PNV y UPN se han posicionado con los intereses de los rentistas en la votación de los dos decretos ley sobre vivienda en el Congreso español, mientras que desde LAB llamamos a intensificar las movilizaciones.
En primer lugar, LAB quiere subrayar que si hoy ha habido posibilidad de votar nuevas medidas en el Congreso de los Diputados español en una situación de plena emergencia en materia de vivienda, ha sido gracias a la lucha sindical organizada. Las y los inquilinos, organizados sindicalmente, han demostrado su capacidad para provocar cambios políticos legales, abriendo la posibilidad de conquistar nuevos derechos por vía legal.
LAB considera que lo ocurrido hoy en el Congreso es muy grave. La lucha por responder a la emergencia en materia de vivienda y conquistar nuevos derechos ha sido capaz de poner freno a la agenda reaccionaria que se ha intensificado en los últimos meses y ha permitido cambiar de raíz el debate que la extrema derecha ha querido instalar. En cambio, las direcciones de Junts y del PNV se han situado, una vez más, con los rentistas que han comprado y acumulado viviendas con el objetivo de obtener beneficios y con quienes destinan la vivienda a la especulación, despreciando la agenda social por la que se está luchando en la calle y dando oxígeno a la ultraderecha.
Así, el PNV ha demostrado de forma clara en Madrid qué intereses defiende: los de la patronal inmobiliaria y, en definitiva, los de los especuladores, al igual que el UPN. De hecho, desde el partido de Aitor Esteban han querido vender la falsa dicotomía entre fondos buitres y pequeños propietarios para justificar su actitud antisocial. Desgraciadamente, para el sindicato no ha supuesto una sorpresa, porque durante décadas PNV y PSE han estado haciendo políticas inmobiliarias: construir más, premiar fiscalmente a los propietarios y dar subvenciones para que los bancos ganen dinero con las hipotecas. Así hemos llegado a la actual situación de emergencia.
LAB tiene claro que en la base del problema de la vivienda no está la falsa dicotomía entre fondos buitres y propietarios, ni la supuesta seguridad de los pequeños propietarios. El problema es hacer políticas a favor del rentismo. Los fondos buitres y los grandes propietarios tienen cada vez más viviendas, también en Euskal Herria, porque han cuadruplicado su influencia en la última década. Del mismo modo, hay quien considera legítimo hacer negocio con su vivienda en alquiler. Así, la riqueza se reparte de forma cada vez más injusta y aumenta la brecha social: aumenta el número de jóvenes, mujeres*, personas racializadas y migradas, familias monomarentales y sectores precarios, empeorando la situación.
Por eso, LAB ha defendido en todo momento que hay que intervenir en el mercado de la vivienda y cambiar el modelo de raíz. Si es un negocio, no es un derecho. Debido a que la vivienda se ha convertido en la principal causa de precarización de las y los trabajadores, el sindicato está desarrollando su decisión de organizar a las y los inquilinos y ya ha abierto varios conflictos sindicales: por ejemplo, contra el mayor propietario de Hego Euskal Herria (Adania) y contra la filial del mayor del mundo (Blackstone-Testa).
Del mismo modo, estamos viviendo un choque frontal entre la defensa de las políticas de redistribución justas, los intereses de la mayoría, la extensión de los derechos y, en general, la vida, por un lado y los privilegiados, el rentismo, el negocio y la agenda reaccionaria del capital, por otro.
LAB hace un llamamiento para aumentar la presión en la calle y manifiesta su disposición a utilizar todos los medios a su alcance en favor de unas vidas dignas de las y los trabajadores. En Madrid, gracias a la lucha, se podían convertir en ley las prórrogas temporales, imponer prohibiciones por unos años a las compras especulativas de fondos buitre o limitar los desahucios. El sindicato llama a emprender la lucha para que esto se haga posible en Euskal Herria y los alquileres indefinidos y las bajadas de precios se conviertan en ley, y también para que los fondos buitre se vayan, se acaben los desahucios y consigamos un parque público amplio, sólido y sostenible.
LAB seguirá trabajando por el derecho a la vivienda que permita a todos los trabajadores y trabajadoras una oportunidad de desarrollar su proyecto de vida de forma digna, organizando a las y los inquilinos y luchando en los centros de trabajo, en la calle y en las instituciones. En esta dirección, en coordinación con los sindicatos de inquilinas e inquilinas del Estado español, llama a las y los trabajadores de Euskal Herria a participar en las movilizaciones organizadas junto a las y los inquilinos en lucha para mañana sábado y pasado domingo en Donostia, Gasteiz, Iruñea y Bilbo.


