Los trabajadores y las trabajadoras de la incineradora de Zubieta se han movilizado este mediodía ante el centro de trabajo para denunciar lo ocurrido la pasada semana y exigir que la salud laboral esté garantizada. Nueve personas tuvieron que ser atendidas por personal sanitario tras declararse un incendio en la planta y no haberse tomado las medidas necesarias.



Los trabajadores llevan poco más de un año realizando paros y movilizaciones para lograr un pacto de empresa, ya que actualmente se les aplica el convenio de barrenderos y los trabajadores consideran que es necesario un acuerdo que tenga en cuenta las peculiaridades que tiene su trabajo. Hasta ahora, sin embargo, no les han hecho caso.
«Se trata de una planta de alta toxicidad que ha derivado en la inclusión de cuatro denuncias en la inspección de trabajo. Cierran las puertas y advertimos de que el humo que se genera en su interior es tóxico», ha señalado el delegado de LAB, Gotzon Intxaurrandieta.
Los trabajadores también han realizado algunas peticiones económicas, pero la empresa responde que no hay dinero. «Nosotros sabemos que hay dinero; GHK y la diputación miran para otro lado y ponen la excusa de que el contrato ya está concedido, pero Ekondakin ha repartido 15 millones de euros entre sus socios en los últimos años y han vaciado el saco de Ekobal. Por lo tanto, Ekobal dice que no hay dinero, pero el caso es que la primera empresa se lleva todo el dinero «, ha explicado el delegado.
Así, para denunciar todo ello, los trabajadores retomarán en septiembre las movilizaciones para que sus denuncias salgan adelante.

