Hoy ha tenido lugar en Lehendakaritza un encuentro entre la Coordinadora General de LAB Garbiñe Aranburu y el Lehendakari de la CAV Iñigo Urkullu. La reunión se enmarca dentro de la ronda nacional iniciada por LAB, tras su X. Congreso Nacional, con diferentes agentes de toda Euskal Herria y se ha desarrollado en un tono cordial. Hemos estado con sindicatos, asociaciones empresariales, partidos políticos y responsables institucionales; se trata de una amplia agenda que también contempla reuniones con los tres máximos representantes que tiene Euskal Herria, como consecuencia de la división territorial impuesta. La próxima cita será el 21 de noviembre con la Presidenta de Navarra María Chivite.

Es la primera vez que LAB se reúne con Iñigo Urkullu desde 2013 y queremos destacar la importancia del encuentro. Hemos visto a menudo al Lehendakari reunido con asociaciones empresariales, con la minoría sindical que sustenta en Diálogo Social antidemocrático, pero nunca con la mayoría sindical vasca. Rechazó la reunión solicitada por la mayoría sindical en el contexto de la Huelga General de 2020. La reunión celebrada a iniciativa de LAB debería servir, por tanto, para normalizar las relaciones.

La Coordinadora General de LAB ha sido tajante y crítica con Urkullu a la hora de valorar el actual contexto social y económico. Le ha trasladado la necesidad de cambiar las políticas públicas neoliberales que lleva a cabo el Gobierno Vasco; le ha pedido que deje de ser el Lehendakari de los empresarios y haga políticas a favor de la clase trabajadora. Así mismo, le ha recordado que el Estatuto de Autonomía está agotado y es el momento de avanzar hacia la soberanía. Aranburu se ha referido a la necesidad de valerse de las competencias existentes y las posibilidades que ofrece el autogobierno, ya que hay margen para impulsar políticas que garanticen unas condiciones laborales y de vida dignas para los y las trabajadoras.

Aranburu ha compartido con Urkullu la propuesta de LAB para la TRANSICIÓN ECOSOCIALISTA FEMINISTA Y EL REPARTO DE LA RIQUEZA y le ha pedido que ponga en marcha las medidas concretas que se recogen en este documento, entre ellas: acabar con el reparto desigual de la riqueza; garantizar el poder adquisitivo de los salarios y acabar con la brecha salarial; negociar aquí los salarios de las y los empleados públicos; establecer un salario mínimo de 1.400 euros; poner límites al salario máximo; limitar las plusvalías y prohibir el reparto de dividendos de las empresas. La coordinadora de LAB también se ha referido a la fiscalidad: ha subrayado la necesidad de una política fiscal más progresiva, para que paguen más las y los que más tienen y, en consecuencia, aumente la recaudación fiscal; una mayor tributación de las rentas del capital para complementar las medidas de deflactación implantadas, y una actualización del Impuesto sobre Sociedades para que las empresas, en función de sus beneficios, paguen más.

LAB ha criticado el robo que supone la subida de los precios para la clase trabajadora, y ha llevado a la reunión exigencias concretas para hacer frente a la pérdida del poder adquisitivo y el encarecimiento de la vida, el proceso de precarización y empobrecimiento, el desmantelamiento de los servicios públicos o la crisis ecológica.

Aranburu también ha aprovechado en encuentro para pedir un cambio en el modelo de cuidados, uno de los temas prioritarios para el sindicato. Ha reclamado un profundo cambio para que deje de ser un negocio, y ha situado la alternativa en el sistema público comunitario de cuidados.

Además de los asuntos mencionados, LAB a querido hablar con el Lehendakari sobre los derechos y las necesidades de las trabajadoras del hogar; la lucha de las y los pensionistas y de las pensiones; la precaria situación de Osakidetza y las necesidades en el ámbito educativo.

En cuanto a la crisis ecosocial, son las políticas vigentes las que nos han traído hasta aquí. Tomando como ejemplo las recientes informaciones sobre los desorbitados beneficios de Iberdrola y Kutxabank, LAB ha reclamado a Urkullu que deje de defender los intereses de las entidades financieras, los oligopolios energéticos y las grandes empresas, y que promueva unas políticas públicas, una fiscalidad y unos presupuestos para el reparto de la riqueza, a favor de la clase trabajadora, la ciudadanía y el planeta. Con el fin de cambiar los modelos de producción y consumo, Aranburu ha trasladado al Lehendakari la necesidad de crear comisiones de transición y garantizar la participación social en las mismas.

LAB sale de la reunión con una clara conclusión: La organización y la lucha serán la llave para obligar a las instituciones a llevar a cabo unas las políticas públicas que tengan como objetivo un reparto justo de la riqueza y garanticen los derechos de la clase trabajadora. LAB seguirá impulsando la activación social en los centros de trabajo y en la calle e interpelando al Gobierno Vasco.