Con motivo de la mesa de negociación del servicio de limpieza de edificios y locales de Gipuzkoa, nos hemos concentrado en Donostia, dando continuidad así a las demandas de las huelgas del 21 y 22 de enero. Concretamente, nos hemos movilizado ante el centro de negociación para interpelar a la patronal Aspel.
Hemos denunciado en el ayuntamiento de Donostia la presencia de residuos con amianto en Martutene
El pasado 30 de enero, un ciudadano denunció públicamente la existencia de un vertido de amianto en el camino de Larrañategi, en Martutene. Han pasado cinco días y las placas y tuberías de fibrocemento que hay en la zona aún no han sido retiradas, ni protegidas y señalizadas. Por ello, hemos interpuesto denuncia formal.
Hemos exigido la retirada inmediata de estos residuos, siempre a través de una empresa autorizada y realizando una gestión adecuada de los residuos, con todas las medidas de protección. Asimismo, hemos solicitado que se realicen las actuaciones necesarias para localizar a los responsables de dicho vertido. Si no se hace todo esto lo antes posible, pondremos la denuncia en manos de la Fiscalía de Medio Ambiente de Gipuzkoa.
La denuncia es la siguiente:

Hemos denunciado en el Parlamento de Gasteiz, con el aval de 18.000 firmas, el cierre del servicio nocturno del Punto de Atención Continuada de Deustu
Los sindicatos, así como las trabajadoras y trabajadores del Punto de Atención Continuada (PAC) de Deustu nos hemos concentrado en el Parlamento de Gasteiz, donde hemos presentado más de 18.000 firmas recogidas contra la supresión del horario nocturno de ese servicio público.
Desde los sindicatos LAB, SATSE, ELA, CCOO, UGT, ESK y SME, así como las trabajadoras y trabajadores del PAC de Deustu, llevamos meses denunciando que la pandemia y la situación de confusión que en muchos momentos se ha derivado de la misma, está siendo la excusa perfecta para que Osakidetza aplique recortes en la asistencia sanitaria que ofrece. Tanto es así, que pese a la presión ejercida, ha decidido finalmente dar por cerrado el servicio nocturno que hasta el 1 de febrero de 2021 se ha venido prestando en el PAC de Deustu.
Estamos ante un nuevo recorte que lleva años en la hoja de ruta del Departamento de Salud y que se aplica ahora aprovechando la tormenta perfecta que ha supuesto la pandemia. Se trata de la eliminación de un servicio sanitario público esencial que dejará de ofrecerse a la ciudadanía, en este caso de Bilbo, y que además, tendrá graves consecuencias tanto para el paciente, como para el propio sistema sanitario público. Hay que recordar que los PAC (Puntos de Atención Continuada), son un nivel asistencial que atienden aquellas urgencias menos graves, que pudieran tornarse en graves, pero que requieren de atención, aunque no revistan tal entidad como para que sean atendidas por la urgencia hospitalaria.
Así, esta medida supone sobrecargar aun más las Urgencias Hospitalarias, las del Hospital de Basurto en este caso. Y si esto no fuera poco, ese colapso va a derviar la atención de patologías y situaciones que no corresponden a la urgencia hospitalaria, cuando por su carácter más leve, deberían ser atendidas en el propio PAC. Este hecho, además, va a producir las siguientes consecuencias lógicas:
· Aumento de la presencia de ciudadanas y ciudadanos en la sala de espera de las urgencias hospitalarias.
· Aumento, por tanto, del tiempo de espera a ser atendidas y atendidos, tendiendo a la saturación.
· Aumento del riesgo de exposición a la COVID-19, cuando todas las recomendaciones sanitarias indican lo contrario.
Es evidente que esta maniobra forma parte de una estrategia del Departamento de Salud y Osakidetza de reducir, e incluso eliminar, el servicio que prestan los PAC, ya que no es el primer PAC que cierra en su horario nocturno, y nos atrevemos a decir, que no será el último, si finalmente permitimos que esto suceda.
Dentro de todas las dinámicas llevadas a cabo para evitar el cierre de este servicio público, el pasado 28 de enero, diferentes agentes, entre ellos la Federación de Asociaciones de Vecinas y Vecinos de Bilbao, Osalde y Bilboko Elkartasun Sareak, presentaron una moción en el Pleno del Ayuntamiento de Bilbao, donde se solicitaba a la Corporación Municipal a que instara a Osakidetza y al Departamento de Salud a revertir el cierre del servicio de unrgencias presenciales del PAC de Deustu en horario de 0,00 a 8,00 horas. Esta moción fue rechazada; en su lugar, salió adelante la enmienda del propio Gobierno Municipal, compuesto por PNV y PSE, por la que se instaba a Osakidetza a analizar de forma pormenorizada el impacto que pudiera suponer la eliminación del servicio antes descrito, así como que se garantizara el mantenimiento de la cobertura sanitaria a las posibles personas usuarias del servicio; posición equidistante donde las haya.
Hemos iniciado una campaña por un convenio navarro para las residencias de mayores, con una movilización el 27 de febrero en Iruñea
Tras la consecución del primer convenio de Intervención Social, ámbito hasta ahora regulado por un convenio estatal, el sindicato LAB se ha marcado como objetivo la creación del primer convenio navarro de residencias de mayores, un sector totalmente feminizado cuya situación es extremadamente grave como consecuencia de la privatización, la precarización y la falta de medios. En la búsqueda de ese objetivo, LAB contactará con sindicatos, personas usuarias y familiares, así como con el Gobierno de Navarra; y llevará a cabo una movilización en Pamplona el 27 de febrero.
Si bien la creación de nuevos convenios no es algo frecuente -en Navarra se han creado tres en veinte años-, LAB considera que la grave situación que se vive en las residencias y el impulso que supone la mencionada creación del convenio de Intervención Social hacen necesario y posible abordar este reto.
La situación en las residencias navarras, un sector donde la gran mayoría de la plantilla está formada por mujeres, es extremadamente grave como consecuencia de la privatización, la precarización y la falta de medios. Esta situación denota la dejadez institucional respecto al ámbito de los cuidados, un ámbito fundamental que debe reorganizarse y priorizarse. La creación de un sistema público comunitario de cuidados, demandado tanto desde el ámbito sindical como desde el movimiento feminista y de pensionistas, es un reto estratégico para la sociedad navarra.
El convenio propio supondría dos pasos importantes. Por una parte, este ámbito de negociación se traería a Navarra, por lo que la plantilla de las residencias y sus representantes ganarían el derecho a participar directamente en la regulación de sus condiciones laborales. Por otra parte, tal y como ha sucedido en Intervención Social, supondría una mejora sustancial de las condiciones laborales del sector. Se ha demostrado que ambos pasos van de la mano: la estatalización de las condiciones laborales es una vía de precarización, mientras que avanzar en un marco propio de negociación colectiva es una gran oportunidad para dignificarlas.
La comparativa entre las condiciones laborales de las personas trabajadoras de residencias de la tercera edad a las que se les aplica el convenio estatal, con las del recientemente renovado convenio navarro de centros de atención a personas con discapacidad es muy significativa. Si bien las características del trabajo que se realiza en estos dos ámbitos es bastante similar, una cuidadora de residencias de mayores, con una antigüedad de 11 años en la empresa, estaría cobrando 653,13€ menos, y estaría trabajando 32 días más al año que una cuidadora de un centro de atención a personas con discapacidad.
LAB considera que el convenio provincial de residencias de tercera edad es una de las tres medidas estructurales necesarias para hacer frente a la grave situación que se vive en las residencias navarras. Las otras dos medidas consistirían en una ley de ratios que alivie verdaderamente las cargas de trabajo y mejore la atención que reciben los y las residentes, y un plan de publificación, ya que actualmente el Gobierno de Navarra gestiona directamente solamente 2 residencias de mayores en Navarra: El Vergel de Iruñea y Santo Domingo de Lizarra, mientras que concierta plazas con un total de 42 residencias y centros de día, la gran mayoría de gestión privada.
Desde LAB vamos a realizar una campaña informativa en las residencias de Navarra que culminará con una movilización en Pamplona el 27 de febrero. Así mismo, nos vamos a poner en contacto con todos los sindicatos con representación en el sector, con personas usuarias y familiares, así como con el Gobierno de Navarra para buscar acuerdos que posibiliten la creación del convenio navarro de residencias en esta legislatura.
Consideramos que al tratarse de un servicio público esencial, concertado en parte por el Gobierno de Navarra, éste y el Parlamento de Navarra deben implicarse directamente para la consecución del convenio navarro de residencias de mayores, tal y como lo hicieron en la creación del convenio de Intervención Social y en la renovación, con notables avances, del convenio de centros para la atención a la discapacidad.


