El sindicato LAB ha solicitado una vez mas el cese de la relación comercial con la farmacéutica TEVA a raíz de la licitación 2026/00612, mediante la cual Osakidetza pretende contratar servicios jurídicos privados para reclamar daños a la empresa farmacéutica israelí TEVA por prácticas anticompetitivas en la comercialización del fármaco Copaxone.
Esta decisión no solo llega tarde —tras más de medio año desde que LAB exigiera formalmente el cese de toda relación comercial— sino que evidencia una alarmante política de privatización de funciones públicas y una falta de coherencia ética total.
Los pliegos recogen en su justificación lo siguiente de manera textual:
“2.1. Condena europea por infracción única y continuada del artículo 102 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea por abuso de posición de dominio imputable a Teva (decisión de la Comisión Europea C (2024) 7448, de 31 de octubre de 2024, en el asunto AT.40588 – TEVA COPAXONE).
El 31 de octubre de 2024, la Comisión Europea adoptó la decisión relativa al expediente AT.40588, en la que declara acreditada una infracción única y continuada del artículo 102 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea por abuso de posición de dominio imputable a Teva, en relación con el fármaco comercializado bajo la denominación de “Copaxone” que se destina al tratamiento de la esclerosis múltiple.”
Una gestión pública «al servicio del beneficio privado»
Para LAB, resulta un ejercicio de cinismo administrativo y «kafkiano» que el Gobierno Vasco recurra a la contratación externa para protegerse de los abusos de otra empresa externa. El sindicato denuncia:
- Privatización de la defensa jurídica: Es inaceptable que Osakidetza no disponga de equipos jurídicos propios solventes para defender el patrimonio público. Se gasta dinero de la ciudadanía en contratar asesores privados para litigar contra una empresa a la que la propia administración ha inflado las cuentas con más de 7.300.000 € en solo tres años.
- Financiación del sionismo: LAB reitera que TEVA no es solo una farmacéutica con prácticas abusivas, sino un pilar económico del estado sionista de Israel. Colaborar con esta empresa es, en palabras del sindicato, colaborar con el genocidio contra el pueblo palestino y el asesinato impune de miles de trabajadores sanitarios en Gaza.
Seis meses de inacción y complicidad
LAB recuerda que ya solicitó hace más de seis meses la rescisión de contratos por responsabilidad ética. El hecho de que Osakidetza reconozca ahora perjuicios económicos pero se limite a abrir una nueva licitación externa en lugar de romper relaciones comerciales es, a juicio del sindicato, una muestra mas de complicidad con el genocidio del pueblo palestino.
Demandas de LAB
Ante esta situación, el sindicato ha solicitado formalmente:
- Suspensión inmediata de toda relación comercial con TEVA y búsqueda de alternativas.
- Fin de la externalización: Que la defensa jurídica de Osakidetza sea asumida por los servicios públicos y no por despachos privados derivados de la licitación 2026/00612.
- Criterios éticos: La incorporación urgente de cláusulas de derechos humanos en la contratación pública para impedir que el dinero de la sanidad vasca financie crímenes de guerra y genocidios como los perpetrados contra el pueblo palestino.
LAB seguirá denunciando que se siga desmantelando la capacidad de gestión de lo público mientras que, además se mantengan vínculos con empresas que vulneran tanto la libre competencia como los derechos humanos más elementale

