Sindicatos con representación en el transporte (LAB, ELA, HIRU y Kurpil) nos hemos movilizado en las capitales de Hego Euskal Herria, ante las Delegaciones del Gobierno español, para reclamar que las y los trabajadores del sector se puedan jubilar con 60 años.

El adelanto de la edad de jubilación de las y los trabajadores del transporte es una demanda de hace años. Una reivindicación que, además, está de actualidad, en la que sus condiciones de vida están totalmente precarizadas, sin tiempo para cuidados o con tasas de paro muy altas. En otro modelo de sociedad en el que las vidas de calidad son nuestro objetivo, es imprescindible repartir el trabajo, repartir todos los trabajos, incluso los cuidados. Esto debe ir acompañado de medidas como la reducción de las actividades laborales o el adelanto de la edad de jubilación.

En este sentido, es lícito, ponerlo sobre la mesa en Euskal Herria, exigir que en el caso de las y los conductores profesionales desaparezcan las condiciones laborales penosas y peligrosas y de paso facilitar que desde la administración se pueda adelantar la edad de su jubilación, como se hace con otros ámbitos (personal marítimo, ferroviario, minas…).

Según han señalado en las movilizaciones, «somos trabajadoras y trabajadores que damos un servicio de movilidad a la sociedad, en turnos de trabajo, durante todo el día y todos los días del año, con el cansancio físico que ello conlleva. Hay que añadir el estado de las carreteras y la ergonomía con la que se trabaja que hace que todos estemos afectados por dolores de espalda, fatiga, enfermedades musculoesqueléticas y psicosociales. Así lo certifican numerosos informes médicos».

Estos problemas al ir al médico siempre los relacionan con el oficio, pero nunca se ha reconocido como enfermedad profesional: «Hay que añadir la precaución que debemos poner en nuestras horas de trabajo en carretera y entorno y los reflejos necesarios para evitar accidentes, cómo los evitamos todos los días, y sin duda alguna, estos reflejos se pierden con la edad. ¿Alguien puede pensar qué capacidad de reflejos puede tener una persona de 65 años cuando además se ha levantado a las 4:30 de la mañana para ir a dar el servicio?».

El sindicato LAB tiene un ojo puesto en Madrid, desde donde nos están imponiendo muchas decisiones que influyen directamente en nuestras condiciones de vida. En ese camino tenemos que presionar a los partidos vascos para que apuesten por las condiciones laborales de las y los trabajadores vascos.

LAB forma parte del Sindicato Coordinador de Transporte (CST-Plataforma por la jubilación a los 60 años) desde febrero de 2020, pero LAB tiene los dos pies en Euskal Herria. Porque en Madrid no es posible garantizar nuestra calidad de vida. Porque eso sólo lo conseguiremos luchando en Euskal Herria. Es hora de incidir desde Euskal Herria y en Euskal Herria, interpelar a sus gobiernos y reclamar códigos laborales propios y leyes de Seguridad Social propias. Esa es nuestra alternativa, haciendo nuestra propia campaña, en las empresas de transporte, consiguiendo el apego de comités de empresa y secciones sindicales.

Las movilizaciones convocadas por el Sindicato Coordinador del Transporte (CST) han contado con nuestra participación, pero no debemos olvidarnos de realizar nuestro propio camino.