El 6 de febrero de 2020 se derrumbó el vertedero de Verter Recycling en Zaldibar y desaparecieron Alberto Sololuze y Joaquín Beltrán entre la basura. Tras 6 meses y 10 días desaparecido, se encontraron los restos de Alberto Sololuze. Desgraciadamente, un año después, Joaquín Beltrán aún sigue desaparecido.

Desde el principio hemos exigido encontrar a los trabajadores, pero esto no es suficiente. Es imprescindible aclarar las responsabilidades políticas y llegar hasta las últimas consecuencias, para asegurar que se conozca la verdad, que haya justicia y que no vuelva a ocurrir.

La catástrofe tiene claros responsables políticos

El sindicato LAB ha denunciado la gestión del vertedero en el momento del desprendimiento, pero también antes y después de la catástrofe. En la actividad de Verter Recycling, además de la falta de control y de multas, ha habido acumulación ilegal de amianto a lo largo de los años, que debían ser controladas caso por caso. El Gobierno y el departamento de Medio Ambiente tampoco hicieron nada entonces.

Verter Recycling tiene una responsabilidad directa sobre los trabajadores fallecidos y ante la actividad clientelar, opaca, no sostenible y peligrosa que durante años ha existido en el vertedero de Zaldibar.

En este caso, la responsabilidad no puede limitarse al ámbito privado, porque el ámbito público ha tenido la responsabilidad política sobre lo que estaba ocurriendo. Estos responsables tienen nombres, apellidos y responsabilidades políticas. El Gobierno Vasco dirigido por Iñigo Urkullu y el viceconsejero Iñaki Arriola son responsables directos de lo ocurrido en Zaldibar. Más aún, si tenemos en cuenta la relación directa que existe entre la empresa y diversos cargos políticos.

Entre los principales responsables, sin duda alguna, está también la patronal, incumpliendo la legislación vigente. Las enfermedades y/o muertes de estos trabajadores le salen baratas y mientras continúe así, nada va a cambiar. La privatización de la gestión de la basura y la falta de control público han convertido el actual modelo de gestión de residuos en un negocio en el que la patronal también saca beneficios a espaldas tanto de la clase trabajadora como de la naturaleza.

Ante esta trágica situación, no denunciar a la patronal ha convertido a la propia Administración pública en cómplice, ya que no adopta las medidas de vigilancia, control y protección necesarias para revertir la situación, para garantizar la vida y la salud de los trabajadores o para hacer la transición hacia un modelo de gestión de residuos sostenible.

¡Tenemos derecho a volver con vida del trabajo a casa!

En Euskal Herria en el año 2020 al menos 75 trabajadores y trabajadoras han perdido su vida en el trabajo. La crisis socio- económica que se ha acelerado en el contexto del Covid-19 no ha detenido la masacre de muertes. Al contrario, en el 2020 han aumentado un 65% los accidentes laborales mortales respecto al año 2019. Al menos 28 personas han muerto a causa del amianto. En cambio, desconocemos el número de trabajadoras y trabajadores muertos por Covid-19.

Los accidentes laborales no son hechos comunes de la vida, sino la consecuencia de un modelo económico concreto e impuesto. Lo ocurrido en Zaldibar es una clara muestra del sistema capitalista ecocida que se nutre de una gestión de residuos insostenible y destructiva. En este sentido, es de vital importancia que se depuren las responsabilidades sobre lo sucedido. Asimismo, la política de privatización llevada a cabo por las administraciones en materia de residuos debe ser denunciada, y los sectores económicos estratégicos deben ser públicos.

Esta situación se ha vuelto insufrible para la clase obrera. La violencia que sufren las y los trabajadores es un grave problema social, un grave problema estructural y es consecuencia directa de la política neoliberal que nos es impuesta. Los accidentes laborales son consecuencia de las malas condiciones de empleo y trabajo, de la precariedad (subcontratación, temporalidad, etc.) y de la falta de medidas de prevención y protección reales.

La prioridad de las políticas públicas, poner la vida de las trabajadoras en el centro

Hoy exigimos al Gobierno de Gasteiz el desarrollo de políticas públicas que pongan en el centro la vida y la salud de las y los trabajadores. Para ello, lo que hay que cambiar es el rumbo de las políticas actuales. Hay alternativas, nuevos modelos, mayoría ciudadana por el cambio, urgencia colectiva… lo que falta es voluntad política.

El 30 de enero del año pasado realizamos una huelga general reivindicando una vida, un trabajo y unas pensiones dignas, movilizando a miles de ciudadanas y la mayoría social de este pueblo. A lo largo de este año, con la crisis sanitaria, no se ha hecho más que acelerar la crisis estructural que venía de antes, visibilizando las crisis en diferentes ámbitos (cuidados, modelo educativo, relaciones laborales, sanidad, ecológica…).

La catástrofe del 6 de febrero de 2020 ha puesto de manifiesto que este modelo económico capitalista ecocida no es sostenible, sino que sólo aporta sufrimiento de muerte y es contrario con la vida de las personas. La gestión de residuos que quedó en evidencia en Zaldibar apesta. También en este ámbito, es hora de de transitar hacia un nuevo modelo.

Gracias a la iniciativa popular, estamos arrojando luz sobre Zaldibar

La respuesta de las y los trabajadores y de la ciudadanía es de aplaudir y agradecer: movilizaciones continuas, iniciativa ciudadana, acusación popular, organización de las y los trabajadores, haciendo propuestas… exigiendo garantías y responsabilidades para que no vuelva a ocurrir.

En el sindicato LAB seguiremos trabajando y luchando por la seguridad, la salud y las vidas de las y los trabajadores y en defensa de un nuevo modelo socio-económico sano y habitable para todas y todos. Seguiremos luchando para aclarar lo ocurrido en Zaldibar. En este sentido, nos sumamos a las movilizaciones convocadas por la plataforma Zaldibar Argituz el 6 de febrero e invitamos a todas las trabajadoras y trabajadores a participar en ellas.

–  Zallan. En la Plaza. A las 12:45 ofrenda floral y a las 13:00 manifestación.

–  Etxebarria. A las 13:00 frente a Olaia aurrean.

–  Elgeta. A las 13:00 en la plaza.

–  Markina-Xemein. A las 13:00.

–  Zaldibar. A las 13:15 en la Plaza del Ayuntamiento.

–  Eibar. A las 17:00 desde Untzaga.

–  Ermua. A las 17:30 desde Zubiaurre.