En 2019 fallecieron dos trabajadores en las plantas de Tubacex en apenas tres meses. El primero, el 4 de julio, I.E.A., de 25 años, que estaba trabajando en la planta de Laudio, y el segundo, el 18 de septiembre, M.G.R., de 59 años, que estaba trabajando en la planta de Amurrio.

Tubacex negó tener relación con los hechos, pero desde la representación de la plantilla y desde LAB teníamos claro que estos accidentes laborales se debían a condiciones laborales precarias. Por eso llevamos a cabo una serie de iniciativas para denunciar estas muertes por precariedad, un paro de 24 horas, manifestaciones, concentraciones, etc.

Junto a las multitudinarias iniciativas realizadas por sindicatos y agentes sociales, Ernai Aiaraldea llevó a cabo otras como el corte de la calle Zumalakarregi de Laudio, el encadenamiento a la entrada de la planta de Amurrio o el pintado de rojo de la entrada de la planta de Llodio. Por estas iniciativas han sido identificados y acosados varios jóvenes de Ernai Aiaraldea. Uno de los procedimientos y multas abiertos contra los jóvenes ha continuado, con una petición de multa de 7.000 euros. Mañana, 30 de noviembre, un miembro de Ernai se enfrenta a esta petición de condena y será juzgado en Gasteiz por un acto de protesta para denunciar estas muertes en el trabajo.

Queremos mostrar todo nuestro apoyo y solidaridad tanto al miembro de Ernai que ha sido juzgado como a toda la militancia de Ernai Aiaraldea y animamos a participar en la concentración que tendrá lugar mañana a las 10:30 ante los juzgados de Gasteiz.

En los últimos años 5 trabajadores han muerto en Tubacex. Esto no es casual, sino fruto de unas condiciones laborales precarias. Y lo que es más grave es que una vez que ha habido una muerte laboral no se hayan tomado medidas reales y efectivas. Además, la dirección de Tubacex no ha querido asumir ningún tipo de responsabilidad ante la muerte de trabajadores, mientras que no tienen vergüenza de criminalizar a las y los trabajadores y jóvenes comprometidos y comprometidas. En este caso, decimos claro que es la dirección de Tubacex la que debe ser juzgada.

Nos corresponde organizarnos y luchar ante la precariedad.