En la última reunión de la Mesa Sectorial de Osakidetza, LAB no ha firmado el nuevo decreto de Desarrollo Profesional.
LAB impulsó y firmó la convocatoria extraordinaria de DP de julio de 2021 por dos razones: porque permitía acceder solo por antigüedad y porque la dirección de Osakidetza se comprometía a negociar un nuevo modelo de DP hasta 2026. Desde que el DP se implantó en Osakidetza, LAB ha sido siempre crítico con el modelo impuesto, por lo que nuestra reivindicación histórica ha sido negociar un modelo verdaderamente alternativo.
La negociación de un supuesto “nuevo” modelo de DP comenzó en septiembre de 2023, con la creación de un grupo de trabajo para redactar un documento base. Durante este tiempo, LAB ha realizado más de 61 propuestas. Casi ninguna de ellas ha sido integrada en el documento aprobado, que no difiere, en el fondo, del modelo actualmente en vigor.
Nuestro objetivo ha sido claro: lograr un modelo de Desarrollo Profesional verdaderamente nuevo; un modelo alternativo que simplificara el proceso, facilitara el acceso, acabara con las valoraciones subjetivas de las jefaturas y garantizara que todo lo exigido fuera ofertado por la propia Osakidetza, especialmente la formación.
LAB ha realizado un importante trabajo elaborando propuestas, muchas de ellas novedosas y que supondrían un verdadero cambio en el modelo de Desarrollo Profesional; pero, una vez más, Osakidetza no ha actuado con ambición ni con voluntad de cambiar este modelo en profundidad.
Incluso, a pesar de haberse incluido mejoras propuestas por LAB, como la valoración de la titulación de euskera, el reconocimiento del periodo de residencia como tiempo trabajado y determinadas ponderaciones de méritos y grupos de titulación, podemos afirmar que el modelo aprobado también supone retrocesos en aspectos importantes. Por ejemplo:
- Si no se supera cualquiera de los bloques (incluido el de formación), la persona candidata no podrá presentar otra solicitud en dos años.
- La autoevaluación deja de ser voluntaria para convertirse en obligatoria y en un requisito indispensable.
- Se mantiene en el bloque A la evaluación de objetivos por parte de los mandos, muchas veces desconocidos por la plantilla y que no han sido objeto de negociación.
- Se ha elevado la puntuación mínima para superar el bloque A, basándose en valoraciones subjetivas de las jefaturas, lo que dificulta enormemente el acceso a los niveles 3 y 4.
- Se sigue dejando fuera de las convocatorias a muchas trabajadoras y trabajadores eventuales.
- Osakidetza no garantiza que la formación exigida pueda completarse mediante su propia oferta formativa.
- La comisión paritaria de seguimiento será únicamente para los sindicatos firmantes.
Finalmente, el Decreto de Desarrollo Profesional ha sido aceptado por los sindicatos corporativos SATSE y SME, así como por CCOO.
Para el sindicato LAB, la dirección de Osakidetza ha perdido una nueva oportunidad de mejorar el modelo de Desarrollo Profesional y facilitar así la vida de miles y miles de trabajadoras y trabajadores de Osakidetza. En lugar de ello, han optado por actuar sin ambición, vaciando de contenido las propuestas realizadas y aferrándose a un modelo que sigue generando agravios comparativos en la plantilla.
Este modelo de DP arrastra los defectos del anterior y no garantiza ser una herramienta de estímulo y mejora para nuestro sistema sanitario. Fomenta la titulitis, impulsa la compra y realización de cursos con el único objetivo de obtener puntos, no promueve una Osakidetza que garantice la atención en euskera, sigue sin incorporar una perspectiva de género —agrandando la brecha salarial— y continúa sin ser un sistema verdaderamente universal.
Por todas estas razones, LAB ha dicho no a este modelo, aunque seguirá trabajando para lograr un modelo de Desarrollo Profesional que no maltrate a la plantilla y que tenga en cuenta sus verdaderas necesidades.

