LAB ha alcanzado un acuerdo en la Comisión de Relaciones Laborales celebrada el 13 de mayo sobre la nueva RPT de Lanbide, tras meses de negociación, debate y presión sindical. El acuerdo recoge puntos clave de los ejes estratégicos que hemos defendido a lo largo de toda la negociación, así como una subida de nivel para la mayoría de las trabajadoras y trabajadores.
En primer lugar, el acuerdo contempla la realización de un estudio de dimensionamiento de la plantilla de Lanbide. En LAB consideramos que este es un primer paso fundamental para hacer frente a las carencias estructurales que actualmente tiene Lanbide. El estudio deberá tener en cuenta las cargas de trabajo de la plantilla, los ratios de atención, las necesidades reales de los servicios y el número de puestos necesarios.
Queremos subrayar que un dimensionamiento adecuado es imprescindible para garantizar un servicio público de calidad, ya que la función de Lanbide es clave para la cohesión social. Por ello, consideramos que deben reconocerse y garantizarse los recursos, el personal y la estructura que dicha labor requiere.
El objetivo es acercar Lanbide a los parámetros de un servicio público de calidad que le permitan situarse en los marcos europeos de referencia.
Además, de LAB ha conseguido incorporar a la negociación el análisis de los servicios actualmente externalizados. En el sindicato consideramos que debe explorarse la vía de una integración progresiva en la estructura pública de aquellos servicios estructurales y permanentes. Entre ellos se encuentran, por ejemplo, las compañeras y compañeros de Lanbitel, aquellas que atienden por vía telefónica.
En segundo lugar, hemos evitado que el proceso de laboralización se convierta en una imposición unilateral. Desde nuestro sindicato hemos denunciado que el proceso se estaba planteando desde una lógica de chantaje y que podía provocar retrocesos en los derechos y garantías de las y los trabajadores. Con el acuerdo alcanzado, se recoge que el proceso de integración será más abierto y contará con mayores garantías, salvaguardando los derechos y las opciones profesionales de la plantilla.
En tercer lugar, consideramos especialmente importante lo conseguido en relación con el euskera. En los últimos meses ha sido cada vez más visible el debate abierto en torno a la política lingüística en Lanbide, y desde LAB hemos denunciado el intento de determinados cargos públicos de situarse en la dirección contraria.
Mediante este acuerdo hemos conseguido poner límites a esa tendencia y recoger expresamente que en Lanbide no se dará ningún paso atrás en materia de derechos lingüísticos, perfiles lingüísticos y garantías actuales. En el sindicato consideramos que hacer frente a los discursos y presiones contra el euskera es imprescindible para construir un Lanbide que respete los derechos de la ciudadanía y garantice unos servicios públicos euskaldunes. Asimismo, nos reafirmamos en el camino hacia la plena euskaldunización de Lanbide y nos comprometemos a llevar a cabo un seguimiento riguroso para garantizar el cumplimiento y desarrollo íntegro del acuerdo.
Desde LAB queremos agradecer a todas las trabajadoras y trabajadores su movilización, participación y apoyo a lo largo de esta negociación. Consideramos que sin la presión y la implicación de la plantilla no habría sido posible alcanzar el acuerdo que hoy presentamos.
Por último, recordamos que seguiremos trabajando para verificar el cumplimiento efectivo del acuerdo y continuar siendo altavoz de las trabajadoras y trabajadores de Lanbide.

