Nos hemos movilizado en Bilbo, ante la Diputación Foral de Bizkaia, para anunciar la convocatoria de dos días de huelga en el sector de cuidados por un sistema vasco de servicios sociales, público, de gestión directa, comunitario, universal, gratuito y de calidad.

Llevamos años denunciando la situación de los servicios sociales. Un sistema de acceso restringido, con copago, de responsabilidad pública pero de gestión mayoritariamente privada, en la que priman los beneficios a la calidad de los servicios, la cual pivota en las precarias condiciones de las personas trabajadoras. Estamos ante una insuficiencia de plantillas, ausencia de medidas preventivas adecuadas y compensaciones insuficientes. 

La pandemia ha dejado de manifiesto dos cuestiones. Por una parte, la esencialidad de los servicios sociales para el mantenimiento de la vida y por lo tanto, la fundamental función de cuidado que efectúan el conjunto de personas trabajadoras. Por otra parte, la falta de reconocimiento de la función de los cuidados y el conjunto de debilidades del sistema de servicios sociales y de cuidados, que tiene como fundamento el negocio de unos pocos a costa de la salud de las personas usuarias y de las malas condiciones de las personas trabajadoras.

Este constante deterioro del conjunto de servicios sociales, de las condiciones de vida de las personas usuarias y de las condiciones laborales de las personas trabajadoras, es de sobra conocido por la Administración.

Es permanente la denuncia de las personas trabajadoras y usuarias, así como firme la apuesta por el Gobierno Vasco, de las Diputaciones Forales y de los entes municipales en la defensa de un modelo de servicios sociales de gestión privada y sin regulación adecuada, que no cuida, sino que abandona. Queremos denunciar el despido colectivo de una subcontrata de un centro de la tercera edad y la privatización de plazas públicas de un centro de la tercera edad de Bizkaia. Hasta la fecha, han estado trabajando de sol a sol en pésimas condiciones laborales, sin personal y medios suficientes, y así es como se desentiende la Diputación Foral y reconoce la fundamental función que realizan las personas trabajadoras. 

La pandemia y las consecuencias en la salud y vida de las personas reafirman la necesidad de edificar un nuevo modelo de cuidados teniendo como base, criterio y único fundamento a las personas, tanto las necesitadas de cuidados como de que lo prestan, al ser éstas el eje fundamental de los mismos, mediante la creación de un sistema vasco, público, universal, gratuito, de calidad y de gestión directa.

Este contexto debe ser un punto de inflexión en la exigencia de personas trabajadoras y usuarias hacia otro modelo de servicios sociales y de cuidados.

En esos términos, hacemos un llamamiento al conjunto de personas trabajadoras de los servicios sociales a que secunden dos jornadas de huelga y movilización para los días 26 de enero y 4 de marzo en la Comunidad Autónoma Vasca, así como al conjunto de agentes sociales con implantación en el ámbito de los servicios sociales a tomar parte en las movilizaciones y a emprender un camino unitario para exigir a las instituciones que adopten las siguientes medidas:

    • Se deben publificar el conjunto de servicios sociales, subrogando a todas las personas trabajadoras.

    • Se debe garantizar un servicio de calidad a todas las personas que lo necesiten; facilitando e impulsando el acceso al sistema de servicios sociales; garantizando el conjunto de prestaciones a las que tienen derecho las personas usuarias en forma de servicio; aumentando la intensidad de los servicios y el tiempo de atención a cada persona usuaria de manera sustancial. Se debe favorecer la autonomía personal frente al asistencialismo, así como las relaciones con el entorno comunitario y la integración social de todas las personas. 

    • Se debe de fortalecer la información y participación de las personas usuarias y trabajadoras en la configuración de los servicios sociales en todos los niveles. 

    • Con carácter inmediato, se deben mejorar sustancialmente las condiciones laborales de las personas trabajadoras, compensando como se merece la esencial función que realiza un sector mayoritariamente feminizado. Se deben incrementar el número de personas trabajadoras, con carácter presencial y por categorías. Se debe proteger la salud de las personas trabajadoras, evaluando adecuadamente los riesgos y adoptando las medidas preventivas necesarias a tal efecto. 

    • Se debe de regular el conjunto de servicios sociales en cumplimiento de la exigencia del Parlamento Vasco, mediante la elaboración y aprobación de los correspondientes Decretos, con la participación de las personas usuarias y las personas trabajadoras. 

    • Se debe asegurar la provisión presupuestaria suficiente, al objeto de garantizar y avanzar hacia un sistema vasco de servicios sociales y de cuidados, publico, de gestión directa,  comunitario, universal, gratuito y de calidad.