Trabajar el equivalente a 32 horas semanales. Es decir, pasar de una jornada laboral individual anual de 216 días a una de 173 días. Sin pérdida salarial. Eso es lo que ha propuesto hoy el sindicato LAB, en una rueda de prensa en Pamplona, de cara a hacer frente al previsible excedente de plantilla de la fábrica de Volkswagen en Landaben. Según el sindicato, su propuesta permitiría repartir todo el empleo, posibilitaría abrir la factoría los días necesarios y mantendría la capacidad de producción.

Tal y como han explicado en la rueda de prensa Asier Calderón, responsable de la federación de Industria de LAB, y Raúl Portillo, delegado del sindicato en Volkswagen, las previsiones más negativas cifran entre 400 y 600 personas el excedente de plantilla que se producirá en Volkswagen Navarra al realizar modelos eléctricos en fábrica. La propuesta de reparto del empleo formulada por LAB absorbería completamente dicho excedente, permitiríamantener la fábrica abierta 218 días al año, y no mermaría en absoluto la capacidad de producción.

La electrificación de la factoría de Volkswagen Navarra es la obligación adquirida por la multinacional como consecuencia del cumplimiento escrupuloso por parte de la plantilla de los acuerdos alcanzados para tal objetivo. Los acuerdos han supuesto un aumento de la productividad y de la jornada laboral anual. Como consecuencia, han aumentado las incapacidades temporales por lesiones musculo-esqueléticas al aumentar tanto el tiempo de exposición como los ritmos de trabajo. También supuso aumentar un año la vigente triple escala salarial, aumentando la precariedad.

El Acuerdo de Mutua ha servido para mermar de recursos económicos a Osasunbidea en pos de una de las mal llamadas entidades colaboradoras con la Seguridad Social, al pasar la gestión de las contingencias comunes a la mutua. Como consecuencia, el absentismo ha aumentado más del 3,5%, y a pesar de ello se les sigue financiando.

LAB no firmó esos acuerdos, realizó otras propuestas diferentes a las acordadas, a las que se les hizo oídos sordos. Pero, como el resto de la plantilla, la gente de LAB los ha cumplido sobradamente. Ahora le toca cumplir a la empresa con su parte.

La electrificación es un cambio tecnológico que debe ser asumido por la empresa. La industria de la automoción siempre está en constante evolución, es su modelo de negocio. No es ninguna novedad.

Volkswagen Navarra es una empresa saneada económicamente, que tiene más de 60.000.000 € de beneficio anuales. Al igual que el resto de marcas de la automoción, Volkswagen ha optado al PERTE de la automoción [Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica], cuyo objetivo en teoría es el mantenimiento del empleo, y por lo publicado en prensa ―ya que la empresa no ha facilitado ningún tipo de información en este sentido―, va a recibir por ello 167.000.000 €, de los cuales 95.000.000 € son en forma de subvención directa.

Volkswagen tiene una responsabilidad social a la multinacional, y hay que exigírsela, ya que son los ciudadanos y ciudadanos quienes con sus impuestos le van a aportar esa inyección de capital. Y para ello, más allá de una pugna entre diferentes plantas por ver quien se lleva un mayor cacho del pastel, es necesario un reparto del empleo, reparto sustentado en la reducción de jornada. Lo que disminuiria así mismo el número de bajas y absentismo.

LAB se opone a cualquier reducción de la plantilla de Volkswagen. Se ha abierto una oportunidad inmejorable para hablar de reducción de la jornada laboral y el reparto del empleo. Y ante ella LAB hace una propuesta totalmente factible que tendría notables beneficios sociales.