El empleo empieza a mostrar signos de recuperación en octubre. En todos los tramos de edad y tanto en mujeres como en hombres se contabiliza menos paro que en septiembre, con 1.623 parados y paradas menos. Además, analizando la evolución interanual, en Hego Euskal Herria hay 26.822 parados y paradas menos que el año anterior en estas fechas, por lo que podemos afirmar que el empleo se está recuperando.

Pero, ¿cuál es el empleo que se está recuperando? Hoy confirmamos los datos de la Encuesta de Población Activa de la semana pasada, ya que los y las jóvenes menores de 25 años han sido quienes más han recuperado su empleo respecto al año anterior, con una caída media del paro del 15%, frente al 26% de la juventud. Debemos recordar que en los primeros meses tras el estallido de la pandemia, fue el empleo juvenil el que mayor pérdida experimentó, y aún hoy, en comparación con 2019, las y los jóvenes son el colectivo que acumula peores datos de desempleo.

El empleo que se está recuperando, por tanto, es el empleo juvenil, el empleo de los sectores más vulnerables, el precario, el eventual. Del total de contratos que se han realizado en octubre de este año, el 92% ha sido eventual. Los datos hablan por sí solos.

Ayer recibimos la noticia de que se derogará la reforma laboral en el Estado español. Esta es una condición indispensable para crear empleo de calidad, pero, más allá de los titulares, todavía está por ver cómo será esa derogación, qué normativa de empleo acordarán, si se atreverán a hacer frente a los intereses de la patronal… Como tantas veces hemos dicho, la derogación de la reforma laboral es una condición necesaria para crear empleo de calidad, pero no la única.

Todas las políticas socioeconómicas exigen un cambio radical. No tenemos más que ver la crisis del sistema productivo actual para darnos cuenta de ello. Con el objetivo de utilizar mano de obra barata y de exportar la contaminación a otros países trasladaron su industria a otros países, principalmente a Asia. Ahora, además de los microchip, falta más materia prima y se está poniendo de manifiesto nuestra dependencia de la producción de otros países, que el sistema de producción en Euskal Herria y en todo el mundo es insostenible. Es más, no sólo es insostenible, sino que facilita la acumulación de riqueza en unas pocas manos, ya que empresas que han tenido beneficios millonarios a costa de trabajadores y trabajadoras de aquí y de otros países han repartido dividendos sin ningún reparo, y ahora se nos presentan como perjudicados alegando falta de materia prima, y toman medidas contra los y las trabajadoras.

En esta situación, podemos solamente seguir mirando a Madrid: si derogan la reforma laboral, qué tipo de reforma acuerdan, si hay cambios en las políticas económicas… o, empezar a construir propuestas que respondan a nuestra realidad en Euskal Herria. LAB apuesta por esto último, realizando propuestas y dando pasos en defensa del Marco Vasco de Relaciones Laborales y Protección Social que necesita Euskal Herria y abriendo debates para conseguir la dignificación de las condiciones laborales y de vida de las y los trabajadores.