2016-07-01, Urduliz. Urdulizeko Ospitalearen inaugurazioa 01-07-2016, Urduliz. Inauguración oficial del Hospital de Urduliz

Hoy Osakidetza ha presentado los resultados de la primera fase del estudio de eventualidad en Osakidetza. Más allá de los números, Osakidetza ha empezado a asumir que son miles de plazas las que delatan el caos existente y el colapso del modelo de contratación.

Hace 3 años LAB publicó un exhaustivo informe que, tras analizar cerca de 300.000 contratos efectuados por Osakidetza, concluyó que existían más de 3.000 puestos de trabajo precarizados y en situación de fraude. Puestos que se necesitan para sacar el trabajo ordinario adelante que se cubrían con contratos temporales y precarios. Tras la publicación de dicho informe, se han abierto nuevos hospitales y centros, los cuales también deben ser asignatarios de cientos de códigos que deberían sumarse a esos 3.000 detectados en 2019. Esta alarmante situación no sólo compromete el funcionamiento de la institución y sus estándares de calidad y seguridad hacia la o el paciente, sino que además hurta las opciones de movilidad a las personas fijas y las opciones de plaza a las eventuales y a la ciudadanía que se presentan a la OPE.

Queremos aclarar que lo que hoy está poniendo Osakidetza encima de la mesa es una falta de respeto a los meses de negociación que llevamos trabajando en este tema, que para LAB es prioritario. Este tema tiene relación directa con la precariedad y temporalidad, y hoy afirmamos que Osakidetza hace una apuesta por un sistema de salud precario. Es tan clara esta cuestión que Osakidetza ha asumido de manera clara que desde 2019 que hicieron un expediente de ampliación de plantilla, todos esos 953 códigos fueron guardados en un cajón y no fueron utilizados. Las 953 trabajadoras que debían haber sido objeto de esa ampliación de 2019, llevan 3 años más en situación precaria sin justificación aceptable. Es un ataque a la plantilla tener códigos de plaza escondidos mientras proliferan los contratos temporales por toda la red. La irresponsabilidad de Osakidetza es escalofriante.

Osakidetza está tomando el pelo a la plantilla y a la mesa sectorial; traslada informes de eventualidad de 2021 incluyendo en la misma la incorporación de códigos ya creados en 2019.

El modelo de contratación está agotado por la temporalidad, comprometido por el fraude, deslegitimado por la falta de control y blindado por la irresponsabilidad de la actual dirección de Osakidetza.

Osakidetza plantea medidas de estabilización de la plantilla cuando aún no ha solucionado el caos que arrastra desde hace lustros en materia de contratación, los déficits son muy acusados y la acción sindical de LAB intentará cerrar las puertas a posibles salidas en falso y enfrentará con los datos con los que cuenta.

El PNV y el PSE, dirigiendo Osakidetza de esta manera, están condenando a la sanidad pública a una precariedad endémica que pesará como una losa sobre la población traducida en un sistema público de salud débil, incapaz de

asumir la demanda con calidad y seguridad suficientes. No cabe duda de que este deterioro acabara recayendo sobre las clases populares de la CAV.

En lo que respecta a los centros de salud, Osakidetza profundiza en el desmantelamiento de la atención primaria en plena fuga de pacientes a los seguros privados y abandona a su suerte a su ciudadanía de manera más clara aún limitando los horarios en los periodos vacacionales, y justifica dichos recortes por la cobertura de descansos de los y las profesionales, obviando solucionar los problemas estructurales en la contratación que hemos denunciado en el punto anterior. Estas decisiones tienen mucho que ver con cuestiones como que exconsejeros como Darpón acaben en multinacionales que mercantilizan la salud como Keralty. El asalto a la atención primaria es más que evidente y llamamos a la población a la movilización y protesta ante medidas que merman los índices de salud de toda la población, especialmente la más vulnerable.

En lo que respecta la equiparación del Centro Vasco de Transfuciones, LAB considera inaceptable la pasividad con la que están tratando la equiparación salarial de los y las compañeras del mismo. Hemos planteado iniciativas para las próximas semanas que incluyen llamamientos a la huelga.

En lo relativo a la turnicidad en Urduliz, Osakidetza deja en manos de la OSI Uribe este tema, a pesar de ser la mesa sectorial la única habilitada para realizar interpretaciones del acuerdo. Osakidetza está manejando esta situación para dinamitar la capacidad de dicha mesa y condicionar las futuras negociaciones.