Nos hemos movilizado en la plaza de Eltziego, a convocatoria de la mayoría sindical vasca, para denunciar la última muerte en el trabajo. El pasado viernes falleció nuestro delegado en la empresa Bodegas Eguia, a los 56 años de edad, tras caerle encima una máquina robot y quedar atrapado.

En lo que va de año, al menos 49 trabajadoras y trabajadores han muerto en Euskal Herria. En la concentración hemos denunciado que las instituciones no toman ninguna medida ante esta sangría.