Denunciamos la negativa de la empresa Interim a mantener la equiparación salarial y llamamos a movilizarse a las trabajadoras y a toda la comunidad educativa.
La comisión negociadora del convenio se reunió la semana pasada y el resultado volvió a ser el mismo: bloqueo absoluto y cero avances.
La empresa Interim, encargada de gestionar el servicio en la CAV, mantiene su negativa a asumir la equiparación salarial conquistada por las trabajadoras y plantea, además, un empeoramiento de las condiciones laborales actuales.
Desde LAB consideran esta situación inaceptable y señalan que no permitirán ningún paso atrás en los derechos conquistados. Todo lo conseguido durante estos años ha sido fruto de la organización y la lucha de las trabajadoras, y rechaza que la negociación del convenio pueda utilizarse para recortar derechos.
El transporte escolar es un sector altamente feminizado, en el que las trabajadoras desarrollan su actividad en unas condiciones laborales marcadas por los contratos y jornadas parciales y la precariedad.
En este contexto, LAB considera que la equiparación salarial y la mejora de las condiciones laborales no son cuestiones secundarias, sino reivindicaciones de justicia laboral para unas trabajadoras que cada día sostienen un servicio esencial.
El sindicato LAB subraya que las trabajadoras tienen derecho a un salario digno, a estabilidad y a unas condiciones laborales dignas, y rechaza que quienes sostienen cada día este servicio sean quienes paguen las consecuencias de una gestión basada en el recorte y la precariedad.
LAB denuncia asimismo la responsabilidad directa del Departamento de Educación del Gobierno Vasco, dirigido por Begoña Pedrosa, en la destrucción de empleo del sector. Es el propio Departamento de Educación quien decide suprimir recorridos de transporte escolar, y estas decisiones tienen una consecuencia directa: la pérdida de puestos de trabajo. Por ello, LAB exige al Departamento de Educación que deje de aplicar decisiones que reducen el servicio público y destruyen empleo.
No se puede hablar de defensa del servicio público mientras desde el propio Departamento de Educación se eliminan recorridos y, como consecuencia, puestos de trabajo. Cada recorrido que se suprime tiene consecuencias para las trabajadoras y para las familias.
Ante esta situación, LAB considera que la defensa del transporte escolar no es únicamente una cuestión laboral. Se trata también de defender un servicio público necesario para garantizar el acceso del alumnado a los centros educativos y unas condiciones dignas para quienes lo hacen posible.
Por ello, LAB hace un llamamiento a las familias de las escuelas públicas, a los agentes educativos y sociales y, en definitiva, al conjunto de la comunidad educativa, para que se impliquen y se movilicen en los propios centros educativos.
El sindicato quiere que esta reivindicación salga de la mesa de negociación y llegue a los centros, a las familias y a toda la comunidad educativa. La defensa del empleo y de unas condiciones laborales dignas va unida a la defensa de un transporte escolar público, estable y de calidad.
Ante el bloqueo de la negociación y el deterioro de las condiciones del sector, LAB considera que se ha llegado a un punto límite.
El sindicato hace un llamamiento a las trabajadoras del transporte escolar para que se mantengan unidas y preparadas para las próximas movilizaciones, y al conjunto de la comunidad educativa para que se sume a la defensa del servicio público y de los puestos de trabajo.

