2026-10-04
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El PNV actúa contra las y los inquilinos y a favor del rentismo, renunciando a las políticas de redistribución y abriendo la puerta a la extrema derecha

PNV y UPN se han posicionado con los intereses de los rentistas en la votación de los dos decretos ley sobre vivienda en el Congreso español, mientras que desde LAB llamamos a intensificar las movilizaciones.

En primer lugar, LAB quiere subrayar que si hoy ha habido posibilidad de votar nuevas medidas en el Congreso de los Diputados español en una situación de plena emergencia en materia de vivienda, ha sido gracias a la lucha sindical organizada. Las y los inquilinos, organizados sindicalmente, han demostrado su capacidad para provocar cambios políticos legales, abriendo la posibilidad de conquistar nuevos derechos por vía legal.

LAB considera que lo ocurrido hoy en el Congreso es muy grave. La lucha por responder a la emergencia en materia de vivienda y conquistar nuevos derechos ha sido capaz de poner freno a la agenda reaccionaria que se ha intensificado en los últimos meses y ha permitido cambiar de raíz el debate que la extrema derecha ha querido instalar. En cambio, las direcciones de Junts y del PNV se han situado, una vez más, con los rentistas que han comprado y acumulado viviendas con el objetivo de obtener beneficios y con quienes destinan la vivienda a la especulación, despreciando la agenda social por la que se está luchando en la calle y dando oxígeno a la ultraderecha.

Así, el PNV ha demostrado de forma clara en Madrid qué intereses defiende: los de la patronal inmobiliaria y, en definitiva, los de los especuladores, al igual que el UPN. De hecho, desde el partido de Aitor Esteban han querido vender la falsa dicotomía entre fondos buitres y pequeños propietarios para justificar su actitud antisocial. Desgraciadamente, para el sindicato no ha supuesto una sorpresa, porque durante décadas PNV y PSE han estado haciendo políticas inmobiliarias: construir más, premiar fiscalmente a los propietarios y dar subvenciones para que los bancos ganen dinero con las hipotecas. Así hemos llegado a la actual situación de emergencia.

LAB tiene claro que en la base del problema de la vivienda no está la falsa dicotomía entre fondos buitres y propietarios, ni la supuesta seguridad de los pequeños propietarios. El problema es hacer políticas a favor del rentismo. Los fondos buitres y los grandes propietarios tienen cada vez más viviendas, también en Euskal Herria, porque han cuadruplicado su influencia en la última década. Del mismo modo, hay quien considera legítimo hacer negocio con su vivienda en alquiler. Así, la riqueza se reparte de forma cada vez más injusta y aumenta la brecha social: aumenta el número de jóvenes, mujeres*, personas racializadas y migradas, familias monomarentales y sectores precarios, empeorando la situación.

Por eso, LAB ha defendido en todo momento que hay que intervenir en el mercado de la vivienda y cambiar el modelo de raíz. Si es un negocio, no es un derecho. Debido a que la vivienda se ha convertido en la principal causa de precarización de las y los trabajadores, el sindicato está desarrollando su decisión de organizar a las y los inquilinos y ya ha abierto varios conflictos sindicales: por ejemplo, contra el mayor propietario de Hego Euskal Herria (Adania) y contra la filial del mayor del mundo (Blackstone-Testa).

Del mismo modo, estamos viviendo un choque frontal entre la defensa de las políticas de redistribución justas, los intereses de la mayoría, la extensión de los derechos y, en general, la vida, por un lado y los privilegiados, el rentismo, el negocio y la agenda reaccionaria del capital, por otro.

LAB hace un llamamiento para aumentar la presión en la calle y manifiesta su disposición a utilizar todos los medios a su alcance en favor de unas vidas dignas de las y los trabajadores. En Madrid, gracias a la lucha, se podían convertir en ley las prórrogas temporales, imponer prohibiciones por unos años a las compras especulativas de fondos buitre o limitar los desahucios. El sindicato llama a emprender la lucha para que esto se haga posible en Euskal Herria y los alquileres indefinidos y las bajadas de precios se conviertan en ley, y también para que los fondos buitre se vayan, se acaben los desahucios y consigamos un parque público amplio, sólido y sostenible.

LAB seguirá trabajando por el derecho a la vivienda que permita a todos los trabajadores y trabajadoras una oportunidad de desarrollar su proyecto de vida de forma digna, organizando a las y los inquilinos y luchando en los centros de trabajo, en la calle y en las instituciones. En esta dirección, en coordinación con los sindicatos de inquilinas e inquilinas del Estado español, llama a las y los trabajadores de Euskal Herria a participar en las movilizaciones organizadas junto a las y los inquilinos en lucha para mañana sábado y pasado domingo en Donostia, Gasteiz, Iruñea y Bilbo.

Los datos del paro afloran la precaria situación de las personas migradas

Seguimos viendo señales de la foto socioeconómica del mes pasado, en la que el paro ha subido con respecto al último mes, cuando en años anteriores siempre ha bajado. Así, en Hego Euskal Herria hay 3.238 personas paradas más, y en cuanto al Régimen General, 1.103.547 afiliadas en el último día de septiembre.

Para entender la situación de las relaciones laborales, tenemos que echar la vista atrás y situarnos en abril. En esencia, el proceso de regularización que inició el Estado español ha hecho que la situación de las personas migrantes aparezca en los datos de las relaciones laborales. Por lo tanto, ha subido el paro porque no todos los y las migrantes han conseguido salir del mercado laboral oculto y acceder a la afiliación en la Social tras la regularización. Muy lejos del mito de que las personas migrantes vienen a robar el trabajo, las personas migrantes son las que más desempleo sufren. Es más, el desempleo entre las y los no migrantes ha disminuido, lo cual deja en evidencia que la situación de las personas migradas es más vulnerable.

Durante este mes el paro ha golpeado con fuerza a la sociedad, siendo las personas que están en una situación de vulnerabilidad las más afectadas. Es decir, en cuanto al género, el paro ha subido en todos los sectores y entre los jóvenes ha subido un 12,80% respecto al año anterior (sin olvidar la situación de las personas migradas). De hecho, con el comienzo del curso muchos jóvenes dejan los trabajos precarios y vuelven a estudiar.

Además, las personas sin empleo anterior han aumentado un 23,4% respecto al año anterior. Además, en cuanto al tipo de contrato, se han realizado 29.650 contratos temporales más que en agosto. Hay dos hechos claros a denunciar: por un lado, esa cantidad de contratos no es suficiente para reducir el paro, y por otro, se perciben indicios de precariedad si el 74,60% de los contratos son temporales.

En cuanto a la afiliación, hay 31.428 personas afiliadas más, ya que los que estaban en la economía sumergida por la regularización se han incorporado a las relaciones laborales. Con el inicio del curso, los contratos de fijo discontinuo han aumentado especialmente en los sectores feminizados (112%, el doble de lo que había). No obstante, cabe denunciar que de los puestos de trabajo generados, 28.890 correspondan al sector servicios. El sindicato LAB no solo pone el foco en la cantidad de empleo, sino en la calidad. Somos conscientes de que es el sector servicios el que ofrece los puestos de trabajo más precarios; horarios no fijos, horas extras, salarios reducidos, etc., por lo que la creación de la mayoría de los puestos de trabajo en el sector servicios es preocupante. La única solución es dignificar las condiciones de los sectores de servicios.

Las situaciones que vive la clase trabajadora no son solo las relacionadas con el puesto de trabajo. La situación socioeconómica y la situación personal en las relaciones laborales alcanzan diferentes ámbitos de la vida. El ejemplo más claro es la cuestión de la vivienda. Desde el sindicato LAB llevamos años cuestionando el caso en sí. Los datos actuales ponen de manifiesto que los salarios no dan para desarrollar una vida digna ni permiten el acceso a una vivienda digna. La vivienda se ha convertido en un indicador determinante de precarización, algo que está íntimamente relacionado tanto con la precarización del puesto de trabajo como por el capitalismo financiero. Por ello, llamamos a movilizarse este fin de semana a favor del derecho a la vivienda.

Denunciamos a Basquevolt por discriminación laboral racista, machista, morofóbica e islamofóbica

En abril, días después de una explosión en uno de sus laboratorios, la empresa Basquevolt despidió y sancionó arbitrariamente, respectivamente, a dos trabajadoras. Para la central sindical LAB este accionar resulta, a todas luces, infundado y esconde su verdadera motivación: una discriminación laboral a mujeres migradas, racializadas, de origen magrebí y profesantes del islam.

Basquevolt no es una empresa cualquiera. Es una corporación que aspira a convertirse en líder europea, pionera en I+D produce baterías de litio de estado sólido, las cuales son un componente clave para el transporte eléctrico, el almacenamiento de energía estacionario y los dispositivos portátiles avanzados. Por ello, cuenta con un importante respaldo de instituciones locales, estatales y europeas. Y recibe así jugosas subvenciones públicas, esenciales para asegurar su actividad.

A pesar de aparentar ser una empresa cosmopolita, pues en sus instalaciones trabajan personas de más de 20 nacionalidades, en un ambiente donde conviven multiplicidad de idiomas, culturas y religiones, Basquevolt no esta exenta de racismo. Este caso lo confirma. Esta empresa ha vulnerado el derecho fundamental a la igualdad de trato y no discriminación en el empleo de dos de sus trabajadoras.

Días después de la explosión en una celda de sus laboratorios de control de calidad, sitio en el que estas trabajadoras desempeñaban sus funciones, la dirección de Basquevolt activó un procedimiento interno, cargado de sesgos y carente de los requisitos fundamentales de forma, para legitimar una discriminación laboral directa al interior de este centro de empleo. Impuso así su poder disciplinario de una forma arbitraria, desproporcionada e injustificada y ha ejercido conductas vulneradoras que han causado la indefensión y estigmatización de estas trabajadoras. Ha tomado unas decisiones, con consecuencias serias, basándose en una descripción de unos supuestos hechos que carecen de toda concreción: no figuran fechas de los supuestos hechos ni se aporta justificación objetiva y razonable, suficientemente probada de los mismos. Se ha tratado de esconder dicho accidente, en el cual las personas reprimidas no tuvieron absolutamente nada que ver, mediante un expediente sancionador, hasta el punto en que la empresa niega que hubiera alguien en el momento de la explosión, lo cual es falso, puesto que estas dos personas estaban presentes en ese momento.

De este modo, Basquevolt no sólo ha evadido su responsabilidad frente a la negligencia que supone la grave explosión sino que, además, la ha utilizado como pantalla para velar su verdadera motivación. La “empresa intercultural” se excusa en la activación de su Protocolo de Acoso para realizar sanciones disciplinarias sobre dos mujeres* trabajadoras que son las que realmente están siendo acosadas.

LAB tiene claro que esta penalización no es casualidad. Ambas trabajadoras desempeñaban sus funciones en dicho laboratorio y una de ellas ha sido quién ha notificado la explosión a la empresa. Tampoco es casualidad que el expediente les señale directa y únicamente a ellas. Se trata de trabajadoras mujeres*, migradas, moras y musulmanas. Esto tiene un nombre: racismo laboral, en este caso, además, cargado de morofobia y de islamofobia.

Es por ello que LAB va a comenzar con una campaña para denunciar este racismo laboral, machista, morofóbico e islamofóbico. Así mismo, hace un llamamiento a acudir a la concentración convocada para el próximo 28 de octubre, día del juicio por despido, a las 11:30 frente a los Juzgados de Gasteiz, para apoyar a la persona despedida y denunciar este ataque.

Más de 125 comités de ayuntamientos de la CAV se han sumado a la moción que hemos presentado para apoyar la convocatoria de huelga del 8 de octubre


Ese día se cerrarán decenas de ayuntamientos y servicios, ya que son más de 125 los comités de personas trabajadoras que exigen a EUDEL y PNV, EH Bildu, PSE-EE y partidos independientes acordar convenios colectivos integrales en las mesas de Udalhitz y ayuntamientos para mejorar sus condiciones laborales.

En los ayuntamientos vascos llevamos muchos años sin un acuerdo que mejore las condiciones laborales. Después de 2 años de negociaciones en la mesa del Udalhitz, en la mesa negociadora del pasado viernes los partidos políticos mayoritarios de EUDEL decidieron poner fin a la mesa negociadora, alegando que no estaban dispuestos a hacer otro movimiento en su propuesta. De la misma manera, a la espera de lo que dieran de sí las negociaciones de Udalhitz, la negociación de los convenios de los ayuntamientos que están fuera de este ámbito también está paralizada.

En consecuencia, las condiciones laborales de las y los trabajadores de los ayuntamientos van empeorando año tras año. Casi dos años después del inicio de la mesa negociadora del Udalhitz, los partidos mayoritarios de EUDEL han llevado la negociación al bloqueo. Asimismo, los partidos municipales PNV, EH Bildu, PSE-EE y partidos independientes siguen sin presentar una propuesta integral que incluya todas las cuestiones fundamentales y se mantienen sin superar las medidas ligadas al empleo y al salario impuestas desde Madrid.

En ese sentido, como después del verano no había suficientes pasos adelante en la negociación, LAB y ELA volvimos a poner en marcha el pasado septiembre una dinámica de huelga y movilización en el sector municipal de la CAV. Esta campaña de movilizaciones es la continuación de la iniciada en abril. Recordemos que las y los trabajadores municipales de la CAV ya hicieron paros de dos horas el 23 de abril y dos jornadas de huelga de todo el día en mayo y junio. Como consecuencia de esos paros y huelgas realizadas entonces conseguimos traer nuevos contenidos en la mesa de Udalhitz, pero han faltado algunas de las reivindicaciones fundamentales para poner fin al conflicto.

En las dos mesas que hemos tenido a la vuelta del verano las negociaciones no han prosperado, los partidos políticos no han mostrado la voluntad política suficiente, y además, el viernes pasado bloquearon totalmente la mesa y dieron por finalizada la negociación. Ante ello, LAB y ELA hemos mantenido la convocatoria de huelga del 8 de octubre y hemos llamado a las plantillas municipales a secundar la huelga y salir a la calle.

En ese sentido, durante la última semana los dos sindicatos hemos estado recabando adhesiones de los comités. Hasta ahora hemos conseguido el apoyo de más de 125 ayuntamientos y empresas municipales de la CAV a la moción que hemos presentado LAB y ELA. Por ejemplo, ese apoyo de los comités se ha logrado en las tres capitales, Getxo, Barakaldo, Portugalete, Basauri, Durango, Laudio, Eibar, Zarautz, Azpeitia, Tolosa y Errenteria. Las y los trabajadores están manifestando claramente su deseo de mejorar las condiciones laborales y por ello harán huelga el 8 de octubre hasta que todas las reivindicaciones estén en la mesa y consigan acordarse.

Denunciamos despidos, sanciones y presión a las y los amarradores del Puerto de Bilbao por parte de la empresa

La empresa vuelve a cruzar una línea roja: otro delegado sindical ha sido despedido por ejercer su labor sindical y por defender los derechos y las condiciones laborales de las trabajadoras y trabajadores. A este despido se suma la batería de sanciones que la empresa está interponiendo en un claro contexto de presión sobre quienes se movilizan y dan la cara por la plantilla.

Esto no es casualidad ni un hecho aislado. Es una dinámica que pretende generar miedo, castigar la organización y tratar de impedir que las trabajadoras y trabajadores puedan defender colectivamente sus derechos.

Quien se organiza, quien se moviliza y quien defiende a sus compañeras y compañeros no puede convertirse en objetivo de la empresa. Los derechos laborales y sindicales no se negocian bajo amenazas, sanciones o despidos.

Desde LAB denunciamos esta política de presión y exigimos a la empresa que ponga fin inmediatamente a esta dinámica. La plantilla tiene derecho a organizarse, a movilizarse y a defender unas condiciones laborales dignas. Y la representación sindical tiene el deber de hacerlo.

Que quede claro: tocar a un delegado, sancionar a una trabajadora o despedir a un trabajador por defender sus derechos es atacar al conjunto de la plantilla. Y ante los ataques a una persona, responderemos como colectivo.

La empresa debe saber que cada despido y cada sanción tendrá respuesta sindical. No permitiremos que se utilice la disciplina empresarial como herramienta para intentar desactivar la lucha sindical.

Desde LAB continuaremos denunciando las condiciones laborales que están sufriendo las trabajadoras y trabajadores, va a seguir organizando la respuesta y vamos utilizar todas las herramientas sindicales y legales que estén a su alcance para defender a las personas afectadas.

Porque lo que está en juego no es solamente el puesto de trabajo de un delegado. Lo que está en juego es el derecho de toda la plantilla a organizarse, a reivindicar y a luchar por unas condiciones laborales dignas sin sufrir represalias por ello.

Frente a los despidos: organización. Frente a las sanciones: solidaridad. Frente a la presión: movilización.

Desde LAB pedimos al Gobierno de Nafarroa que expropie las viviendas en poder de los fondos buitres

Desde el sindicato hemos planteado la necesidad de dar una solución duradera a las viviendas en manos del fondo buitre Testa, junto con medidas estructurales para hacer frente al negocio de la vivienda. Llamamos a movilizarse este sábado y el 17 de octubre junto a los y las inquilinas en esta lucha.

Hoy se ha debatido y aprobado en el Parlamento de Nafarroa la moción sobre la vivienda y LAB quiere dejar claro que Nafarroa no debe pagar dos veces esas viviendas. Para el sindicato, hacer frente a los fondos buitres “requiere de medidas profundas y valientes, y por eso ha llegado el momento de expropiar esas viviendas que ya hemos pagado los y las navarras”. LAB ha defendido la necesidad de recuperar las 507 viviendas propiedad del fondo de inversión Testa y destinarlas al parque público de alquiler navarro, “que es la mejor opción para dar una solución duradera a los y las inquilinas”.

LAB defiende que para hacer frente a la situación actual de vivienda hacen falta cambios estructurales y acabar con el rentismo. El sindicato ha puesto en valor la acción sindical realizada por los y las inquilinas acompañadas por LAB: “La lucha realizada hasta ahora y la manifestación convocada para el 17 de octubre han sido suficientes para lograr esta declaración política parlamentaria”. Sin embargo, para el sindicato, más que palabras, las acciones son necesarias. Por ello, ha subrayado la necesidad de multiplicar la presión en la calle y ha convocado a los y las trabajadoras navarras a participar en las manifestaciones convocadas para este sábado y el 17 de octubre. “Hay que dejar claro a la Patronal Inmobiliaria que no vamos a permitir que sigan haciendo negocio y que con la organización del poder de los y las inquilinas se puede conseguir un derecho de vivienda a través de la acción sindical”.

LAB también ha destacado que, gracias a la presión ejercida en la calle, en Madrid se están debatiendo una serie de medidas. El sindicato se adhiere a las medidas recogidas en el decreto original Maricarmen, pero critica que el decreto ley se divida en dos, especialmente si es para «difuminar los contenidos». Según LAB, las medidas recogidas en el decreto pueden paliar la situación de los y las inquilinas, pero no son suficientes. “Pase lo que pase, debemos seguir ejerciendo presión en la calle hasta conseguir alquileres indefinidos y lograr la congelación de los precios y descensos reales”.

Por último, LAB ha llamado a la ciudadanía y agentes sociales a salir a la calle en defensa de unas condiciones de vida dignas. Este fin de semana se llevarán a cabo movilizaciones en las cuatro capitales de Hego Euskal Herria bajo el lema “Borroka da giltza. No al negocio de la vivienda.” El sindicato invita a la clase trabajadora a participar en la movilización de este sábado a las 12:00 en la Plaza Merindades y en la manifestación que tendrá lugar el 17 de octubre a las 17:30 en Baluarte. “Porque contra el negocio de la vivienda, la vivienda es un derecho”.

El Gobierno Vasco vuelve a imponer el contrato de relevo en las administraciones con recortes y sin acuerdo

LAB trasladará propuestas a las administraciones y empreas públicas para hacer fijo al personal relevista.

LAB denuncia que el Plan de Jubilación Parcial para el personal laboral fijo de la Administración Pública de Euskadi aprobado por el Consejo de Gobierno del Gobierno Vasco contiene recortes, está sometido a Madrid y suscrito con una minoría. Pedimos al gobierno y a los sindicatos firmantes que defiendan de verdad la voluntad de negociar y acordar aquí las condiciones de los servicios públicos de Euskal Herria y de sus trabajadoras y trabajadores, más allá de meras fotos.

  • El acuerdo que ya estaba abierto a todo el personal de las administraciones públicas ha sido vulnerado un año más. Desde que el gobierno impuso su recorte, LAB ha venido reclamando cada año que el plan afectara también al personal funcionario, estatutario y temporal.
  • Un acuerdo que ya está firmado no tiene por qué ser ratificado anualmente. El texto lo recoge así paradójicamente, dándole tintes de mera propaganda.
  • En la reunión de la Mesa General de julio, el gobierno no ofreció la posibilidad de debatir ninguna propuesta. Sólo después de la presión aceptó abrir un plazo de una semana para recabar aportaciones de los sindicatos. Sin que haya habido ningún debate, no se ha recogido ninguna aportación de LAB y el sindicato se ha enterado de la decisión del gobierno a través de los medios.
  • El gobierno ya tomó la decisión en la reunión de febrero y su plan fue aceptado por CCOO y UGT. El Gobierno Vasco podía haber impuesto su decisión incluso sin la firma de ningún sindicato, pero ha decidido premiar las fidelidades y condicionar la acción sindical.
  • El gobierno de Lakua sigue sumiso a Madrid. Desde que aprobó el plan en febrero hasta hoy solo se ha dedicado a corregir cuestiones técnicas con Madrid. Incluso, según su nota, no ha hecho ninguna petición de ampliar el plan a todo el personal funcionario y temporal.

LAB seguirá llevando sus reivindicaciones tanto a la Mesa General como al resto de mesas de negociación, y, tras analizar los procedimientos y las leyes, ve estas opciones:

1. Primera opción

LAB exige que las administraciones de Hego Euskal Herria realicen las OPE específicas permitidas por la ley, utilizando para ello la tasa específica de reposición existente. Así, el personal relevista sería fijo.


Dado que estos procesos pueden prolongarse, cabe la posibilidad de realizar otras dos modalidades:

2. Segunda opción

Realizar un contrato de sustitución al personal relevista. Este contrato finalizará cuando finalice la OPE para la realización del contrato de relevo.


En este caso, LAB defenderá que para hacer ese contrato de relevista se haga desde las listas de sustituciones, y si no hubiera listas, peleará para que la administración cree la bolsa de trabajo.

3. La última vía

Se puede vincular el contrato de relevo con un contrato laboral fijo realizado a partir del 1 de abril de 2024. Este contrato de relevista puede no pertenecer a la misma categoría que las y los trabajadores jubilados parcialmente.


LAB pide a todas las administraciones de Hego Euskal Herria que den un paso adelante y pongan en marcha OPEs que hagan fijo al personal, tal y como permite la ley, y que, mientras tanto, utilice las bolsas de trabajo y listas de sustituciones que tiene para ofrecer al personal que pueda acceder a la jubilación parcial.

LAB solicita tanto al gobierno de Lakua como a los sindicatos firmantes voluntad para solucionar de una vez el problema en nuestras administraciones, y seguirá luchando por volver a abrir la opción a todas las trabajadoras y trabajadores.

LAB y ESK rechazamos el IV Convenio de Intervención Social de Araba y exigimos a la Diputación avances reales hacia la equiparación

Hoy, 1 de octubre, los sindicatos LAB y ESK nos hemos concentrado frente a la Diputación Foral de Álava —principal financiadora del sector— para expresar con claridad la posición de las trabajadoras y los trabajadores de Intervención Social ante la firma del IV Convenio Colectivo. La firma está prevista hoy a las 12:30 entre ELA, CCOO y la patronal AISA. LAB no acudirá a la mesa de negociación ni firmará este convenio; ambos sindicatos rechazamos por completo el acuerdo. 

A juicio de LAB y ESK, el convenio consolida diferencias inaceptables entre la plantilla del sector y quienes realizan el mismo trabajo contratados directamente en el sector público. Denunciamos la postura de ELA y CCOO: han dado por terminada la negociación, han interrumpido el recorrido de movilizaciones de la plantilla y han renunciado a reducir las diferencias con el sector público. 

Mejoras logradas gracias a la lucha de la plantilla. 

El texto recoge mejoras en jornada, permisos, derechos de cuidados y conciliación, complementos de bajas, reducciones de jornada para quienes trabajan de noche y para mayores de 60 años, seguridad y salud laboral, y medidas contra la LGTBiQ+fobia. Además, incluye el mapa de vínculos, que, aunque tiene una aplicación limitada, resulta innovador y recoge una demanda del sector: adaptar los permisos a las relaciones sociales actuales y dejar de considerar a la familia como único eje de los cuidados. 

Todas estas mejoras son fruto de casi un año de lucha de la plantilla: 7 jornadas de huelga, un día de paros parciales y numerosas movilizaciones y acciones; asimismo, LAB y ESK hemos exigido de forma constante que estas reivindicaciones se mantuvieran dentro de las demandas intersindicales. Sin esa movilización sostenida, el convenio se habría firmado en peores condiciones. 

Lo que el convenio deja sin resolver.

• Que todas las personas que trabajan los domingos tengan derecho a cobrar el plus de domingo, sin depender de la percepción de otros complementos.

• Mejorar las escasas retribuciones por domingos y festivos, que en 2028 apenas superan los 5 €/hora. 

• Cobrar los pluses al 100 % en las jornadas parciales. 

• Mejorar las condiciones de los centros de alta intensidad. 

• Regular el acceso al empleo garantizando la no discriminación. 

Además, el convenio amplía la brecha entre quienes más y menos cobran: durante su vigencia, la diferencia entre las subidas del grupo 1 y del grupo 5 supera los 100 euros mensuales, aunque el coste de la vida aumenta por igual para toda la clase trabajadora. 

Salarios: el motivo principal del no. 

El principal motivo del rechazo es la falta de mejoras salariales suficientes, tanto respecto a la equiparación que los cuatro sindicatos fijamos como objetivo como a la garantía del poder adquisitivo durante toda la vigencia. El IPC adelantado de septiembre es del 4,9 %, mientras que la subida acordada para 2027 es del 4,5 %, sin garantía del IPC anual. 

Los datos comparados con el Instituto Foral de Bienestar Social (IFBS) evidencian la gravedad de lo firmado. Aunque el acuerdo recoge incrementos mayores para 2027 y 2028, las cifras de 2026 muestran la brecha de partida: 

• Grupo 5: la brecha ha aumentado 3.462,66 euros en solo dos años, del 26,33 % de 2024 (5.880,21 €) al 38,60 % de 2026 (9.342,87 € menos al año). 

• Grupo 4: la plantilla pierde 145,57 euros adicionales de margen para la equiparación respecto a 2024, y la brecha anual supera los 10.400 euros en 2026. 

• Grupos 1, 2 y 3: las diferencias siguen siendo enormes en 2026: 29.160,37 euros en el grupo 1 (75,76 % menos), 16.311,86 euros en el grupo 2 (47,99 % menos) y 10.851,31 euros en el grupo 3 (35,47 % menos). 

Las brechas de 2026 quedan prácticamente congeladas respecto a las de 2024. Los compromisos para 2028 —subidas de apenas 10 euros al mes para el grupo 4 y de 30 euros para el grupo 5— son meramente simbólicos e incumplen el acuerdo mínimo fijado por la plataforma intersindical al inicio del conflicto. 

Un proceso lleno de obstáculos. 

La negociación ha estado marcada por los obstáculos que los sindicatos firmantes han puesto una y otra vez para mantener la reivindicación de la equiparación en un plazo razonable, y por el esfuerzo de las plantillas, apoyadas por LAB y ESK, para sostener sus demandas y apelar a la responsabilidad de las instituciones y de una patronal que ha impuesto sus objetivos desde el inicio, con una actitud chantajista e inaceptable. 

La falta de liderazgo de ELA, con más del 50 % de la representación en la mesa, ha sido clave para no alcanzar los objetivos compartidos al inicio. La aportación de CCOO ha sido prácticamente nula. A finales de julio, ambos sindicatos rompieron la unidad de acción y alcanzaron un preacuerdo en condiciones que LAB y ESK no compartíamos. 

El acoso del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz contra el derecho a la protesta. 

A la falta de compromiso de las instituciones con la equiparación hay que añadir la actitud del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz: lleva meses empeñado en tramitar una sanción económica contra LAB y ESK por supuestamente «ensuciar la vía pública» durante una jornada de huelga. Resulta escandaloso que en la fecha señalada por el Ayuntamiento ni siquiera hubiera una convocatoria de huelga en el sector. LAB y ESK no cederemos: llegaremos hasta el final por la vía legal frente a un Ayuntamiento que solo busca intimidar y coaccionar la movilización sindical. 

La lucha continúa. 

LAB y ESK valoramos positivamente haber alcanzado uno de los principales objetivos planteados al inicio de la negociación: la equiparación ha sido una reivindicación sonora entre las personas movilizadas y, a día de hoy, nadie puede negar la legitimidad de esta demanda. 

Trasladamos un mensaje claro a las administraciones y a la patronal: ni LAB ni ESK apoyaremos un modelo basado en la privatización y en el deterioro constante de nuestros derechos laborales.

La firma no supone el final del conflicto, sino el comienzo de una nueva fase. Durante los dos años de vigencia del convenio mantendremos activas las dinámicas de lucha, trabajaremos con el sector y con el resto de la sociedad e invitamos a la plantilla a organizarse para llegar con más fuerza a la negociación del V convenio del sector, donde haremos posibles avances reales hacia la equiparación. 

Nuestro compromiso con un sistema público de cuidados es firme e incuestionable. Ya no hay excusas para negar la equiparación del sector de la intervención social de Álava. No cejaremos hasta que el trabajo de cuidados sea reconocido, valorado y remunerado con la dignidad y la justicia que merecen estas trabajadoras y estos trabajadores. ¡La lucha continúa! 

CategoríaConvenio 2024 (III)IFBS 2024Diferencia 2024 (€ / %)Convenio 2026 (IV)IFBS 2026Diferencia 2026 (€ / %)Reducción de la brecha (€)
Grupo 135.429,43 €67.213,10 €+31.783,67 € (+89,71%)38.492,74 €67.653,11 €+29.160,37 € (+75,76%)– 2.623,30 €
Grupo 231.261,26 €48.215,44 €+16.954,18 € (+54,23%)33.992,40 €50.304,26 €+16.311,86 € (+47,99%)– 642,32 €
Grupo 328.135,14 €40.897,96 €+12.762,82 € (+45,36%)30.593,17 €41.444,48 €+10.851,31 € (+35,47%)– 1.911,51 €
Grupo 425.634,23 €35.926,94 €+10.292,71 € (+40,15%)27.873,77 €38.312,05 €+10.438,28 € (+37,45%)+ 145,57 €(Aumenta)
Grupo 522.329,47 €28.209,68 €+5.880,21 € (+26,33%)24.205,66 €33.548,53 €+9.342,87 € (+38,60%)+ 3.462,66 €(Aumenta)

Advertimos sobre la situación de las trabajadoras de hogar en la zona de Busturialdea y Lea-Artibai

En dichas comarcas cada vez son más las denuncias por las malas condiciones laborales y de vida de las empleadas de hogar. En los últimos cuatro meses en LAB hemos atendido más de 32 casos. El último ha sido la actitud denunciable de un policía municipal vestido con uniforme de Gernika con una trabajadora de hogar.

La situación de las empleadas del hogar es preocupante. Esto no es nada nuevo ni en la comarca ni en Euskal Herria. Desde el sindicato LAB llevamos años organizando, uniendo y agrupando a las trabajadoras del hogar con objetivos claros: por un lado, denunciar la situación de explotación que sufren estas trabajadoras, así como el racismo y clasismo que sufren en su día a día tanto desde las instituciones como desde las administraciones (la mayoría de las empleadas del hogar son mujeres migradas, lo que aumenta la explotación, el racismo y el clasismo), y por otro, la defensa de sus condiciones laborales y de vida, articulando luchas por el primer convenio colectivo de las empleadas del hogar.

En los casos de Busturialdea y Lea Artibai, la dispersión geográfica agrava esta situación, ya que las trabajadoras de hogar están obligadas a trabajar en casas aisladas alejadas de núcleos de población, lo cual conlleva que carezcan de una comunidad o grupo cercano, especialmente en el caso de las que están en situación de internas. Este factor empeora la situación de explotación que sufren.

En la mayoría de los casos, a las trabajadoras se les deben miles de euros sin cobrar: falta de regularización de contratos y condiciones de trabajo, años y meses transcurridos sin vacaciones o descanso, horarios de trabajo de 12 a 15 horas diarias o control total del empleador sobre el día (vida) de estas trabajadoras. En esta situación, se les condena a no poder llevar adelante su proyecto de vida.

Cuando las empleadas de hogar dan el paso de denunciar su situación, reciben de parte de las personas empleadoras amenazas, fraudes o despidos (sobre todo quienes trabajan como internas). Por ejemplo, calificamos de muy grave la situación vivida este último mes por una trabajadora, a la cual su empleador, un policía municipal vestido con uniforme de Gernika, sin ni siquiera avisar, le sacó su ropa de casa y la dejó tirada en las dependencias de las policías locales de Gernika.

La violación sistemática de las condiciones laborales de las Empleadas de Hogar pone de manifiesto la crueldad de las políticas sociales y las desigualdades que su aplicación acrecienta. Mientras, las instituciones que deberían garantizar y proteger los derechos de las trabajadoras del hogar miran hacia otro lado.

Por eso, desde el sindicato LAB tendemos la mano a todas las trabajadoras de hogar y las animamos a que den el paso hacia la lucha y la organización.

¡Derechos para todas!