El paro ha descendido en Hego Euskal Herria. Respecto a septiembre del año pasado, el paro bajó un 6,1% (9.312 personas desempleados menos) y un 1,3% respecto al mes anterior (1.851 personas desempleadas menos). En Nafarroa, en cambio, hay 227 personas paradas más respecto al mes anterior, lo que supone un aumento del 0,7%.

Hemos analizado los datos del paro por sectores en cada herrialde y se observa que el aumento del paro en Nafarroa se debe al número de parados en el sector servicios (el paro en el sector servicios ha aumentado un 1,4% desde agosto), mientras que en Araba, Gipuzkoa y Bizkaia la tendencia ha sido inversa, 921 parados y paradas menos que en agosto. Con todo ello, podemos afirmar que el turismo ha sostenido los empleos en hostelería y servicios del periodo estival en Araba, Gipuzkoa y Bizkaia durante el mes de septiembre, mientras que en Nafarroa ha descendido

Aunque la correlación entre empleo y paro no sea directa, en general, vienen de la mano. En cambio, la correlación entre empleo y condiciones laborales precarias o temporalidad en el sector servicios es directa. En este sentido, nuestra preocupación por la calidad del empleo aumenta día a día.

El paro puede variar, pero lo que está claro es que las condiciones de trabajo y de vida de la clase trabajadora siguen empeorando. La evolución desde 2008 ha sido tremenda, la precariedad y la pobreza se ha extendido por todas partes, ahondando aún más en las brechas existentes.

Estamos en plena crisis ecosocial. El afán del capital de acumular riqueza nos ha traído hasta aquí, generando el falso mito de que un crecimiento permanente era posible. En esta ocasión, las ansias y el deseo de profundizar en la precariedad está quedando patente por parte de los grandes capitales y de la patronal, no hay más que recordar las declaraciones de Josu Jon Imaz posicionándose en contra del impuesto a las eléctricas, y de paso la comprensión de Urkullu en una época en la que las eléctricas están generando las mayores ganancias de la historia, mientras que la clase trabajadora está en pleno proceso de expropiación a medida que se encarece la vida.

Nosotras tenemos claro que la situación actual necesita un sindicalismo de contrapoder, que trabaja en defensa de los derechos de toda la clase trabajadora, que lucha por unas condiciones de trabajo y de vida dignas, que trabaja para unirla ahora que han querido dividirla. Un sindicalismo que defienda el convenio de las trabajadoras del hogar, en un conflicto en el que la patronal no quiere ni sentarse a negociar; que defienda los derechos de las y los trabajadores del Glovo para que les apliquen el convenio de hostelería; que se movilice por los derechos de todas las y los trabajadores de la función pública; que luche mano a mano con las y los trabajadores del metal por un convenio digno. En eso está LAB.