Junto con la digitalización están surgiendo nuevos empleos. Los y las trabajadoras están a las órdenes de un algoritmo. En estos nuevos empleos sin regulación específica las grandes empresas explotan a trabajadores y trabajadoras. Ni Olentzero ni Mari Domingi se han librado de la precarización.

Estas navidades cientos de repartidores y repartidoras recorrerán sin descanso las carreteras y calles de Euskal Herria para que tus regalos lleguen a casa. El comercio on-line ha crecido más de un 25% en el último año. El bajo precio del producto que has adquirido es también consecuencia de la precarización de quienes se encargan de su reparto. Se está reescribiendo el cuento, Olentzero y Mari Domingi son repartidoras.

Ahora que el ataque a los derechos de las y los trabajadores está cambiando de forma, tenemos claro que seguiremos en primera línea. El cuento está cambiando pero para vencer la receta es la de siempre, ORGANIZACIÓN Y LUCHA.