Hemos conocido la sentencia sobre la demanda interpuesta por la Autoridad Vasca de la Competencia contra la Norma Foral que la Diputación de Gipuzkoa aprobó aplicar en todas sus obras públicas. Hacemos una valoración positiva de la misma ya que se desestima la demanda dejando claro que no se incumple la ley.

La aprobación en las Juntas Generales de esta norma que afecta sólo a trabajadores de la obra pública de la Diputación de Gipuzkoa no contó con el apoyo de todos los grupos políticos, solo la apoyaron Bildu, Aralar y PSE.

Posteriormente, otra Norma Foral que afecta a toda obra o servicio contratado por la Diputación y a un número mayor de trabajadores fue aprobada por unanimidad, por todos los grupos políticos.

Esto es muestra de que ante un proceso de desregulación de las relaciones laborales que solo trae precariedad y pobreza a la clase trabajadora, si hay voluntad política se puede dar una alternativa basada en un nuevo modelo de relaciones laborales. Solo un cambio de actitud en el ámbito político posibilitará encontrar soluciones.

En el contexto socio económico que estamos viviendo desde hace unos años en el sector de la construcción y con una clase empresarial más dedicada a llenarse los bolsillos a consta de expoliar las condiciones laborales, de inaplicar convenios, de despedir plantilla fija para subcontratar más barato… la Norma Foral que la Diputación de Gipuzkoa aprobó para que se cumpliera el convenio de la construcción en sus obras públicas es una herramienta imprescindible para lograr unas condiciones de trabajo dignas en el sector.

No debemos olvidar que esta Norma Foral está respaldada por los sindicatos y por una mayoría en Juntas Generales y que, incluso una posterior norma foral, fue aprobada por la totalidad de los grupos políticos de las Juntas Generales de Gipuzkoa, pero que todavía existen intereses contrarios a los nuestros que siguen atacando la voluntad popular plasmada en estos acuerdos.

La Norma Foral ha sido el primer paso del camino que queremos recorrer y para ello LAB está realizando una campaña que, mediante mociones en ayuntamientos y otras instituciones, pretende acabar con la situación de precariedad en la que se encuentran miles de trabajadores que trabajan para las instituciones públicas en Euskal Herria.