El secretario general adjunto de LAB, Igor Arroyo, ha comparecido en Iruñea para valorar el proyecto de presupuestos de Nafarroa para 2022. «Tras analizar la política fiscal y el proyecto de presupuestos del Gobierno de Navarra, podemos afirmar que no hay cambios estructurales, que no hay decisiones políticas de cambio de rumbo en las políticas públicas», ha señalado.

Estas son nuestras principales críticas:

– Son unos presupuestos sin participación social. Un año más, el Gobierno nos remitió el proyecto de presupuestos tres días antes de la celebración del Consejo Económico y Social y, una vez finalizada la sesión, lo reenvió al Parlamento sin ninguna modificación. Tampoco ha existido un procedimiento para recoger y trabajar las demandas de los movimientos sociales.

– Por otra parte, son presupuestos condicionados por la legislación estatal. Por ejemplo, el salario de los trabajadores y trabajadoras del Gobierno de Navarra está limitado al porcentaje que autorizará el Estado.

– El Gobierno de PSN-Geroa Bai sigue bloqueando una reforma fiscal de calado que grave más las rentas de Capital y los beneficios empresariales. La presión fiscal en Navarra se aleja de la media europea: si la media de la Unión Europea es del 40,1% la de Navarra es del 30,4%. Todos los sindicatos estamos a favor de la reforma fiscal, pero el Gobierno está dando por bueno el veto de la Patronal. De esta manera, el Gobierno está hipotecando el futuro de Navarra: lo que no se recaude hoy, no se podrá invertir mañana.

– Los presupuestos no recogen el necesario salto que se debe dar en los servicios públicos y especialmente en el sistema sanitario y de cuidados. Es más, aunque los presupuestos crecen un 8,3% respecto al año anterior, la sanidad sólo crece un 0,5%, es decir, por debajo de la inflación. Pasada la etapa más difícil de la pandemia, no hay intención de reforzar el sistema público de salud ni de desarrollar un sistema público de cuidados comunitario. LAB considera que este es un error estratégico.

– Aunque hay un incremento del 28% en la inversión prevista para el empleo, LAB es muy crítico con la utilización de este dinero. Y es que en lugar de promover un acuerdo interprofesional que estableciera medidas como el salario mínimo de 1.400 euros en Navarra, la intervención del Gobierno se limita a dar por buena la precariedad y destinar dinero público al ámbito privado. En el mismo sentido, el Gobierno de Navarra asigna principalmente a los empresarios las cuantiosas inversiones previstas para el fomento de la actividad económica.

– De este modo, los recursos aportados por los fondos europeos y la flexibilización de las normas de endeudamiento se están utilizando más para el fomento de la iniciativa privada que para acometer la transformación del modelo socioproductivo y mejorar las condiciones de vida y trabajo. El Gobierno de Navarra está desaprovechando la oportunidad abierta para cambiar de rumbo estratégico y promover una transición ecosocialista y feminista.


Acuerdo presupuestario entre el Gobierno de Nafarroa y EH Bildu

Aunque el acuerdo presupuestario entre el Gobierno de Navarra y EH Bildu recoge algunas mejoras sociales y laborales, su impacto respecto a la dimensión total de lo presupuestado es limitado, por lo que los presupuestos presentados por el Gobierno de Navarra siguen presentando las carencias estructurales mencionadas. En relación al citado acuerdo presupuestario queremos destacar las siguientes claves:

–  En cuanto a la agenda de democratización de Navarra, valoramos positivamente que en la Junta de Contratación se posibilite la participación no sólo de UGT y CCOO, sino de todos los sindicatos. En cuanto al análisis que se plantea para analizar la discriminación en el acceso al empleo, lo que se recoge es un compromiso que adoptó el Servicio Navarro de Empleo a propuesta de LAB y que no se ha materializado; visto que hasta ahora la administración ha permanecido de brazos cruzados ante la discriminación de género y sindical en empresas como Volkswagen, seguiremos presionando en este tema.

– Entre las mejoras acordadas para las administraciones públicas se encuentran varias reivindicaciones sindicales en materia de bomberos, SOS-Navarra, guarderío de medioambiente o transporte de emergencia. También hay que tener en cuenta el paso dado en el camino de la gratuidad del ciclo 0-3 de cara a las rentas menores a 18.000 euros.

– En cuanto a las condiciones laborales y de vida de los y las trabajadoras, el acuerdo queda lejos de lo que venimos reivindicando en el ámbito sociosindical. LAB considera que más que la referencia general del salario mínimo ligado al salario medio, habría que apostar por un acuerdo interprofesional para establecer un salario mínimo de 1400 euros (el 60% del salario medio, siguiendo las recomendaciones europeas). En el caso de las pensiones, la pensión mínima de 800 euros fijada en el acuerdo queda lejos de los 1080 euros que propugna el Movimiento de Pensionistas.

– Por último, en cuanto al autogobierno de Navarra, el acuerdo se limita a reivindicar las competencias recogidas hace 40 años en el Amejoramiento Foral. Pese a la pertinencia de esta reivindicación, LAB considera que es hora de abrir la puerta al debate social e institucional en torno al estatus de Navarra y, en concreto, de adquirir plenas facultades en el ámbito de las relaciones laborales y protección social. La propuesta de LAB es que Navarra tenga su propio Código Laboral y Seguridad Social.