El pasado mes de diciembre, un trabajador de UDAPA sufrió un accidente de trabajo por el cual resultó herido de gravedad al caer a una zanja abierta mal señalizada en su centro de trabajo de Gasteiz. Tras la denuncia pertinente interpuesta por el Comité de Empresa, compuesto en su integridad por representantes de LAB, y una vez terminadas las actuaciones inspectoras, Inspección de Trabajo ha resuelto iniciar un procedimiento administrativo sancionador contra UDAPA.

Ya en el mes de junio, en el informe realizado por OSALAN, éste no dejaba en buen lugar la acción preventiva de la empresa; ya que señala que no se llevó a cabo de manera adecuada la denominada “coordinación de actividades” prevista en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, necesaria cuando en un mismo centro de trabajo desarrollan actividades trabajadores o trabajadoras de dos o más empresas. No se informó al conjunto de la plantilla sobre los riesgos generados por la existencia de la zanja y por lo tanto, sobre el riesgo de caída a diferente nivel. Las señales existentes eran contradictorias, ya que por un lado prohibían el paso con una señal provisional y por otro indicaban por esa salida la vía de evacuación.

La conclusión que se deduce de la investigación llevada a cabo por OSALAN es que la empresa, en lo relativo a la acción preventiva, se limitó a cumplir formalmente el expediente sobre el papel, pero que a la hora de la verdad, en la práctica no la desarrolló o aplicó como debería haberlo hecho.

Así mismo, Inspección de Trabajo ha formulado una propuesta de recargo de prestaciones para el trabajador accidentado al Instituto Nacional de la Seguridad Social como consecuencia de haber infringido las normas de prevención de riesgos laborales.

Consideramos que UDAPA, como cooperativa que es y por encima de los valores que vende, en lo referente a la seguridad y salud de la plantilla actúa como cualquier empresa privada al uso; prioriza la productividad y el beneficio económico a corto plazo por encima de la seguridad y la salud de los trabajadores y trabajadoras. Desde LAB vemos necesario invertir en prevención. Ya lo denunciamos públicamente cuando se produjo el accidente. Necesitamos un cambio de rumbo, un cambio de modelo, en donde la salud y la vida de la clase trabajadora sea el elemento principal.