La empresa vuelve a cruzar una línea roja: otro delegado sindical ha sido despedido por ejercer su labor sindical y por defender los derechos y las condiciones laborales de las trabajadoras y trabajadores. A este despido se suma la batería de sanciones que la empresa está interponiendo en un claro contexto de presión sobre quienes se movilizan y dan la cara por la plantilla.
Esto no es casualidad ni un hecho aislado. Es una dinámica que pretende generar miedo, castigar la organización y tratar de impedir que las trabajadoras y trabajadores puedan defender colectivamente sus derechos.
Quien se organiza, quien se moviliza y quien defiende a sus compañeras y compañeros no puede convertirse en objetivo de la empresa. Los derechos laborales y sindicales no se negocian bajo amenazas, sanciones o despidos.
Desde LAB denunciamos esta política de presión y exigimos a la empresa que ponga fin inmediatamente a esta dinámica. La plantilla tiene derecho a organizarse, a movilizarse y a defender unas condiciones laborales dignas. Y la representación sindical tiene el deber de hacerlo.
Que quede claro: tocar a un delegado, sancionar a una trabajadora o despedir a un trabajador por defender sus derechos es atacar al conjunto de la plantilla. Y ante los ataques a una persona, responderemos como colectivo.
La empresa debe saber que cada despido y cada sanción tendrá respuesta sindical. No permitiremos que se utilice la disciplina empresarial como herramienta para intentar desactivar la lucha sindical.
Desde LAB continuaremos denunciando las condiciones laborales que están sufriendo las trabajadoras y trabajadores, va a seguir organizando la respuesta y vamos utilizar todas las herramientas sindicales y legales que estén a su alcance para defender a las personas afectadas.
Porque lo que está en juego no es solamente el puesto de trabajo de un delegado. Lo que está en juego es el derecho de toda la plantilla a organizarse, a reivindicar y a luchar por unas condiciones laborales dignas sin sufrir represalias por ello.
Frente a los despidos: organización. Frente a las sanciones: solidaridad. Frente a la presión: movilización.

