El coordinador general de LAB ha concedido esta mañana una entrevista en los micrófonos de Naiz Irratia. Entre otros asuntos, ha hablado sobre situación tras la huelga general, sobre salud laboral, sobre los perfiles lingüísticos y, cómo no, sobre las convocatorias del sindicato para mañana, Día Internacional de los Trabajadores y las Trabajadoras.
Las movilizaciones convocadas por el sindicato LAB para este Primero de Mayo se centrarán en reivindicar políticas a favor de los trabajadores y las trabajadoras. En este sentido, destacan tres reivindicaciones: derecho a la vivienda, servicios públicos de calidad y salarios y pensiones dignas. Y es que, según Arroyo, «vivimos en un sistema injusto y cada vez más inviable», ante el que «hay que plantear alternativas y repartir de forma justa los recursos que son limitados».
El cuidado y la vivienda, los cuales deberían estar garantizados para la gente trabajadora, a día de hoy se utilizan como medios para obtener beneficios, según ha explicado Arroyo, quien considera que las medidas adoptadas por gobernantes e instituciones son totalmente insuficientes y que hoy por hoy no hay voluntad de adoptar medidas de calado en dicho sentido y dejar de favorecer a los intereses de la patronal. Pues bien, a juicio del coordinador general de LAB, estas prácticas van a tener cada vez mayores consecuencias políticas, ya que los trabajadores y las trabajadoras no están dispuestos y dispuestas a soportar este desequilibrio durante más tiempo.
Además, Arroyo se ha referido a la campaña de la patronal para desprestigiar a la gente trabajadora utilizando la mentira del absentismo y ha recordado que a los empresarios les sale barato incumplir la ley en materia de salud laboral. Por ello, ha reivindicado que hace falta aumentar el número de inspectores e inspectoras, que a día de hoy es «claramente insuficiente».
El coordinador general de LAB también ha abordado el tema de los perfiles de euskera. En opinión de LAB el euskera debe tener el mismo estatus que el castellano y esa es la base sobre la que se deben establecer los perfiles lingüísticos en el empleo público, para garantizar los derechos lingüísticos de la ciudadanía.
Por todo lo mencionado, Arroyo ha subrayado la importancia de salir mañana a la calle y luchar por los derechos de los trabajadores y las trabajadoras.
LAB, ELA y Steilas llaman a superar la campaña de presión del PSE-EE y otros agentes euskarófobos en la Ley del Empleo Público
Los partidos políticos, los sindicatos y los medios de comunicación euskarafobos están ejerciendo una presión organizada para impedir la euskaldunización de las administraciones; frente a la criminalización y las presiones, los sindicatos han llamado a movilizarse el 9 de mayo.
En los últimos meses el PSE-EE y otros agentes euskarafobos están haciendo campaña contra los agentes y sindicatos euskaltzales. Estos agentes han retrocedido en posiciones pasadas: se han negado a equiparar progresivamente los derechos lingüísticos en las administraciones y en el conjunto de la sociedad y quieren perpetuar el euskera como una lengua subordinada al castellano.
Hace 40 años el PSE-EE y el resto de agentes coincidieron en la necesidad de una progresiva euskaldunización de la sociedad, y ahora cuando se acuerdan las medidas para llevarla a cabo, pretenden utilizar el derecho a veto para obstaculizarlas. Así lo hicieron en la Ley de Educación cuando impusieron los modelos A y B que no permiten la euskaldunización y ahora lo están haciendo en las administraciones impidiendo una equiparación progresiva de la exigencia del euskera y del castellano. Todos estos agentes se manifiestan a favor del euskera, siempre y cuando esté subordinado al castellano.
En esa campaña de criminalización hay que situar: la campaña organizada para la eliminación de perfiles lingüísticos en las administraciones, los cambios regresivos de doctrina judicial, la campaña de comunicación contra la Korrika, la expulsión de LAB y ELA de la comisión de debate del ámbito socioeconómico o, como sucedió ayer, la campaña de manipulación por parte del PSE-EE para evitar acuerdos con EH Bildu.
LAB, ELA y Steilas consideran que esta campaña evita el debate en profundidad y que, en lugar de debatir sobre los contenidos, tratan de situar a los agentes euskaltzales en posiciones supuestamente extremistas, para que posteriormente el PSE-EE y la minoría sindical tengan derecho a veto. El PSE-EE quiere ejercer ese derecho de veto para perpetuar la imposición del castellano.
LAB, ELA y Steilas consideran que la Ley de Empleo Público debe contemplar tres principios:
• Equiparar la exigencia del euskera y del castellano.
• Determinar la fecha límite y los objetivos para esta equiparación.
• Ofrecer oportunidades, tiempo y recursos para euskaldunizar a todos y todas las empleadas públicos que no saben euskera en el periodo que se acuerde y que resulte razonable.
Esta propuesta posibilita la equiparación progresiva de los derechos lingüísticos, dando opciones de euskaldunización a todas aquellas personas trabajadoras que no saben euskera. Solo una propuesta de este tipo permite respetar todos los derechos laborales, es decir, no poner en peligro el trabajo de nadie ofreciendo posibilidades reales de euskaldunización y que los trabajadores y las trabajadoras tengan derecho a trabajar también en euskera.
La semana pasada Eneko Andueza, el fin de semana Mikel Torres, y la posición general del PSE-EE dejan claro que quieren manipular las posiciones políticas euskaltzales. LAB, ELA y Steilas llaman a los partidos políticos y, en especial, al PNV a no basar las relaciones con el PSE-EE en la conculcación sistemática de los derechos lingüísticos.
Por último, LAB, ELA y Steilas llaman a organizar la respuesta euskaltzale frente a esta campaña de criminalización y manipulación, primero el 9 de mayo en las calles de Bilbo y, posteriormente, el 13 de junio en Iruñea.
LAB firma el preacuerdo del Convenio de Gestión Deportiva de Navarra que garantiza los 1.500 euros
Los sindicatos con representación en la mesa negociadora —LAB, ELA, CCOO y UGT— han firmado este 21 de abril un preacuerdo que establece, entre otras medidas, un salario mínimo sectorial de 1.500 euros.
El preacuerdo llega tras meses de bloqueo en la negociación y después de la Huelga General del pasado 17 de marzo para reivindicar un SMI propio en Navarra. El sindicato considera “motivo de celebración haber conseguido los 1.500 euros de salario mínimo del sector”, logro que atribuye a “todas las personas que salieron a la calle el 17M.”
El sindicato considera que el nuevo preacuerdo supone un avance significativo respecto al anterior convenio de eficacia limitada, firmado por CCOO y UGT en 2022, que, según recuerda, “desfiguró el sector” al no respetar las mayorías sindicales y “pasar por encima de las personas trabajadoras del sector que habían estado luchando por sus derechos.”
En este contexto, LAB ha querido reivindicar su papel a la hora de “mover a CCOO y UGT de su sitio y de condicionar la negociación, garantizando mejoras que no se habían conseguido en las negociaciones anteriores y haciendo sentir incómoda a la patronal.”
El nuevo convenio garantiza el poder adquisitivo y eleva el salario del personal monitor al aplicar las subidas sobre el salario real en el primer año. Además, a diferencia de negociaciones anteriores, se reduce la jornada anual. También se equipara el salario de la última categoría con el de la penúltima, asegurando un salario mínimo del sector superior a los 1.500 euros. Con estas medidas, el acuerdo mejora las condiciones laborales en todo el sector, superando el convenio de eficacia limitada de 2022.
Sin embargo, LAB señala que aún quedan puntos pendientes, como el complemento por IT o el plus de vinculación. Por ello, el sindicato se compromete a seguir luchando para mejorar las condiciones de la clase trabajadora.
La plantilla de Ibernova convoca huelga el 29 de abril ante la pérdida de poder adquisitivo y la falta de acuerdo salarial
Ibernova, empresa surgida en 2023 tras la adquisición de la unidad de Smart Factory de Ayesa por parte del fondo de inversión británico GTO —junto con el consorcio inversor KARTESIA—, afronta su primer conflicto laboral de alcance tras varios meses de desacuerdo en materia de condiciones salariales.
La actual Ibernova tiene su origen en la antigua unidad de Smart Factory de Ibermática, especializada en soluciones para pymes industriales. Tras la compra de Ibermática por parte de Ayesa en 2022, esta división fue segregada y vendida a capital inversor extranjero, dando lugar a la nueva estructura empresarial.
Desde entonces, la plantilla arrastra una situación de creciente incertidumbre. Mientras que el personal subrogado mantiene, en teoría, las condiciones de su convenio anterior, las nuevas incorporaciones se están realizando bajo el convenio estatal de consultorías, con condiciones laborales inferiores. Esta imposición está generando una gran brecha salarial y de derechos laborales entre las personas trabajadoras de la misma empresa.
Se han celebrado varias reuniones entre la representación de la plantilla y la dirección de Ibernova, con la intención de redactar un nuevo convenio de empresa que pueda garantizar la igualdad de derechos de todas las personas trabajadoras, habiendo la empresa comunicado que no tiene intención de aplicar el convenio de Ibermática a las nuevas contrataciones. La RLPT ha presentado un documento con varias propuestas incluyendo un plan de actualización salarial a 4 años. La dirección se ha negado a entrar a hablar de estas propuestas hasta nuevo aviso.
En este contexto, a comienzos de 2026 la dirección planteó una subida salarial del 1,25%, claramente insuficiente frente al 2,90% del IPC registrado en 2025 y que no tiene en cuenta los buenos resultados de la empresa ni la pérdida de poder adquisitivo que la plantilla lleva arrastrando en los últimos años. A pesar de varias reuniones mantenidas entre ambas partes, las propuestas empresariales no se han acercado ni un ápice a las reivindicaciones de la plantilla, volviendo a disfrazar la imposición con una supuesta negociación.
Ante la falta de avances en la negociación, las personas trabajadoras han decidido convocar una jornada de huelga el próximo 29 de abril de 2026, acompañada de distintas movilizaciones, con el objetivo de reclamar unas condiciones salariales justas y acordes a la evolución del coste de la vida.
La convocatoria supone la primera movilización colectiva de este tipo en la empresa y busca trasladar a la dirección la necesidad de abrir un proceso de negociación real que dé respuesta a las demandas de la plantilla.
Precariedad estructural en primera línea; brechas estructurales y declive de la industria
La Encuesta de Población Activa nos muestra que el desempleo ha aumentado, dejando el mercado laboral en una situación crítica. La tasa de paro en Hego Euskal Herria se sitúa en el 8,4% en el primer trimestre del año, 12.500 parados más que en el último año. Si bien hay algunas mejoras puntuales –6.500 trabajadores más en activo, 19.000 activos más– los problemas estructurales se han intensificado, indicando los datos más lamentables del último año.
La precariedad tiene nombres y apellidos concretos: el desempleo se distribuye en función de la edad, el origen y el género es una premisa de sobra conocida. Y llevamos años denunciando que el problema es estructural. Las brechas estructurales están sobre la mesa.
Como decimos, la precariedad no nos afecta a todos de la misma manera. Las mujeres somos uno de los grupos vulnerables. En el último año, hay 16.400 mujeres menos trabajando y 15.200 mujeres en busca de trabajo. Entre los hombres, el número de ocupados ha aumentado en 22.900 personas y el número de parados ha disminuido en 2.600. La tasa de paro femenina ha subido del 7,3% al 9,5% y la de actividad se ha quedado en el 52,45% (60,88% para los hombres). Esto significa que casi la mitad de las mujeres no están incluidas en el mercado laboral, una de cada dos mujeres.
Además de las mujeres, los más afectados son los jóvenes y los migrantes. A pesar del descenso de la tasa de paro juvenil, el número de parados ha aumentado en 12.500 personas (debido al aumento del número de activos). La situación de los migrantes es aún más vulnerable. Estamos en plena brecha racista: la tasa de desempleo de los migrantes se ha elevado al 28,3%. Entre ellos, los hombres representan el 21% y las mujeres el 35,8%. Si se combinan los tres indicadores, las mujeres racializadas jóvenes son el grupo más vulnerable, evidenciando las problemáticas del sistema.
En cuanto a la evolución del desempleo en cada sector, en el último año ha aumentado en servicios (con un 16,91% de paro), y especialmente en la industria, donde el paro ha crecido un 31,53%. En el caso de la industria, hace tiempo que venimos viendo su declive. Y es especialmente preocupante por su impacto futuro. En nuestra sociedad hemos empezado a ver las consecuencias, con Maderas Llodio y Tubos Reunidos, que están en la defensa del empleo.
Estamos en un contexto cada vez más inestable, obligando a la clase trabajadora a permanecer en un espacio hostil. Ante esto, la lucha sindical debe ser la herramienta de respuesta. En un momento en el que el capitalismo se manifiesta sin máscaras, la patronal aparece en contra de la negociación del salario mínimo y los partidos que gestionan las instituciones también han mostrado su rechazo. Los datos muestran que la clase trabajadora es la más perjudicada en este encarecimiento constante de la vida. Hemos insistido en que solo los datos de desempleo no nos trasladan la fotografía del ámbito del empleo. Ya que los empleos precarios los encontramos en el día a día, y tener un empleo así no garantiza salir de la línea de pobreza.
Por todo ello, desde la convicción de la necesidad de la lucha sindical, vamos a llevar nuestras reivindicaciones principales a las calles. En el fondo, para hacer frente a este sistema capitalista heteropatriarcal y colonial exigimos, en primer lugar, un salario mínimo y una pensión para responder al encarecimiento de la vida. Fortalecer los servicios públicos para garantizar el derecho a la educación, a la salud o a los cuidados. Junto a ello, acabar con la especulación sobre la vivienda y defender la transición ecosocial y el empleo. Estamos en un camino que mejorará las condiciones de vida y de trabajo de toda la clase trabajadora.
[GALERIA DE FOTOS] LAB, ESK, STEILAS, EHNE-etxalde e HIRU han denunciado la mentira del absentismo y han reivindicado la defensa de los derechos laborales el 28 de abril
El 28 de abril es el Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Con este motivo, los sindicatos LAB, ESK, STEILAS, EHNE-etxalde e HIRU se han manifestado en Donostia, bajo el lema ‘La mentira del absentismo. ¡Defendamos nuestro derechos laborales’. La movilización ha concluido ante la sede del Gobierno Vasco, donde los sindicatos han representado los y las 84 trabajadoras muertas en Euskal Herria en 2025.
Los sindicatos han denunciado que el absentismo del que tanto habla la patronal no es más que precariedad y que la falta de prevención también es precariedad.
Los sindicatos convocantes de la movilización han señalado que la búsqueda insaciable de beneficios antepone el negocio a la vida, sosteniéndose sobre un sistema que explota de forma diferencial a la clase trabajadora, y especialmente a jovenes, mujeres y personas racializadas. “No todas las vidas valen lo mismo para el capital, y eso se refleja con crudeza en las condiciones laborales”, han añadido.
























Además, han recordado a las y los 84 trabajadores que murieron el año pasado en Euskal Herria mientras estaban trabajando, y también la realidad más profunda e invisibilizada de quienes mueren por enfermedades profesionales y de quienes sufren daños físicos y mentales. “Hay trabajos que matan y muchos otros —la mayoría— que no dejan vivir”, han denunciado. Han añadido que estos trabajos están claramente condicionados por el género, la clase y la raza. Así, son las mujeres, especialmente las migradas y racializadas, quienes ocupan de forma desproporcionada los sectores más precarizados, invisibilizados y desprotegidos.
“Nos encontramos ante una epidemia letal y silenciosa provocada por la patronal”, han destacado los sindicatos, y han denunciado que esta se inhibe ante este asunto e incumple sistemáticamente la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, 30 años después de su aprobación. Han manifestado que la falta de integración de la prevención en la organización de las empresas y, por tanto, la ausencia de medidas preventivas están en el origen de una problemática gravísima: muertes, incapacidades, enfermedades, bajas laborales no reconocidas como tales y degradación del sistema sanitario público.
LAB, ESK, STEILAS, EHNE-etxalde e HIRU han añadido que esta dejación de responsabilidades no sería posible sin la permisividad y complicidad de la administración, y que la falta de voluntad política permite que esta realidad se perpetúe. Así, la ausencia de control, la falta de sanciones efectivas y la dejación en materia de prevención tienen una responsabilidad directa en el mantenimiento de este modelo y en la absoluta impunidad que han creado tres décadas de incumplimiento. Los sindicatos también han señalado que las medidas planteadas no hacen sino reforzar el control sobre las personas trabajadoras y otorgar más poder a las mutuas, profundizando en la privatización y debilitando la prevención. “La patronal ha creado el problema y ahora pretende responsabilizar del mismo a la clase trabajadora”, han añadido.
Del mismo modo, los sindicatos han destacado que no hay día sin noticias sobre el “absentismo”. Así, la patronal intenta extender la idea de un fraude generalizado, de bajas injustificadas que ponen en riesgo la viabilidad de las empresas y el sistema sanitario.
“Sin embargo, no se aclara qué incluye realmente ese concepto”, han criticado. En opinión de los sindicatos el mismo engloba derechos conquistados mediante la lucha: el derecho a enfermar sin perder ingresos, a conciliar o a ejercer derechos sindicales, o situaciones como los ERTE. Han subrayado que la patronal utiliza el término de forma poco rigurosa, pero con una intención clara: generar una opinión pública favorable a sus intereses.
En opinión de los sindicatos LAB, ESK, STEILAS, EHNE-Etxalde e Hiru, tras este supuesto “problema” se esconde la intención de reforzar el poder de las mutuas, debilitar aún más el sistema público de salud y avanzar en su privatización, “para que los y las trabajadoras vayamos enfermas a trabajar, con lo que ello supone de recorte de derechos para la clase trabajadora y aumento del beneficio empresarial”.
Así, los sindicatos han añadido que seguirán luchando por unas condiciones laborales dignas para todas y todos, por el reconocimiento y la protección de los trabajos invisibilizados, por el fin de la explotación de género y raza, y por un sistema sanitario público, universal y de calidad que garantice el derecho a la salud y a la vida para todas las personas.

