El sindicato LAB exige al Departamento de Educación y a Salud Pública la elaboración de directrices claras y precisas que establezcan las temperaturas límite en las escuelas infantiles y en los centros educativos que imparten el ciclo 0-3 años.
Ante las altas temperaturas registradas estos días —una situación que, según advierte el sindicato, se repite con mayor frecuencia e intensidad como consecuencia del cambio climático— LAB denuncia las condiciones térmicas que se están registrando en numerosas escuelas infantiles y centros del primer ciclo de educación infantil. En muchos de estos centros, señala la organización sindical, las temperaturas alcanzan niveles que ponen en riesgo la salud y el bienestar de las trabajadoras y dificultan el desarrollo de la actividad laboral en condiciones adecuadas.
El sindicato recuerda además que el alumnado de 0 a 3 años constituye un colectivo especialmente vulnerable ante las temperaturas extremas, lo que, en su opinión, hace aún más urgente la adopción de medidas eficaces por parte de las administraciones competentes.
Por ello, LAB exige al Departamento de Educación y a Salud Pública que elaboren y hagan públicas directrices claras y precisas que establezcan las temperaturas máximas y mínimas a partir de las cuales deba suspenderse la actividad presencial en el ciclo 0-3 años, con el objetivo de garantizar la protección de la salud de todas las personas presentes en los centros.
Asimismo, el sindicato reclama a las diferentes administraciones públicas y entidades locales titulares de escuelas infantiles, así como a las responsables de los centros educativos que imparten el ciclo 0-3 años, que adopten de manera inmediata todas las medidas preventivas necesarias para asegurar unas condiciones ambientales adecuadas.
LAB subraya que la normativa en materia de prevención de riesgos laborales obliga a las administraciones y entidades empleadoras a proteger la salud de sus trabajadoras y trabajadores, por lo que considera imprescindible adoptar medidas frente a las temperaturas extremas y garantizar condiciones de trabajo seguras y saludables.
El sindicato añade que seguirá defendiendo los derechos de las trabajadoras del sector y exigiendo que las administraciones asuman su responsabilidad para garantizar entornos laborales y educativos seguros, protegiendo tanto la salud de los y las profesionales como la de los niños y niñas del ciclo 0-3 años.

