2026-02-14
Blog Página 539

La alarma y las medidas a adoptar han puesto de manifiesto la fragilidad del sistema vasco y navarro de servicios sociales

Desde el sindicato LAB exigimos que se fortalezcan el conjunto de servicios esenciales a la ciudadanía, ampliando los servicios con más personal, y garantizando eficientes medidas preventivas así como suficientes equipos de protección individual, al objeto de preservar la salud de las personas trabajadoras y de las personas usuarias. Lo primero es salud de las personas.

El estado de alarma provocado por el COVID19 y las medidas a adoptar ha puesto de manifiesto la fragilidad del sistema vasco y navarro de servicios sociales. Está resultando un test clarificador de lo que desde el sindicato LAB venimos denunciando reiteradamente.

Para el sindicato LAB, lo primero y fundamental es garantizar la salud de las personas. Por ello, y entre otras medidas, la protección de la salud de las personas implica fortalecer de manea eficaz los servicios sociales dirigidos a las personas más vulnerables y sobre las cuales el riesgo de contagio puede resultar fatal, tal y como está sucediendo.

Es por ello, que desde un comienzo hemos exigido en el conjunto de servicios sociales, centros residenciales para la tercera edad, servicio de ayuda a domicilio, empleo doméstico, centros y servicios de intervención social, centros y servicios a personas con diversidad funcional, que se negociasen y aplicasen protocolos de actuación eficientes en materia de salud laboral para salvaguardar la salud de las personas trabajadoras y, por lo tanto, de las personas usuarias, que conforman el sector social más vulnerable, también frente al COVID19 y que en esta situación, la esencialidad de estos servicios, exige preservar, ampliar y fortalecer.

Sin embargo, la exigencia y actitud responsable de todas nuestras secciones sindicales para acompañar y aportar en la elaboración y aplicación de los protocolos de actuación y de medidas preventivas, una vez más, no han sido atendidas. El esfuerzo ha sido y continua siendo mayúsculo.

Por parte de empresas gestoras de unos servicios que son públicos pero privatizados y de las propias administraciones, titulares y financiadoras de los servicios, se está dando una imagen pública de responsabilidad y de buen hacer, así como de resignación y diluyendo responsabilidades frente a una situación totalmente descontrolada y de la cual, son los únicos responsables. Sus esfuerzos están dirigidos a evitar que se filtre y extienda la verdadera situación en los centros.

En los centros residenciales, el COVID-19, no se han elaborado protocolos de actuación eficaces y adecuados a cada centro de trabajo y los mismos, además, no se se están implantando. La ausencia de mascarillas adecuadas y otros Equipos de Protección Individuales en una actividad que se efectúa prácticamente piel con piel y con personas especialmente vulnerables, supone enviar a las personas trabajadoras y las personas usuarias a un contagio casi seguro. Las consecuencias, ya las conocemos.

Además, tal y como hemos denunciado hasta la saciedad, dada la insuficiencia de personal con carácter habitual en estos centros por la regulación impuesta por el Gobierno Vasco y Navarro, el establecimiento de medidas preventivas extraordinarias, supone una mayor carga de la ya inasumible carga de trabajo en estos centros. Por lo tanto, ausencia de protocolos adecuados y eficientes, ausencia de equipos de protección individual y dificultades para cumplir con las pautas preventivas. El resultado comienza a extenderse en los centros de la tercera edad, y desconocemos cuales van a ser las pautas de actuación.

Situación similar se esta produciendo en el Servicio de Ayuda a Domicilio, las auxiliares domiciliares acuden de domicilio en domicilio para acompañar y atender a personas con dificultades para desarrollar actividades básicas de la vida diaria, sin mascarillas, con un riesgo claro para su salud y de las personas usuarias. Con el riesgo de ir extendiendo el contagio, domicilio a domicilio y a su propio entorno familiar.

Resulta de especial gravedad, las indicaciones efectuadas por EUDEL ( Asociación Vasca de Municipios) por las cuales, solamente pauta el uso de mascarillas en aquellos servicios con claros indicios de contagio.

Más grave es la situación de las empleadas del hogar, sector totalmente invisibilizado, para el cual, no hemos visto dirigir por parte de ninguna administración recomendaciones frente a esta situación y medios de seguimiento y exigencia para que se garantice la salud de las personas trabajadoras y de las personas usuarias.

En esto contexto, resulta casi criminal que el Gobierno Vasco apueste por proveer a la actividad industrial de equipos de protección individual, cuando el desabastecimiento en los sectores fundamentales y dirigidos a preservar la salud de las personas es total.
 

 

 

Denunciamos la grave situación que se vive en centros y hospitales de Osakidetza ante la falta de EPI

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Desde el sindicato LAB, queremos hacer pública la situación que se está viviendo en estos momentos en hospitales y centros de Osakidetza, sobre todo en los territorios de Bizkaia y Araba, aunque la situación es muy cambiante.

La falta de información es brutal en nuestros centros. Las Direcciones se escudan en que los protocolos están colgados en la intranet y que cada persona trabajadora tiene que tener la responsabilidad de leerse el protocolo cuando va a trabajar. Pero los protocolos están cambiando cada día, si no antes, y el desconcierto es enorme. Por otra parte queremos denunciar el papel de Salud Pública, responsable de estos protocolos, que establecen cada día una menor protección y un uso de EPIs de protección menor para la plantilla. ¿Cómo se entiende esto? La única explicación es que se está haciendo esto para tapar la falta alarmante de equipos de protección.

A nuestro entender deberían de ser las y los propios responsables de cada servicio las que deberían de informar a sus grupos de trabajo, antes de empezar cada turno, de los cambios producidos en los protocolos, y no crear más confusión y además amenazar a las trabajadoras con sanciones, ante la negativa a trabajar desprotegidas, como sabemos que está sucediendo.

Por otro lado, exigimos que el reparto de EPIs sea equitativo para todas las categorías y su gestión sea responsable, teniendo como criterio único el grado de exposición. Hemos llegado a ver cómo en una ambulancia llegaba personal facultativo y celadoras con un caso positivo, y solo los primeros estaban debidamente protegidos.

Por otro lado, las Direcciones nos piden a los sindicatos una colaboración que les hemos ofrecido desde el primer momento, entendiendo que son circunstancias delicadas, pero cuando queremos informarles de las situaciones que están sufriendo las trabajadoras que se ven desprotegidas, curiosamente desaparecen a nuestro paso, se niegan a recibirnos y obvian por completo la información que les transmitimos.

No podemos permitir que ante este estado de alarma en el que nos encontramos, estén generando más alarma dentro de los centros sanitarios.

La falta de información y la falta de EPIs adecuados no sólo ponen en peligro la salud de los y las trabajadoras de Osakidetza, sino de toda la población vasca. No podemos permitir que por falta de EPIs y de información suficiente el propio personal de Osakidetza seamos los principales transmisores del virus. La dirección de Osakidetza y del Departamento tendrán que decirnos dónde están los EPIs necesarios, por qué no hay criterios homogéneos en todas las ESIs y en unos hospitales hay materiales y en otros no. Tendrán que explicarnos los mensajes de reclusión a la población y las medidas de aislamiento y luego, en los hospitales, se están haciendo traslados de pacientes positivos confirmados sin los materiales de protección adecuados. Tendrán que explicarnos por qué los protocolos cada vez nos protegen menos.

Como ayer mismo decía una celadora de un hospital de Bizkaia “No queremos ser héroes ni heroínas. Somos trabajadoras y trabajadores y queremos hacer nuestro trabajo con las medidas de seguridad necesarias según parámetros objetivos, no según variables que se adaptan a las economías, circunstancias e intereses de cada momento”.
 

 

 

Denunciamos que anteponen la producción a la salud de los y las trabajadoras

Alguien nos debería explicar por qué producir un coche o actividades similares son más importantes que la salud de los y las trabajadoras. Los gobiernos francés y español, así como el Gobierno Vasco y el Gobierno de Navarra, están facilitando más poder seguir con la actividad industrial que garantizar la salud de los y las trabajadoras.

Una vez más, está siendo la clase trabajadora quien esta dando una gran lección; estamos parando los centros de trabajo. Volkswagen, Aernova, Mercedes o CAF han tenido que parar la producción. Son miles los trabajadores y las trabajadoras que están en cuarentena total, tras realizar un ejercicio social de no contagiarse a ellos y ellas mismas ni a las personas de su entorno.

Sin embargo, tenemos casos como los de TUBACEX o SIDENOR. Son empresas cuyo único objetivo es continuar la producción, con la colaboración absoluta del Gobierno Vasco e Inspección de Trabajo; han “vendido” a los y las trabajadoras. La epidemia del coronavirus, con su facilidad de contagio y con las tasas de positivos actuales, a pesar de todo ello, a los y a las trabajadoras se les obliga a continuar trabajando.

En un centro de Trabajo con grandes plantillas, ¿QUIÉN y CÓMO garantizará el cumplimiento de las medidas preventivas necesarias? Los consejos del Gobierno Vasco y Osalan en materia de prevención están siendo vergonzosos, no tienen la prevención como objetivo, sino mantener en activo la producción.

– ¿Cuáles con los protocolos y las medidas necesarias para las entradas y salidas? ¿quién y cada cuanto debe de limpiar y desinfectar las zonas de uso común (vestuarios, baños…)? ¿Quién y cada cuánto debe desinfectar los utensilios y maquinarias de uso común? ¿Cómo garantizarán que entre todas las personas haya 1,5m constantemente?

– Y, poniéndonos en lo peor, si un trabajador o trabajadora enferma de coronavirus falleciera, ¿quién será el o la responsable? ¿Nos dirán, entonces, Tapia y Confebask que no se puede probar dónde ha enfermado esa persona?

¡No es momento de estupideces! ¡No es momento de actuar priorizando los beneficios económicos ni el capital! No es de recibo que en una sociedad en confinamiento, las empresas y el capital sigan campando a sus anchas. El 7 de marzo Arantxa Tapia dijo que “cerrar empresas es excesivo, no hay riesgo”; ¡Deja de seguir las ordenes de Confebask Arantxa! ¡Estamos en estado de alarma! Debemos de priorizar la salud de todos y todas; ¡es el momento de los y las trabajadoras!

LAB exige tanto al Gobierno Vasco como al Gobierno de Navarra que paralice inmediatamente todas aquellas actividades que no sean servicios mínimos. Desde LAB reclamamos que es momento de hacer políticas donde la salud de los y las trabajadoras esté en el centro.

Para terminar, nuestra solidaridad y orgullo a todos y todas las trabajadoras que han realizado o están realizando plantos. La coherencia que les falta a los gobiernos lo estáis demostrando vosotros y vosotras. Cuando nos están diciendo que nuestras vidas no valen nada, ¡os habéis levantado y les habéis hecho frente! ¡Seguid fuertes!
 

 

 

Exigiremos en todas las empresas de Nafarroa que los Servicios de Prevención cumplan con todos y cada una de las recomendaciones dadas por el INSPL

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En esta situación de pandemia del Covid-19 defender la salud de los y las trabajadoras en los centros de trabajo es prioritario para LAB. Y en ese sentido el sindicato tiene claro que son las las empresas las que tienen la obligación de asegurar que los y las trabajadoras están protegidas frente al Coronavirus.

El sindicato LAB en la reunión mantenida el viernes pasado (13 de marzo) con el consejero de Desarrollo Económico Manu Ayerdi exigió directrices concretas en materia de salud laboral para su implementación inmediata en los centros de trabajo. El INSPL (Instituto Navarro de Salud Pública y Laboral) ha respondido positivamente a esta exigencia de LAB y el 17 de marzo las publicó. En consecuencia, vamos a exigir en todas las empresas que los “Servicios de Prevención” cumplan con todas y cada una de las recomendaciones dadas por el INSPL. No vamos a aceptar que esta responsabilidad recaiga sobre los trabajadores y trabajadoras, por lo que exigimos al INSPL que sea firme en el cumplimiento práctico de estas medidas y en las consecuencias de las mismas instando a la Inspección de Trabajo a que supervise y ejecute las posibles sanciones por incumplimiento.

Los servicios de prevención deben informar a todos los trabajadores y trabajadoras, evaluar el riesgo de exposición y establecer las medidas de prevención adecuadas para cada puesto de trabajo. Y si los trabajadores y trabajadoras no tienen garantizadas las medidas de seguridad pertinentes poniendo en riesgo su salud, iniciaremos el procedimiento para la paralización del trabajo.

Mientras se toman medidas estrictas para el aislamiento y confinamiento de la población (permaneciendo las 24 horas del día en casa) como medida más eficaz para proteger nuestra salud y detener la propagación del Covid-19, mandar a miles personas a trabajar no tiene ningún sentido y es inaceptable ya que pone en riesgo su salud y la del resto. Lo primero, nuestra salud. Y si ésta no se garantiza, no se puede trabajar.
 

 

 

Desde la mayoría sindical vasca exigimos al Gobierno Vasco y a Osakidetza que actúen con responsabilidad y que garanticen la seguridad y protección de las y los trabajadores

Ahora, más que nunca, es el momento de poner la salud por encima de los intereses económicos. No vamos a permitir que la gestión de esta crisis recaiga sobre la espalda de las y los trabajadores. La mayoría sindical hacemos un llamamiento a todas y todos los trabajadores a participar hoy, día 19, en los aplausos de las 20:00 desde los balcones, para denunciar la muerte de la enfermera en su puesto de trabajo.

Hoy hemos conocido que una enfermera de 52 años de Osakidetza ha fallecido en el hospital por coronavirus. Desde comienzos de año, 17 trabajadoras y trabajadores han perdido la vida en el trabajo en Hego Euskal Herria y otros dos trabajadores continúan 41 días desaparecidos.

En primer lugar, nuestra solidaridad y apoyo a todos sus familiares, amigas y amigos y compañeras y compañeros de trabajo. En esta situación de pandemia, debe ser prioritario garantizar la salud de las y los trabajadores en los centros de trabajo. En la actualidad, queremos destacar que las medidas de protección individualizadas en el Hospital Galdakao son insuficientes. Exigimos al Gobierno Vasco y a Osakidetza que actúen con responsabilidad y pongan en marcha los medios técnicos y humanos necesarios para garantizar la seguridad y protección de todas y todos los trabajadores de Osakidetza, articulando un plan para ello.

 

 

 

Ante el fallecimiento por el coronavirus de una enfermera de Osakidetza, exigimos que se garantice la protección de la seguridad y la salud de la plantilla

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Ante la triste noticia del fallecimiento de una enfermera trabajadora de Osakidetza, como consecuencia del Cornavirus, los sindicatos LAB, SATSE, ELA, SME, CCOO, UGT, ESK, SAE y UTESE queremos manifestar nuestra profunda tristeza por este desgraciado suceso y transmitir nuestro más sentido pésame a su familia, allegados y allegadas y compañeros y compañeros de trabajo. Como muestra de solidaridad y para exigir a Osakidetza la adopción de medidas inmediatas, solicitamos a la plantilla que porte un crespón negro durante los dos próximos días y que cuelgue trapos negros desde las ventanas. Asimismo, convocamos a los y las trabajadoras a que mañana viernes, a las 12 horas, paren sus actividad y guarden 5 minutos de silencio por la compañera fallecida..

Desde el inicio de esta crisis, hemos insistido en que la seguridad y la salud laboral tienen que ser compatibles con el trabajo y con la oferta de un servicio esencial a la ciudadanía. Osakidetza es la responsable de garantizarlo, y ello también con la epidemia del coronavirus. Y es también Osakidetza la que debe facilitarle a la plantilla la formación e información suficientes.

Por ello, y ante este desgraciado suceso que, sin duda, se ha producido como consecuencia de la actividad laboral de la persona fallecida, queremos insistir en que es vital que Osakidetza garantice el abastecimiento de EPIs y de cuantos otros materiales puedan ser necesarios para proteger la seguridad y la salud de la plantilla.

El Gobierno Vasco y la propia Osakidetza deben articular un plan encaminado a garantizar que eso sea así. No nos podemos permitir un escenario de desabastecimiento. Por ello, debe existir un plan para garantizar la disponibilidad de los materiales necesarios.

Se debe garantizar la seguridad y salud de la plantilla, para garantizar también que se puede prestar la asistencia sanitaria, tan necesaria en estos momentos. Exigimos al Gobierno Vasco y a Osakidetza que actúen de manera inmediata. Todos los esfuerzos deben ir encaminados a garantizar la seguridad en aquellos servicios esenciales que, necesariamente, tienen que seguir funcionando.
 

 

 

«Se debe parar toda producción que no sea esencial ante un confinamiento hecho a la medida de la patronal»

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Garbiñe Aranburu, secretaria general de LAB, ha comparecido vía Streaming, obligada por las circunstancias, para hacer una valoración de la actual situación de alarma generada por el coronavirus: "Estamos viviendo una situación excepcional. Lo que estamos viviendo no es solo una crisis de salud pública, el que está enfermo es el sistema económico imperante". Ha reiterado el mensaje lanzado por LAB desde el inicio: "Desde las instancias sanitarias se nos dice que la prioridad es evitar que se propague el virus. Para ello, insistimos que es urgente parar toda aquella actividad económica que no suponga un servicio esencial para la ciudadanía".

"Estamos viviendo una situación excepcional. Lo que estamos viviendo no es sólo una crisis de salud pública. El que está enfermo es el sistema económico imperante, un capitalismo salvaje donde prima la lógica del mercado y el beneficio rápido".

Son palabras de Garbiñe Aranburu, realizadas en la comparecencia de hoy vía Streaming. Ha remarcado que el actual modelo tiene carencias para afrontar la actual situación de emergencia por 4 razones principales:

-Crisis de cuidados: los trabajos de cuidados no han sido reconocidos y no se han resuelto de manera correcta.

-Recortes en servicios públicos, también en la sanidad pública. Ahora empezamos a padecer las consecuencias y se constata la necesidad de un plan de choque para reforzar la sanidad pública.

-Economia globalizada que impulsa la precarización laboral y social, una economía que compite en costes, en vez de apostar por una economía más local y por el empleo de calidad.

-Un modelo neoliberal que apuesta por la individualización de las relaciones laborales y sociales, rompiendo vínculos sociales.

“Estamos en guerra” ha declarado Macron. El Gobierno de Sanchez ha decretado el Estado de Alarma. "Esta emergencia se está utilizando para reforzar la unidad nacional al servicio del Capital", ha advertido.

En palabras de Garbiñe Aranburu, "la prioridad debe ser garantizar la salud de las personas y una vida digna a las personas, tanto a corto como a largo plazo. No podemos olvidar que este año ya está siendo especialmente sangrante para las y los trabajadores. En lo que llevamos de año ya han fallecido 16 personas en accidente de trabajo. Y en estos días de excepcionalidad tampoco nos olvidamos de Alberto y de Joaquin que siguen sepultados entre escombros y basura. Ya llevan un mes y 9 días desaparecidos".

Otros muchos van a fallecer enfermedades profesionales. Y ahora el coronavirus: "Desde las instancias sanitarias se nos dice que la prioridad es evitar que se propague el virus. Para ello, insistimos que es urgente parar toda aquella actividad económica que no suponga un servicio esencial para la ciudadanía".

Según denuncia la secretaria general de LAB, "han sacado a la policía y también al Ejército para vigilar y limitar nuestra capacidad de movimiento hasta el extremo. Pero mientras tanto, muchas empresas mantienen la producción por encima de cualquier otra consideración. Ante las denuncias que estamos metiendo, ni Osalan, ni el INSL, ni la Inspección de Trabajo son capaces de parar la actividad ante un riesgo y probabilidad seria y grave de contagio".  

Mantener la actividad de las empresas sin las medidas preventivas adecuadas es una gran irresponsabilidad. En las empresas donde no se garantiza la prevención la situación es insostenible y muy tensa. Y ante está crisis tampoco estamos en las mismas condiciones. Hay mujeres que tienen que seguir trabajando porque el suyo sí que es un trabajo esencial: trabajadoras del hogar, de las residencias, ayuda a domicilio, limpiadoras, trabajadoras de supermercados… pero lo están haciendo sin las medidas preventivas necesarias.

Toda aquella persona que está trabajando sin las medidas preventivas adecuadas, está poniendo en riesgo su salud y la de los demás: "Esto es algo que como sociedad no nos podemos permitir, no podemos naturalizar una situación donde nos puedan multar por dar una pequeña vuelta con los hijos y que las empresas sigan trabajando en estas condiciones".

En palabras de Gabiñe Aranburu, "las empresas que han parado la actividad lo han hecho por la presión sindical y la presión de las y los trabajadores. No nos queda otro camino que seguir luchando. Se debe parar toda producción que no sea esencial ante un confinamiento hecho a la medida de la patronal".  

En las empresas, si no se garantiza nuestra salud, "nos plantaremos y utilizaremos todos los instrumentos jurídicos y de acción sindical a nuestro alcance para garantizar la salud de las y los trabajadores".

Durante los últimos días constantemente se está apelando a la responsabilidad individual de las personas, y la ciudadanía está respondiendo de manera ejemplar. La hostelería, el pequeño comercio, pequeños negocios… Han tenido que cerrar y, en muchos casos, lo han hecho incluso antes de ninguna prohibición, por pura responsabilidad. "Pero, ¿dónde queda la responsabilidad social que tienen las empresas? La CEOE, CONFEBASK, CEN, quienes representan los intereses de las grandes empresas, no asumen ninguna responsabilidad y, además, están intentando trasladar el coste de esta crisis a las y los trabajadores y a las arcas públicas", ha criticado. 

En opinión de la secretaria general, "el Gobierno de Gasteiz y el de Iruña deberían plantear modificaciones en la política fiscal para que parte de esta crisis también recaiga en la patronal, para que quien más tiene pague más. Las medidas aprobadas ayer por el Gobierno de Sanchez se quedan cortas. Se sigue manteniendo la actividad económica; se facilita a las empresas que puedan presentar ERTEs y a éstas no les supone ningún coste añadido porque no tienen que complementar; no hay medidas para garantizar que no se va a destruir empleo; no hay permisos retribuidos para los cuidados de hijos e hijas que están en casa".

Las consecuencias de la crisis de 2008 las ha pagado la clase trabajadora: "No vamos a permitir que ocurra otra vez. En Euskal Herria venimos de una Huelga General por un empleo, unas pensiones y una vida dignas. Y ese es camino a seguir: intensificar nuestra lucha por un nuevo modelo económico y social".

 

 

 

Desde la Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria instamos a las instituciones a hacer frente a la crisis del Coronavirus y del sistema situando las vidas en el centro

Representantes de los agentes sindicales y sociales que conformamos la Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria, en la comparecencia realizada en diciembre en el BEC de Barakaldo.

Ante la crisis generada por el Coronavirus-Covid19, desde la Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria instamos a las instituciones a tomar medidas favorables a la clase trabajadora y a la mayoría social vasca. Ante esta situación de emergencia, los agentes que conformamos la Carta abogamos por adoptar medidas que posibiliten hacer frente a esta situación excepcional, pero también construir un sistema que sitúe los cuidados y las vidas en el centro.  


La Carta afirma que “la crisis del Coronavirus ha evidenciado que el actual modelo de sociedad necesita cambios de calado”. Subraya que es la salud de la clase trabajadora y, de la de la ciudadanía, en general, la que está en juego, y muestra su preocupación ante lo que podría convertirse en “un nuevo ataque de las élites económicas y políticas a corto plazo aprovechando el contexto de la crisis sanitaria”. Los sindicatos y agentes sociales que conforman la Carta muestran su disponibilidad para adoptar medidas para hacer frente a la situación, pero también, recalcan, para construir un nuevo sistema que sitúe los cuidados y las vidas en el centro de todo.

Para ello, la Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria presenta una batería de propuestas concretas con unos objetivos claros: desarrollar los servicios públicos; proteger a los colectivos en situación más precaria; garantizar derechos fundamentales como el derecho a la vivienda, a una alimentación sana, al agua o la energía; desarrollar trabajos de cuidados; luchar contra la violencia machista; defender y garantizar el empleo; tomar medidas para que la clase trabajadora no pague las consecuencias de la crisis…

Denuncian que los gobiernos español y francés están aprovechando la alarma generada por la pandemia del Coronavirus para acentuar la recentralización del estado. Ante esta situación, subrayan que es más necesario que nunca reivindicar soberanía política y material, por lo que, añaden, los instrumentos públicos y comunitarios que sostienen la vida deben estar bajo control de la ciudadanía y en función del derecho a decidir. “Es el momento de sumar y articular fuerzas en torno a un nuevo modelo”, remarcan.
 

 

 

Las medidas del Gobierno de Navarra no protegen a la mayoría social, sino al capital y las empresas

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Desde el sindicato LAB valoramos negativamente por su falta de definición y por resultar absolutamente insuficientes las medidas económicas y de protección social anunciadas por el Gobierno de Navarra. Además, el Gobierno de Navarra no ha compartido previamente con los sindicatos la adopción de estas medidas tal y como se comprometió el consejero de Desarrollo Económico Manu Ayerdi en la reunión del pasado viernes (13 de marzo).

Tal y como ha anunciado el propio gobierno a través de su presidenta María Chivite, dichas medidas se articulan en tres líneas principales: la creación de un fondo con 100 millones de euros, ampliables si fuese necesario; el establecimiento de líneas específicas para ampliar la concesión de créditos hasta 30 millones, y avales a las empresas hasta 40 millones; y, por último, la movilización de todos los recursos públicos humanos y presupuestarios para atender esta emergencia.

Es decir, quedan muy claras cuáles son las prioridades y medidas económicas con respecto al capital y las empresas pero no así con lo destinado a “derechos sociales”, sin ninguna precisión más allá de alusiones genéricas a recursos públicos humanos, salud, educación, políticas sociales, empleo, familias, empresas, pymes, autónomos, los derivados de la conciliación laboral y familiar, protección social y otros gastos ocasionados por el coronavirus.

Ninguna de las medidas que compartimos con el consejero Ayerdi en materia de empleo han sido tenidas en cuenta por el Gobierno de Navarra. No hay ninguna mención a paralizar toda actividad no esencial ni al establecimiento de una licencia retribuida general para garantizar la salud de los y las trabajadoras, y el cuidado de nuestros hijos, hijas y mayores. Tampoco hay nada sobre instar a la patronal para que complemente el 100% de nuestros salarios o evitar la destrucción de empleo.

En materia social más allá de los titularen desconocemos qué medidas concretas se van a adoptar para desarrollar los servicios públicos, proteger a los colectivos más vulnerables, garantizar los derechos básicos a la vivienda, alimentación, agua, energía, así el resto de libertades y derechos civiles y políticos.

Los trabajadores y trabajadoras navarras no vamos a aceptar que seamos una vez más nosotros y nosotras quienes paguemos la factura de esta crisis y emergencia social. Ya lo hicimos en 2008. Ahora les toca asumir esta responsabilidad a los que más tienen, a las grandes rentas de capital y la patronal. Y para ello exigimos al Gobierno de Navarra que lleve a cabo una reforma fiscal donde se establezca un impuesto a las rentas de capital y a las empresas.

A pesar de que lo llevamos repitiendo todos estos días parece que la presidenta Chivite no ha entendido nada ya que sin ningún rubor nos ha dicho que “hay que seguir trabajando, la economía navarra no tiene que parar”. Estas declaraciones reflejan el carácter capitalista del actual Gobierno de Navarra. Nadie entiende ya, que mientras se toman medidas estrictas para el aislamiento y confinamiento de la población permaneciendo las 24 horas del día en casa para garantizar nuestra salud y evitar la propagación del Covid-19, miles de personas tengan que trabajar poniendo en riesgo su salud, la del resto y tirando por la borda los efectos del ejercicio estricto que supone el confinamiento y el estado de alarma que estamos sufriendo. Hablar de confinamiento y del normal desarrollo de la economía es incompatible.

Señora Chivite es momento de poner en el centro la salud de todos y todas nosotras y no de cuidar al capital y a los de siempre. No hay que seguir trabajando a toda costa para que la economía navarra no pare. Esa no es la prioridad. Lo primero nuestra salud ¡para que ganen nuestras vidas!