Ayer por la mañana el Gobierno español dio a conocer un paquete de medidas fiscales. La presentación de estas medidas llega con el debate sobre la fiscalidad iniciado a nivel estatal. En comparación con los recortes fiscales regresivos que está proponiendo la derecha, el Gobierno de Madrid ha presentado medidas fiscales selectivas para que “quien más tiene pague más”. Entre los cambios anunciados, en Hego Euskal Herria solo tendrá impacto la bajada IVA en los productos de higiene de las mujeres. LAB considera urgente llevar a cabo la reforma fiscal. Desgraciadamente, nuestras instituciones van a la cola de las medidas que se están tomando en Madrid y en una peor dirección. Aunque sean medidas a corto plazo y de corto alcance, por lo menos la filosofía del gobierno de Sánchez es que pague más los que más tienen. Desgraciadamente, las competencias que tenemos en Hego Euskal Herria no se están usando para mejorar las condiciones de vida de las y los trabajadores y garantizar un reparto justo de la riqueza.

En cuanto a la CAV, hasta ahora se ha aplicado una política de deflactación del IRPF por parte del gobierno del PNV-PSE. Para hacer frente a los retos del momento hay que recaudar más, y esa recaudación hay que hacerla gravando a quien más tiene y así como a los beneficios empresariales. La medida que se ha adoptado para deflactar el IRPF, aunque tendrá un impacto positivo en la ciudadanía, no garantiza la progresividad y no tiene en cuenta que no todas las rentas sufren de la misma manera las consecuencias de la crisis ecosocial. Además reducirá la recaudación y creemos que debería ir acompañado de otras medidas fiscales complementarias.

El consejero Azpiazu ha insistido una vez más en que no es el momento de debatir una reforma fiscal, negando incluso el propio debate a los y las trabajadoras vascas. Para el PNV nunca es el momento de gravar más a sus compañero de partido Josu Jon Imaz y cía. Prefiere responder al contexto con políticas asistencialistas a corto plazo. La foto de Nafarroa no es muy diferente.

En el sindicato LAB lo tenemos claro. Es necesario adoptar medidas fiscales para que quienes más tienen también en Euskal Herria paguen más, y pedimos a sus instituciones que ejerzan sus competencias en esa dirección. Lo que necesitamos las y los trabajadores vascos es una reforma fiscal en profundidad y de carácter estructural, que garantice la progresividad, que quienes más riqueza acumulan aporten más. Esta reforma fiscal debe servir para mejorar la capacidad de distribución de la riqueza y reducir las desigualdades sociales, y aumentar el volumen de ingresos públicos para blindar los servicios públicos esenciales.

En esa dirección acabamos de presentar el paquete de medidas para llevar a cabo la transición ecosocialista y feminista y la distribución de bienes, incluyendo las claves de la reforma fiscal. Son cuatro la medidas que LAB considera imprescindibles: reclamar el derecho a desarrollar una política fiscal soberana y regular impuestos indirectos como el IVA, el recargo de entre el 1% y el 10% a las rentas de capital, la eliminación las deducciones del impuesto de sociedades y un tipo nominal del 35%, y dar a las rentas del capital en el IRPF el mismo tratamiento que a las rentas del trabajo, y elevar el tipo máximo al 60%.