higienización de los centros en estas nuevas circunstancias
El colectivo de limpieza de los centros de educación de la Comunidad Autónoma Vasca, conformado por personal público del Departamento de Educación y de trabajadoras y trabajadores de contratas de limpieza, se encuentra preocupado.
Supieron a través de los medios de comunicación de los planes del Gobierno Vasco de primero imponer (y tras las críticas de todos los agentes que conforman la comunidad educativa, finalmente, “autorizar”) la vuelta de los y las alumnas a las aulas el próximo 18 de mayo, pero a pocos días de que se materialice ese retorno, el equipo de limpieza no ha recibido ninguna información oficial ni por parte de la Consejería de Educación ni por parte de las empresas concesionarias.
Este colectivo ha continuado prestando los servicios de limpieza hasta en la fase más estricta del confinamiento. Al considerarse un servicio esencial han debido acudir diariamente, casi siempre en transporte público, a limpiar centros que ya estaban limpios y que se encontraban cerrados, sin que se les proporcionara ni siquiera una mascarilla.
Los responsables del servicio han tenido dos meses para estudiar y adecuar cuándo y cómo se reabrirían los centros, pero a día de hoy no se ha comunicado ningún cambio en lo que se refiere a la limpieza. No existe ningún nuevo protocolo de higienización de los centros de enseñanza, ni se les ha dado ninguna formación de desinfección, ni ninguna directriz que tenga por objeto adaptarse a las nuevas circunstancias.
En un momento en el que a la ciudadanía se nos exige extremar las precauciones restringiendo para ello la llamada Fase 1, han autorizado la apertura de los centros sin saber ni si quiera cómo se va a adaptar el servicio de limpieza para poder garantizar la salubridad de los mismos.
LAB hace pública esta denuncia y exige al Departamento de Educación y al propio Gobierno Vasco que realicen un ejercicio de responsabilidad, rectifique y dejen de lado las prisas.
Es el momento de celebrar reuniones para ponernos a trabajar sobre las medidas higiénico-sanitarias que deberán ponerse en marcha, en cualquier caso en septiembre, para garantizar que los centros educativos sean espacios seguros para el alumnado y para el personal que presta servicio en los mismos.
Es el momento de dotar de formación a las trabajadoras de limpieza, de estudiar los productos y técnicas más adecuadas, de reorganizar y reforzar el servicio con ampliaciones de jornada y nuevas contrataciones, de asegurar la provisión de EPIs, y de garantizar la vigilancia de la salud de toda la comunidad educativa. Hasta que no se haga todo esto, abrir los centros es una auténtica irresponsabilidad.
Hoy 12 de mayo la empresa ha llegado a un acuerdo para la implantación de un nuevo ERTE en Michelin España y Portugal S.A (MEPSA). Este ERTE afectará a las plantas que la multinacional tiene en Euskal Herria, en Gasteiz (con 3.500 trabajadores y trabajadoras) y Lasarte (500 trabajadores y trabajadoras).
La sección sindical de LAB en Michelín se ha posicionado en contra de este acuerdo para la implantación de este nuevo ERTE.
El complemento salarial será del 80%, viéndose afectadas las pagas extraordinarias de navidad y beneficios.
Desde LAB vemos con preocupación que los sectores más vulnerables de nuestras fábricas serán los más afectados por las consecuencias de este nuevo ERTE, como son las personas con salarios más bajos a quienes la empresa no ha querido subir el complemento como le hemos exigido. También estarán más afectadas las personas que trabajan para Michelin en empresas subcontratadas a las que la empresa no ofrece ninguna garantía.
Tampoco se recoge en el acuerdo del ERTE ninguna garantía de empleo que permita afrontar el futuro a medio plazo con una cierta seguridad. MEPSA ha esquivado el compromiso expreso con el empleo, lo que nos sitúa en una situación de incertidumbre al acabar el ERTE.
Además, queremos denunciar que Michelín, junto a los sindicatos firmantes CCOO, CSI y UGT, ha excluido a LAB de la comisión de seguimiento del ERTE en su aplicación centro por centro, siendo este último el sindicato con mayor representación en el centro de Lasarte.