Aquí podéis leer el artículo de opinión de Kepa Urzelai Goitia, Enara Trincado Ituño y José Manuel Renedo Fernández, representantes de LAB en las plantas de Sidenor de Azkoitia y Basauri. El artículo está escrito en nombre del resto de delegados y delegadas del sindicato en el grupo Sidenor.
Un año más, la empresa siderúrgica Sidenor y sus mandatarios acaparan muchos de los titulares de prensa en este país. Sea por sus negocios con el régimen sionista de Israel, sea por la deslocalización de parte de la planta de Azkoitia; por parecer ser parte interesada en la compra de Tubos Reunidos; la compra de Talgo; los despidos de Gasteiz… Juan Antonio Jainaga se presenta como salvador de la industria vasca, nombrado paladín por las instituciones gobernadas por PNV y PSE.
Al final de este año se debe renovar el llamado Acuerdo Marco de Sidenor, que regula las condiciones laborales de las plantas de Basauri, Reinosa (Cantabria) y Gasteiz, entre otras. El resto de centros de trabajo tienen sus propios acuerdos, como Sidenor Legutio, Azkoitia y MCD, también en Gasteiz. En ese Acuerdo Marco, la empresa se beneficia de que la realidad sindical le es mucho más favorable, puesto que el trío conformado por UGT, CCOO y USO baila al ritmo que se les ordena desde la dirección. La relación de entendimiento y confianza que gozan esos sindicatos con Sidenor roza la alianza. Hasta el punto de que el mismo abogado que representa y defiende habitualmente en juicio a la empresa y le asesora en los procesos de negociación de ERTEs colectivos (Manu Salinero), defiende a UGT cuando esos mismos procesos son impugnados ante la Audiencia Nacional, como se ha visto en un reciente juicio por el uso del crédito horario. Pero esto no acaba aquí:
En Gasteiz, la empresa y UGT se han enfadado porque hemos demostrado que hay otras formas de mejorar la categoría profesional, sin pasar por su cortijo. El saldo final: 4 personas despedidas y una negativa absoluta por parte de este sindicato a celebrar una asamblea con la plantilla, aunque se hayan recogido las firmas para ello.
En Legutio, la empresa trató de presentar una lista de UGT en las últimas elecciones, pero ni siquiera obtuvo el respaldo de las personas que se presentaban en esa lista.
En Azkoitia, y tras la firma de un convenio en el año 2018 que supuso, entre otras cosas, aumentar la jornada en 40 horas y perder desde entonces el 50% del poder adquisitivo, el conglomerado formado por UGT, CCOO y USO, desde que LAB y ELA lograran la mayoría, está siguiendo una dinámica de desgaste total en colaboración con la empresa. El último movimiento ha sido que, mientras se ha despedido a 30 personas, en vez de tratar de lograr una respuesta unitaria, han invertido todos sus esfuerzos en tratar de revocarnos. Les ha salido mal.
Y en Basauri, a las puertas del comienzo de la negociación del Acuerdo Marco, han quitado a ELA y LAB de la presidencia y la secretaría del comité para tratar de cortar todo flujo de información. Todo ello con la necesaria colaboración del sindicato independiente La Senda de Ugarte.
Volviendo al Acuerdo Marco, este documento ni siquiera garantiza el poder adquisitivo. Mientras que durante la vigencia de este acuerdo el IPC ha sido del 21%, los salarios han aumentado únicamente un 10%. Ni la mitad. Supone, además, no respetar las mínimas reglas democráticas, puesto que se pretende trampear la representación elegida por la plantilla en un sentido o en otro. Siempre en beneficio de Sidenor.
Ya en el año 2021, en Basauri se impulsó una votación para que la plantilla decidiera si se mantenía o no dentro del Acuerdo Marco. Y la plantilla dijo que no. En aquella ocasión, los sindicatos que ahora quieren colocarse como los más puros demócratas no acataron dicho mandato. Desde LAB hemos realizado encuestas durante las últimas semanas con varias preguntas, y una de ellas ha sido sobre la participación de este centro de trabajo en el Acuerdo Marco. De nuevo, con una mayoría muy aplastante, ha vuelto a salir que no. Por lo tanto, impulsaremos una asamblea para que el comité celebre un referéndum sobre la posible salida de ese Acuerdo Marco. Nuestra premisa es clarísima: si aquí trabajamos, es aquí donde debemos decidir.
Nos quieren vender que Sidenor es el ejemplo de empresa industrial vasca de éxito. Pero, si lo es, será a costa de las personas trabajadoras que trabajamos en ella. Desde LAB hace tiempo que venimos denunciando que el arraigo no es únicamente que la empresa esté ubicada aquí. Arraigo es que las personas que trabajan aquí tengan garantizado el poder adquisitivo, que no enfermen en el trabajo, que no se subcontraten servicios esenciales continuamente para precarizar las condiciones y que se respete la libertad sindical. Y sobre todo es apostar por este país, no despedir a 30 personas como en Azkoitia, lo que es una deslocalización camuflada. Además, la empresa pretende subcontratar el tren pequeño, a día de hoy el único en marcha. En este último caso, es sangrante y doloroso escuchar, en boca de las instituciones que deberían velar por este arraigo y las condiciones dignas de las personas que trabajamos aquí, declaraciones como las realizadas por la alcaldesa del PNV de Azkoitia, que ante estos despidos señaló que si fuera su empresa haría lo mismo.
Desde LAB no caeremos en la resignación. Seguiremos defendiendo que las condiciones laborales las debemos negociar aquí. Seguiremos defendiendo el poder adquisitivo. Seguiremos defendiendo todos los puestos de trabajo. Y seguiremos dejando en evidencia a aquellos sindicatos que actúan como apoyos de la empresa. El próximo paso será que Basauri pueda decidir sin interferencias externas.

