Viendo la necesidad y las condiciones de abordar el tiempo de post-pandemia en Euskal Herria a la ofensiva, LAB ha
estado durante meses reivindicando la Huelga General y trabajando en su propuesta.

El Primero de Mayo LAB hizo pública la necesidad de una Huelga General que ayudaría a poner en marcha un nuevo
ciclo de luchas. La Huelga General se consideraba necesaria desde dos puntos de vista:

Por un lado, para dar respuesta a los déficit evidenciados por la pandemia y a las consecuencias para los y las
trabajadoras, tales como la insuficiencia del sistema sanitario, la carencia de un sistema público de cuidados
comunitario o el carácter precario de los trabajos que se consideran esenciales.

Por otro lado, conscientes de que se tomarían decisiones importantes a nivel estatal (la reforma de pensiones
condicionada por los Fondos Europeos o la reforma laboral, entre otras), para influir en ellas y, sobre todo, hacer
posible en Euskal Herria un recorrido transformador que en Madrid no es posible.

Al inicio del nuevo curso, otros agentes expresaron su apoyo a la huelga general, como el movimiento de
pensionistas y el resto de sindicatos de mayoría sindical. Había mayoría suficiente para convocar la Huelga General, a
pesar de las diferentes posturas en torno a la naturaleza y gestión de la misma entre LAB y ELA.

En cuanto a la caracterización de la huelga general, mientras LAB la entendía como un hito para abrir una nueva fase
de lucha en Euskal Herria, ELA ha venido limitándola al terreno de juego y a la agenda de Madrid. LAB considera
que esto es un error porque refuerza el escenario y la agenda de Madrid y limita el camino propio a recorrer en el
Euskal Herria.

En cuanto a la gestión en torno a la huelga general, LAB proponía que la convocatoria de huelga se llevara a cabo
cuanto antes, con el fin de que incidiera al máximo en la evolución de los acontecimientos. En cambio, aunque ELA
decía que la Huelga General debía celebrarse antes de fin de año, prefería esperar el momento más adecuado para
convocarla, pensando que de las decisiones que se tomaran en Madrid surgiría el detonante para la Huelga General.

A pesar de las diferentes visiones sobre la naturaleza y la gestión de la huelga general, había una mayoría sindical y
social dispuesta a convocar la huelga general antes de fin de año. Así las cosas, durante estos tres meses LAB se ha
dedicado al trabajo previo a la Huelga General, organizando iniciativas tanto individuales como conjuntas.

Se acerca el final de año y, desgraciadamente, el proceso de organización de la Huelga General en un corto plazo ha
llegado a callejón sin salida. A pesar de que ELA había manifestado su decisión de llevar a cabo la huelga general
antes de fin de año, hasta ahora se ha negado a llevar a cabo la convocatoria de huelga. De esta forma, el año
terminará sin Huelga General. La espera de un acontecimiento que sería un detonante de la huelga ha supuesto
perder la oportunidad de influir en los acontecimientos.

El intento de organizar una huelga general ha terminado sin los resultados que nos gustaría. Sin embargo, para
nosotras la Huelga General no es un objetivo, sino un instrumento para impulsar un nuevo periodo de luchas.
Aunque de momento no podamos utilizar esta herramienta, LAB mantendrá el objetivo de poner en marcha un
nuevo ciclo de lucha. En las próximas semanas dirigiremos nuestros esfuerzos a impulsar una hoja de ruta vasca para
multiplicar las luchas sindicales en los centros de trabajo, impulsar la dinámica social en la calle y transformar las
condiciones de trabajo y de vida.