Igor Arroyo y Oihana Lopetegi, en el momento de registrar la propuesta en Bilbo.

En sendas comparecencias simultáneas en Bilbo e Iruñea, hemos registrado un escrito solicitando una reunión urgente del Consejo Económico y Social de la CAV y Nafarroa, al tiempo que hemos presentado un paquete de medidas para poner en marcha la transición que necesita la clase trabajadora vasca y para repartir la riqueza. En el caso de la CAV, hemos pedido, además, que se ponga en marcha el proceso de designación de la representación que corresponde al sindicato en el Consejo Económico y Social.

En la comparecencia de Bilbo han estado presentes el coordinador general de LAB, Igor Arroyo, y la responsable de Acción Sindical, Oihana Lopategi, mientras que en Iruñea han estado presentes el portavoz de Nafarroa, Imanol Karrera, y la responsable de Industria, Kris Gete.

Igor Arroyo ha denunciado que “décadas de políticas neoliberales han provocado una grave crisis ecosocial tanto en general como en la propia Euskal Herria. La decisión de las élites occidentales de prolongar la guerra en Ucrania está agravando aún más la situación”.

LAB considera que el encarecimiento de la vida, la precarización del empleo, la crisis de cuidados, el cambio climático, las migraciones o las diferentes discriminaciones que se entrecruzan son caras distintas de la crisis ecosocial provocada por el capitalismo.

En palabras de Arroyo, “acabado el mito del crecimiento económico ilimitado, estamos en una encrucijada. Las opciones son dos: seguir expropiando pueblos y personas o situando en el centro la vida de las personas y del planeta, repartir empleo, cuidados y riqueza”.

“Cuando reivindica el pacto de rentas, Urkullu apuesta por la primera opción. Josu Jon Imaz y Urkullu pertenecen al mismo equipo. Quieren que los salarios suban por debajo del IPC mientras los beneficios de las empresas están creciendo. Quieren mantener una política fiscal basada en las rentas de las y los trabajadores. Al igual que en el ámbito de los cuidados, pretenden privatizar el sistema sanitario”.

Por el contrario, LAB considera que en Euskal Herria existe un amplio ámbito sindical, social y político que demanda políticas basadas en el reparto de la riqueza. “Los y las trabajadoras se están movilizando, el nuevo ciclo de luchas está en marcha. Junto con los pasos que damos a favor de las y los trabajadores en centros de trabajo y sectores, los agentes sindicales, sociales y políticos que abogamos por un cambio de modelo necesitamos una agenda social compartida para hacer la mayor fuerza posible para cambiar las políticas públicas”, ha señalado Arroyo.

En concreto, LAB ha presentado un paquete de medidas para repartir la riqueza e iniciar la transición hacia un nuevo modelo socioeconómico, divididos en cuatro apartados.

En primer lugar, el empleo, los cuidados y la distribución equitativa de la riqueza, tanto a través de la política de empleo (establecer, entre otros, un salario mínimo de 1.400 euros, garantizar la capacidad adquisitiva, acabar con toda brecha y establecer una jornada laboral de 30 horas) como de la política fiscal (reforzar los impuestos sobre rentas de capital y sociedades).

En segundo lugar, medidas para garantizar a toda la ciudadanía los servicios públicos y los derechos fundamentales como la salud, el cuidado, el transporte, la vivienda, la pensión o la energía. LAB pide una intervención pública fuerte en estos ámbitos, acabando con toda política de privatizaciones en beneficio de los oligopolios.

En tercer lugar, LAB pide que se sustituya el fraude del capitalismo verde que permitirá a la patronal hacer negocio por una transición ecosocialista orientada a la participación de las y los trabajadores. “Quienes más consuman tendrán que reducir más su consumo”.

Por último, LAB ha destacado la necesidad de dotar a las instituciones vascas de herramientas de estado como la Seguridad Social Vasca o el Código Laboral Vasco.