Hoy, 29 de noviembre, se ha aprobado el proyecto de presupuestos del Ayuntamiento de Bilbo para 2022. Creemos que el presupuesto debería priorizar el desarrollo de unos servicios públicos de calidad que den respuesta a las necesidades de la ciudadanía, asegurando un reparto justo de la riqueza generada entre todos y todas. El presupuesto aprobado no va a cumplir ese objetivo y ante ese hecho, nos hemos movilizado para reclamar que en los presupuestos del Ayuntamiento de Bilbo se desarrollen los servicios públicos y se evite la precarización.

Los presupuestos aprobados no darán respuesta a las siguientes cuestiones:

– A los compromisos adquiridos con la plantilla municipal.

– Al Pacto de las Políticas Sociales aprobado en Pleno, porque no destina la dotación presupuestaria suficiente para la contratación del personal necesario para el desarrollo de dicho Pacto.

– Al Plan de Normalización del uso del Euskera cuyo objetivo final es garantizar los derechos lingüísticos de la ciudadanía y de la plantilla municipal, porque no destina la dotación presupuestaria suficiente para la contratación del personal necesario para el desarrollo de dicho Plan.

– No apuesta por la Igualdad de mujeres y hombres. Desde que la crearon, el Área de Igualdad solamente cuenta con una asesora de Igualdad. Aprobar Planes y Ordenanzas de Igualdad sin dedicar los recursos necesarios no es más que márketing y fraude.

En cambio, este presupuesto sí se utilizará para cerrar el Servicio Municipal de Ambulancia Bilbao-SAMUR, destruyendo 18 puestos de trabajo, y para privatizar el Servicio de Guardería Forestal destruyendo empleo público y creando empleo precario. El Ayuntamiento sigue sin asumir su responsabilidad en la precarización del empleo.

Hoy en día, en muchas contratas, el trabajo está precarizado, más aun en los sectores feminizados (jornadas parciales, temporalidad…) donde en algunos casos no se cumplen ni los aspectos más básicos del Estatuto de los Trabajadores y las Trabajadoras, como es el derecho al descanso.

El Ayuntamiento debe vigilar y expedientar a las contratas que incumplen la normativa en materia laboral. En este sentido, queremos mencionar de manera especial la lucha de los y las trabajadoras de Taludes Bilbao. Cobran un 20% menos que los y las trabajadoras de la contrata de jardinería y han comenzado la lucha para la equiparación. Han realizado cuatro días de movilizaciones y el día 1 de diciembre tomarán de nuevo las calles de Bilbao.

Ya es hora de que en los pliegos de las contrataciones, tanto en los del Ayuntamiento como en los de las Empresas Municipales, se incluyan las cláusulas necesarias para que las condiciones laborales de los y las trabajadoras no sean precarias:

  • Sueldo mínimo de 1400 euros.
  • Cumplir el convenio provincial.
  • Subrogación.
  • Premiar la cantidad de contratos indefinidos.
  • Premiar la cantidad de jornadas completas.
  • Incluir criterios de igualdad entre mujeres y hombres, como por ejemplo los destinados a eliminar la brecha salarial.

Un año más el Gobierno Municipal no asume su responsabilidad en la precarización del empleo. Este Gobierno Municipal sigue primando el beneficio empresarial por encima de la calidad de vida de las personas y está contribuyendo a generar cada vez más trabajadores y trabajadoras pobres para aumentar los beneficios de las empresas privadas.