El escenario político, económico y social de los próximos años va a estar profundamente condicionado por la Asociación Transatántica para el Comercio y la Inversión (TTIP en inglés) o Tratado de Libre Comercio entre EEUU y la Unión Europea. Si se cumplen los anuncios, es posible que en 2016, este Tratado sea aprobado por el Parlamento Europeo (aunque no ratificado por referendum). Los datos que se van conociendo por filtraciones y el oscurantismo existente ha hecho saltar todas las alarmas en parte del movimiento social, ecologista y sindical europeo.

Recordemos
1 de enero de 1994: levantamiento zapatista el mismo día en que entra en vigor el Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá. ( Una respuesta antineoliberal en medio de la globalización capitalista). El Tratado define los criterios de inversión y comercio entre los tres países, regula los aranceles, protege los derechos de la inversión extranjera y aprueba un mecanismo para solucionar las controversias entre las empresas y los estados. Balance: éxito para un puñado de empresas, destrucción de sectores como la agricultura y empobrecimiento. Desde 1980, la Organización Mundial del Comercio promueve la progresiva liberalización del comercio mundial, es decir, dar carta blanca a la expansión y poder de las empresas transnacionales. De esta forma, este tipo de tratados se han venido aprobando en diferentes partes del mundo.

Un paso más en la globalización capitalista: Tratado de Libre Comercio entre EEUU y Europa
8 de julio de 2013: la Unión Europea y los Estados Unidos inician negociaciones con el objetivo de alcanzar un acuerdo comercial y de inversión bilateral. Se trata del mayor acuerdo de libre comercio y liberalización de las inversiones habido hasta la fecha: representa la mitad del PIB mundial y un tercio de los intercambios comerciales existentes. Más allá de lo arancelario, el tratado afectará a cuestiones relacionadas con la calidad de los productos, los servicios públicos y el medio ambiente. Afectará también al empleo y a la calidad del empleo. A mayor protección y poder para las empresas trasnacionales, menos derechos y mayor pobreza para la clase trabajadora, menor bienestar para la ciudadanía y mayor riesgo para el medio ambiente. Se trata de una nueva etapa en la que las políticas de los estados van a quedar aún más sometidas a los intereses capitalistas, en especial de las grandes empresas. Es un instrumento demoledor en manos dell neoliberalismo deregulador.

Negociación del Tratado: Un ejemplo de cómo entiende la democracia esta Unión Europea.
Todo el proceso negociador se está haciendo en el mayor de los secretos y a espalda de los pueblos. La Comisión Europea ha reconocido haber mantenido más de 100 encuentros cerrados con multinacionales y lobbistas afines. Para mantener un cierto barniz democrático, también se ha reunido con la Confederación Europea de Sindicatos y algunas ONG. Lo importante para ellos es evitar la discusión pública y neutralizar la oposición, teniendo en cuenta las duras repercusiones que va suponer (agricultura, industria, servicios públicos, medio ambiente). Aunque parezca mentira, la Comisión Europea ha anunciado que los contenidos reales del Tratado sólo se conocerán una vez que hayan sido firmados. Mientras tanto, y a través de filtraciones, se van conociendo algunos detalles. 

Los temas de la negociación: lo arancelario, pero sobre todo, las normas que regulan y protegen los intercambios comerciales.

Lo que dice la propaganda : hay que eliminar las barreras arancelarias.
La competitividad y el funcionamiento de la economía mejorará si desaparecen las barreras arancelarias. “Se podrá disponer de materias primas y maquinaria a menor costo”. Sin embargo, la realidad es que entre EEUU y Europa los aranceles no presentan niveles muy altos. Se calcula que las tarifas aduaneras son del 3,5% en Estados Unidos y del 5,2% en la Unión Europea. Es decir, una de las más bajas en el comercio mundial. Estas tarifas varían según los sectores: así, los derechos aduaneros en Europa son mayores en sectores como el automóvil, la carne, los productos lácteos,… 

Lo que también dice la propaganda: el Tratado creará millones de nuevos empleos.
La experiencia de Tratados parecidos (Estados Unidos, Canadá y México) muestran todo lo contrario: pérdida de puestos de trabajo por doquier: se facilitan las deslocalizaciones, hundimiento del sector agrícola, desaparición de empresas pequeñas,… Con los Tratados, son las empresas de gran tamaño y carácter transnacional quienes se adueñan de todos los mercados.

El verdadero objetivo: crear un gran mercado interior entre EEUU y la Unión Europea
Para ello hay que modificar e igualar, entre Estados Unidos y la Unión Europea, todas aquellas normas jurídicas, financieras, medioambientales, sanitarias, laborales, de propiedad intelectual, servicios públicos, … que intervienen en la elaboración de los productos y en las condiciones para su venta. Se argumenta que las normas actuales son un obstáculo para el crecimiento y libre movimiento de las actividades empresariales y las alianzas estratégicas a nivel mundial.

Pongamos algunos ejemplos de impactos, sólo algunos

  • En el ámbito laboral. EEUU no tiene ratificadas seis de las ocho normas fundamentales de la OIT (trabajo forzoso, libertad sindical y negociación colectiva, igualdad de remuneración, discriminación, edad mínima). Si defienden que los derechos laborales son un obstáculo para la competencia, es previsible una mayor aproximación entre las normativas laborales europea y estadounidense. Las deslocalizaciones se facilitarán aún mas en nombre de la libertad de la actividad empresarial.
  • En alimentación. Mientras en Estados Unidos se permite la carne hormonada o el tratamiento de la carne de pollo con soluciones cloradas, en Europa está prohibido. Con el tratado se plantea igualar las exigencias sanitarias y abrir las puertas a los productos de EEUU. El aumento en los riesgos de la salud está garantizado.
  • En la salud, el poder de la industria farmaceútica se acrecenterá, retrasando la incorporación de genéricos y un mayor coste de las medicinas. Otro dato. Mientras Europa tiene prohibidas 1300 sustancias en productos cosméticos, EEUU sólo tiene 11.
  • Los organismos genéticamente modificados. En Estados Unidos, la lista de estos organismos aceptados en la agricultura, la cría de ganado y el consumo es mucho más amplia que en Europa. La industria biotecnológica estadounidense está presionando fuertemente para imponer sus criterios.
  • Los servicios públicos en el ojo del huracán. En los documentos filtrados se habla de “acuerdo que afectará a los monopolios públicos, las empresas públicas,…”, “apertura de los mercados públicos, sea cual sea su nivel administrativo”. Todo criterio en favor de la recolocación o de lo propio se considera como un obstáculo. La enseñanza, la salud, las pensiones,… están bajo el punto de mira de las grandes empresas norteamericanas en busca de expansión.
  • Sistema financiero. A través del acuerdo, la UE, presa del lobby de la gran Banca,  está proponiendo liberalizar y desregular todos los sectores de servicios, incluidos los servicios financieros,
  • El medio ambiente. Los reglamentos más restrictivos en Europa en relación al fracking o la industria automovilística pueden caer frente a la mayor laxitud norteamericana.

Para imponer las nuevas reglas, tribunales por encima de las jurisdicciones nacionales
El Tratado plantea la creación de unos tribunales internacionales de arbitraje, para dirimir entre los agentes económicos y los gobiernos. Se trata de un mecanismo que permitirá decidir al margen de las jurisdicciones nacionales, y que incluso permitirá condenar a aquellos Estados o entes político-administrativos que perjudiquen los intereses económicos de las empresas transnacionales. Estas podrán reclamar indemnizaciones millonarias si sus beneficios o expectativas se ven amenazadas por la legislación o decisiones de un país. Un ejemplo puede ser el de una compañía energética que reclame ante la prohibición de extracción del gas de esquisto o una reglamentación sanitaria que limite la cantidad de azúcar en una bebida refrescante.

Todo esto ya está ocurriendo.
Lo decíamos al comienzo. Existen Tratados de Libre Comercio entre diferentes zonas (Canadá-EEUU-México), Asia-Pacífico, bilaterales,… Las consecuencias están a la vista: crecimiento de las desigualdades, paro y pobreza mundial, destrucción de la naturaleza y expolio de los recursos naturales, calentamiento global,…

Este Tratado de Libre Comercio es un paso más en la globalización capitalista.:

  • Supone un fortalecimiento de los poderes económicos e industriales transnacionales, y un debilitamiento de los derechos de la clase trabajadora.
  • Eliminación de la democracia y soberanía de los pueblos. Las decisiones quedan en manos de lobbys empresariales.
  • Es una amenaza a muchos aspectos de nuestra vida diaria. Aumenta el riesgo medioambiental, sanitario o para la seguridad de la salud que supondría rebajar los estándares que regulan la comercialización de bienes y servicios dentro de la UE, condición sine qua non para facilitar las relaciones comerciales.