Hoy, 1 de octubre, los sindicatos LAB y ESK nos hemos concentrado frente a la Diputación Foral de Álava —principal financiadora del sector— para expresar con claridad la posición de las trabajadoras y los trabajadores de Intervención Social ante la firma del IV Convenio Colectivo. La firma está prevista hoy a las 12:30 entre ELA, CCOO y la patronal AISA. LAB no acudirá a la mesa de negociación ni firmará este convenio; ambos sindicatos rechazamos por completo el acuerdo.
A juicio de LAB y ESK, el convenio consolida diferencias inaceptables entre la plantilla del sector y quienes realizan el mismo trabajo contratados directamente en el sector público. Denunciamos la postura de ELA y CCOO: han dado por terminada la negociación, han interrumpido el recorrido de movilizaciones de la plantilla y han renunciado a reducir las diferencias con el sector público.
Mejoras logradas gracias a la lucha de la plantilla.
El texto recoge mejoras en jornada, permisos, derechos de cuidados y conciliación, complementos de bajas, reducciones de jornada para quienes trabajan de noche y para mayores de 60 años, seguridad y salud laboral, y medidas contra la LGTBiQ+fobia. Además, incluye el mapa de vínculos, que, aunque tiene una aplicación limitada, resulta innovador y recoge una demanda del sector: adaptar los permisos a las relaciones sociales actuales y dejar de considerar a la familia como único eje de los cuidados.
Todas estas mejoras son fruto de casi un año de lucha de la plantilla: 7 jornadas de huelga, un día de paros parciales y numerosas movilizaciones y acciones; asimismo, LAB y ESK hemos exigido de forma constante que estas reivindicaciones se mantuvieran dentro de las demandas intersindicales. Sin esa movilización sostenida, el convenio se habría firmado en peores condiciones.
Lo que el convenio deja sin resolver.
• Que todas las personas que trabajan los domingos tengan derecho a cobrar el plus de domingo, sin depender de la percepción de otros complementos.
• Mejorar las escasas retribuciones por domingos y festivos, que en 2028 apenas superan los 5 €/hora.
• Cobrar los pluses al 100 % en las jornadas parciales.
• Mejorar las condiciones de los centros de alta intensidad.
• Regular el acceso al empleo garantizando la no discriminación.
Además, el convenio amplía la brecha entre quienes más y menos cobran: durante su vigencia, la diferencia entre las subidas del grupo 1 y del grupo 5 supera los 100 euros mensuales, aunque el coste de la vida aumenta por igual para toda la clase trabajadora.
Salarios: el motivo principal del no.
El principal motivo del rechazo es la falta de mejoras salariales suficientes, tanto respecto a la equiparación que los cuatro sindicatos fijamos como objetivo como a la garantía del poder adquisitivo durante toda la vigencia. El IPC adelantado de septiembre es del 4,9 %, mientras que la subida acordada para 2027 es del 4,5 %, sin garantía del IPC anual.
Los datos comparados con el Instituto Foral de Bienestar Social (IFBS) evidencian la gravedad de lo firmado. Aunque el acuerdo recoge incrementos mayores para 2027 y 2028, las cifras de 2026 muestran la brecha de partida:
• Grupo 5: la brecha ha aumentado 3.462,66 euros en solo dos años, del 26,33 % de 2024 (5.880,21 €) al 38,60 % de 2026 (9.342,87 € menos al año).
• Grupo 4: la plantilla pierde 145,57 euros adicionales de margen para la equiparación respecto a 2024, y la brecha anual supera los 10.400 euros en 2026.
• Grupos 1, 2 y 3: las diferencias siguen siendo enormes en 2026: 29.160,37 euros en el grupo 1 (75,76 % menos), 16.311,86 euros en el grupo 2 (47,99 % menos) y 10.851,31 euros en el grupo 3 (35,47 % menos).
Las brechas de 2026 quedan prácticamente congeladas respecto a las de 2024. Los compromisos para 2028 —subidas de apenas 10 euros al mes para el grupo 4 y de 30 euros para el grupo 5— son meramente simbólicos e incumplen el acuerdo mínimo fijado por la plataforma intersindical al inicio del conflicto.
Un proceso lleno de obstáculos.
La negociación ha estado marcada por los obstáculos que los sindicatos firmantes han puesto una y otra vez para mantener la reivindicación de la equiparación en un plazo razonable, y por el esfuerzo de las plantillas, apoyadas por LAB y ESK, para sostener sus demandas y apelar a la responsabilidad de las instituciones y de una patronal que ha impuesto sus objetivos desde el inicio, con una actitud chantajista e inaceptable.
La falta de liderazgo de ELA, con más del 50 % de la representación en la mesa, ha sido clave para no alcanzar los objetivos compartidos al inicio. La aportación de CCOO ha sido prácticamente nula. A finales de julio, ambos sindicatos rompieron la unidad de acción y alcanzaron un preacuerdo en condiciones que LAB y ESK no compartíamos.
El acoso del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz contra el derecho a la protesta.
A la falta de compromiso de las instituciones con la equiparación hay que añadir la actitud del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz: lleva meses empeñado en tramitar una sanción económica contra LAB y ESK por supuestamente «ensuciar la vía pública» durante una jornada de huelga. Resulta escandaloso que en la fecha señalada por el Ayuntamiento ni siquiera hubiera una convocatoria de huelga en el sector. LAB y ESK no cederemos: llegaremos hasta el final por la vía legal frente a un Ayuntamiento que solo busca intimidar y coaccionar la movilización sindical.
La lucha continúa.
LAB y ESK valoramos positivamente haber alcanzado uno de los principales objetivos planteados al inicio de la negociación: la equiparación ha sido una reivindicación sonora entre las personas movilizadas y, a día de hoy, nadie puede negar la legitimidad de esta demanda.
Trasladamos un mensaje claro a las administraciones y a la patronal: ni LAB ni ESK apoyaremos un modelo basado en la privatización y en el deterioro constante de nuestros derechos laborales.
La firma no supone el final del conflicto, sino el comienzo de una nueva fase. Durante los dos años de vigencia del convenio mantendremos activas las dinámicas de lucha, trabajaremos con el sector y con el resto de la sociedad e invitamos a la plantilla a organizarse para llegar con más fuerza a la negociación del V convenio del sector, donde haremos posibles avances reales hacia la equiparación.
Nuestro compromiso con un sistema público de cuidados es firme e incuestionable. Ya no hay excusas para negar la equiparación del sector de la intervención social de Álava. No cejaremos hasta que el trabajo de cuidados sea reconocido, valorado y remunerado con la dignidad y la justicia que merecen estas trabajadoras y estos trabajadores. ¡La lucha continúa!
| Categoría | Convenio 2024 (III) | IFBS 2024 | Diferencia 2024 (€ / %) | Convenio 2026 (IV) | IFBS 2026 | Diferencia 2026 (€ / %) | Reducción de la brecha (€) |
| Grupo 1 | 35.429,43 € | 67.213,10 € | +31.783,67 € (+89,71%) | 38.492,74 € | 67.653,11 € | +29.160,37 € (+75,76%) | – 2.623,30 € |
| Grupo 2 | 31.261,26 € | 48.215,44 € | +16.954,18 € (+54,23%) | 33.992,40 € | 50.304,26 € | +16.311,86 € (+47,99%) | – 642,32 € |
| Grupo 3 | 28.135,14 € | 40.897,96 € | +12.762,82 € (+45,36%) | 30.593,17 € | 41.444,48 € | +10.851,31 € (+35,47%) | – 1.911,51 € |
| Grupo 4 | 25.634,23 € | 35.926,94 € | +10.292,71 € (+40,15%) | 27.873,77 € | 38.312,05 € | +10.438,28 € (+37,45%) | + 145,57 €(Aumenta) |
| Grupo 5 | 22.329,47 € | 28.209,68 € | +5.880,21 € (+26,33%) | 24.205,66 € | 33.548,53 € | +9.342,87 € (+38,60%) | + 3.462,66 €(Aumenta) |

