LAB ha vuelto a paralizar cautelarmente otro pliego de externalización de trabajos informáticos. En esta ocasión, los trabajos que Osakidetza pretendía externalizar son los relativos a la creación de una aplicación informática que gestione las solicitudes y el procedimiento de asignación de niveles del futuro nuevo modelo de carrera profesional.

Dicho pliego está valorado en 600.000 euros y resulta llamativo que se intente externalizar, cuando únicamente consta una propuesta inicial sobre este nuevo modelo aún sin debatir con la parte social.

Este intento de externalización se materializó en agosto y los servicios jurídicos del sindicato no dudaron en impugnarlo, ya que los trabajos que en él se exigen son los propios de categorías ya existentes en Osakidetza y la justificación para externalizar dichos trabajos es tan poco consistente como en el resto de pliegos que hemos conseguido paralizar.

Si bien es cierto que la justificación para externalizar es insuficiente, la consecuencia de esta licitación es abiertamente precipitada y socaba el funcionamiento democrático de la Mesa Sectorial. Están intentado externalizar la creación de una aplicación que gestionará un procedimiento que no está siendo objeto de una mínima negociación, por lo que la adjudicación temprana podría suponer limitaciones sobrevenidas a lo que pueda acordarse en la propia mesa de negociación. Es decir, no es aceptable que la incapacidad de una Administración para materializar diferentes cuestiones suponga un límite para la propia negociación. Osakidetza suele argumentar en la Mesa Sectorial los problemas “informáticos” para justificar muchas de sus actuaciones más cuestionadas, como son los retrasos en todos los procesos: listas de contratación, OPE, concurso de traslados…

Hacemos un llamamiento a la plantilla para que tome consciencia de la apuesta decidida de la dirección de Osakidetza por externalizar trabajos propios que realizan nuestros y nuestras profesionales. Estas licitaciones salen, normalmente, con precios desorbitados, y además, como sucede en este caso, afectan a cuestiones aún pendientes de negociar.

La privatización paulatina y sibilina de nuestra sanidad es una estrategia que se mantiene en el tiempo y que pretende hacer desaparecer ciertas categorías profesionales e incluso servicios enteros.

Así mismo, queremos reseñar que la propuesta inicial para el nuevo modelo de carrera profesional fue rechazada de manera contundente por parte de todos los sindicatos presentes en la Mesa Sectorial de Osakidetza. Esta propuesta, a nuestro juicio, se basa en un modelo de carrera profesional más restrictivo, inaccesible, subjetivo e incluso discriminatorio.

Es llamativo que mientras dificultan el acceso a las personas trabajadoras de Osakidetza, con convocatorias cada 4 años, dificultando el acceso a niveles o siguiendo con valoraciones subjetivas, pretendan asignar el nivel

máximo (nivel IV) a los cargos directivos que permanezcan en dichos cargos 4 años. Esto supone una burla a la totalidad de la plantilla.

Debemos continuar por la senda de la movilización y denuncia, sin desechar ninguna actuación y parar los pies a una dirección soberbia, incapaz de solucionar los problemas de la plantilla con sus consecuencias en la sanidad. Queremos recordar a Osakidetza que el pacto alcanzado con LAB para realizar la convocatoria extraordinaria de carrera profesional, cuyo abono se efectuará en breve, incluía un plazo hasta 2026 para llegar a un acuerdo de nuevo modelo de carrera y obligaba a Osakidetza a realizar convocatorias ordinarias cada 31 de diciembre mientras no se alcanzara dicho acuerdo.

No vale instrumentalizar la Mesa Sectorial para sacar adelante propuestas sin la aprobación de nadie y con el claro objetivo de lesionar las condiciones laborales de la plantilla.

Frente a estas prácticas privatizadoras y antidemocráticas, LAB activará todo su potencial para defender los intereses de todas las personas trabajadoras de Osakidetza y para denunciar esas actuaciones allí donde sea necesario.