Los y las representantes de los y las trabajadoras hemos mantenido hoy una reunión con el Departamento de Industria del Gobierno Vasco y las Diputaciones de Araba y Bizkaia para abordar la situación abierta tras la entrada en concurso de acreedores de Tubos Reunidos.
En la reunión hemos preguntado por el papel que van a jugar las instituciones en esta nueva fase y ha reclamado a las instituciones una mayor implicación y un papel activo en el proceso abierto. En las últimas semanas se han escuchado declaraciones públicas sobre posibles inversores, sobre escenarios de futuro y sobre la situación de la empresa, pero la representación de las personas trabajadoras sigue sin disponer de información suficiente sobre cuestiones fundamentales.
Desde LAB hemos planteado preguntas concretas sobre los posibles inversores, sobre el trabajo que se está realizando con la SEPI, sobre el papel que están jugando las instituciones en el proceso y sobre las condiciones que podrían acompañar a una eventual participación pública en futuros proyectos industriales.
Sin embargo, una vez más, los y las representantes han salido de la reunión sin respuestas claras. La opacidad y la falta de transparencia continúan siendo una constante. Mientras se realizan declaraciones públicas y se lanzan mensajes a través de los medios de comunicación, la plantilla y sus representantes seguimos siendo las últimas en acceder a la información. La plantilla no puede ser siempre la última de la fila.
Asimismo, desde LAB hemos trasladado con claridad que cualquier participación o apoyo público que pueda producirse en el futuro deberá estar condicionado al mantenimiento del empleo, de la actividad industrial y de las condiciones laborales, además de contar con mecanismos efectivos de control y seguimiento.
Creemos que en Euskal Herria ya se han visto demasiados ejemplos de ayudas públicas concedidas sin condiciones suficientes y sin mecanismos de control efectivos, mientras se destruía empleo y tejido industrial. El dinero público no puede convertirse en un cheque en blanco. Si las instituciones consideran necesario participar en el futuro de Tubos Reunidos, esa participación debe estar al servicio del empleo, del proyecto industrial y del interés colectivo, y no limitarse a socializar pérdidas mientras otros privatizan beneficios.
Desde LAB también hemos defendido la necesidad de preservar Tubos Reunidos como un proyecto industrial integral y hemos reiterado que una nueva etapa exige también una nueva gestión y una nueva dirección.
La plantilla ha demostrado durante todos estos meses su compromiso con el futuro de Tubos Reunidos. Ahora es el momento de que también las instituciones asuman sus responsabilidades con hechos y no solo con declaraciones.
En LAB seguiremos realizando un seguimiento permanente del proceso concursal y continuaremos defendiendo los intereses de la plantilla y el futuro industrial de Aiaraldea y Ezkerraldea.

